viernes, septiembre 24, 2021

La Guerra de las Rosas (21): Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas  


Con los mimbres que estaba adoptando la movida, supongo que no os sorprenderá mucho que os diga que en Lancanshire, Clarence y Warwick no encontraron el entusiasmo anti realista que esperaban. Lord Stanley, el mirlo blanco que se suponía que les iba a dar el aguinaldo, había sido atacado por Sir Ricardo de Gloucester, y no tenía los labios mayores para ruidos. Así las cosas, todo lo que les quedaba a los dos conspiradores era salir de Inglaterra echando leches. El 26 de marzo, Eduardo tuvo noticias ciertas de que estaban cabalgando en dirección sur, buscando a los Courtenay para quedarse con ellos en las tierras occidentales, mientras buscaban un barco que los llevase a Calais. El rey, tratando de acorralarlo, ordenó levas en Cornwall, Devon, Dorset, Somerset, Whiltshire, Gloucestershire, Shropshire y Staffordshire. Finalmente, acabó saliendo él mismo a la caza.

miércoles, septiembre 22, 2021

La Guerra de las Rosas (20): El campo de la cota abandonada

   Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas  

Los planes iniciales del rey Eduardo eran abandonar Londres con su expedición militar el 4 de marzo; sin embargo, cuando escuchó que su hermano Clarence se acercaba a la ciudad, decidió quedarse; el hermano del rey, de hecho, era eso lo que quería: dilatar lo más posible la salida del monarca. Ambos bros se encontraron el 6 de marzo en Baynard’s Castle, es decir, la residencia habitual de su madre en Londres. Aparentemente, Clarence le contó a Eduardo que no tenía ninguna intención chunga, que estaba de camino hacia las tierras occidentales para echarle un look a su mujer, y el otro le creyó. Ya más tranquilo, aquella misma tarde el rey salió de Londres, escoltado por el conde de Arundel, Lord Hastings y Sir Enrique Percy.

lunes, septiembre 20, 2021

La Guerra de las Rosas (19): A walk on the wild side

  Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas  


Nada más conocer las noticias, el rey escribió tres cartas, una para cada uno de los presuntos responsables del intento de golpe de Estado, reclamándoles que se presentasen ante su presencia. Sin embargo, parece que no le dio a aquellas noticias timbre de verdad, porque siguió con sus preparativos de expedición hacia el Norte. Lo hizo, además, reclamándole a sus subordinados que no reparasen en gastos para crear su ejército lo cual, la verdad, era echar gasolina a la hoguera.

viernes, septiembre 17, 2021

La Guerra de las Rosas (18): La paz efímera

 Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas  


Tras la guerra, como siempre, estalló la paz. Pero una paz que, realmente, duró poco. Apenas cinco años.

miércoles, septiembre 15, 2021

La Guerra de las Rosas (17): El fin de la causa lancastriana

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas  


La complicada balanza de poderes en que se había convertido Inglaterra no podía ser resuelta, paradójicamente, dentro del país. En realidad, la llave de la situación la tenía Luis XI, el rey francés.

lunes, septiembre 13, 2021

La Guerra de las Rosas (16): El eterno problema del Norte

  Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 


La salida de Warwick fue sólo el principio. Por mar se enviaron pertrechos que fueron desembarcados en Newcastle y, a principios de noviembre, era ya el propio rey Eduardo el que estaba de camino. Margarita, enfrentada al hecho de que venía de camino un ejército muy superior al suyo, se subió a un barco y se marchó al santuario escocés. En el mar, sin embargo, una galerna atrapó a la flotilla. Los reyes y De Brézé fueron capaces de ganar Berwick en un bote, pero la mayoría de sus tropas quedaron naufragadas en Holy Island, donde sus posibilidades de defenderse de los yorkistas eran nulas.

viernes, septiembre 10, 2021

La Guerra de las Rosas (15): El sudoku septentrional

 Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 



El nuevo rey Eduardo, sin embargo, no podía relajarse tras el resultado de estas escaramuzas. El senescal de Normandía, Pierre de Brézé, buen amigo de Margarita de Anjou, acopió una flota con la intención de aprovechar la relativa debilidad del Estado inglés para hacerse con el control de las islas del Canal. En mayo, una fuerza de franchutes desembarcó en Jersey. El 22 de julio de 1461 murió el rey francés, Carlos VII, y lo hizo de una forma relativamente inesperada (lo mataron las complicaciones de una extracción dentaria); esto debilitó la capacidad ofensiva francesa durante un tiempo.

miércoles, septiembre 08, 2021

La Guerra de las Rosas (14) El desastre de Towton y los reyes PNV

 Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 


El 6 de marzo, Eduardo de York hizo público un pronunciamiento en el que proclamaba que todo aquél partisano del rey Enrique VI que se le entregase en los diez días subsiguientes sería perdonado, excepción hecha de todo aquél que tuviese unas rentas anuales superiores a 100 marcos; un movimiento que deja bien a las claras que el yorkismo había apostado por el componente popular para su rebelión, que reputaba definitiva. Además, ofreció una generosísima recompensa de 100 libras a todo aquél que matase a determinadas personas, entre las cuales figuraba muy especialmente Andrew Trollope.

lunes, septiembre 06, 2021

La Guerra de las Rosas (13) El momento de Eduardo de Las Marcas

 Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 


Las personas que observan la Historia, y paradójicamente muchas de las que la estudian y la dicen estudiar, tienen una sorprendente capacidad a la visión simple de las cosas. La Historia, para mucha gente, lejos de ser un completo manual de García de Cortázar, de Tusell, de García Domínguez, de Artola, de Sánchez Albornoz o de Vicens-Vives, es un guion de Hollywood que, en hora y media, es capaz de resolver siete siglos. Uno de los grandes errores que cometen estas personas es observar el pasado de Europa, sobre todo el pasado medieval, como meras cuestiones de familia. Peleas dinásticas a las que el resto de las personas, supuestamente, asistieron pasivas o tomando partido por intereses personales o forzadas por las circunstancias. Sin embargo, si en algo tiene razón la historiografía marxista es en el concepto de que los hechos sociales, los movimientos tectónicos debidos a la evolución de las sociedades, siempre han estado ahí. Que donde la visión simple sólo ve la pelea entre un rey y el hijo de otro por una churri, en realidad lo que hay es un hecho muy importante en la formalización de las relaciones entre la civilización griega y otras presentes en el Asia Menor, notablemente la hitita. Algo parecido le pasa a la Guerra de las Rosas. Su mitología literaria, básicamente alimentada por Shakespeare, hace aparecer todo aquel episodio como una especie de Juego de Tronos real. Pero, lo diré una vez y ya lo siento por sus admiradores, en mi opinión, quien se inspira en Juego de Tronos para leer la realidad está haciendo una soberana gilipollez. Las cosas nunca son tan sencillas.

viernes, septiembre 03, 2021

La Guerra de las Rosas (12) Auge y caída del duque de York

  Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 


A aquellas alturas de la movida, todo el mundo se preguntaba qué haría Ricardo de York. Y para él llegó el momento de saltar de isla. En septiembre, el duque desembarcó en Chester; y no sólo hizo eso sino que destapó claramente sus intenciones: en las arengas a sus parciales ya no se recataba de decir que había llegado a Inglaterra para reclamar el trono.

miércoles, septiembre 01, 2021

La Guerra de las Rosas (11) Northhampton

  Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 

Los yorkistas querían que la ciudad de Londres, a través de sus gobernantes, se decantase claramente a su favor. En realidad, cuáles fueron las voluntades exactas a favor y en contra de esta posición, es algo que yo creo que no estamos en condiciones de saber, puesto que los concejales londinenses, en realidad,  no tenían elección. Haberse negado hubiera sido suicida. El feroz Warwick les impidió mantener una posición mínimamente neutral y, por ejemplo, les forzó a contestar con la negativa a la petición de los comandantes de la Torre para que se enviasen algunos alimentos. El 4 de julio, incluso, la ciudad aprobó un préstamo a los yorkistas de 1.000 libras, que era una cantidad bastante más que considerable.

lunes, agosto 30, 2021

La Guerra de las Rosas (10): La Larga Marcha de los York/Neville

 Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 


Warwick ni siquiera había tenido que sacrificar tropas de Calais para realizar la acción de Sandwich. La inmensa mayoría de la tropa que allí desembarcó estaba formada por ciudadanos de la villa invadida, que habían pasado a Calais para ponerse a disposición del hombre de armas al que admiraban. Lord Rivers, su mujer la duquesa viuda de Bedford, y el hijo de ambos, Sir Antonio Woodville, fueron apresados cuando todavía estaban en la cama. Los yorkistas se hicieron con los barcos que tanto le había costado acopiar al partido Lancaster, y se los llevaron a Calais.

viernes, julio 23, 2021

La Guerra de las Rosas (9): Zasca lancastriano

Señores, hoy cierra el chiringo. Volveremos en septiembre. 


Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 



En septiembre, según lo convenido, Warwick navegó desde Calais, dejando a Lord Fauconberg al mando del machito. Ese mismo mes, Salisbury partió con sus propias tropas desde El Jamón del Medio (Middleham). Le acompañaban sus hijos Sir Tomás y Sir Juan Neville y por sus muy parciales Sir Tomás Harrington, Sir Tomás Parr y Sir Juan Conyers.

miércoles, julio 21, 2021

La Guerra de las Rosas (8): Si vis pacem, para bellum

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 



Calais, en todo caso, era un grano en el culo de cualquier gobernante inglés.  La primera vez que Ricardo de York consiguió ser Lord Protector ya le había birlado, en el terreno de los hechos, el mando sobre la ciudad a Somerset. Sin embargo, sus enviados nunca llegaron a entrar en ella. En mayo de 1454, la guarnición del castillo, que como hemos dicho eran unos soldados pijos que cobraban sobresueldos, se rebelaron a causa de los muchos retrasos en el pago de sus soldadas. Reclamaban, o bien dicho pago, o bien que se les permitiese comerciar con la lana que habían afanado en sus correrías. York les dijo que no pensaba pagarles hasta que no le dejaran entrar y en eso estaba la movida cuando Enrique VI recuperó la conciencia y el gobierno.

lunes, julio 19, 2021

La Guerra de las Rosas (7): El nuevo orden

 

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pax, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas  



Las crónicas nos dicen que muchos de los soldados de las tropas reales se batieron con gran bravura. No obstante, el problema era estructural. Una vez abierta una vía ancha e inesperada de acceso al centro de St. Albans, los yorkistas estaban en condiciones de situar varias filas de arqueros hostigando esa plaza central que, de repente, se había convertido en una ratonera. Muchos lancastrianos, incluido el propio rey, recibieron heridas de flecha en zonas del cuerpo que normalmente, en una batalla, están cubiertas por la armadura; dato que nos viene a demostrar que la acción de los yorkistas les pilló en bragas. Las tropas reales aguantaron una media hora; después, comenzaron a dispersarse. Algunas salieron del pueblo y otras, rodeando a Somerset y al propio Enrique, se hicieron fuertes en uno de los edificios. Enrique estaba herido en la nuca; un lugar del cuerpo, insisto, en el que, cuando estás adecuadamente armado para una batalla, las flechas rebotan.

viernes, julio 16, 2021

La Guerra de las Rosas (6): St. Albans brawl

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pax, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas  



Con el rey Enrique en condiciones de ponerse al frente del país, las cosas cambiaron muy rápidamente. El 4 de febrero de 1455, Somerset salió por la puerta de la Torre de Londres. Un mes después Salisbury, el Lord Canciller, dimitió de su cargo. Para él, su labor se había convertido en misión imposible teniendo en cuenta que en el Consejo Privado el recién liberado se había apresurado a aliarse con los Percy. De hecho, Salisbury hubo de pasar por la humillación de anunciar su dimisión delante del conde de Northumberland, el obispo de Carlisle, hijo de éste, y Lord Clifford. No le debió de resultar fácil.

miércoles, julio 14, 2021

La Guerra de las Rosas (5): Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia

 Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pax, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas  


En Heworth Moor, por lo tanto, un odio ancestral se mostró; un odio que en los tiempos siguientes no hizo sino retroalimentarse y crecer. El norte de Inglaterra se convirtió, en buena parte, en un extraño lugar patrullado por patotas de gentes armadas, partidarias ora de los Percy, ora de los Neville, que la liaban leoparda cada vez que se encontraban, además de cometer, siempre que podían, atentados contra las propiedades de quienes eran señalados por ser de la cuerda opuesta. El único actor lógico que podía parar eso era el propio Estado; pero el Estado tenía en su cabeza a un tipo que ni siquiera hablaba.

lunes, julio 12, 2021

La Guerra de las Rosas (4): Los Percy y los Neville

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora
La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pax, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.

Las últimas boqueadas  



Para negociar, el rey eligió, inteligentemente, a aquellos miembros del bando yorkista que habían apostado por él. Por lo tanto, metió en la delegación a los dos Neville, Salisbury y Warwick; además de al obispo de Ely, también conocido por su cercanía a Ricardo.

viernes, julio 09, 2021

La Guerra de las Rosas (3): El yorkismo se quita poco a poco la careta

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora
La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pax, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.

Las últimas boqueadas 



Cuando Ricardo de York fue nombrado teniente de la Corona en Irlanda, el cargo en Francia que verdaderamente ambicionaba el hombre más rico de Inglaterra fue para el hijo menor de Juan Beaufort, Edmundo, que había sido reconocido duque de Somerset en 1448. York, sin embargo, se resistió todo lo que pudo y, de hecho, no fue hasta julio de 1449 que tomó el barco de las siete para Irlanda.

miércoles, julio 07, 2021

La guerra de las rosas (2): La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora
La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pax, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.

Las últimas boqueadas 



Fuera un ataque, un envenenamiento o cualquier otra cosa, lo que está claro es que la muerte del tío de Enrique VI le otorgó a éste la oportunidad de dar pasos en su política. El 28 de julio de 1447, por ejemplo, procedió a nombrar una embajada que habría de negociar la entrega de la fortaleza de Le Mans; entrega que, supongo, querría hacer en 24 horas (chiste). Sin embargo, el espíritu de los halcones en Inglaterra no había muerto con su primer líder; de hecho, se podría decir que, a causa de las muchas dudas existentes en torno de su muerte, se excitó. Prueba de ello es que los propios plenipotenciarios que designó Enrique eran de la cuerda, y se dedicaron a matar el partido con retrasos, consultas y polladas varias, exasperando a Carlos VII.