viernes, septiembre 04, 2026

Restauración (2): Las veleidades del serranismo

 




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La varienta inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto


El renacer de la idea de un Hohenzollern al frente de la corona de España no podría haberse producido sin el apoyo, siquiera por omisión, de cierto progresismo hispano, sinceramente preocupado por la deriva que estaba alcanzando la República. Ahora, además, la idea de Leopoldo había sido enriquecida con una alternativa: Federico Carlos, tercer hiio del príncipe Antón de Hohenlohe, y hombre curtido en muchas batallas. Para muchos españoles, Federico Carlos era un poco como un Obélix que había penetrado la apretada falange francesa, haciendo que sus centuriones volasen por los aires.

jueves, septiembre 03, 2026

Restauración (1): El huevo Káiser




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La varienta inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto


Alboreando la octava década del siglo XIX y más allá, España bien podía decir de sí misma esa frase castellana, que yo escuché tantas veces en mi infancia, que formula: “estoy como Quevedo; ni subo, ni bajo ni estoy quedo”. España era una nación que, literalmente, no era capaz de encontrarse el culo con las dos manos. El experimento llamado I República pronto mostraría sus vergüenzas. Es curioso cómo cierta historiografía española, siempre tan atenta a buscar responsables terceros de las desgracias de las etapas que les gustan; ésa que sostiene que la guerra civil española del siglo XX se explica exclusivamente por la tenuidad de las potencias democráticas y la ayuda recibida por Franco de las potencias fascistas; esa historiografía, digo, casi nunca dice nada de la I República. Esto es así, probablemente, porque en la I República es imposible encontrar más culpable del colapso que ella misma. La idea de la Restauración monárquica y borbónica es una idea que la alta nobleza española nunca abandonó,y por eso practicó una extraña forma de resistencia pasiva al rey Amadeo a base de bailar; pero con eso no se construye un cambio de régimen. El cambio de régimen que llamamos Restauración (sobre el cual escribí una pequeña introducción hace trece años, cuando la verborrea de este blog era más limitada) fue, como la guerra civil y el franquismo, el resultado de una sociedad que terminó harta del cambio. Que terminó, en afamada frase de Estanislao Figueras, “hasta los cojones de todos nosotros”.

martes, septiembre 01, 2026

Ensayos soviéticos: la KGB, después de Stalin (y 4): El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn

Raspogonim, razlampasim
Igual, o sea distinto
Viaje a la dureza
El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn 


Un dato que no tiene nada de aleatorio en toda esta movida es que las nuevas generaciones de la KGB, empezando por Shelepin y Mediochastny, vinieran del Komsomol. En todo partido político, y desde luego en los comunistas, las organizaciones de juventudes son siempre las más monolíticas y, por decirlo de alguna manera, más puramente ideológicas. Cuando Nikita Khruschev le ganó el pulso a Malenkov (y a Beria) y decidió iniciar un mandato como secretario general basado en la denuncia del estalinismo, aquellos comunistas soviéticos que creían en Stalin se refugiaron en las juventudes. En primer lugar, buena parte de los nostálgicos del estalinismo eran los que no lo habían vivido; y si hay que explicarte los porqués de este fenómeno, entonces es obvio que tú tampoco lo viviste. En segundo lugar, el estalinismo planteaba un cursus honorum comunista que era relativamente fácil de seguir, salvo que por el camino te acusaran de saboteador, claro; y muchos miembros de las juventudes no tenían muy claro cuál podría ser el futuro del Partido en manos del Gordo Cabrón. Así las cosas, el Komsomol se convirtió en el primer caldero donde se cocía el discurso conservador, relapso al cambio. Y la infestación de la KGB desde las juventudes no hizo sino extender la mancha.

lunes, agosto 31, 2026

Ensayos soviéticos: la KGB, después de Stalin (3): Viaje a la dureza

Raspogonim, razlampasim
Igual, o sea distinto
Viaje a la dureza
El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn

Las cosas como son, se daba la circunstancia de que la KGB tenía en su cúpula al tipo ideal para recuperar los tiempos de la represión. Vladimiro Semichastny era un tipo al que le iba esa marcha más que a un tonto un lapicero. Regresó, pues, a la vieja tradición hostiadora de la KGB con una sonrisa en los labios. Desde el Komsomol, Semichastny llevaba diciendo que el Partido lo que tenía que hacer era ponerse serio con sus enemigos. Y ahora se lo encargaron a él.

viernes, agosto 28, 2026

Ensayos soviéticos: la KGB, después de Stalin (2): Igual, o sea distinto

Raspogonim, razlampasim
Igual, o sea distinto
Viaje a la dureza
El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn

Aunque Khruschev trató de evitarlo, las reformas hechas sobre la KGB nunca consiguieron que dejase de ser lo que había sido la NKVD, es decir, un Estado dentro del Estado. La conspiración que descabalgó a Khruschev del poder no habría podido ser sin la KGB; y, de hecho, hoy no faltan los historiadores (y no historiadores, como yo) que coquetean con la idea de que el objetivo real del golpe de Estado no era favorecer a Breznev, sino a Shelepin. Khruschev, por otra parte, nunca consiguió tener unas buenas relaciones con la policía política.

jueves, agosto 27, 2026

Ensayos soviéticos: la KGB después de Stalin (1): Raspogonim, razlampasim

Raspogonim, razlampasim
Igual, o sea distinto
Viaje a la dureza
El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn


La Chrezvychainaia Kommissiia, normalmente conocida como Cheka, nació en 1917; y muy pronto sus integrantes fueron conocidos como chekisty, término que se traspone fácilmente al español como chekista. En la particular escala de valores del comunismo soviético, ser chekista, y sobre todo serlo de primera hora, era todo un honor y merecedor del mayor de los respetos. La razón de ello es que los chekistas de los primeros tiempos de la URSS no eran personas que matasen, sino que eran muertos. Sobre todo, antes de la consolidación del poder soviético, muchos de estos espías dejaron sus vidas por el triunfo de la revolución.

viernes, agosto 07, 2026

El rey

Ya sé que estoy de vacaciones. Pero, oye, todo lo que ha pasado en Ceuta, y muy en particular la polémica en torno a si Felpu debería haber visitado la ciudad, me han movido a escribir estas notas de urgencia. Haciendo amigos, en mi línea.