viernes, febrero 27, 2026

Indonesia (23): Julianos aislados


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

 

Enero de 1949 desarrolló una severísima epidemia de acúfenos en la costa oriental del Canal de la Mancha; tan frecuente e intensa fue la sarta de críticas y presiones que recibieron los flamencos a causa de las flamencadas que estaban perpetrando en sus colonias. La Haya quedó literalmente sepultada debajo de una montaña de resoluciones de la ONU de ésas que no sirven para mucho. Para capear el temporal, los uileminos escogieron a lo más presentable que tenían, Jan Herman van Roijen, para entonces ya ex ministro de Exteriores, hábil diplomático obviamente; y que no dejaba de ser un señor que se había declarado opuesto a la Segunda Acción Policial. Lo primero que hizo Roijen fue irse al Consejo de Seguridad y decir que los presos iban para fuera. En un mundo en el que los relatos sobre la insalubridad y crueldad de las prisiones asiáticas eran moneda común, La Haya necesitaba cauterizar el relato de que estaba matando lentamente a los líderes del independentismo indonesio a base de haberlos arrojado a un agujero lleno de basura donde un vietnamita gritón los obligaba a jugar a la ruleta rusa a hostias (Cimino, me debes una).

jueves, febrero 26, 2026

Indonesia (22): Yo no voy a ser Salvador Allende


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

 


Una cosa entendieron Sukarno y Hatta desde el puto principio: Mariun y lo que suponía, que era nada menos que la lucha por el control de Java, era la cueva de Procusto por la que iban a ser internacionalmente juzgados. La Comisión de Buenos Oficios había cambiado de presidente; ahora era Horace Merle Cochran, un hombre que exigía mano dura contra los comunistas. Lo mismo hacía Louis Beel, el ex primer ministro que había sustituido a Van Mook. Los indonesios cantaron, como Tequila, eso de yo sé lo que quieren / y se lo voy a dar.

miércoles, febrero 25, 2026

Indonesia (21): Madiun


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

 



La República Indonesia estaba en una situación bastante comprometida. En ese momento, sus pertrechos y su munición para la guerra de facto que estaba librando contra los Países Bajos estaban en su punto más bajo, mientras que su enemigo no mostraba síntomas de aflojar. La Haya, además, si las cosas se ponían muy mal, y eso todos lo sabían, podía contar con un primo de Zumosol, los Estados Unidos, que probablemente se buscaría alguna disculpa para intervenir. Indonesia, sin embargo, carecía de hermano mayor. Una situación que yo creo que hizo, como se dice, mucho de pensar a Sukarno, y que quizá terminó por acunar sus ideas sobre ese meconio, del que ya hablaremos, que llamamos movimiento no alineado.

martes, febrero 24, 2026

Indonesia (20): Negociación de buenos oficios


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

 

En 1947, cuando el ejército holandés comenzó a avanzar desde las ciudades, Australia e India, dos países obviamente interesados en el asunto, llevaron a Naciones Unidas el tema de Indonesia, y consiguieron que el Consejo de Seguridad se ocupase de analizar el asunto. Era una marea clara: dos semanas antes de que India plantease el tema, Delhi había recibido la primera oferta de independencia desde Londres.

lunes, febrero 23, 2026

Indonesia (19): La invasión


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

 

La entrada de los Países Bajos e Indonesia en una senda de incomprensión y enfrentamiento tuvo efectos devastadores para eso que todos, o casi todos queremos, que es la implantación de soluciones pacíficas y pactadas. El principal resultado de ese proceso fue la caída política de Sjahrir, probablemente el político indonesio que más había puesto personalmente en el proceso y que, por lo tanto, acabó pagándolo. La República quedó en manos de personas con menos escrúpulos que él; personas, podríamos decir trayéndonos el tema a nuestros tiempos, más sanchistas; más tipo Manual de resistencia: no es no, y se hará lo que se tenga que hacer. El proceso quedó básicamente en manos de Sukarno, lo cual, luego lo veremos, no es sino una forma de decir que se preparaba la llegada de Suharto. Sjahrir entró en una situación personal complicada y sufrió dos derrames cerebrales, que le obligaron a dejar Indonesia.

viernes, febrero 20, 2026

Indonesia (18): Los malos acuerdos generan malas soluciones

 


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

Los acuerdos de Linggadjati establecían que, en todo caso, la creación de los Estados federados a la República debería hacerse en colaboración con ésta. Los neerlandeses, sin embargo, procedieron a actuar desde el principio por su cuenta. Además, un poco asustados porque había áreas que no lograban controlar bien, en La Haya se decidió una estrategia basada en crear Estados de pequeño tamaño que, por lo tanto, lo tuviesen más difícil para oponérsele o para decantarse por la nueva Indonesia. De esta manera, partieron Borneo e, incluso, reclamaron la Java occidental, al contrario de lo prometido inicialmente, que era que todo Java sería de la nueva República. Mantener, e incluso incrementar, la presencia neerlandesa en Java fue posible, por lo demás, gracias a que la metrópoli también se desdijo de la promesa de reducir su presencia militar; presencia que, en realidad, fue incrementada. Por último, los neerlandeses procedieron a un reconocimiento formal de la República, pero siguieron intentando asfixiarla económicamente mediante el bloqueo comercial.

jueves, febrero 19, 2026

Indonesia (17): Raymond Westerling, el franquista de las Célebes


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 


El gobierno holandés de posguerra era un gobierno estable gracias a la alianza entre los socialdemócratas y los católicos de centro izquierda; sin embargo, el tema colonial no era precisamente el dosier en el que más estaban de acuerdo. Los socialistas habían terminado por adoptar totalmente la causa independentista, pero no así los católicos. Mientras Max van Poll estaba a favor de conceder la soberanía a los locales, Welter, como ya os he dicho, era uno de los líderes sociales de la oposición pro colonial.