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viernes, enero 23, 2026

Indonesia (1): No es nada personal, son negocios

 


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


Lo que nosotros conocemos como Indonesia, que es una realidad a la que concedemos mayor unidad de la que en realidad ha tenido históricamente, es una especie de escalera. Se trata de un conjunto enorme de islas entre India y China; su presencia, de alguna manera, es, como digo, una especie de escalera para el navegante que se dirige de oriente a occidente, o al revés. Viene a ser una doble hilera de islas menguantes; más al este, más pequeñas. Sumatra, una isla cuya enormidad nos cuesta entender incluso mirando el mapa, casi toca Malasia; a partir de ahí se van sucediendo Lombok, Sumbawa y otras. Al norte de esta fila está la que forman Borneo, las Célebes y las Molucas.

viernes, octubre 17, 2025

De cómo los chinos jodieron a los Austrias

 

A finales del siglo XVI, los beneficios eran muchos del Nuevo Mundo; pero las cargas también; muy especialmente, en realidad casi únicamente, para los habitantes de Castilla. En esos momentos, se ha estimado que los campesinos castellanos llegaban a trabajar un tercio del año para poder pagar impuestos; lo cual, hoy en día, es una presión fiscal relativamente baja, pero entonces era decididamente prohibitiva, en un Estado sin sanidad ni educación, y en el que las putas y las mariscadas se las pagaba cada uno de su bolsillo.

viernes, abril 05, 2024

Curso de arriano upper-intermediate (4): Más Arrio

El sabelianismo
Samosatenses, fotinianos, patripasianos
Arrio
Más Arrio
Semiarrianos, anomoeanos, aecianos, eunomianos y acacianos
Eudoxianos, apolinarianos y pneumatomachi



En ese tiempo, además, Hilario de Poitiers, el campeón de la ortodoxia en occidente, trató de reaccionar a la pujanza semiarriana en su territorio mediante las negociaciones para alcanzar algún tipo de pacto en oriente que los debilitase; pacto que se basaba, sobre todo, en la aceptación por parte de los heréticos del principio de la homoousion. Desde ese momento hasta la muerte de Constancio, en el 361, se sucedieron los concilios, normalmente con diferentes propuestas de Credo adjuntas; algunas semiarrianas, otras homoeanas, otras anomoeanas. Es decir: el arrianismo se imponía, pero esa imposición se hacía desde la división, por lo que se puede decir que, cuando menos en parte, moría de éxito, pues no podía ofrecer algo que es fundamental para cualquier Iglesia, teniendo en cuenta que toda Iglesia es, por definición, un business model: unidad en la gestión.

miércoles, octubre 19, 2022

La forja de España (17): España como consecuencia

  La macedonia peninsular

El merdé navarro
El enfrentamiento fraternal
Se vende finca catalana por 300.000 escudos de oro
El día que los catalanes dieron vivas a la Castilla salvadora
El lazo morado (o Cataluña es Castilla)
A tocar fados con la cobla
Los motivos de un casorio
On recolte ce que l'on seme
Perpiñán, o el francés en estado puro
La guerra civil
El expediente nazarí
Las promesas postreras del rey francés
La celada de Ana de Beaujeu
El rey pusilánime y su sueño italiano
Operación Chistorra
España como consecuencia  


El 14 de junio de 1484 fue la fecha de la firma del contrato para el matrimonio de Tartás y Catalina. El francés aportó una dote de 100.000 francos en escudos de oro, mientras que su padre, Alain d'Albret, lo instituía heredero de sus Estados: Tartás, Las Landas, el Périgord, el Lemosín y otros feudos. Así pues, no debéis quedaros con la imagen de un matrimonio destinado a controlar Navarra. Era Navarra, y la mitad del Mediodía francés, que se dice pronto.

miércoles, diciembre 22, 2021

Carlos (y 29): Yuste

    El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar

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Esta toma, casualmente, termina la serie sobre Carlos I y, de paso, acaba justo en el momento en el que me voy de vacas. Así pues, que paséis buenos días, que salgáis bien del año y, nada más se os pase la curda, ya estaremos aquí con más posts.

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Carlos de Habsburgo le confesó una vez a un embajador portugués, Lorenzo Pérez, que la idea de retirarse del poder en vida le había surgido regresando de Túnez, en 1535; allí, durante las operaciones militares, se había percatado de sus primeras canas. A pesar de ello, entre el día de su epifanía confesada y el día de su abdicación habrían de pasar tantos años como llevaba reinando cuando regresó de África. Muchos historiadores, y el propio Carlos, han considerado que, puestos a retirarse, lo debería haber hecho después de Mühlberg. Pero su hijo Felipe, quien finalmente no se revelaría como un parvenu en el oficio real, fue sin embargo un gobernante de maduración lenta y, por lo demás, durante la estancia filipina en los Países Bajos, en 1549, el padre se dio cuenta de que estaba muy verde en los asuntos concernientes a sus Estados no españoles.

lunes, diciembre 20, 2021

Carlos (28): Papá, yo no me quiero casar

   El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar

Dado que los ingleses habían aceptado en lo esencial los términos del matrimonio, éste comenzó a ponerse en marcha. La delegación oficial formada, formada por más de 400 personas, desembarcó en Douvres en las primeras jornadas de diciembre de 1553 y se llegó a Londres el 2 de enero de 1554. Venían a concluir el contrato de matrimonio per verba de praesenti. Así firmado se enviaría a Felipe el cual, una vez recibidas en Valladolid las dispensas papales oportunas, saldría en el avión de la British. Ni siquiera se celebraron esponsales por poderes. Siendo el procedimiento per verba de futuro el finalmente impuesto por el Consejo Privado, las ceremonias deberían celebrarlas los esposos algún día. Todo se hizo para poder concluirse a toda leche.

viernes, diciembre 17, 2021

Carlos (27): El largo camino hacia el altar

  El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar Yuste    



Por una vez, y sin que sirva de precedente, los horóscopos tenían razón: el rey Eduardo, al contrario de lo que suele ser el patrón entre los monarcas ingleses, no iba a vivir mucho. Enfermizo y esas cosas, el chavalote comenzó a dar muestras de estar pidiendo pista; y esto hizo saltar todas las alarmas en la cabeza del emperador Carlos. Visto cómo estaba evolucionando la política inglesa y siendo tan consciente como lo era el Habsburgo de que los protestantes tenían (tienen) un punto talibán de la hostia morena, Carlos dio en pensar que, con Eduardo al borde del gua, María estaba en real peligro de palmarla de alguna forma más o menos elegante. Así las cosas, envió a Londres a un pequeño ejército de embajadores a parlamentar con John Dudley, duque de Northumberland, para asegurarle, entre otras cosas, que no pensaba en nada que no fuera un casorio de María con un inglés.

miércoles, diciembre 15, 2021

Carlos (26): De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide

  El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar  Yuste   

Al contrario de lo que mucha gente piensa, Enrique VIII nunca fue protestante. Siendo rey de Inglaterra había elaborado y firmado una especie de manifiesto contra Lutero, un escrito que había hecho que León X lo saludase como defensor de la fe católica; y no hay indicios de que, a su muerte, el rey se hubiese bajado siquiera de una de las comas del escrito. El anglicanismo, de hecho, mantuvo la esencialidad de la creencia católica y, sobre todo, de su liturgia; algo que se hace bastante evidente cuando vemos en la tele una boda o un funeral real, en la que el obispo de Canterbury aparece vestido exactamente igual que un sacerdote en una misa mayor en Tapa de Casariego. Ciertamente, el enriquismo, en mayor medida que el anglicanismo, practicó una violencia contra los monasterios católicos; pero eso, en todo caso, no respondió a otra cosa que al hecho de que Enrique necesitaba pasta, pues se le habían terminado los recursos heredados de Enrique VII; así pues, le encargó a Thomas Cronwell un proyecto para incrementar sustancialmente sus recursos, y Cronwell se fue, como los políticos liberales decimonónicos españoles, a por donde estaba la riqueza.

lunes, diciembre 13, 2021

Carlos (25): El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo

 El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar  Yuste   


Cuando el Papa demostró claramente que no le daban ni la fuerza ni las ganas para oponerse a Carlos en el asunto del divorcio del rey de Inglaterra, Enrique tomó la decisión de todo político anglosajón que se precie: rodearse de abogados. Aquel ejército de Rudi Giulianis se lo dejó bien claro: a los ojos del canon e incluso de las diferentes teologías (hasta rabinos contrató), el matrimonio del rey con la infanta española no había sido un verdadero matrimonio.

viernes, diciembre 10, 2021

Carlos (24): El divorcio del rey inglés

El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar  Yuste   


El rey español, en cuanto tuvo claro que sus posibilidades de ser rey de Romanos nunca habían existido, consideró finiquitado el compromiso de casarse con una hija de su tío Fernando, y prefirió negociar su matrimonio con otra prima, la infanta María de Portugal; proyecto que, asimismo, sería abandonado cuando María La Pilas se sentó en el trono inglés. Sin embargo, de alguna manera el pacto de familia de 1551 habría de cumplirse: la cuarta mujer de Felipe, madre de hecho de su sucesor, habría de ser Ana, la hermana mayor de Maximiliano.

jueves, diciembre 09, 2021

Carlos (23): La sucesión imperial

 El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar Yuste  


Con cincuenta años, que para la época era una edad provecta pero no necesariamente preocupante en el caso de un monarca, Carlos de Habsburgo era un anciano acabado. En enero de 1548, Carlos comenzó a redactar su célebre testamento político; un documento que está presidido por la que en ese momento era su gran preocupación, ahora que se sentía en sus últimas horas: alcanzar un acuerdo entre su hijo español, por así decirlo, Felipe; y los hijos imperiales de su hermano Fernando.

miércoles, diciembre 08, 2021

Carlos (22): Las vicisitudes de una alianza contra natura

El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar Yuste  


En Nagyszombat (Tyrnau), Eslovaquia, los Estados húngaros celebraron una reunión, en la que se escucharon fuertes reproches hacia el emperador Carlos. Los húngaros que ambicionaban resistir frente al turco se sentían engañados por él, dado que no había cumplido su promesa de presentarse personalmente con una armada cristiana en el teatro húngaro. Aquella propuesta era la que le había granjeado a Carlos la ayuda de la Dieta; pero lo que había hecho con ella había sido negociar la paz.

viernes, diciembre 03, 2021

Carlos (21): Los franceses, como siempre, macroenando

 El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar Papá, yo no me quiero casar Yuste 

El nick Barbarroja se convirtió rápidamente en un amplio proveedor de angustia en el Mediterráneo. En realidad, Barbarroja eran dos y hermanos, Arudj y Keir Haradin. El primero de ellos murió en 1518 para ser heredado por uno de sus hijos. Como he dicho, la caída de Rodas sirvió para fortalecer a los piratas, lo que colocaba al Imperio en una situación de gran debilidad, sobre todo mientras Andrea Doria siguió siendo fiel al pérfido gabacho. Ese cambio estratégico, en 1528, cambió las cosas, y fue paralelo a un cierto cambio de actitud por parte de los venecianos, hasta entonces cerrados partidarios de las coaliciones anti austriacas y, desde entonces, más moderados.

miércoles, diciembre 01, 2021

Carlos (20): Turcos y franceses, franceses y turcos

El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar Papá, yo no me quiero casar Yuste 

A lo largo de 1541, los turcos se hicieron con el control de la planicie húngara y de la joya de la corona: Buda. Fernando, a duras penas, mantuvo el control de las provincias montañosas del norte, lo que normalmente conocemos como Eslovaquia. Tampoco pudo el imperio musulmán anexionarse Transilvania, que siguió en poder de la familia Zapolyai, concretamente de Isabel de Portugal, la viuda del rey como veremos fallecido en 1540, que reinaba guardándole el sitio a su hijo, Juan II, hijo póstumo de su padre.

lunes, noviembre 29, 2021

Carlos (19): El turco

 El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar Papá, yo no me quiero casar Yuste 

La no victoria de Metz tuvo el efecto casi inmediato de que un rey y emperador Carlos crecientemente acosado por la enfermedad y por los sinsabores creados por los suyos, pues tanto los príncipes alemanes como el Papa lo eran, terminase por declamar un ominoso ¡a mama'la a Pa'la! De forma automática, Fernando de Habsburgo se convirtió en el único responsable de los asuntos imperiales; de repente, estos temas, al titular del momio le aburrían y ponían de muy mala hostia. En 1555, Carlos ni siquiera tuvo el gesto de presentarse en la Dieta de Ausburgo, hasta ese punto concebía los problemas de los putos alemanes como de otro. Para él, además, habría sido una terrible humillación personal tener que haber asistido personalmente a la reunión constitucional que dio carta de naturaleza a los acuerdos de Passau que, como sabemos, hasta habían sido cerrados entre dos interlocutores a los que él no concedía vitola de tales.

viernes, noviembre 26, 2021

Carlos (18): Horas bajas

 El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar Papá, yo no me quiero casar Yuste 

Desde la celebración de la Dieta de Ausburgo, Carlos había estado intermitente, pero continuamente atacado por las fiebres. De hecho, se sintió tan débil que, ante la circunstancia de no poder reunirse con su hijo Felipe, redactó el que se considera como su testamento político. En otoño llegó a Bruselas, donde se quedó varios meses hasta poder saludar a Felipe, quien llegó el 1 de abril de 1549. Exactamente un año después, el 2 de abril de 1550, Felipe fue reconocido por los Estados Generales de los Países Bajos como heredero de los mismos. En ese momento, el trabajo febril era para preparar una nueva Dieta de Ausburgo, donde Carlos debería volver a parlamentar con los príncipes alemanes.

miércoles, noviembre 17, 2021

Carlos (14): En busca de un acuerdo

El rey de crianza borgoñona
Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar Papá, yo no me quiero casar Yuste


La única gran presión a favor del acuerdo entre católicos y protestantes era la presión, cada vez más temible, de los turcos sobre Austria. Sin embargo, durante nueve años después de 1532, la Sublime Puerta dejó tranquilo a Fernando, debilitando indirectamente la posibilidad de un consenso. Las cosas se movieron, sin embargo, en 1534, cuando se comenzó a hablar de que Carlos, incluso en contra del consejo de sus asesores españoles, preparaba una expedición marina que estaba comandada por el cardenal Juan Pardo de Tavera, titular de la sede toledana.

lunes, noviembre 15, 2021

Carlos (13): Las condiciones del arzobispo Stadion

 El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion
En busca de un acuerdo
La oportunidad ratisbonense
Si esto no se apaña, caña, caña, caña
Mühlberg
Horas bajas
El turco
Turcos y franceses, franceses y turcos
Los franceses, como siempre, macroneando
Las vicisitudes de una alianza contra natura
La sucesión imperial
El divorcio del rey inglés
El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo
De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide
El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar Yuste

En 1529 Fernando de Habsburgo, la persona que debía presidir y dirigir los debates de Spira, estaba bastante menos preocupado de lo que su hermano hubiese querido respecto de la polémica religiosa alemana. A Fernando, en ese momento, lo que lo movía era saber que los turcos estaban a piques de llegar a las puertas de Viena, y que necesitaba que todo Dios, también el reformado, se aplicase a impedirlo. En Spira, por otra parte, los ánimos estaban muy calentitos. Otto von Pack, un personaje del que lo que podemos decir es que la Wikipedia se limita a definirlo como “German conspirator”, había estado los meses anteriores distribuyendo por los Estados protestantes la especie de que los católicos preparaban un gran ataque armado (lo cual no era verdad; al menos, en ese momento).

miércoles, noviembre 10, 2021

Carlos (11): La movida trentina

  El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion
En busca de un acuerdo
La oportunidad ratisbonense
Si esto no se apaña, caña, caña, caña
Mühlberg
Horas bajas
El turco
Turcos y franceses, franceses y turcos
Los franceses, como siempre, macroneando
Las vicisitudes de una alianza contra natura
La sucesión imperial
El divorcio del rey inglés
El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo
De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide
El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar Yuste 


Lejos de lo que suelen pensar algunos análisis apresurados, según los cuales la pasión de Carlos de Habsburgo fue acumular cuantos más territorios, mejor, para cuando el emperador firmó la paz de Crépy sus reflexiones iban ya por el derrotero exactamente contrario. A Carlos, en ese momento en el que su hijo era un adolescente que, además, según todas las trazas iba a carecer de la válvula de escape de que él mismo había disfrutado en la persona de su hermano Fernando; a Carlos, digo, le preocupaba las consecuencias de dejar a su hijo un orbe demasiado amplio que gestionar; España, Flandes, Milán. Es así cómo hay que leer Crépy: como el intento de descargar de la mochila del Imperio creado, cuando menos, la piedra milanesa.

lunes, noviembre 08, 2021

Carlos (10): El largo camino hacia Crépy-en-Lannois

 El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion
En busca de un acuerdo
La oportunidad ratisbonense
Si esto no se apaña, caña, caña, caña
Mühlberg
Horas bajas
El turco
Turcos y franceses, franceses y turcos
Los franceses, como siempre, macroneando
Las vicisitudes de una alianza contra natura
La sucesión imperial
El divorcio del rey inglés
El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo
De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide
El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar Yuste 


En el momento de la temeridad, hay que buscar planes que sean audaces. Carlos tenía de su lado a uno de los tipos más audaces de su tiempo, Andrea Doria. Doria tenía una capacidad interesante de combinar acciones terrestres y navales, y esto fue lo que le propuso a su emperador; una acción combinada que golpease Marsella de forma sincronizada. A decir verdad, el plan tuvo desde el primer momento sus enemigos; Antonio de Leyva, príncipe de Ascoli, marqués de Atela y conde de Monza, otro de los grandes capitanes del Imperio en Italia, dijo que el tema era una ful. Sin embargo, en julio de 1536, Carlos salió de Asti con un importante ejército de unos 50.000 efectivos al mando de Ferrante Gonzaga y el duque de Alba.