Capítulos de esta serie:
Breve repaso de la (triste) Historia del parlamentarismo español
Haciendo equipo
Las mujeres, por la zona sucia de la pista
La conexión portuguesa
Para volver a volver, como has vuelto mil veces
La que has montado, pollito
Una vez convocada la asamblea, desde Aranjuez salieron cartas oficiales para todas las ciudades con voto. En la carta se instaba a la ciudad a nombrar procuradores que, se dejaba claro, debían llevar poderes amplios “para poder tratar otros negocios”. El rey Carlos, claramente, quería que las ciudades pensasen que iban a unas Cortes normalillas, típicas del momento; pero también quería poder plantear sin problemas en la reunión los temas que tenía en la cabeza.