Cuando Harry encontró a Frankie
El Lequerica Team
Estar, pero no estar
La cabeza caliente y los pies fríos
¿Qué somos: lyons, or huevons?
Franco se apunta un tanto
Política en revisión
Amigos sí, pero no tanto
OTAN, no
¡Ah, la canallesca!
El engaño
Esto hay que mejorarlo
Decepción
Consíguenos un poco de dinero más
Dudas americanas
Girando el gobernalle
Más dinero, papá
Puertas cerradas
OTAN, de entrada, no
Franco amaga, pero sólo amaga
Marruecos como problema
Fuera de Marruecos
¿Oposición? ¿Qué oposición?
Un artículo
¿Democracia?
La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio
Ya no somos tan amigos
Quiero la Luna
Un jarro de agua fría
Si hay que romper, se rompe
… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones
En la primavera de 1963, como digo probablemente influido en esto por Franco, Carrero había cambiado de opinión, como Pedro Sánchez. Ahora pensaba que los acuerdos hispano norteamericanos eran muy útiles para España. Eso sí, seguía pensando que España estaba, por así decirlo, en un peligro especialmente intenso por su situación. El almirante pensaba que la vía que acabaría explotando la URSS para lanzar la guerra en Europa sería seducir a Marruecos para que se lanzase en una guerra anticolonial contra España.