viernes, septiembre 09, 2022

Aquel 1789 de Carlos IV (y 6): La que has montado, pollito

Capítulos de esta serie:

Breve repaso de la (triste) Historia del parlamentarismo español
Haciendo equipo
Las mujeres, por la zona sucia de la pista
La conexión portuguesa
Para volver a volver, como has vuelto mil veces
La que has montado, pollito  

 



Analizando la situación, se puede decir que Carlos IV pudo tener varias razones para tomar la no-decisión que tomó. Por un lado, estaban las razones dinásticas. Como sabemos por Floridablanca, el rey no tenía la intención de publicar la pragmática sanción enseguida, en un año tan convulso como 1789; y, como es un hecho que esperó, el tiempo le acabaría dando buenas razones para seguir esperando. Cuando se produjeron las Cortes de 1789, Carlos IV tenía dos hijos varones vivos: Fernando y Carlos María. Pero pronto llegó un tercero: el infante Francisco de Paula. En consecuencia, la línea masculina de su linaje estaba sólidamente establecida y, como quiera que no se produjeron demandas basadas en el hecho de que él no había nacido ni había sido criado en España, las dudas dinásticas que habían provocado en Carlos III la inquietud sobre el Auto Acordado eran menos.

miércoles, septiembre 07, 2022

Aquel 1789 de Carlos IV (5): Para volver a volver, como has vuelto mil veces

 Capítulos de esta serie:

Breve repaso de la (triste) Historia del parlamentarismo español
Haciendo equipo
Las mujeres, por la zona sucia de la pista
La conexión portuguesa
Para volver a volver, como has vuelto mil veces
La que has montado, pollito  



Carlos IV había sido jurado como príncipe de Asturias en 1760; así pues, su situación legal era bastante sólida; pero un buen síntoma de cómo preocupaba en el Palacio Real su pasado napolitano es que Carlos III se las arregló para hacer desaparecer la obligación de nacer y criarse en España cuando el Auto Acordado fue incluido en la Recopilación jurídica. En todo caso, poder hacer borrón y cuenta nueva con esa condición era un beneficio añadido que podría tener la ilegalización de la ley semi-sálica por la vía de una pragmática sanción. Por ello, se puede decir que la idea que Carlos IV llevó a cabo en 1789, en realidad, era algo que venía gestándose ya desde tiempos de su padre pero que Carlos III y Floridablanca, por las razones que fuesen, no impulsaron definitivamente.

lunes, septiembre 05, 2022

Aquel 1789 de Carlos IV (4): La conexión portuguesa

 Capítulos de esta serie:

Breve repaso de la (triste) Historia del parlamentarismo español
Haciendo equipo
Las mujeres, por la zona sucia de la pista
La conexión portuguesa
Para volver a volver, como has vuelto mil veces
La que has montado, pollito 


El rey, como rey absoluto que era, pudo imponer su opinión. Pero son muchos los indicios de que la ley semi-sálica nunca fue aceptada en España como algo español. El Auto Acordado no hizo falta durante todo el siglo XVIII, ya que la sucesión a la corona borbónica quedó siempre asegurada por la presencia de hombres, aunque bien es cierto que alguno de ellos estaba como las maracas de Machín. Sin embargo, no por ello logró prender en la conciencia colectiva de los castellanos y aragoneses, muchos de los cuales siguieron considerando como suyo un esquema constitucional en el que las mujeres, sin ser iguales a los hombres, sí, desde luego, tenían un papel más importante que el que les reservaba el Auto. La norma, para muchos, era lo que era: una imposición, por colleras, de franceses e ingleses.

viernes, septiembre 02, 2022

Aquel 1789 de Carlos IV (3): Las mujeres, por la zona sucia de la pista

Capítulos de esta serie:

Breve repaso de la (triste) Historia del parlamentarismo español
Haciendo equipo
Las mujeres, por la zona sucia de la pista
La conexión portuguesa
Para volver a volver, como has vuelto mil veces
La que has montado, pollito 


Una vez convocada la asamblea, desde Aranjuez salieron cartas oficiales para todas las ciudades con voto. En la carta se instaba a la ciudad a nombrar procuradores que, se dejaba claro, debían llevar poderes amplios “para poder tratar otros negocios”. El rey Carlos, claramente, quería que las ciudades pensasen que iban a unas Cortes normalillas, típicas del momento; pero también quería poder plantear sin problemas en la reunión los temas que tenía en la cabeza.

miércoles, agosto 31, 2022

Aquel 1789 de Carlos IV (2): Haciendo equipo

Capítulos de esta serie:

Breve repaso de la (triste) Historia del parlamentarismo español
Haciendo equipo
Las mujeres, por la zona sucia de la pista
La conexión portuguesa
Para volver a volver, como has vuelto mil veces
La que has montado, pollito 


 


El centralismo borbónico hizo desaparecer los consejos de Aragón, Flandes e Italia (bueno, éstos habían desaparecido por haberlo hecho el mando español sobre los territorios; aunque si el imperio español hubiera caído hoy en día, probablemente los hubiéramos mantenido para así permitir que los consejeros siguieran con sus mamandurrias black). Esto hizo del ya mal llamado Consejo de Castilla el elemento central del poder, junto con el Consejo de Estado, que permanece.

lunes, agosto 29, 2022

Aquel 1789 de Carlos IV (1): Breve repaso de la (triste) Historia del parlamentarismo español

Capítulos de esta serie:

Breve repaso de la (triste) Historia del parlamentarismo español
Haciendo equipo
Las mujeres, por la zona sucia de la pista
La conexión portuguesa
Para volver a volver, como has vuelto mil veces
La que has montado, pollito 




Mariana Porque Yo lo Valgo de Austria. Vía Wikipedia.

En los provectos tiempos en los que yo era educando, hoy en día ya no lo sé, la Pragmática Sanción que comenzó todo el follón carlista en el siglo XIX, no diré que se estudiaba; pero cuando menos se citaba. Los alumnos de entonces, en efecto, estaban obligados a saber que el baile de la yenka que practicó Fernando VII en las últimas boqueadas de su reinado y de su vida había provocado el pleito dinástico que habría de alumbrar tres guerras civiles. Este hecho es, pues, importante y capital para la Historia de España. Y, quizás, por eso he dado en pensar, con los años, que no se estudia o se explica (o se explicaba) lo suficiente. Los actos de Fernando VII tienen un precedente en los actos de su padre, Carlos IV, que fue quien realmente comenzó el follón. Carlos IV tenía claro lo que quería hacer en materia dinástica y de hecho lo hizo; pero, finalmente, no remató. Y, no rematando, le dejó en herencia el problema a su hijo. En estas notas voy a ensayar algunas ideas sobre los porqués de dicha actuación.

jueves, julio 21, 2022

La implosión de la URSS (y 36: Compatriotas, he fracasado; dadle una oportunidad a Vladimiro)

No es oro todo lo que reluce

Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, ¡un, dos, tres!
La gran explosión
Gorvachev reinventa las leyes de Franco
Los estonios se ponen Puchimones
El hombre de paz
El problema armenio, versión soviética
Lo de Karabaj
Lo de Georgia
La masacre de Tibilisi
La dolorosa traición moldava
Ucrania y el Telón se ponen de canto
El sudoku checoslovaco
The Wall
El Congreso de Diputados del Pueblo
Sajarov vence a Gorvachev después de muerto
La supuesta apoteosis de Gorvachev
El hijo pródigo nos salió rana
La bipolaridad se define
El annus horribilis del presidente
Los últimos adarmes de carisma
El referendo
La apoteosis de Boris Yeltsin
El golpe
¿Borrón y cuenta nueva? Una leche
Beloveje
Réquiem por millones de almas
El reto de ser distinto
El trauma de 1993
Los problemas centrífugos
El regreso del león de color rosa que se hace cargo de las cosas



La guerra de Chechenia, además, incluye un matiz inesperado: su extensión a la región de Kuban y, sobre todo, Moscú. De repente, los moscovitas tienen miedo de salir de casa. Es un momento para personas fuertes y decididas. Y Putin lo es. Acusa a Basayev y Khattab de ser meros agentes de Maskhadov; no son, dice, terroristas, sino generales de un ejército en guerra contra Rusia. Esto lo hizo porque era la retórica que le permitía archivar por la B de Varios los términos de Khassaviurt. El 1 de octubre, Putin declara que Rusia está en guerra con Chechenia. Bombardea los santuarios de las tropas rebeldes y se apresta a tomar Grozny. Es lo que normalmente conocemos como segunda guerra de Chechenia pero, ojo, no tiene nada que ver con la primera. Porque si la primera se desarrolló en medio del escepticismo y el miedo de los rusos a un nuevo Afganistán, ésta se produjo con una prensa y una sociedad absolutamente a favor; con un país dispuesto a hacer cuantos sacrificios fuesen necesarios para ganar. Por lo demás, puesto que la toma de Grozny fue relativamente rápida, las opiniones opuestas a la guerra pronto perdieron pie.

miércoles, julio 20, 2022

La implosión de la URSS (35: Putin, el inesperado)

No es oro todo lo que reluce

Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, ¡un, dos, tres!
La gran explosión
Gorvachev reinventa las leyes de Franco
Los estonios se ponen Puchimones
El hombre de paz
El problema armenio, versión soviética
Lo de Karabaj
Lo de Georgia
La masacre de Tibilisi
La dolorosa traición moldava
Ucrania y el Telón se ponen de canto
El sudoku checoslovaco
The Wall
El Congreso de Diputados del Pueblo
Sajarov vence a Gorvachev después de muerto
La supuesta apoteosis de Gorvachev
El hijo pródigo nos salió rana
La bipolaridad se define
El annus horribilis del presidente
Los últimos adarmes de carisma
El referendo
La apoteosis de Boris Yeltsin

El golpe
¿Borrón y cuenta nueva? Una leche
Beloveje
Réquiem por millones de almas
El reto de ser distinto

 

Para Yeltsin, el gesto de devolver al corral a un primer ministro apenas semanas después de haberlo elegido, además en el marco de una decisión y una apuesta que todo el mundo sabía eran totalmente personales, no podía ser gratis. La Duma, por fin, había encontrado una razón de peso para impulsar el proceso de destitución presidencial con que soñaba desde el primer día. Los cargos: haberse cargado la URSS (porque, sí, en Rusia eso es algo teñido de delito), haber atacado al Parlamento en 1993, haber lanzado la guerra de Chechenia, haber descojonado la economía y, por el camino, el Ejército. Se creó una comisión de investigación para establecer estos cargos y actuar en consecuencia.

Pero Yeltsin era mucho Yeltsin.

martes, julio 19, 2022

La implosión de la URSS (34: Boris Yeltsin muta a Adolfo Suárez)

No es oro todo lo que reluce

Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, ¡un, dos, tres!
La gran explosión
Gorvachev reinventa las leyes de Franco
Los estonios se ponen Puchimones
El hombre de paz
El problema armenio, versión soviética
Lo de Karabaj
Lo de Georgia
La masacre de Tibilisi
La dolorosa traición moldava
Ucrania y el Telón se ponen de canto
El sudoku checoslovaco
The Wall
El Congreso de Diputados del Pueblo
Sajarov vence a Gorvachev después de muerto
La supuesta apoteosis de Gorvachev
El hijo pródigo nos salió rana
La bipolaridad se define
El annus horribilis del presidente
Los últimos adarmes de carisma
El referendo
La apoteosis de Boris Yeltsin

El golpe
¿Borrón y cuenta nueva? Una leche
Beloveje
Réquiem por millones de almas
El reto de ser distinto



El 27 de enero de aquel año de 1997, y según las previsiones que los propios rusos deseaban, Aslan Maskhadov había sido elegido presidente de Chechenia. El 12 de mayo, ambos presidentes, Maskhatov y Yeltsin, firmaron un tratado de paz que se vendió como el final de cuatro siglos de conflicto. Shamil Basayev, sin embargo, permaneció muy lejos de los planteamientos pactistas del presidente; era una apuesta a medio plazo que pronto dio sus réditos porque, la verdad, la Rusia que pactó con Chechenia en 1997 era como la España que le prometió derechos políticos a los cubanos después de sus primeras revueltas: no tenía ni un adarme de intención de cumplir lo pactado.

lunes, julio 18, 2022

La implosión de la URSS (33: El factor oligarca)

No es oro todo lo que reluce

Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, ¡un, dos, tres!
La gran explosión
Gorvachev reinventa las leyes de Franco
Los estonios se ponen Puchimones
El hombre de paz
El problema armenio, versión soviética
Lo de Karabaj
Lo de Georgia
La masacre de Tibilisi
La dolorosa traición moldava
Ucrania y el Telón se ponen de canto
El sudoku checoslovaco
The Wall
El Congreso de Diputados del Pueblo
Sajarov vence a Gorvachev después de muerto
La supuesta apoteosis de Gorvachev
El hijo pródigo nos salió rana
La bipolaridad se define
El annus horribilis del presidente
Los últimos adarmes de carisma
El referendo
La apoteosis de Boris Yeltsin

El golpe
¿Borrón y cuenta nueva? Una leche
Beloveje
Réquiem por millones de almas
El reto de ser distinto



Durante las elecciones,Yeltsin recibió muchas presiones para alcanzar un acuerdo con los comunistas. La razón de este pacto estribaba en el hecho de que, aunque Yeltsin ganase, lo haría por un corto margen. En esas circunstancias, y contando con los precedentes de los comunistas (véase, sin ir más lejos, España en febrero del 36), éstos podían considerarse vencedores morales o reales de las elecciones, aducir quizás un pucherazo, tratar de tomar las calles y colocar al país en una situación de guerra civil. El 27 de abril, buena parte de los oligarcas que habían visitado a Yeltsin un mes antes publicaron un manifiesto en la prensa, Salir del impasse, en el que propugnaban esta solución. El gran capital, como se sabe, es siempre muy temeroso, porque el dinero no tiene color ni ideología. Los grandes empresarios rusos todavía temían la victoria de los comunistas y querían tener puentes tendidos.

viernes, julio 15, 2022

La implosión de la URSS (32: Las horas en las que Boris Yeltsin pensó en hacerse autócrata)

No es oro todo lo que reluce

Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, ¡un, dos, tres!
La gran explosión
Gorvachev reinventa las leyes de Franco
Los estonios se ponen Puchimones
El hombre de paz
El problema armenio, versión soviética
Lo de Karabaj
Lo de Georgia
La masacre de Tibilisi
La dolorosa traición moldava
Ucrania y el Telón se ponen de canto
El sudoku checoslovaco
The Wall
El Congreso de Diputados del Pueblo
Sajarov vence a Gorvachev después de muerto
La supuesta apoteosis de Gorvachev
El hijo pródigo nos salió rana
La bipolaridad se define
El annus horribilis del presidente
Los últimos adarmes de carisma
El referendo
La apoteosis de Boris Yeltsin

El golpe
¿Borrón y cuenta nueva? Una leche
Beloveje
Réquiem por millones de almas
El reto de ser distinto
El trauma de 1993
Los problemas centrífugos
El regreso del león de color rosa que se hace cargo de las cosas
Las horas en las que Boris Yeltsin pensó en hacerse autócrata
El factor oligarca
Boris Yeltsin muta a Adolfo Suárez
Putin, el inesperado
Ciudadanos, he fracasado; dadle una oportunidad a Vladimiro  

------------------------------------ NOTA IMPORTANTE -----------------------------------------------------------

No sé si es buena o mala noticia. Pero, dado que la semana que viene es la última que curra este blog hasta septiembre, habrá sesión doble. Quedan cuatro tomas de esta serie y las agotaremos todas. Habrá post, pues, lunes, martes, miércoles y jueves.

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Llegado el año 1996, Boris Yeltsin era uno de esos raros especímenes de líder político que se encuentra básicamente aislado; que, durante los años, se ha visto aislado por el cabreo generalizado frente a su acción de gobierno; pero que, de alguna manera, se ha convertido en esa típica figura que resulta inconcebible ver caer. Él, para entonces, acorralado también por los problemas de salud, (a finales de 1995 tuvo un tercer episodio cardíaco) piensa en la retirada. Hubiera querido, quizás, ser el Sila ruso, marchándose cuando todavía el pueblo, en general, lo valora. Pero la derrota de Chernomidin en las elecciones de 1995, que fue también una derrota frente a la Historia, le convenció de que no podía marcharse. Para Yeltsin, que el broche de su carrera política fuese el regreso de los comunistas resultaba una idea insoportable.

jueves, julio 14, 2022

La implosión de la URSS (31: El regreso del león de color rosa que se hace cargo de las cosas)

No es oro todo lo que reluce

Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, ¡un, dos, tres!
La gran explosión
Gorvachev reinventa las leyes de Franco
Los estonios se ponen Puchimones
El hombre de paz
El problema armenio, versión soviética
Lo de Karabaj
Lo de Georgia
La masacre de Tibilisi
La dolorosa traición moldava
Ucrania y el Telón se ponen de canto
El sudoku checoslovaco
The Wall
El Congreso de Diputados del Pueblo
Sajarov vence a Gorvachev después de muerto
La supuesta apoteosis de Gorvachev
El hijo pródigo nos salió rana
La bipolaridad se define
El annus horribilis del presidente
Los últimos adarmes de carisma
El referendo
La apoteosis de Boris Yeltsin

El golpe
¿Borrón y cuenta nueva? Una leche
Beloveje
Réquiem por millones de almas
El reto de ser distinto
El trauma de 1993
Los problemas centrífugos
El regreso del león de color rosa que se hace cargo de las cosas
Las horas en las que Boris Yeltsin pensó en hacerse autócrata
El factor oligarca
Boris Yeltsin muta a Adolfo Suárez
Putin, el inesperado
Ciudadanos, he fracasado; dadle una oportunidad a Vladimiro  



El 11 de diciembre, en una intervención televisada, Yeltsin declara: “Nosotros buscamos una solución política al problema planteado por un miembro de la Federación, la República de Chechenia. Nosotros debemos proteger a los ciudadanos del extremismo armado. Pero actualmente es imposible conjurar mediante discusiones pacíficas el riesgo de una guerra civil total en Chechenia”.

miércoles, julio 13, 2022

La ley de memoria democrática

 

Bueno, pues ya le he echado una primera lectura al anteproyecto de ley de memoria democrática. Os haré algunas apreciaciones sobre el mismo, para luego pasar a una reflexión más genérica, que es la que tengo más interés en hacer.

lunes, julio 11, 2022

La implosión de la URSS (30: los problemas centrífugos)

No es oro todo lo que reluce

Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, ¡un, dos, tres!
La gran explosión
Gorvachev reinventa las leyes de Franco
Los estonios se ponen Puchimones
El hombre de paz
El problema armenio, versión soviética
Lo de Karabaj
Lo de Georgia
La masacre de Tibilisi
La dolorosa traición moldava
Ucrania y el Telón se ponen de canto
El sudoku checoslovaco
The Wall
El Congreso de Diputados del Pueblo
Sajarov vence a Gorvachev después de muerto
La supuesta apoteosis de Gorvachev
El hijo pródigo nos salió rana
La bipolaridad se define
El annus horribilis del presidente
Los últimos adarmes de carisma
El referendo
La apoteosis de Boris Yeltsin

El golpe
¿Borrón y cuenta nueva? Una leche
Beloveje
Réquiem por millones de almas
El reto de ser distinto
El trauma de 1993
Los problemas centrífugos
El regreso del león de color rosa que se hace cargo de las cosas
Las horas en las que Boris Yeltsin pensó en hacerse autócrata
El factor oligarca
Boris Yeltsin muta a Adolfo Suárez
Putin, el inesperado
Ciudadanos, he fracasado; dadle una oportunidad a Vladimiro 



En el terreno práctico, Yeltsin se presentó ante las cámaras con la oferta de una especie de pactos de la Moncloa; un “memorando de paz civil”, dijo, un acuerdo social que se firmaría pomposamente en el Kremlin el 28 de abril por los presidentes de las dos cámaras. En dicho pacto, el gobierno se comprometería a mantener su política económica y social dentro de unos límites razonables durante los dos años que quedaban hasta las elecciones legislativas y presidenciales; mientras que los parlamentos se comprometían a mantener una paz legislativa durante dicho periodo.

viernes, julio 08, 2022

La implosión de la URSS (29: el trauma de 1993)

 No es oro todo lo que reluce

Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, ¡un, dos, tres!
La gran explosión
Gorvachev reinventa las leyes de Franco
Los estonios se ponen Puchimones
El hombre de paz
El problema armenio, versión soviética
Lo de Karabaj
Lo de Georgia
La masacre de Tibilisi
La dolorosa traición moldava
Ucrania y el Telón se ponen de canto
El sudoku checoslovaco
The Wall
El Congreso de Diputados del Pueblo
Sajarov vence a Gorvachev después de muerto
La supuesta apoteosis de Gorvachev
El hijo pródigo nos salió rana
La bipolaridad se define
El annus horribilis del presidente
Los últimos adarmes de carisma
El referendo
La apoteosis de Boris Yeltsin

El golpe
¿Borrón y cuenta nueva? Una leche
Beloveje
Réquiem por millones de almas
El reto de ser distinto
El trauma de 1993
Los problemas centrífugos
El regreso del león de color rosa que se hace cargo de las cosas
Las horas en las que Boris Yeltsin pensó en hacerse autócrata
El factor oligarca
Boris Yeltsin muta a Adolfo Suárez
Putin, el inesperado
Ciudadanos, he fracasado; dadle una oportunidad a Vladimiro

Los diputados rusos, por lo tanto, han tomado la sede del Parlamento, mientras que el Tribunal Constitucional ha declarado ilegal el decreto de Yeltsin disolviendo dicho Parlamento. Pero Yeltsin tiene lo que siempre es más importante, y muy particularmente en Rusia: el poder efectivo. Pavel Sergueyevitch Gratchev, general del Ejército ruso y ministro de Defensa, estaba, a las pocas horas y tras la consiguiente ronda de llamadas, en condiciones de asegurarle al presidente que el Ejército no se podría del lado del Parlamento. Así las cosas, el presidente envía a la tropa a rodear la Casa Blanca. Dos batallones de intervención Dniestr y Delta, y algunos policías, por su parte, habían acudido al llamado de Rutskoi para defender el edificio.

jueves, julio 07, 2022

La implosión de la URSS (28: el reto de ser distinto)

 No es oro todo lo que reluce

Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, ¡un, dos, tres!
La gran explosión
Gorvachev reinventa las leyes de Franco
Los estonios se ponen Puchimones
El hombre de paz
El problema armenio, versión soviética
Lo de Karabaj
Lo de Georgia
La masacre de Tibilisi
La dolorosa traición moldava
Ucrania y el Telón se ponen de canto
El sudoku checoslovaco
The Wall
El Congreso de Diputados del Pueblo
Sajarov vence a Gorvachev después de muerto
La supuesta apoteosis de Gorvachev
El hijo pródigo nos salió rana
La bipolaridad se define
El annus horribilis del presidente
Los últimos adarmes de carisma
El referendo
La apoteosis de Boris Yeltsin

El golpe
¿Borrón y cuenta nueva? Una leche
Beloveje
Réquiem por millones de almas
El reto de ser distinto
Los problemas centrífugos
El regreso del león de color rosa que se hace cargo de las cosas
Las horas en las que Boris Yeltsin pensó en hacerse autócrata
El factor oligarca
Boris Yeltsin muta a Adolfo Suárez
Putin, el inesperado
Ciudadanos, he fracasado; dadle una oportunidad a Vladimiro

Una cosa que es de gran importancia comprender es que, para los rusos, el nacimiento de la Federación Rusa no fue nada fácil. Para empezar, y éste es un tema que quedaría enquistado desde el segundo uno, el origen de la nación rusa: Kiev, había decidido no formar parte de la misma. Tampoco lo estaban las costas bálticas, ni las del Mar Negro. En su tradicional y nunca del todo bien admitido trauma de amor-odio respecto del Imperio zarista, por una parte los rusos se consideraban hijos de la liberación del mismo pero, por otra, de alguna manera también demandaban que las fronteras de su país fuesen las mismas que cuando había sido una autocracia, y un imperio.

lunes, julio 04, 2022

La implosión de la URSS (27: Réquiem por millones de almas)

No es oro todo lo que reluce

Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, ¡un, dos, tres!
La gran explosión
Gorvachev reinventa las leyes de Franco
Los estonios se ponen Puchimones
El hombre de paz
El problema armenio, versión soviética
Lo de Karabaj
Lo de Georgia
La masacre de Tibilisi
La dolorosa traición moldava
Ucrania y el Telón se ponen de canto
El sudoku checoslovaco
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El Congreso de Diputados del Pueblo
Sajarov vence a Gorvachev después de muerto
La supuesta apoteosis de Gorvachev
El hijo pródigo nos salió rana
La bipolaridad se define
El annus horribilis del presidente
Los últimos adarmes de carisma
El referendo
La apoteosis de Boris Yeltsin

El golpe
¿Borrón y cuenta nueva? Una leche
Beloveje
Réquiem por millones de almas
El reto de ser distinto
Los problemas centrífugos
El regreso del león de color rosa que se hace cargo de las cosas
Las horas en las que Boris Yeltsin pensó en hacerse autócrata
El factor oligarca
Boris Yeltsin muta a Adolfo Suárez
Putin, el inesperado
Ciudadanos, he fracasado; dadle una oportunidad a Vladimiro 



Desde el momento en que Ucrania había comenzado a remover sus deseos independentistas, en 1990, los rusos residentes en Crimea habían comenzado a movilizarse para quedarse en Rusia. Se organizó un referendo, el 20 de enero de 1991, que proponía la creación de una república crimea autónoma. El 90% votaron a favor de esta autonomía que se debería adherir a la Unión, independientemente de lo que hiciese Ucrania.

viernes, julio 01, 2022

La implosión de la URSS (26: Beloveje)

 No es oro todo lo que reluce

Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, ¡un, dos, tres!
La gran explosión
Gorvachev reinventa las leyes de Franco
Los estonios se ponen Puchimones
El hombre de paz
El problema armenio, versión soviética
Lo de Karabaj
Lo de Georgia
La masacre de Tibilisi
La dolorosa traición moldava
Ucrania y el Telón se ponen de canto
El sudoku checoslovaco
The Wall
El Congreso de Diputados del Pueblo
Sajarov vence a Gorvachev después de muerto
La supuesta apoteosis de Gorvachev
El hijo pródigo nos salió rana
La bipolaridad se define
El annus horribilis del presidente
Los últimos adarmes de carisma
El referendo
La apoteosis de Boris Yeltsin

El golpe
¿Borrón y cuenta nueva? Una leche
Beloveje
Réquiem por millones de almas
El reto de ser distinto
Los problemas centrífugos
El regreso del león de color rosa que se hace cargo de las cosas
Las horas en las que Boris Yeltsin pensó en hacerse autócrata
El factor oligarca
Boris Yeltsin muta a Adolfo Suárez
Putin, el inesperado
Ciudadanos, he fracasado; dadle una oportunidad a Vladimiro 


Pero todo esto lo hacía don Milhail con una notable miopía: la que le impedía ver cómo habían cambiado las cosas. Antes del golpe de agosto, tan sólo Lituania y Georgia, sobre todo la segunda de ellas, habían dado el paso de proclamar procesos de independencia con todas sus palabras. Estonia y Letonia habían afirmado sus derechos, pero sin llegar hasta el final. Después del golpe, sin embargo, las cosas cambiaron radicalmente. El 20 de agosto, en medio de toda la movida, Estonia proclamó su independencia. Letonia le siguió el 21, Ucrania el 24, Moldavia el 27, Azerbayán el 30, Uzbekistán el 31. El 9 de septiembre, siguió Tayikistán, Armenia el 23, en este caso amparada por un referendo; y Turmekistán el 27 de octubre. Es decir, sólo Bielorrusia y Kazajstán parecían encontrarse cómodas con una faja como la de Novo-Ogarevo; aunque desde el 24 de agosto, el Partido Comunista estaba ilegalizado de facto en Bielorrusia.

miércoles, junio 29, 2022

La implosión de la URSS (25: ¿Borrón y cuenta nueva? Una leche)

No es oro todo lo que reluce

Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, ¡un, dos, tres!
La gran explosión
Gorvachev reinventa las leyes de Franco
Los estonios se ponen Puchimones
El hombre de paz
El problema armenio, versión soviética
Lo de Karabaj
Lo de Georgia
La masacre de Tibilisi
La dolorosa traición moldava
Ucrania y el Telón se ponen de canto
El sudoku checoslovaco
The Wall
El Congreso de Diputados del Pueblo
Sajarov vence a Gorvachev después de muerto
La supuesta apoteosis de Gorvachev
El hijo pródigo nos salió rana
La bipolaridad se define
El annus horribilis del presidente
Los últimos adarmes de carisma
El referendo
La apoteosis de Boris Yeltsin

El golpe
¿Borrón y cuenta nueva? Una leche
Beloveje
Réquiem por millones de almas
El reto de ser distinto
Los problemas centrífugos
El regreso del león de color rosa que se hace cargo de las cosas
Las horas en las que Boris Yeltsin pensó en hacerse autócrata
El factor oligarca
Boris Yeltsin muta a Adolfo Suárez
Putin, el inesperado
Ciudadanos, he fracasado; dadle una oportunidad a Vladimiro 



En la mañana del día 21, sin que realmente se pueda saber muy bien quién dio la orden, y existiendo todavía el Comité de Urgencia, las tropas que habían entrado en Moscú comienzan a retirarse. Ese mismo día, el Parlamento ruso y el Presidium del Soviet Supremo se reúnen al mismo tiempo. Ante el primero, un exultante Yeltsin anuncia su rechazo al golpe de Estado, así como su decisión de asumir el mando de todas las tropas situadas en Rusia. Ante el segundo, proclama que la destitución de Gorvachev ha sido un acto ilegal. El presidente de la Unión fue informado de esta declaración en el avión que le traía a Moscú; información que le llevó a hacerse la idea, equivocada, de que el golpe de Estado no había tenido consecuencia alguna para su poder.

lunes, junio 27, 2022

La implosión de la URSS (24: El golpe)

 No es oro todo lo que reluce

Izquierda, izquierda, derecha, derecha, adelante, detrás, ¡un, dos, tres!
La gran explosión
Gorvachev reinventa las leyes de Franco
Los estonios se ponen Puchimones
El hombre de paz
El problema armenio, versión soviética
Lo de Karabaj
Lo de Georgia
La masacre de Tibilisi
La dolorosa traición moldava
Ucrania y el Telón se ponen de canto
El sudoku checoslovaco
The Wall
El Congreso de Diputados del Pueblo
Sajarov vence a Gorvachev después de muerto
La supuesta apoteosis de Gorvachev
El hijo pródigo nos salió rana
La bipolaridad se define
El annus horribilis del presidente
Los últimos adarmes de carisma
El referendo
La apoteosis de Boris Yeltsin

El golpe
¿Borrón y cuenta nueva? Una leche
Beloveje
Réquiem por millones de almas
El reto de ser distinto
Los problemas centrífugos
El regreso del león de color rosa que se hace cargo de las cosas
Las horas en las que Boris Yeltsin pensó en hacerse autócrata
El factor oligarca
Boris Yeltsin muta a Adolfo Suárez
Putin, el inesperado
Ciudadanos, he fracasado; dadle una oportunidad a Vladimiro


Aunque Gorvachev y Yeltsin habían firmado una paz estratégica, en realidad seguían seriamente enfrentados. El principal elemento de enfrentamiento entre el comunismo oficial y el gobierno ruso era la regulación de la que ya os he hablado, mediante la cual quedaron prohibidas las estructuras políticas en los centros de trabajo o, si lo preferís, quedaba prohibido el comisariado político monopolístico del comunismo en la economía. La medida tenía sus partidarios y detractores en todas partes pero, sobre todo, contaba con una oposición cerril por parte del comunismo oficial. Valentin Sergeyevitch Pavlov, que había sucedido a Ryjkov como primer ministro, comenzó a hacer declaraciones en contra de su propio presidente Gorvachev, por considerarlo demasiado partidario de la propiedad privada y esas cosas. Las propuestas de Pavlov fueron muy lejos, puesto que aportó la idea de que se le diesen plenos poderes a él, desnudando la presidencia. Propuesta en la que fue apoyado por Vladimir Alexandrovitch Kriutchkov, entonces jefe del KGB.