Cuando Harry encontró a Frankie
El Lequerica Team
Estar, pero no estar
La cabeza caliente y los pies fríos
¿Qué somos: lyons, or huevons?
Franco se apunta un tanto
Política en revisión
Amigos sí, pero no tanto
OTAN, no
¡Ah, la canallesca!
El engaño
Esto hay que mejorarlo
Decepción
Consíguenos un poco de dinero más
Dudas americanas
Girando el gobernalle
Más dinero, papá
Puertas cerradas
OTAN, de entrada, no
Franco amaga, pero sólo amaga
Marruecos como problema
Fuera de Marruecos
¿Oposición? ¿Qué oposición?
Un artículo
¿Democracia?
La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio
Ya no somos tan amigos
Quiero la Luna
Un jarro de agua fría
Si hay que romper, se rompe
… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones
El 3 de mayo, Garrigues fue llamado desde la Casa Blanca. La cita era con el general Tyler y con el presidente Kennedy. JFK estuvo claro en la entrevista: España no podía esperar de Estados Unidos, ni ayuda económica, ni un tratado de alianza como tal. El presidente, sin embargo, prometió, en tono un tanto nebuloso, ver qué podía hacer para tratar de ayudar en los problemas y retos que acuciaban a España; siempre y cuando su gobierno, dijo, recognises the political facts of life. En mi opinión, quiso decir que Franco era un rancio, y que tenía que acompasarse con los tiempos.