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lunes, enero 02, 2012

Adivinanza pictórica

Ayer, leyendo un catálogo del Museo del Prado, se me ocurrió esta adivinanza. Por delante digo, y lo mismo es una advertencia importante, que el catálogo que manejé es de 1950; así pues, obviamente, no puede abarcar los fondos pictóricos que entiendo se han colocado al público desde entonces, notablemente los que hayan aprovechado la ganancia de espacio generada por el suplemento recientemente abierto. No obstante, pienso que es difícil que la exhibición de nuevas pinturas pueda cambiar notablemente la conclusión final.

Con estas premisas, la pregunta es:

¿Qué personaje comprobadamente histórico piensas tú que está reproducido más veces en el Museo del Prado?

Maticemos lo de comprobadamente histórico. Utilizo esta expresión para eliminar de la cuenta todos los cuadros relativos al relato evangélico. Si no lo hiciese así, la respuesta a la pregunta caería de cajón: el personaje más presente en el Museo del Prado es Jesucristo, sobre todo al principio y al final de su (presunta) vida. La segunda sería la Virgen María.

De hecho, voy a ver si cuento todas las veces que Jesucristo es reproducido en el Museo del Prado según dicho catálogo. Ahí tenéis otra pregunta, por si queréis ensayar una respuesta.

Por delante digo que la respuesta no es fácil. Cuando menos la primera idea que yo habría tenido para seleccionar candidato habría sido errónea.

En un par de días os cuento el hall of fame.

Por cierto: feliz año.

viernes, noviembre 25, 2011

¿Quién?

Os dejo esta adivinanza de fin de semana, de la que espero hablar más a fondo pronto.



Uno de los niños de esta foto llegó a dominar el mundo. La primera pregunta es cuál de ellos fue.

La otra cuestión es que el resto de los infantes de la instantánea no son hermanos suyos. Pero, entonces, ¿por qué se fotografió con ellos?

Feliz fin de semana

jueves, noviembre 10, 2011

Adivinanza manual





Hace tiempo que no me asomo para dejar adivinanzas, así pues me animo a dejar una. Seguro que durará, como mucho, cinco minutos sin respuesta.

El por qué de que al jurar sea costumbre poner la mano sobre la Biblia es, creo yo, bastante fácil de explicar. Cuando el presidente de los EEUU jura su cargo está poniendo a Dios por testigo de que va a ser guay y constitucional y bla. Quien jura cree en Dios y poniendo la mano sobre la Biblia demuestra dicha creencia y la pone en prenda de su palabra.

Pero, a mes a mes, ¿alguien sabe por qué se levanta la otra mano?

miércoles, septiembre 21, 2011

Avestruceando

Pues sí. Según tengo leído en un librito que se llama The origins of the alphabet, escrito en el siglo pasado del pasado, el concepto de justicia ligado a la pluma de avestruz tiene que ver con que los egipcios creían que todas las plumas del dicho pájaro tenían siempre la misma longitud; lo cual convierte la pluma en una excelente metáfora de lo que, cuando menos en teoría, es lo mismo para todos.

Hasta hoy explicaba esto con estas palabras. A partir de hoy, gracias a un anónimo comentarista, diré eso del vexilo simétrico, que mola mucho más. Aunque he mirado en mi diccionario de la RAE y no figura el vocablo vexilo propiamente, en latín vexillum era estandarte. Esto lo sé porque este verano pasé una tarde de lluvia agradable leyendo sobre la diferencia entre estandarte, vexiloide y bandera, que es cuestión que tiene su miga (como todas).

martes, septiembre 20, 2011

Avestruces y justicia (adivinanzas)

Alguna vez que otra recibo correos que me animan a plantear de vez en cuando cuestiones curiosas para animar a mis lectores. La cosa es que la experiencia me dice que esta práctica sólo sirve para comprobar que por este blog pasa gente con nivelón, porque la inmensa mayoría suelen resolverse muy rápidamente (aunque con aquello de que Franco tenía en su mesa una foto de Juan XXIII os pillé en bragas, todo hay que decirlo).

En fin, aquí va ésta.

Las plumas de avestruz han sido durante muchos siglos un signo especial de nobleza. El origen de todo ello, por lo menos en mi nivel de conocimiento, está en el Antiguo Egipto, donde la pluma de avestruz (y su correspondiente signo jeroglífico) representaba el concepto de verdad y, sobre todo, justicia (y no hay que olvidar que, luego, en la civilización moderna las personas principales, nobles y tal, impartían la justicia).

La pregunta es: ¿por qué la pluma de avestruz fue escogida por los egipcios como símbolo de la Justicia?

La explicación, lo digo por adelantado, es elegante, y no exenta de poesía.

Tic, tac, tic...

domingo, junio 26, 2011

Un país, dos guerras

Bueno, pues el país que yo tengo documentado estuvo en guerra, al mismo tiempo, con los dos bandos de la segunda guerra mundial, es... Bulgaria.

El rey búlgaro Boris III falleció en Sofía, en extrañas circunstancias, en 1943, poco después de una visita de Hitler al país. Bulgaria estaba adherida al Eje y era firmante del Pacto AntiKomintern, aunque nunca realizó acción bélica alguna contra Rusia. La sociedad búlgara no era partidaria de pegarle tiros a los rusos, a los que estaba históricamente agradecidos por haberles ayudado a sacudirse la dominación turca. Por ello, el gobierno pronazi del arqueólogo Bogdan Filov le declaró la guerra a Reino Unido y, después de Pearl Harbour, a Estados Unidos, pero no actuó contra Rusia por mucho que Hitler porfió en dicho sentido.

La muerte de Boris III provocó la creación de un consejo de regencia en el que estaban presentes un miembro de la familia real, el principe Zyrill; el propio Filov; y el general Nicola Michov, ministro de Defensa. El joven príncipe, Simeón, se fue dando cuenta de la pérdida de poder de Alemania, especialmente después de que los frecuentes bombardeos de Sofía le obligaron a refugiarse en la estación de Tscham Kuria. Desde allí, trató de influir al nuevo jefe de gobierno, Konstantin Murawjev, líder del Partido Agrario, para que buscase fórmulas de entendimiento con los aliados.

El 4 de septiembre de 1944, cuando los rusos terminan la ocupación de Rumania y se asoman a la ribera del Danubio, Murawjev denuncia el Pacto AntiKomintern, y el 5 le declara la guerra a Alemania. En la tarde del 5, la URSS hace saber por conducto oficial que considera la declaración búlgara insuficiente y, al alba del 6, la ataca.

Es en ese momento, pues, en el amanecer del 6 de septiembre de 1944, cuando el Estado búlgaro se encuentra en guerra con: Alemania (desde el día anterior), URSS (que la está atacando), Reino Unido y Estados Unidos. Esto es, con todos los grandes contendientes de ambos bandos a la vez. De hecho, el día 9 el gobierno cambia por el dirigido por Georgiev, y se firma un armisticio con la URSS.

martes, junio 21, 2011

Adivinanza in itinere

Me asomo a la ventana en medio de una semana complicada de viajes y gestiones. Ayer tuve la ocasión de mirar largamente la lluvia caer sobre Bruselas mientras esperaba en su aeropuerto que la prez de la salida de mi avión cayese, nunca mejor dicho, del cielo. Además de mirar la lluvia leí un poco (cómo no); y di con una cosita que me inspira esta pequeña adivinanza.

¿Sabéis de algún país que, en el curso de la segunda guerra mundial, estuviese al mismo tiempo en guerra con los dos bandos, esto es aliados y Eje? Yo sé de uno, pero no puedo jurar que sea el único.

A la vuelta de unos días, os contaré cuál es el que yo sé (bueno, qué digo; si ahora son las 12,07, seguro que no antes de las doce y media ya lo ha contado alguien; que nivel, el escritor no tiene mucho, pero a los lectores les sobra).

miércoles, mayo 25, 2011

El pastor alavés

Pues sí. El pastor era alavés. Bien mirado, el grabado tiene sus pistas. Dan Brown haría maravillas con él. Aparecen unos pajarillos en el cielo que pueden ser indicativo de que no es invierno pero, aún así, los pastores están abrigados hasta las orejas; o sea, que en el sur no es. La figura de la vaca indica, asimismo, ganadería norteña. Y el pelo a lo afro es, o fue, signo euskaldún.

Enhorabuena a los premiados, pues.

martes, mayo 24, 2011

Ejercicio de agudeza visual



Debo pedir perdón por la mala calidad de esta foto. Está tomada con el móvil.

La imagen proviene de un libro que a finales del siglo XIX estaba presente en muchas casas pudientes francesas. Se trata de La Tierra a vuelo de pájaro, una encliclopedia en un tomo, descriptiva de los diferentes lugares y pueblos del mundo, que escribió el famoso geógrafo Eliseo Reclus. El libro aún no tiene fotografías puesto que presenta grabados; aunque algunos de estos grabados, según nos dicen los pies de las ilustraciones, están ya tomados de fotos.

Uno de los grabadores que colaboraron con la publicación fue Gustave Doré, buen conocido de España por haberla visitado personalmente, y que está estrechamente ligado a El Quijote de
Cervantes. Doré, en efecto, realizó diversas obras de ambiente español.

El grabado de la foto figura en la introducción del libro, y en el pie de foto se nos dice que Doré reprodujo en el mismo a dos pastores españoles, padre e hijo. Es, pues, una foto de nuestro remoto abuelo.

La pregunta que os dejo es: ¿seríais capaces de adivinar en qué provincia de España tomó Doré este retrato? Es una lotería, lo sé. Pero, bueno, lo mismo entretiene un rato pensar en ello.

lunes, octubre 18, 2010

Eppur si mouve, tronco

Estoy inmerso en una de esas etapas en las que cuesta encontrarse el culo aún con el concurso de ambas manos, lo cual me impide regresar al blog para contar alguna que otra cosita que ya tengo en mente.

Para endulzar la espera, como sabéis los lectores habituales, suelo dejar por ahí alguna adivinanza que, una vez resuelta, pienso os pueda servir (a los que no sepais la respuesta, porque hasta hoy casi siempre ha habido quien se la sabía) para epatar en las comidas familiares y dejar sentado al típico sabelotodo que pretende tener la respuesta para cualquier cuestión.

Esta adivinanza va tal que así:

En Madrid hay muchos monumentos, y de todos ellos merecería la pena hablar. Pero hay uno, concretamente, que es el único monumento, al menos según mi información, que si está en pie y a la vista de todos es gracias al famoso científico italiano Galileo Galilei, quien tuvo una intervención directa para hacerlo posible.

A ver si sabéis cuál es.

La solución se puede encontrar en internet, por cierto. Pero hay que buscarla...

viernes, mayo 21, 2010

Tiroleses

Bueno, a la vista está que no se puede con vosotros. En efecto, el padre de la anécdota es Sancho Dávila quien, con su propuesta de llamar a los mandos de Falange tiroleses pretendía homenajear a los héroes de la batalla de Teruel ocurrida durante la guerra civil.

Dado que todavía estoy ocupado en cosas que me obstaculizan, no puedo retribuiros con un post como bien os merecéis por vuestra fidelidad combinada con sapiencia. Pero, por lo menos, os dejo aquí una pequeña adivinanza más.

A ver si sabéis quién es el autor de estas palabras:

El mundo liberal cae víctima del cáncer de sus errores. Y con él caen el imperialismo comercial de los capitalistas financieros y los millones de desempleados.

miércoles, mayo 19, 2010

Adivinanza falangista

Como siempre que ando excesivamente liado con cosas de curro y tal, echo mano de las adivinanzas para mantener las neuronas a punto.


Esta de hoy la leí en un viejo ejemplar de Historia y Vida (quien decía haberla recibido de testimonio directo de un testigo) y me llamó la atención.


La cuestión es ésta: la Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista, FET de las JONS, partido único del franquismo, tenía un Consejo Nacional que, la verdad, sobre todo pasados los primeros años del régimen se convirtió en un mero adorno del mismo, sin mayores competencias. Sus reuniones solían consumirse estudiando asuntos de escaso valor, puesto que todo el bacalao del partido (en la medida que el partido cortase bacalao) lo cortaba la Junta Política o el ministro secretario general del Movimiento con su equipo. Factor común Franco, obviamente.


No ha de extrañar, por lo tanto, que en una de las reuniones de dicho Consejo se tratase un tema de tanta hondura como los nombres que deberían llevar los distintos mandos de las milicias falangistas, al estilo de los flechas y los pelayos.


Durante dicha discusión, un representante del partido, por cierto bastante significado, realizó la propuesta de que los mandos de Falange se llamasen tiroleses. Sustantivó dicha propuesta afirmando que, de esa manera, se haría homenaje público a unos héroes de la Historia del Partido.


¿Quiénes eran esos héroes?


Para nota: ¿quién fue ese falangista superconocido?


Pista: hay que ser un perfecto ignorante para poder acertar esta adivinanza.

miércoles, febrero 10, 2010

Aceras: la solución

Me he retrasado a la hora de escribir la solución al enigma de las aceras porque ayer tuve junta de vecinos. No obstante, pocos minutos después de haber colocado el post, como podréis comprobar leyendo los mensajes, ya se había encontrado la solución: era, sí, la calle Carretas.

Y pues que os veo puestísimos en la Historia de Madrid, ya os anuncio que no será la única calle de la que hablaremos en el futuro. Otras adivinanzas no son tan fáciles.

Pero vayamos con la calle Carretas, y sus aceras.

La primera orden de colocar aceras en Madrid data de 1612, pero doscientos años antes había sido sistemáticamente incumplida, porque en 1834 no había ni un metro. La razón estriba en que no siempre ha habido gallardones mandones en nuestra Historia. Aquellas primeras aceras que el Consejo de Castilla ordenó poner debían ser colocadas por los particulares dueños de las casas. Los inquilinos de cada inmueble, según la orden, debían costear la colocación de unas aceras de unos seis pies (aproximadamente un metro) de profundidad a todo lo ancho de las fachadas. De esta manera, uniéndose unas aceras privadas con otras, se formaría la acera de las calles.

A los madrileños del siglo XIX no les gustó nada la novedad. Consideraban que las aceras no hacían falta, porque ya iban las personas de a pie tan ricamente andando por la calle junto a caballos y carromatos, sin que hubiese problema para ello. Aunque es más que probable que los problemas, de hecho, existiesen. No olvidemos que la costumbre de conducir por la izquierda, que hoy por hoy sostienen casi en solitario los ingleses, cual irredenta aldea gala, proviene del hecho de que los conductores de carros solían llevar las riendas con la mano fuerte (la derecha) y en la izquierda llevaban la fusta para cambiar de marchas a hostia limpia. Cuando se sentaban a la izquierda del carro, como nosotros en el coche para circular a la continental, el brazo izquierdo quedaba por fuera, con lo que, al soltar un fustazo, a veces, en lugar de arrearle al caballo, le arreaban a un señor de Murcia que pasaba por allí. Circulando por la izquierda, y cambiando en consecuencia la situación del conductor, éste dejaba su brazo izquierdo en el centro del carro, siendo menos probables las agresiones.

El caso es que fue en esta calle Carretas donde Madrid estrenó aceras, como ya han adivinado muchos.

Sobre el origen del nombre, en efecto tiene que ver con la revuelta de los comuneros, aquellos hombres tan castellanos. Cuando estalló la revuelta, Madrid permaneció neutral, cosa que no gustó a las grandes ciudades del entorno, como Segovia o Toledo, las cuales deseaban el estallido de conflictos en la hoy capital para auxiliarla y generalizar la rebelión. En aquel entonces gobernaba Madrid como alcalde un tal Vargas, el cual se dio perfecta cuenta de que si los madrileños se cabreaban tendría poco con que enfriarlos. Así pues, llamó al alcázar a los hidalgos de la villa, les confió su defensa, y se marchó a Alcalá de Henares a allegar tropas para garantizar el orden.

Es muy probable que los procomuneros madrileños estuviesen esperando esta ausencia, porque nada más salir Vargas por la puerta, ellos se levantaron. Las familias singulares de Madrid, que entonces eran los Luxán, los Luzon, o los Herrera, nada pudieron hacer para parar a las hordas comuneras que hicieron suyas las calles. Los hidalgos se reunieron en la plaza de la villa, en la Torre de los Lujanes si mis referencias no son inexactas, mientras por la calle pasaban los paisanos dando vivas a Padilla. La situación fue tan comprometida que todas las familias de tronío o posibles de la ciudad, nos cuentan las crónicas, llevaron a sus hijas al convento de Santo Domingo para allí tenerlas a cubierto de tocamientos, vilipendios y violaciones; intención que muchos no pudieron cumplir porque al poco tiempo en el convento no se cabía de tanta tía que había dentro. Este detalle me hace pensar que la rebelión comunera madrileña fue algo más que una rebelión dinástica; esta presunta saña contra los púberes de la clase noble quizá nos está señalando cierto contenido social.

Los hidalgos, comandados por la mujer de Vargas (que debía ser de armas tomar la señora) se refugiaron en el alcázar, donde el pueblo los sometió a sitio. Sin embargo, pronto llegó la noticia de que de Alcalá llegaba Vargas con las tropas. En ese momento fue cuando los sublevados decidieron inventar la Comuna varios siglos antes y parapetarse ante la llegada del enemigo.

En la construcción de parapetos, se arrancaron tablas incluso de tumbas, pero lo que se utilizó, más que nada, fueron carretas. Salieron los sublevados del recinto de la muralla con todas las que encontraron y, en campo abierto, hicieron su barrera para recibir a Vargas que llegaba de Alcalá. El alcalde les intimó la rendición, pero ellos respondieron con una descarga cerrada. Entonces comenzó la batalla, que los comuneros empezaron a perder muy pronto, en cuando, a su espalda, los nobles salieron por las puertas de la muralla a hostigarlos.

Algunas crónicas dicen que los comuneros, entonces, albergaron la idea de utilizar escudos humanos. Había en las afueras de aquel entonces un hospital de tísicos, llamado de San Ricardo, y estuvieron pensando en sacar a los enfermos y ponerlos en las carretas, para que así, si les disparaban, fueran ellos los que muriesen. De hecho, sabido es que finalmente hubo negociación entre Vargas y los comuneros, y que se les permitió salir de Madrid a refugiarse en Segovia y en Toledo; es probable que esta transacción se produjese por el gesto de colocar inocentes en la primera línea de fuego.

Nos dicen las crónicas que aquellas carretas fueron las primeras barricadas formadas en Madrid. Cierto o no, lo que sí lo es es que allí quedaron, formadas, pues los soldados del alcalde prefirieron dejarlas por si los comuneros regresaban a atacar Madrid, para poder usar el parapeto. El lugar donde estuvo dicho parapeto siempre fue recordado como de las carretas y, por eso mismo, cuando fue calle, conservó el nombre.

Bueno, y ya que no habéis dicho nada sobre la otra calle que cité, la de la Montera, por la que en verdad no se preguntaba, aquí os voy a dejar un postre sobre la misma.

La calle de la Montera, hoy famosa más que nada por el puterío y tal, se ha llamado de muy variadas formas. Que yo haya descubierto, ha sido la calle de la Inclusa, de San Roque y de San Luis obispo. Lo de la Inclusa le viene porque en la dicha calle, en el lugar de la iglesia de San Luis, hubo antes una imagen de la Virgen muy venerada custodiada por la cofradía del Consuelo, dedicada a acoger y asistir a los niños incluseros.

Sobre el origen del nombre hay, que yo sepa, tres teorías. La primera, más plausible, es que la calle toma el nombre de la cercanía de los montes de Fuencarral, que eran empinados y hacían la forma de una montera.

La segunda teoría, no muy extendida, defiende que en dicha calle pudo vivir una hembra de simpar belleza, mujer de un montero del rey.

La tercera se refiere al paseo que por aquella zona habría dado el rey Sancho IV, acompañado de la reina María y de su joven infante D. Fernando. En dicho paseo, se dice, el rey habría perdido la montera sin reparar en ello y, un rato largo después, cuando lo descubriese, habría reaccionado con ira hacia sus acompañantes por no haberle avisado. Dice esta historia que en la calle hubo un trozo de piedra en que se escribió «Al pasar esta vereda/perdió el rey la montera».

Otro día os cuento más de más calles.

lunes, febrero 08, 2010

Aceras

Este lunes he preferido escribir sobre el presente, así pues he reflexionado en el blog hermano sobre la reforma laboral anunciada.

Pero como no hay que dar hilo sin puntada, os dejo con una cuestioncilla que resolveremos el miércoles.

La cuestioncilla precisa de que os informe de algo que, en todo caso, aunque no lo sepáis ya lo intuís: las calles de nuestras ciudades no siempre tuvieron aceras. De hecho, las aceras son una cosa relativamente moderna.

Las primeras calles que tuvieron aceras en Madrid fueron dos. Una os la digo: la calle de la Montera. ¿Cuál sería la otra?

Como pistas os diré que la colocación de las mentadas aceras data de 1834 y que la calle en cuestión debe su nombre, que aún hoy conserva, a la rebelión de los comuneros. Aunque esta última pista lo mismo despista más que pista, qué le vamos a hacer.

Hasta el miércoles.

viernes, enero 15, 2010

¿Quién es? (2): The solution

Bueno, esta vez he podido con vosotros.

Aunque la verdad, no me extraña; la pista, esta vez, tenía muy mala leche.

¿Queréis a un tipo que de joven tenía cierta cara de empanao, escritor infatigable y que alguna vez haya estado en compañía de Felipe González y Alfonso Guerra? Pues aquí está la solución:



La foto, que le dedico a mi amigo Calvin, está tomada en la caseta del Partido Socialista Obrero Español de la feria de Sevilla, en abril de 1977.

Unos mesecitos después, el conjunto flamenco cambió de guitarrista.

Feliz finde.

miércoles, enero 13, 2010

¿Quién es? (2)


Esta imagen casi adolescente está buscada, obviamente, para confundiros. La persona retratada, y que obviamente os propongo que adivinéis, no era demasiado conocida en la época del retrato. De él os puedo decir que su representación más conocida la habéis visto miles de veces, y que fue, entre otras cosas, un escritor infatigable.

La pista final, definitiva quizás, que tiene un poco de mala milk: desvelaré su identidad enseñándoos una foto muy divertida en la que este personaje está en compañía de Felipe González y Alfonso Guerra.

Hala , a pensar.

miércoles, diciembre 09, 2009

Here again: the green solution

Pues sí. Está visto que Tiburcio no es el único versado en el arte militar y que por aquí hay mucho experto bélico, porque todos los comentarios a mi adivinanza han ido bien tirados. Todos tienen razón, porque, ciertamente, los boinas verdes, es decir los de los cuerpos especiales y tal, no existían en tiempos de la guerra civil española. Lo cual no quiere decir, necesariamente, que no hubiese tipos que llevasen boina verde.

viernes, diciembre 04, 2009

Puenting

Que me voy de puente. Algún día tengo que contaros la historia del pequeño rincón de la costa de Lugo adonde me voy.

Por de pronto, feliz largo fin de semana para todos, en el cual os dejo de deberes una pregunta que, por lo que yo sé, tiene jodida contestación.

¿Participó algún boina verde en la Guerra Civil Española?

Si Tiburcio se sabe ésta, tendré que reconocer que no hay quien pueda con él.

miércoles, octubre 14, 2009

Pensar como Franco: the solution




Bueno, pues aquí está la foto, tal y como la publicó la prensa en noviembre de 1975: el despacho de Franco tras su muerte, con la mesita y las tres fotos dedicadas que el Caudillo había decidido dejar para la posteridad.

Quiero, antes de nada, decir que difícilmente se me ocurrirá una adivinanza más divertida. Me lo he pasado en grande leyendo vuestras cábalas. Al principio tuve un poco de miedo porque si repasais los mensajes veréis que el segundo del hilo, en el que nuestra amable corresponsal citaba a su marido entendido en Historia (dile que se pase por aquí cualquier día), el tal marido se marcaba dos bull's eye como dos soles. Pensé: estos cabrones van a dar con la solución antes de que yo me vuelva a duchar.

Y de hecho lo hicisteis, porque no pocos de vosotros avizorasteis que el tercer personaje, considerando lo católico que era Franco, tenía que ser un Papa. Aunque la cosa tenía su truco.

Eso sí, le doy un premio especial a quien propuso a Sofía Loren. La imagen de Franco en su despacho mirando un retrato dedicado de Sofía Loren, lo confieso, me ha perseguido estos últimos días, lo cual ha hecho que fuese riéndome por la calle. He desbarrado bastante y, bajando por la cuesta, me imaginaba al rey espiando en su despacho una foto de Marta Sánchez; o a Zapatero suspirando frente a la foto dedicada de Natalia Verbeke; o a Rajoy ponderando ante Soraya las beldades bien expresadas en la foto dedicada de Norma Duval.

Veamos. Felicidades a casi todos, porque apostasteis por Eisenhower. El de Eisenhower es, sin lugar a dudas, el abrazo de más fuste internacional que jamás dio Franco, y parece lógico que guardase su foto dedicada como oro en paño. Además, conociendo al general, seguro que sentía una íntima solidaridad con Ike, pues ambos, dentro de su cabeza, seguro que eran la vanguardia de la lucha contra el comunismo internacional.

El segundo nombre de los fáciles no era tan fácil. Aunque sí si se piensa un poco. Tener una foto de Marcelo Caetano, dictador portugués, sería para Franco como tener la foto de un colega. Además, Franco y Caetano con seguridad tuvieron muchas y grandes relaciones, como compete a dos países con regímenes del mismo color que, además, están situadas en la misma planta del rascacielos del mundo.

Pero luego está la tercera. Muchos disteis, como digo, con la clave de que tenía que ser un Papa. Pero, si no recuerdo mal, el único nombre que se manejó en los comentarios era el de Pío XII. Dicho de otra forma: acertábais al considerar que Franco tendría la foto de un Papa, pero, al mismo tiempo, estimabais que tendría que ser uno tan ultramontano como el propio Franco. Ahí estaba la dificultad, porque, sin embargo, la foto es de Juan XXIII, el reformador del concilio vaticano. Franco, si no ando muy equivocado, vivió a tres papas: Pío XII, Juan XXIII y Pablo VI. Desde luego del último no tendría una foto, porque le puso la proa con los fusilamientos y los procesos de sus últimos años. Pero tenía razón nuestro comentarista al considerar que, entre los otros dos, el más lógico es Pío. Pero, no. Franco tenía la foto de Juan XXIII, lo cual, de alguna manera, venía a decir que, de los papas que había conocido, era el que más admiraba (o tal vez el único que le dedicó una foto, que resulta difícil de creer).

Lo que yo me pregunto es: y, ahora, ¿dónde estarán esas fotos?

domingo, octubre 11, 2009

¿Eres capaz de pensar como Franco?

La adivinanza de este post es realmente challenging. Pero teniendo en cuenta que los lectores de este blog ya me han dejado varias veces pijarriba tras sus exhibiciones de profundo saber, lo mismo es más fácil de lo que creo.

Para acertar esta adivinanza, tendrás que pensar como el general Franco.

¿Que cómo pensaba Franco? Pues no tengo ni puta idea. Descubrirlo es cosa tuya.

El planteamiento es el siguiente: Franco, como todos los gobernantes, tenía un despacho. En ese despacho, tenía varias mesas y tal, en una de las cuales tenía tres fotos dedicadas. A lo largo de su vida pudieron ser más, pero yo me estoy refiriendo a las fotos que tenía en el momento de su muerte, en 1975.

La pregunta es simple: ¿de quién eran esas fotos dedicadas que Franco quería tener junto a sí en su mesa de trabajo?

Conociendo el resultado final como lo conozco yo, me parece hasta fácil. Los tres personajes elegidos por Franco para ser su referencia icónica diaria tienen su lógica para serlo. Aunque hay otras muchas lógicas posibles, cierto es.

Lo vamos a hacer tal que así. Como te he dicho, son tres fotos. Al final de este post, colocaré los nombres de veinte políticos y personajes de la época, lista dentro de la cual se encuentran DOS de esos tres personajes; los otros 18 son falsos, así pues las posibilidades de que aciertes by fluke son remotas. Tienes que escoger los dos nombres que, según tú pienses, pueden ser los correctos. Y estaría bien que me explicaras por qué.

¿El tercero? Bueno, el tercero es para nota. Ése lo tendrás que adivinar tú sólo, sin ayudas. Y me atrevo a decir que, si lo consigues, eres un puto crack.

Ea, aquí está la lista. Dale al cebollo.


Adolf Hitler
Kurt Waldheim
Herbert von Karajan
Benito Mussolini
Dwight Eisenhower
Hassan II de Marruecos
Fidel Castro
El Sha de Persia
Marcelo Caetano
Emilio Mola
Manolete
Juan de Borbón
Lola Flores
Nikita Khruschev
José Antonio Primo de Rivera
El conde de Romanones
Augusto Pinochet
Luis Carrero Blanco
Santiago Bernabéu
Haile Selassie