martes, septiembre 15, 2026

Restauración (9): La reconciliación con el monspensierismo



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 


En el bando alfonsino siempre hubo dos tendencias muy claras. Por un lado estaban los seres inteligentes, los buenos estrategas como, sobre todo, Cánovas o el marqués de Molins (Mariano de las Mercedes Roca de Togores y Carrasco); y, por otro lado, la reina y sus turiferarios. Isabel era una mujer no exenta de inteligencia política que, sin embargo, utilizaba muy pobremente. Su visión estratégica, además, siempre estaba superada por su natural poco comprensivo con el liberalismo decimonónico (ella siempre fue, básicamente, la hija de Fernando VII; que la presión carlista la llevase a ser otra cosa, es otra movida); y era, además, una persona con un altísimo resquemor hacia la España y los españoles que la habían echado. Por lo tanto, soñaba con una Restauración que, más que eso, era un Regreso. Creía, y la verdad es que el caos que fue la I República la avalaba, que el pueblo español acabaría pidiéndole que regresase al mismo puesto y con las mismas prerrogativas.

lunes, septiembre 14, 2026

Restauración (8): Manifiesto y grito




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 



Isabel pasó aquel tiempo viéndose de cuando en cuando con el pretendiente carlista, en unas entrevistas que alarmaron a no pocos alfonsinos, que llegaron a sacar la conclusión de que, alimentada por las recomendaciones vaticanas, que obviamente tenía en muy alta estima, estaba dispuesta la ex reina a hacer concesiones excesivas a una fusión dinástica presidida por unos principios rancios de cojones; principios que, tampoco nos vamos a engañar, a esa señora le iban bastante. Estos contactos fueron contemporáneos con la actuación isabelina en el asunto, que ya hemos visto, de la negociación de una fusión de las tendencias dinásticas en Francia.

viernes, septiembre 11, 2026

Restauración (7): Enredados en la sotana

 




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 



Cuando triunfó en España la revolución del 68, el ministro de Estado, Juan Álvarez Lorenzana, envió un mensaje de amistad y buen rollo a todo el cuerpo diplomático surto en Madrid; y lo hizo con palabras especialmente cariñosas en el caso del nuncio papal, Alessandro Franchi. Monseñor Franchi contestó de forma formal, pero a la expectativa.

jueves, septiembre 10, 2026

Restauración (6): La variante inglesa

 




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 



Hay algunas personas en este mundo, y el presente amanuense de estas notas es una de ellas, que sostienen que la forma correcta de abordar la Historia de Francia es entender que Francia, en realidad, nunca ha dejado de ser una monarquía. Lo que ha hecho no ha sido acabar con los reyes; los ha travestido, que no es exactamente lo mismo. El periodo de mando de los presidentes franceses es bastante largo para los estándares republicanos; de hecho, convierte a cada presidente francés en un Cayo Mario en potencia, con sus siete consulados que, tenedlo presente, en la República romana fueron algo absolutamente inusual. En Francia, sin embargo, los Marios, los Silas y, sobre todo, los Césares, son muy frecuentes. Y esto es así porque Francia tiene una nostalgia permanente por el mando vitalicio; lo que pasa es que no lo dice, y eso es algo que no es de extrañar, pues la tendencia del francés a callarse lo que realmente piensa es más profunda que su afición por el cassoulet.

miércoles, septiembre 09, 2026

Restauración (5): Francia, siempre Francia

 




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La varienta inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 



La Francia pos Sedán estaba gobernada por un Ejecutivo formado por antiguos regalistas y republicanos moderados, que habían ganado las elecciones convocadas más o menos por orden de Bismarck, que era el hombre que verdaderamente mandaba en el país. En esto, sin embargo, el astuto canciller alemán, que tan fino se mostró en su capacidad analítica en otras cosas, se fijó únicamente en el trazo grueso del tema: que Francia tuviese un gobierno legitimado por las urnas. Le costó, sin embargo, entender hasta qué punto el país estaba dividido.

martes, septiembre 08, 2026

Restauración (4): Los Borbones parias




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La varienta inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 



Como ya os he dicho, el austríaco era un imperio de capa caída, y su geminación magiar no mejoró las cosas. El Imperio, como maquinaria económica, carburaba cada vez menos, puesto que para mucho capital centroeuropeo, cada vez más Alemania resultaba mucho más atractiva y rentable. Al Imperio le acabó pasando lo que a veces pasa (véase España 1992): que el año diseñado para ser el cénit del triunfo nacional, el año de la Exposición Universal, sea, sin embargo, el año que te das, que diría Antonio Recio, una hostia terrible.

lunes, septiembre 07, 2026

Restauración (3): El príncipe se pone burro en Viena




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La varienta inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto


 


En aquel entorno cebado por el general Serrano para que la pregunta de quién podría ser el nuevo rey de una monarquía española restaurada quedase permanentemente en paso, los que se sentían como principales candidatos a dicha candidatura, sin embargo, estaban en situación de debilidad. Los borbónicos (cuya primera victoria de opinión pública es que todo el mundo, historiadores e historiatrices incluidos, los llame alfonsinos) tenían un candidato muy poco potente. El hombre que debía racionalizar el avispero español, cerrar heridas y promover una especie de Era Meiji castiza, apenas tenía pelos en los cojones y gastaba el típico rostro de atontolinao que provee la genética leonorita. En un entorno en el que los que aceptaban que el experimento republicano había sido un puto programa de Carlos Latre, éstos también tenían, mayoritariamente, la sensación de que lo que necesitaba España era un rey Chuck Norris. Por ello, las diferencias entre Alfonsitín y Federico Carlos se hacían evidentes. Cánovas y su gente tenían un problema de candidato; y no podían cambiarlo porque la otra alternativa: la Gorda, era totalmente inplanteable. Incluso borbónicos convencidos como el general Concha dudaban de Alfonso por estar demasiado verde.