Cuando Harry encontró a Frankie
El Lequerica Team
Estar, pero no estar
La cabeza caliente y los pies fríos
¿Qué somos: lyons, or huevons?
Franco se apunta un tanto
Política en revisión
Amigos sí, pero no tanto
OTAN, no
¡Ah, la canallesca!
El engaño
Esto hay que mejorarlo
Decepción
Consíguenos un poco de dinero más
Dudas americanas
Girando el gobernalle
Más dinero, papá
Puertas cerradas
OTAN, de entrada, no
Franco amaga, pero sólo amaga
Marruecos como problema
Fuera de Marruecos
¿Oposición? ¿Qué oposición?
Un artículo
¿Democracia?
La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio
Ya no somos tan amigos
Quiero la Luna
Un jarro de agua fría
Si hay que romper, se rompe
… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones
Una vez más, Franco se veía en la necesidad de justificar una medida que era muy mal vista por el backbone de su poder, que siempre fue el ejército. Lo hizo a través de Castiella, alimentando las teorías del general Barroso y dibujando, en consecuencia, a un rey Mohamed sitiado por la morisma soviética que, por lo tanto, necesitaba consolidar su poder; proceso de consolidación que España quería apoyar retirando a sus tropas del país. Lo cierto es que, como ya os he dicho, para cuando Franco anunció la reducción, ésta ya se había producido. Los efectivos españoles en Marruecos no llegaban a 5.000 y, además, costaba un Congo abastecerlos.