Primera toma
Segunda toma
En el momento en que escribo estas notas, uno de los grandes puntos calientes de la actualidad y del debate social es un acto celebrado en Madrid por dos miembros de partidos de izquierda, con la confesada intención de servir de revulsivo para un movimiento generalizado de unión y coordinación entre las diferentes fuerzas de izquierda. No es mi intención comentar estos hechos, aunque sí que diré que les deseo suerte en su cruzada contra lo que algunos conocen como la Ley de Lula da Silva, enunciada por el político brasileño, que se formula así: “toda fuerza de izquierdas es siempre divisible por dos”. Pero, como digo, no es mi intención hablar de este asunto. Eso queda para los blogs de dentro de medio siglo, si es que se acuerdan. Yo lo que quiero hacer hoy es acordarme de otra convocatoria multitudinaria más o menos del mismo jaez, aunque su significado superficial pueda ser algo distinto: el discurso de Sánchez Guerra. Porque, hoy olvidado, no estuvo exento de importancia, os lo quiero recordar aquí.