jueves, abril 23, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (26): El putsch de la birra

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Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over


El día 21 de octubre se produjo en Sajonia la situación que se produciría apenas unos años después en la localidad aragonesa de Jaca. Heinrich Brandler, el líder del KPD, decidió que, tras los últimos movimientos del gobierno de Berlín, lo mejor era dejar la revolución para otro día. Sin embargo, esta decisión no llegó a ser comunicada a un grupo de comunistas de Hamburgo que seguían al dirigente Ernst Thälman. El 23 de octubre, Thälman se convirtió, pues, en el capitán Galán de la Historia de Alemania, pues comenzó una revolución en la ciudad hanseática, convencido de que al mismo tiempo estaba ocurriendo lo mismo en otros puntos del país. Evidentemente, las fuerzas de represión no tuvieron que distribuirse, sino que se centraron en Hamburgo; en apenas un día habían dejado 21 revolucionarios, 17 policías y 61 civiles tumbados en la morgue. Pero la revolución había sido sofocada.

miércoles, abril 22, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (25): Pintan Renten (o sea, bastos)

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Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over


Van den Buck era una persona mentalmente inestable que, de hecho, nada más publicar su libro y comenzar a cosechar éxito con él, comenzó a experimentar alucinaciones y a recluirse en una vida casi sin contacto con la gente. Había desarrollado una intensa manía persecutoria, en la que veía pruebas constantes de que el gobierno lo estaba espiando. A su estado mental no ayudó nada que estuviese enfermo de sífilis. Acabó en el sanatorio Grunewald de Berlín. Allí, el 30 de mayo de 1925, y teniendo apenas 49 años, se reventó los sesos con un revólver. Atrás dejaba su best seller, que lo fue incluso en el tiempo de la híper inflación, cuando la gente bastante tenía con encontrar un rulo de chope; y otro libro más interesante, publicado en 1905, que es una Historia del pueblo alemán.

martes, abril 21, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (24): Stresemann llega al poder

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Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over


La invasión del Ruhr, obviamente, enervó las negociaciones para conseguir superar el stalemate en que estaba la cuestión del pago de las reparaciones. El 7 de junio, un gobierno alemán cada vez más a la defensiva envió una nueva nota. Proponía que la cuestión de lo que podía o no podía pagar el país se sometiese a un comité de expertos independientes. Asimismo, ofreció permitir la inspección militar en las industrias alemanas de toda la documentación financiera. Pero, sobre todo, por primera vez el Estado alemán ofrecía garantías sobre los pagos. Se ofrecía a formalizar una hipoteca sobre los activos considerados más valiosos en ese momento: la red ferroviaria y la infraestructura industrial (porque en la república de Weimar, como nunca había sido ministro Oskar Puenten, el ferrocarril era eficiente y puntual y, de hecho, era la infraestructura más valiosa del país). Con esa garantía, Alemania esperaba obtener un préstamo de 10.000 millones con el que garantizar buena parte de los pagos a corto plazo.

lunes, abril 20, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (23): El Ruhr

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Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over


Entre el 9 y el 11 de diciembre de 1922 se celebró la llamada segunda conferencia de Londres sobre las reparaciones. Una conferencia en la que estuvieron Los Cuatro: Andrew Bonar, Raymond Poincaré, Benito Mussolini y el belga Georges Theunis. Era la primera vez que Mussolini asistía a una conferencia internacional; y ya se buscó la manera de que una multitud fascista se agolpase delante de su hotel, para que pudiera salir al balcón a hacer sus típicos gestos de break dance fascista.

viernes, abril 17, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (22): Marasmo


 


Esto está chupado
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Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over


En la conferencia de Brownie Street, por lo tanto, no se había acordado un nuevo calendario de pagos como quería Alemania. Ese calendario, sin embargo, comenzó a aplicarse por la vía de los hechos apenas 24 horas después de disolverse el embroque, ya que fue al día siguiente cuando el gobierno germano anunció que no pagaría. El 24 de agosto, el dólar alcanzó los 2.000 marcos. El 31 de agosto, la Comisión de Reparaciones decidió concederle a Alemania una moratoria especial de seis meses. Con eso, como dijo Henry Hill tras regresar de ser detenido, no tenía ni para el ataúd.

jueves, abril 16, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (21): Rathenau


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over


Las noticias del acuerdo de Rapallo dinamitaron definitivamente la conferencia de Génova, que se cerró el 19 de mayo sin pena ni gloria. Todo lo que se le arrancó a los países participantes fue un cierto compromiso, no muy serio la verdad, de que mantendrían sus monedas apegadas al valor del oro. A finales de mayo, el gobierno alemán todavía no había legislado los nuevos impuestos que deberían proveer los 60.000 millones de marcos exigidos por los aliados. En lo que sí cumplieron los alemanes fue en la exigencia aliada de que se reforzase la autonomía del Reichsbank. Eso se legisló el 26 de mayo.

miércoles, abril 15, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (20): El pacto germano-soviético de Rapallo


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 

El 1 de febrero, en un movimiento que era pura lógica de los acontecimientos, Walter Rathenau asumió la cartera de Exteriores del gobierno alemán. De su mano, y de la mano de las formaciones políticas más o menos templadas que estaban detrás del gobierno y de las votaciones que le permitían no caer, Alemania tomó una clara identificación, que diríamos hoy, atlantista. Bueno, como diría Mariano Rajoy: o no.