El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La varienta inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto
El renacer de la idea de un Hohenzollern al frente de la corona de España no podría haberse producido sin el apoyo, siquiera por omisión, de cierto progresismo hispano, sinceramente preocupado por la deriva que estaba alcanzando la República. Ahora, además, la idea de Leopoldo había sido enriquecida con una alternativa: Federico Carlos, tercer hiio del príncipe Antón de Hohenlohe, y hombre curtido en muchas batallas. Para muchos españoles, Federico Carlos era un poco como un Obélix que había penetrado la apretada falange francesa, haciendo que sus centuriones volasen por los aires.