martes, septiembre 01, 2026

Ensayos soviéticos: la KGB, después de Stalin (y 4): El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn

Raspogonim, razlampasim
Igual, o sea distinto
Viaje a la dureza
El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn 


Un dato que no tiene nada de aleatorio en toda esta movida es que las nuevas generaciones de la KGB, empezando por Shelepin y Mediochastny, vinieran del Komsomol. En todo partido político, y desde luego en los comunistas, las organizaciones de juventudes son siempre las más monolíticas y, por decirlo de alguna manera, más puramente ideológicas. Cuando Nikita Khruschev le ganó el pulso a Malenkov (y a Beria) y decidió iniciar un mandato como secretario general basado en la denuncia del estalinismo, aquellos comunistas soviéticos que creían en Stalin se refugiaron en las juventudes. En primer lugar, buena parte de los nostálgicos del estalinismo eran los que no lo habían vivido; y si hay que explicarte los porqués de este fenómeno, entonces es obvio que tú tampoco lo viviste. En segundo lugar, el estalinismo planteaba un cursus honorum comunista que era relativamente fácil de seguir, salvo que por el camino te acusaran de saboteador, claro; y muchos miembros de las juventudes no tenían muy claro cuál podría ser el futuro del Partido en manos del Gordo Cabrón. Así las cosas, el Komsomol se convirtió en el primer caldero donde se cocía el discurso conservador, relapso al cambio. Y la infestación de la KGB desde las juventudes no hizo sino extender la mancha.

lunes, agosto 31, 2026

Ensayos soviéticos: la KGB, después de Stalin (3): Viaje a la dureza

Raspogonim, razlampasim
Igual, o sea distinto
Viaje a la dureza
El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn

Las cosas como son, se daba la circunstancia de que la KGB tenía en su cúpula al tipo ideal para recuperar los tiempos de la represión. Vladimiro Semichastny era un tipo al que le iba esa marcha más que a un tonto un lapicero. Regresó, pues, a la vieja tradición hostiadora de la KGB con una sonrisa en los labios. Desde el Komsomol, Semichastny llevaba diciendo que el Partido lo que tenía que hacer era ponerse serio con sus enemigos. Y ahora se lo encargaron a él.

viernes, agosto 28, 2026

Ensayos soviéticos: la KGB, después de Stalin (2): Igual, o sea distinto

Raspogonim, razlampasim
Igual, o sea distinto
Viaje a la dureza
El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn

Aunque Khruschev trató de evitarlo, las reformas hechas sobre la KGB nunca consiguieron que dejase de ser lo que había sido la NKVD, es decir, un Estado dentro del Estado. La conspiración que descabalgó a Khruschev del poder no habría podido ser sin la KGB; y, de hecho, hoy no faltan los historiadores (y no historiadores, como yo) que coquetean con la idea de que el objetivo real del golpe de Estado no era favorecer a Breznev, sino a Shelepin. Khruschev, por otra parte, nunca consiguió tener unas buenas relaciones con la policía política.

jueves, agosto 27, 2026

Ensayos soviéticos: la KGB después de Stalin (1): Raspogonim, razlampasim

Raspogonim, razlampasim
Igual, o sea distinto
Viaje a la dureza
El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn


La Chrezvychainaia Kommissiia, normalmente conocida como Cheka, nació en 1917; y muy pronto sus integrantes fueron conocidos como chekisty, término que se traspone fácilmente al español como chekista. En la particular escala de valores del comunismo soviético, ser chekista, y sobre todo serlo de primera hora, era todo un honor y merecedor del mayor de los respetos. La razón de ello es que los chekistas de los primeros tiempos de la URSS no eran personas que matasen, sino que eran muertos. Sobre todo, antes de la consolidación del poder soviético, muchos de estos espías dejaron sus vidas por el triunfo de la revolución.

viernes, agosto 07, 2026

El rey

Ya sé que estoy de vacaciones. Pero, oye, todo lo que ha pasado en Ceuta, y muy en particular la polémica en torno a si Felpu debería haber visitado la ciudad, me han movido a escribir estas notas de urgencia. Haciendo amigos, en mi línea.

viernes, julio 24, 2026

La caída de Arias

 

Hoy empiezo mis vacaciones. Así que ya nos veremos de nuevo en septiembre.


En 1976, las cosas no estaban tan claras. Es lo que Ricardo de la Cierva llamó “el triple cortocircuito” que afectaba al concepto de moda desde la muerte de Franco: la Reforma. El primer obstáculo era la figura del primer ministro, Carlos Arias Navarro. Arias, o más bien Antonio Carro, había sido, meses atrás, el pim pam pún de los franquistas del búnker, los irredentos de la dictadura, por haber impulsado la Ley de Reforma Política que creaba asociaciones políticas e incluso pretendía que los alcaldes fuesen votados por sus vecinos. Pero eso eran cosas pasadas. Ahora que se daban cuenta de que Franco había nombrado un sucesor que no era de su palo, a los del búnker, el hombre otrora odiado se les había convertido en la última esperanza blanca. Y Arias, un franquista convencido, jugaba ese papel con fruición.

jueves, julio 23, 2026

El héroe corrupto

 

Una de las cosas que se suelen decir en defensa de la religión católica es que resulta fácil de probar su verdad: que el mensaje de Jesús es plenamente cierto lo demuestra el hecho de que la Iglesia haya sido capaz de sobrevivir a tantos malos papas. Este mismo argumento puede ser formulado de la democracia liberal estadounidense. Un régimen político que permanece básicamente incólume más de 200 años después, a pesar de haber tenido, y seguir teniendo, muchos presidentes básicamente perfectibles. En efecto, estos episodios son bastante frecuentes en la Historia de los Estados Unidos, como ya hemos tenido ocasión de ver en la serie que le hemos dedicado a este país (y que ya puedo anunciar que tendrá continuación). No obstante, la necesidad de ir a cierto ritmo quizá nos ha obligado a no detenernos algunas veces como habría sido necesario. Esto es algo que pretendo salvar en estas notas para el caso de uno de esos malos presidentes: Ulysses o Ulises S. Grant.