miércoles, octubre 16, 2019

Isabel al poder (6: ¿de qué murió Pedro Girón?

Otros escalones de esta escalera:

Tras arduas negociaciones, ambos bandos contendientes en Castilla se encontraron en Coca para una conferencia más. Uno de los temas fundamentales de aquellas discusiones fue el futuro de la infanta Isabel. Ambas partes se encastillaron en sus posiciones pero, finalmente, a base de presión y no levantarse nunca de la mesa (paciencia y saliva, le dijo el elefante a la hormiga), el bando rebelde consiguió aparcar el proyecto de boda portuguesa: Isabel se casaría con el hermano de Pacheco, Pedro Girón, maestro de Calatrava. Toda una transacción, en todo caso: con esa boda, la piedra que era Isabel tendería a caer del lado rebelde del tejado castellano; pero al casarse con un medio pelo (Girón era maestre de la orden de Calatrava, pero poco más), la niña se despedía de jugar un papel medio importante en las querellas dinásticas castellanas. Pacheco y Girón prometieron, a cambio, desactivar la rebelión y la guerra civil larvada. Enrique, como siempre que se dejaba de rifar unas hostias, accedió encantado.

lunes, octubre 14, 2019

Partos (6: y los escitas dijeron: you will not give, I'll take)

Otras partes sobre los partos

Los súbditos de Seleuco
Tirídates y Artabano
Fraates y su hermano
Mitrídates
El ocaso de la Siria seléucida

En medio de la presión por la invasión seléucida de sus territorios, y en momentos en los que Fraates se encontró con la imposibilidad de allegar tropas suficientes entre los mismos partos, el rey arsácida llamó en su ayuda a algunos mercenarios cercanos. Entre los pueblos guerreros que tenía cerca, ninguno era tan guerrero ni tan cohesionado como los escitas. Como ocurre siempre cuando hay un político de por medio, los síntomas son de que Fraates les debió prometer a los escitas el oro y el moro (que no tenía) a cambio de su ayuda.

miércoles, octubre 09, 2019

Isabel al poder (5: el follón del matrimonio de Enrique y Juana)

Otros escalones de esta escalera:

El Consejo Real de Castilla, reunido en Segovia, consideró la carta de los nobles rebeldes a las ciudades como un ultraje en toda regla, y exigió del rey un castigo ejemplar. Pero eso era demasiado pedir para Enrique, el rey acomodaticio, que prefirió la estrategia del avestruz. Eso sí, se avino a arreglar otra reunión con los rebeldes, esta vez en la planicie entre Cigales y Cabezón. Este encuentro sí que se produjo, y en el mismo el ciclotímico rey, siguiendo su guión vital, le dijo a los rebeldes lo que querían oír: que exiliaría a Beltrán de la Cueva de la Corte; que le devolvería la orden de Santiago a Alfonso; y que lo designaría su heredero.

lunes, octubre 07, 2019

Padre nuestro

[Visto que ya había realizado en el pasado algunos posts sobre la materia, y que pienso seguir en la línea, he creado una etiqueta Liturgia para que los puedas encontrar con más facilidad].

El Padre nuestro, creo que en esto no hay duda ni extra ni intramuros de la creencia, es la oración número uno del cristiano. Como me dijo a mí mi preparador para la primera comunión, un buen cristiano puede cometer errores rezando el Señor Mío Jesucristo o incluso no sabérselo; pero no saberse el Padre nuestro es algo inconcebible. Ésta es una de las razones de que los cristianos viejos, en el sentido de que lo fuimos hace ya bastantes años, estemos hoy en inferioridad de condiciones, pues yo, cuando menos, ya no llegué a aprenderme la versión actual, que sin embargo he leído y encuentro gramaticalmente más civilizada.

miércoles, octubre 02, 2019

Mussolini (en digesto)

Hoy es mi cumpleaños. Así las cosas, puesto que en todo cumpleaños lo lógico es que haya regalos, os hago yo uno. A destiempo, fuera pues del ritmo normal de posts que guardamos en el blog, aquí tenéis un post de posts: la historia completa de Benito Mussolini, el dictador fascista de Italia. Se publicó en su día en pequeñas diócesis, pero aquí tenéis el obispado completo, por si queréis hacer una lectura reposada y continuada.

Debajo de la línea.

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Partos (5: el ocaso de la Siria seléucida)

Otras partes sobre los partos

Los súbditos de Seleuco
Tirídates y Artabano
Fraates y su hermano
Mitrídates


Los principios de Demetrio como prisionero de lo partos no fueron buenos. Éstos decidieron pasearlo como un mono de feria por los territorios de su dominio, para lanzarle a los habitantes el mensaje claro de que buscar cualquier aliado contra el poder de los partos era muy mala idea. Pero después de este tour un tanto humillante, no parecen haberlo tratado mal. Le adjudicaron una residencia en Hircania, se le mantuvo su noble condición y Mitrídates acabó, incluso, ofreciéndole la mano de una de sus hijas. Esta intención nos viene a sugerir con mucha fuerza que es muy probable que Mitrídates estuviese valorando la posibilidad de una expedición contra Siria, algo en lo que disponer de un príncipe local que le fuese partidario y estuviese ligado a él por lazos de sangre podía ser una ventaja interesante. Sin embargo, Mitrídates no pudo llevar a cabo ese proyecto, si es que alguna vez lo albergó. Poco después de capturar a Demetrio, cayó enfermo y se fue consumiendo rápidamente hasta morir en el año 136 antes de Cristo, después de 38 años de reinado que habían colocado a los partos en primera fila de la geopolítica de su área.

lunes, septiembre 30, 2019

Isabel al poder (4: nunca te fíes de un francés)

Otros escalones de esta escalera:

Enrique de Trastámara estaba en la duda. Era mucho lo que le exigían su consejero y el arzobispo de Toledo; pero, al mismo tiempo, también era mucho lo que le ofrecían. Presionado por las circunstancias, el rey de Castilla accedió inicialmente a reconocer a Alfonso como su heredero, desheredando por el camino a lo que le pudiera venir.

miércoles, septiembre 25, 2019

Isabel al poder (3: el órdago de Pacheco/Mendoza)

Otros escalones de esta escalera:

Enrique de Castilla podía ser algo tonto, que yo creo que lo era; pero no era gilipollas. Tenía ojos en la cara, dos, y orejas, también dos, a ambos lados del cráneo; y todo eso le servía para percatarse de movidas que ocurrían en su mundo. En 1457, ya lo hemos visto, tomó conscientemente la decisión de blindar el poder de su seudovalido, Juan Pacheco. Pero si hizo eso era porque tenía miedo. Miedo de que los nobles de Castilla hiciesen en su reinado la función que habían hecho los infantes de Aragón en la de su padre; y yo creo, aunque esto es percepción personal, que el Trastámara comparaba y, puesto que había llegado a conocer a Álvaro de Luna, probablemente pensaba que su Pacheco no le llegaba a aquél ni a la punta de los pelillos más bajos de su escroto.