Cuando Harry encontró a Frankie
El Lequerica Team
Estar, pero no estar
La cabeza caliente y los pies fríos
¿Qué somos: lyons, or huevons?
Franco se apunta un tanto
Política en revisión
Amigos sí, pero no tanto
OTAN, no
¡Ah, la canallesca!
El engaño
Esto hay que mejorarlo
Decepción
Consíguenos un poco de dinero más
Dudas americanas
Girando el gobernalle
Más dinero, papá
Puertas cerradas
OTAN, de entrada, no
Franco amaga, pero sólo amaga
Marruecos como problema
Fuera de Marruecos
¿Oposición? ¿Qué oposición?
Un artículo
¿Democracia?
La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio
Ya no somos tan amigos
Quiero la Luna
Un jarro de agua fría
Si hay que romper, se rompe
… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones
La Prensa estadounidense estuvo muy interesada, y durante varios días, por los sucesos estudiantiles en España. El 17 de febrero, The New York Times editorializó sobre el tema, destacando el hecho de que Falange había perdido todo su poder en España, y que se había convertido en la jeta que se llevaba todas las hostias que recibía Franco. El 23 de abril, Gianfarra informó del juicio a cuatro detenidos de los sucesos de febrero, que fueron defendidos por José María Gil Robles. El hecho de que los detenidos fuesen acusados de difundir propaganda política prohibida, unida a la decisión de celebrar el juicio a puerta cerrada, sirvió para acentuar el tono crítico que el periodista estadounidense le dio a todo el asunto.