lunes, julio 29, 2019

Pericles (15: a modo de epílogo: atenienses, mentiras y libros de Historia)

[Nos vemos en septiembre]

Capítulos anteriores

Un proyecto imperialista
Por qué ser un alcmeónida no era ningún chollo
Xántipo, Micala y el coleguita Leotícides
Cimón
¡Tora, tora, tora!
Pericles, el demagogo
Ahí viene la plaga, me gusta bailar...
El último espich


La gente, normalmente, cuando se imagina la Atenas de Pericles, se imagina una ciudad pequeña, armónica, llena de los edificios que se pueden adivinar en el Partenón, por la que discurren hombres barbados vestidos por túnicas, filosofando o tocando la lira. Sin embargo, como acertadamente han destacado muchos de los estudiosos que se han dedicado a la Historia Social de la antigua Grecia, la Atenas de Pericles se parecía mucho más a una abigarrada zona de la actual Estambul. Pero, la verdad, era una ciudad única.

viernes, julio 26, 2019

Pericles (14: el último espich)

Los que me leéis habitualmente sabéis que mi costumbre es acudir a la cita los lunes y los miércoles, a las ocho si es posible. Hoy, sin embargo, os regalo un post más, que me permitirá dejar el final de la serie pericleana programada para el lunes que viene, tras lo cual abriré mi periodo vacacional, para el que tengo programas dos o tres lecturas jugosas.

En fin, ahí va.

Capítulos anteriores

Un proyecto imperialista
Por qué ser un alcmeónida no era ningún chollo
Xántipo, Micala y el coleguita Leotícides
Cimón
¡Tora, tora, tora!
Pericles, el demagogo
Ahí viene la plaga, me gusta bailar...



Acabo de decir que, personalmente, creo que el último de los discursos de Pericles que nos relata Tucídides contiene, en mucha mayor medida, las ideas Tucídides habría querido que Pericles expresara que las que verdaderamente dijo. Como he dicho, hay bastantes elementos, creo, para pensar que es así. Y la última y más importante es el epílogo del propio discurso, en el que el historiador nos hace una glosa de la vida de Pericles en la que, la verdad, dice cosas que son bastante complicadas de tragar.

miércoles, julio 24, 2019

El cisma (y 19: las últimas boqueadas)

Sermones ya pasados

La declaración de Salamanca
El tablero ibérico
Castilla cambia de rey, y el Papado de papas
Via cessionis, via iustitiae y sustracción de obediencia
La embajada de los tres reyes
La vuelta al redil
Partiendo peras


El intento de que los poderes temporales tomasen el control del problema conciliar se concretó en una estrategia por parte de acercamiento de la dupla Castilla-Francia hacia Segismundo. Como he dicho, los intereses de ambos bandos habían sido antagónicos hasta ese momento; pero en ese momento, por así decirlo, les acercaba, si bien no les unía, la preocupación de que la bula papal convocando concilio en Ferrara y la violenta reacción de los reunidos en Basilea abría la posibilidad de que se produjese un cisma, aún de raíces y consecuencias mucho peores que la división que teóricamente se estaba cerrando. Así pues, las partes comenzaron a hablar, con un intermediario de gran importancia que fue Alfonso de Santa María.

lunes, julio 22, 2019

Pericles (13: ahí viene la plaga, me gusta bailar...)

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Un proyecto imperialista
Por qué ser un alcmeónida no era ningún chollo
Xántipo, Micala y el coleguita Leotícides
Cimón
¡Tora, tora, tora!
Pericles, el demagogo

En el año 431, por lo tanto, una masa informe de atenienses de campo, acompañados por lo principal de sus enseres, sus animales y sus pertenencias en general, se abigarró en el espacio existente entre las murallas de la ciudad y el puerto del Pireo, así como dentro de los templos. Este gesto es uno más de los que viene a demostrar que la estrategia bélica es, realmente, una disciplina muy difícil de dominar y que, por lo general, un buen estratega apenas puede aspirar a controlar la mitad de las variables que se mueven en las acciones que diseña. La masificación de atenienses en la ciudad, en unas condiciones de salubridad inexistentes, habría de abrirle un nuevo frente a Pericles: aquél que lo enfrentaba a virus, bacterias y microbios. Se generó una gravísima epidemia que, muy probablemente, mató a muchas más personas que los ejércitos lacedemonios.

miércoles, julio 17, 2019

Pericles (12: Pericles, el demagogo)

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Un proyecto imperialista
Por qué ser un alcmeónida no era ningún chollo
Xántipo, Micala y el coleguita Leotícides
Cimón
¡Tora, tora, tora!


La primera intervención de Pericles de la que tenemos testimonios como tal se basó en un discurso duro y de tintes demagógicos, basado en el no es no y en excitar los sentimientos de los atenienses sobre la excesiva prepotencia de los espartanos por su intervención en asuntos como Egina y Megara; cosas que hacían necesario, le dijo el general a sus conciudadanos, que los espartanos entendiesen que “deben tratarnos como sus iguales”.

lunes, julio 15, 2019

El cisma (18: partiendo peras)

Sermones ya pasados

La declaración de Salamanca
El tablero ibérico
Castilla cambia de rey, y el Papado de papas
Via cessionis, via iustitiae y sustracción de obediencia
La embajada de los tres reyes
La vuelta al redil

Al alborear el año de 1436, Castilla realizó un importante cambio estratégico en su embajada conciliar. Gonzalo de Santa María, un miembro más de la muy influyente familia de conversos que había adoptado este apellido y obispo de Plasencia, se llegó hasta Basilea junto con Gutierre de Sandoval para sustituir a un miembro del equipo, Luis Álvarez de Paz, quien fue trasladado a Bolonia. Fue un movimiento muy diplomático, provocado por el hecho de que se había producido una importante novedad en materia de política exterior, que podía e incluso debía dirimirse en el seno del concilio, ya que ahí estaban representadas todas las naciones importantes: Juan de Castilla quería mejorar su presencia en Basilea y también en Bolonia, ciudad papal, para mejorar su capacidad de influencia en torno al conflicto con Portugal sobre la posesión de las Islas Canarias.

miércoles, julio 10, 2019

El cisma (17: los castellanos en Basilea)

Sermones ya pasados

La declaración de Salamanca
El tablero ibérico
Castilla cambia de rey, y el Papado de papas
Via cessionis, via iustitiae y sustracción de obediencia
La embajada de los tres reyes
La vuelta al redil


Las cosas iban de mal en peor. En el concilio, y fuera del concilio, reformadores y pontificios se atacaban continuamente unos a otros. De hecho, estos enfrentamientos se produjeron, en el inicio de 1433, incluso delante del propio rey castellano, quien quedó impresionado por las fuertes disensiones en la Iglesia que demostraban aquellas querellas. El abad de Bonneval había exigido ante el rey castellano un gesto claro de apoyo a las intenciones del Papa mediante el nombramiento de los oportunos embajadores para el concilio; pero la potencia política europea se resistió y, de hecho, las cosas no cambiaron hasta que no llegaron de Basilea noticias de que el Papa había llegado a entenderse con los conciliares suizos.