viernes, octubre 16, 2026

El cabreo (14): El caso Calas

El retrato que encabeza esta serie
es una reinterpretación moderna
de Luis XV, obra de Copilot.


Café y alfabetos
El bulo real
La canción sifilítica
Esa cosa llamada jansenismo
Cuando la Iglesia decide no servir ni para lo poco que sirve 
El conflicto de los niños
… y Mauchaut se bajó los pantalones (para colmo, delante de un cura)
La Enciclopedia
La riqueza del Estado
El debate fiscal
¿A cuánto ascenderá el déficit público?
El follón de los jesuitas
Pelea de gallos ilustrados
El caso Calas
El rey está empalmado
La mujer más odiada de Francia
La otra mujer más odiada de Francia
L’affaire de Bretagne
El mundo nuevo de Maupeou
Libelos a favor y en contra
Beaumarchais, en escena
El rey ha muerto, que se joda el rey
Viva el rey, mientras no suba el pan
La guerra de la fariña
Luz y taquígrafos
El hombre que trató a los franceses como adultos
Entre la ilusión romántica y el realismo
Vous vous êtes donné la peine de naître, et rien de plus
Escritores calaveras
El cardenal y su amigo mistabobo
Versiones
La reina de las vajillas y las pajillas
De toros y de osos
Mirabeau abre la lata de Göbels
El abad especulador
El escándalo Norman 
Todo empezó con unos cuernos
Los notables
La caída de Calonne
Cállate, Borbón
El rey sordo
La declaración de 3 de mayo
Au revoir, parlement
La maduración lenta borbónica aviva el gen PNV
Un cartel en la puerta de la reina
La mala suerte
Necker retrasa la revolución francesa
Unas elecciones son más difíciles de lo que se cree
Tres, dos, uno...
Las lágrimas de un rey


Con La nouvelle Heloïse, Rousseau había comenzado un camino que ya no abandonaría: la percusión con la sociedad mandante. En 1762 publicó Émile, una obra que se consideró insultante para la Iglesia, el gobierno y el Parlamento, y que provocó que fuese exiliado de Francia durante un año y medio.

jueves, octubre 15, 2026

El cabreo (13): Pelea de gallos ilustrados

El retrato que encabeza esta serie
es una reinterpretación moderna
de Luis XV, obra de Copilot.


Café y alfabetos
El bulo real
La canción sifilítica
Esa cosa llamada jansenismo
Cuando la Iglesia decide no servir ni para lo poco que sirve 
El conflicto de los niños
… y Mauchaut se bajó los pantalones (para colmo, delante de un cura)
La Enciclopedia
La riqueza del Estado
El debate fiscal
¿A cuánto ascenderá el déficit público?
El follón de los jesuitas
Pelea de gallos ilustrados
El caso Calas
El rey está empalmado
La mujer más odiada de Francia
La otra mujer más odiada de Francia
L’affaire de Bretagne
El mundo nuevo de Maupeou
Libelos a favor y en contra
Beaumarchais, en escena
El rey ha muerto, que se joda el rey
Viva el rey, mientras no suba el pan
La guerra de la fariña
Luz y taquígrafos
El hombre que trató a los franceses como adultos
Entre la ilusión romántica y el realismo
Vous vous êtes donné la peine de naître, et rien de plus
Escritores calaveras
El cardenal y su amigo mistabobo
Versiones
La reina de las vajillas y las pajillas
De toros y de osos
Mirabeau abre la lata de Göbels
El abad especulador
El escándalo Norman 
Todo empezó con unos cuernos
Los notables
La caída de Calonne
Cállate, Borbón
El rey sordo
La declaración de 3 de mayo
Au revoir, parlement
La maduración lenta borbónica aviva el gen PNV
Un cartel en la puerta de la reina
La mala suerte
Necker retrasa la revolución francesa
Unas elecciones son más difíciles de lo que se cree
Tres, dos, uno...
Las lágrimas de un rey


Tras recibir la sentencia del caso La Valette, los jesuitas ni siquiera intentaron apelar. Dejaron el tema correr. Trataron de ganar la batalla de la opinión pública a base de alquilar plumas que escribiesen panfletos; pero fue en ese terreno donde habrían de darse finalmente cuenta de que habían perdido definitivamente eso que se llama la batalla de la opinión pública.

miércoles, octubre 14, 2026

El cabreo (12): El follón de los jesuitas

 

El retrato que encabeza esta serie
es una reinterpretación moderna
de Luis XV, obra de Copilot.


Café y alfabetos
El bulo real
La canción sifilítica
Esa cosa llamada jansenismo
Cuando la Iglesia decide no servir ni para lo poco que sirve 
El conflicto de los niños
… y Mauchaut se bajó los pantalones (para colmo, delante de un cura)
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La riqueza del Estado
El debate fiscal
¿A cuánto ascenderá el déficit público?
El follón de los jesuitas
Pelea de gallos ilustrados
El caso Calas
El rey está empalmado
La mujer más odiada de Francia
La otra mujer más odiada de Francia
L’affaire de Bretagne
El mundo nuevo de Maupeou
Libelos a favor y en contra
Beaumarchais, en escena
El rey ha muerto, que se joda el rey
Viva el rey, mientras no suba el pan
La guerra de la fariña
Luz y taquígrafos
El hombre que trató a los franceses como adultos
Entre la ilusión romántica y el realismo
Vous vous êtes donné la peine de naître, et rien de plus
Escritores calaveras
El cardenal y su amigo mistabobo
Versiones
La reina de las vajillas y las pajillas
De toros y de osos
Mirabeau abre la lata de Göbels
El abad especulador
El escándalo Norman 
Todo empezó con unos cuernos
Los notables
La caída de Calonne
Cállate, Borbón
El rey sordo
La declaración de 3 de mayo
Au revoir, parlement
La maduración lenta borbónica aviva el gen PNV
Un cartel en la puerta de la reina
La mala suerte
Necker retrasa la revolución francesa
Unas elecciones son más difíciles de lo que se cree
Tres, dos, uno...
Las lágrimas de un rey


Apelar a la Corte de París no fue un movimiento muy inteligente por parte de los jesuitas. Ellos habían conseguido limpiar el episcopado de jansenistas; pero el Consejo General del Poder Judicial era otra historia muy distinta. Sobre el papel, la cosa no era tan mala; de hecho, en todas las salas del parlamento parisino había 250 miembros, de los cuales 104 habían estudiado sólo en el colegio Louis-le-Grand. Esto, sin embargo, no garantizaba nada.

martes, octubre 13, 2026

El cabreo (11): ¿A cuánto ascenderá el déficit público?

 

El retrato que encabeza esta serie
es una reinterpretación moderna
de Luis XV, obra de Copilot.


Café y alfabetos
El bulo real
La canción sifilítica
Esa cosa llamada jansenismo
Cuando la Iglesia decide no servir ni para lo poco que sirve 
El conflicto de los niños
… y Mauchaut se bajó los pantalones (para colmo, delante de un cura)
La Enciclopedia
La riqueza del Estado
El debate fiscal
¿A cuánto ascenderá el déficit público?
El follón de los jesuitas
Pelea de gallos ilustrados
El caso Calas
El rey está empalmado
La mujer más odiada de Francia
La otra mujer más odiada de Francia
L’affaire de Bretagne
El mundo nuevo de Maupeou
Libelos a favor y en contra
Beaumarchais, en escena
El rey ha muerto, que se joda el rey
Viva el rey, mientras no suba el pan
La guerra de la fariña
Luz y taquígrafos
El hombre que trató a los franceses como adultos
Entre la ilusión romántica y el realismo
Vous vous êtes donné la peine de naître, et rien de plus
Escritores calaveras
El cardenal y su amigo mistabobo
Versiones
La reina de las vajillas y las pajillas
De toros y de osos
Mirabeau abre la lata de Göbels
El abad especulador
El escándalo Norman 
Todo empezó con unos cuernos
Los notables
La caída de Calonne
Cállate, Borbón
El rey sordo
La declaración de 3 de mayo
Au revoir, parlement
La maduración lenta borbónica aviva el gen PNV
Un cartel en la puerta de la reina
La mala suerte
Necker retrasa la revolución francesa
Unas elecciones son más difíciles de lo que se cree
Tres, dos, uno...
Las lágrimas de un rey



Avanzando el tiempo, en el verano de 1763, el conflicto de los impuestos comenzó a globalizarse. Esto es algo que pasaba a menudo entonces en Francia cuando el parlamento de París se encontraba excesivamente presionado o acorralado por el rey; la tensión se comunicaba a los parlamentos provinciales, donde la mano del poder central era un poco menos férrea.

viernes, octubre 09, 2026

El cabreo (10): El debate fiscal

El retrato que encabeza esta serie
es una reinterpretación moderna
de Luis XV, obra de Copilot.


Café y alfabetos
El bulo real
La canción sifilítica
Esa cosa llamada jansenismo
Cuando la Iglesia decide no servir ni para lo poco que sirve 
El conflicto de los niños
… y Mauchaut se bajó los pantalones (para colmo, delante de un cura)
La Enciclopedia
La riqueza del Estado
El debate fiscal
¿A cuánto ascenderá el déficit público?
El follón de los jesuitas
Pelea de gallos ilustrados
El caso Calas
El rey está empalmado
La mujer más odiada de Francia
La otra mujer más odiada de Francia
L’affaire de Bretagne
El mundo nuevo de Maupeou
Libelos a favor y en contra
Beaumarchais, en escena
El rey ha muerto, que se joda el rey
Viva el rey, mientras no suba el pan
La guerra de la fariña
Luz y taquígrafos
El hombre que trató a los franceses como adultos
Entre la ilusión romántica y el realismo
Vous vous êtes donné la peine de naître, et rien de plus
Escritores calaveras
El cardenal y su amigo mistabobo
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La reina de las vajillas y las pajillas
De toros y de osos
Mirabeau abre la lata de Göbels
El abad especulador
El escándalo Norman 
Todo empezó con unos cuernos
Los notables
La caída de Calonne
Cállate, Borbón
El rey sordo
La declaración de 3 de mayo
Au revoir, parlement
La maduración lenta borbónica aviva el gen PNV
Un cartel en la puerta de la reina
La mala suerte
Necker retrasa la revolución francesa
Unas elecciones son más difíciles de lo que se cree
Tres, dos, uno...
Las lágrimas de un rey



Richesse de l'Etat, todo hay que decirlo, partía de una premisa, en la que creían la mayoría de los estudiosos franceses de la época; premisa que, sin embargo, no es cierta. La idea era que, desde el final del siglo XVII, la población francesa, lejos de crecer, había disminuido. El autor consideraba que dicha población era de unos 16 millones de personas; de los que descartaba 14 millones de gentes incapaces de pagar impuestos.

jueves, octubre 08, 2026

El cabreo (9): La riqueza del Estado

El retrato que encabeza esta serie
es una reinterpretación moderna
de Luis XV, obra de Copilot.


Café y alfabetos
El bulo real
La canción sifilítica
Esa cosa llamada jansenismo
Cuando la Iglesia decide no servir ni para lo poco que sirve 
El conflicto de los niños
… y Mauchaut se bajó los pantalones (para colmo, delante de un cura)
La Enciclopedia
La riqueza del Estado
El debate fiscal
¿A cuánto ascenderá el déficit público?
El follón de los jesuitas
Pelea de gallos ilustrados
El caso Calas
El rey está empalmado
La mujer más odiada de Francia
La otra mujer más odiada de Francia
L’affaire de Bretagne
El mundo nuevo de Maupeou
Libelos a favor y en contra
Beaumarchais, en escena
El rey ha muerto, que se joda el rey
Viva el rey, mientras no suba el pan
La guerra de la fariña
Luz y taquígrafos
El hombre que trató a los franceses como adultos
Entre la ilusión romántica y el realismo
Vous vous êtes donné la peine de naître, et rien de plus
Escritores calaveras
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La reina de las vajillas y las pajillas
De toros y de osos
Mirabeau abre la lata de Göbels
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Cállate, Borbón
El rey sordo
La declaración de 3 de mayo
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La maduración lenta borbónica aviva el gen PNV
Un cartel en la puerta de la reina
La mala suerte
Necker retrasa la revolución francesa
Unas elecciones son más difíciles de lo que se cree
Tres, dos, uno...
Las lágrimas de un rey


 



La ofensiva contra los filósofos fue demasiado fuerte para muchos de ellos. Bastantes decidieron apuntarse a vidas modestas y poco visibles. Muchos de ellos, incluido D'Alembert, dejaron tirado a Diderot con su proyecto. Diderot, se multiplicó y multiplicó sus gestiones, y en 1765, de hecho, haría la machada de publicar de un a tacada los diez volúmenes que entonces estaban pendientes de la Enciclopedia. Eso sí, en el pie de imprenta colocó la filiación de una falsa imprenta de Neufchastel, fuera de Francia. De aquella tirada se hicieron 4.225 copias, de las cuales buena parte se vendieron en el extranjero. Con los años, llegarían tiradas más largas, ergo precios más asequibles.

miércoles, octubre 07, 2026

El cabreo (8): La Enciclopedia

El retrato que encabeza esta serie
es una reinterpretación moderna
de Luis XV, obra de Copilot.


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El bulo real
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Esa cosa llamada jansenismo
Cuando la Iglesia decide no servir ni para lo poco que sirve 
El conflicto de los niños
… y Mauchaut se bajó los pantalones (para colmo, delante de un cura)
La Enciclopedia
La riqueza del Estado
El debate fiscal
¿A cuánto ascenderá el déficit público?
El follón de los jesuitas
Pelea de gallos ilustrados
El caso Calas
El rey está empalmado
La mujer más odiada de Francia
La otra mujer más odiada de Francia
L’affaire de Bretagne
El mundo nuevo de Maupeou
Libelos a favor y en contra
Beaumarchais, en escena
El rey ha muerto, que se joda el rey
Viva el rey, mientras no suba el pan
La guerra de la fariña
Luz y taquígrafos
El hombre que trató a los franceses como adultos
Entre la ilusión romántica y el realismo
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El cardenal y su amigo mistabobo
Versiones
La reina de las vajillas y las pajillas
De toros y de osos
Mirabeau abre la lata de Göbels
El abad especulador
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La caída de Calonne
Cállate, Borbón
El rey sordo
La declaración de 3 de mayo
Au revoir, parlement
La maduración lenta borbónica aviva el gen PNV
Un cartel en la puerta de la reina
La mala suerte
Necker retrasa la revolución francesa
Unas elecciones son más difíciles de lo que se cree
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Las lágrimas de un rey


El mundo en general, Francia en particular y París especialmente, habían cambiado mucho en los primeros cuarenta o cincuenta años del siglo XVIII; habían cambiado mucho entre Luis XIV y Luis XV. Uno de los aspectos que yo creo que todavía se tiene que estudiar mejor de lo que se ha hecho (aunque son muchos los autores que lo abordan) es el carácter estructural de la evolución del pensamiento occidental en ese siglo. Es decir: podemos defender dos ideas. O bien la Ilustración vino a enfrentarse, y finalmente imponerse, sobre un entorno absolutamente renuente a los cambios. O bien ese mismo Antiguo Régimen ya estaba alumbrando en su interior muchas de las ideas que posteriormente iluminaría la Ilustración. Yo creo, más bien, en la segunda. Creo que la llegada de las que yo creo que son las dos tendencias mandantes en la Ilustración (el endiosamiento de la ciencia y la idea de igualdad constitucional de los hombres, ya que la igualdad moral ya la había establecido en cristianismo mil y pico años antes) estaban ya, de alguna manera, latentes en el propio Antiguo Régimen.

martes, octubre 06, 2026

El cabreo (7): … y Mauchaut se bajó los pantalones (para colmo, delante de un cura)

El retrato que encabeza esta serie
es una reinterpretación moderna
de Luis XV, obra de Copilot.


Café y alfabetos
El bulo real
La canción sifilítica
Esa cosa llamada jansenismo
Cuando la Iglesia decide no servir ni para lo poco que sirve 
El conflicto de los niños
… y Mauchaut se bajó los pantalones (para colmo, delante de un cura)
La Enciclopedia
La riqueza del Estado
El debate fiscal
¿A cuánto ascenderá el déficit público?
El follón de los jesuitas
Pelea de gallos ilustrados
El caso Calas
El rey está empalmado
La mujer más odiada de Francia
La otra mujer más odiada de Francia
L’affaire de Bretagne
El mundo nuevo de Maupeou
Libelos a favor y en contra
Beaumarchais, en escena
El rey ha muerto, que se joda el rey
Viva el rey, mientras no suba el pan
La guerra de la fariña
Luz y taquígrafos
El hombre que trató a los franceses como adultos
Entre la ilusión romántica y el realismo
Vous vous êtes donné la peine de naître, et rien de plus
Escritores calaveras
El cardenal y su amigo mistabobo
Versiones
La reina de las vajillas y las pajillas
De toros y de osos
Mirabeau abre la lata de Göbels
El abad especulador
El escándalo Norman 
Todo empezó con unos cuernos
Los notables
La caída de Calonne
Cállate, Borbón
El rey sordo
La declaración de 3 de mayo
Au revoir, parlement
La maduración lenta borbónica aviva el gen PNV
Un cartel en la puerta de la reina
La mala suerte
Necker retrasa la revolución francesa
Unas elecciones son más difíciles de lo que se cree
Tres, dos, uno...
Las lágrimas de un rey


 

El sistema fiscal francés era todavía más ineficiente e injusto. Una serie de provincias de la nación, conocidas como pays d'etats, contrataban con la corona el pago de sumas de impuestos que ellos pasaban a recaudar con sus propias reglas, reguladas en los Estados Provinciales. Era un sistema anticuado y medieval, basado en fueros antiguos, que generaba inmediatamente una irregularidad fiscal, pues lo normal era que territorios que tenían que pagar más, en realidad pagasen menos. Pero esto pasaba en el Antiguo Régimen. Afortunadamente, en los tiempos actuales este tipo de sistemas de cupo ya no existen, y los opinadores y políticos progresistas y amigos de los impuestos les presentan una hostilidad continuada y cerril [IRONIA OFF].

lunes, octubre 05, 2026

El cabreo (6): El conflicto de los niños

El retrato que encabeza esta serie
es una reinterpretación moderna
de Luis XV, obra de Copilot.


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El bulo real
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Esa cosa llamada jansenismo
Cuando la Iglesia decide no servir ni para lo poco que sirve 
El conflicto de los niños
… y Mauchaut se bajó los pantalones (para colmo, delante de un cura)
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La riqueza del Estado
El debate fiscal
¿A cuánto ascenderá el déficit público?
El follón de los jesuitas
Pelea de gallos ilustrados
El caso Calas
El rey está empalmado
La mujer más odiada de Francia
La otra mujer más odiada de Francia
L’affaire de Bretagne
El mundo nuevo de Maupeou
Libelos a favor y en contra
Beaumarchais, en escena
El rey ha muerto, que se joda el rey
Viva el rey, mientras no suba el pan
La guerra de la fariña
Luz y taquígrafos
El hombre que trató a los franceses como adultos
Entre la ilusión romántica y el realismo
Vous vous êtes donné la peine de naître, et rien de plus
Escritores calaveras
El cardenal y su amigo mistabobo
Versiones
La reina de las vajillas y las pajillas
De toros y de osos
Mirabeau abre la lata de Göbels
El abad especulador
El escándalo Norman 
Todo empezó con unos cuernos
Los notables
La caída de Calonne
Cállate, Borbón
El rey sordo
La declaración de 3 de mayo
Au revoir, parlement
La maduración lenta borbónica aviva el gen PNV
Un cartel en la puerta de la reina
La mala suerte
Necker retrasa la revolución francesa
Unas elecciones son más difíciles de lo que se cree
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Las lágrimas de un rey


En las últimas semanas de 1749, la ciudad de París comenzó a atestiguar un problema que acabaría por provocar la primera gran rebelión popular del siglo; una rebelión en la que las masas llegaron a ser las dueñas de las calles.

viernes, octubre 02, 2026

El cabreo (5): Cuando la Iglesia decide no servir ni para lo poco que sirve

El retrato que encabeza esta serie
es una reinterpretación moderna
de Luis XV, obra de Copilot.


Café y alfabetos
El bulo real
La canción sifilítica
Esa cosa llamada jansenismo
Cuando la Iglesia decide no servir ni para lo poco que sirve 
El conflicto de los niños
… y Mauchaut se bajó los pantalones (para colmo, delante de un cura)
La Enciclopedia
La riqueza del Estado
El debate fiscal
¿A cuánto ascenderá el déficit público?
El follón de los jesuitas
Pelea de gallos ilustrados
El caso Calas
El rey está empalmado
La mujer más odiada de Francia
La otra mujer más odiada de Francia
L’affaire de Bretagne
El mundo nuevo de Maupeou
Libelos a favor y en contra
Beaumarchais, en escena
El rey ha muerto, que se joda el rey
Viva el rey, mientras no suba el pan
La guerra de la fariña
Luz y taquígrafos
El hombre que trató a los franceses como adultos
Entre la ilusión romántica y el realismo
Vous vous êtes donné la peine de naître, et rien de plus
Escritores calaveras
El cardenal y su amigo mistabobo
Versiones
La reina de las vajillas y las pajillas
De toros y de osos
Mirabeau abre la lata de Göbels
El abad especulador
El escándalo Norman 
Todo empezó con unos cuernos
Los notables
La caída de Calonne
Cállate, Borbón
El rey sordo
La declaración de 3 de mayo
Au revoir, parlement
La maduración lenta borbónica aviva el gen PNV
Un cartel en la puerta de la reina
La mala suerte
Necker retrasa la revolución francesa
Unas elecciones son más difíciles de lo que se cree
Tres, dos, uno...
Las lágrimas de un rey


 

El jansenismo comenzó a alumbrar tendencias híper radicales. Algunos grupos se reunían para practicar flagelaciones y otras auto torturas; otros tiraron por el lado de las orgías sexuales. Eran los llamados convulsionaries, y la mayoría de los jansenistas, digamos, oficiales, los repudiaron. Muchos de estos radicales acabaron en la Bastilla, o exiliados de la ciudad.

jueves, octubre 01, 2026

El cabreo (4): Esa cosa llamada jansenismo

El retrato que encabeza esta serie
es una reinterpretación moderna
de Luis XV, obra de Copilot.


Café y alfabetos
El bulo real
La canción sifilítica
Esa cosa llamada jansenismo
Cuando la Iglesia decide no servir ni para lo poco que sirve 19
El conflicto de los niños
… y Mauchaut se bajó los pantalones (para colmo, delante de un cura)
La Enciclopedia
La riqueza del Estado
El debate fiscal
¿A cuánto ascenderá el déficit público?
El follón de los jesuitas
Pelea de gallos ilustrados
El caso Calas
El rey está empalmado
La mujer más odiada de Francia
La otra mujer más odiada de Francia
L’affaire de Bretagne
El mundo nuevo de Maupeou
Libelos a favor y en contra
Beaumarchais, en escena
El rey ha muerto, que se joda el rey
Viva el rey, mientras no suba el pan
La guerra de la fariña
Luz y taquígrafos
El hombre que trató a los franceses como adultos
Entre la ilusión romántica y el realismo
Vous vous êtes donné la peine de naître, et rien de plus
Escritores calaveras
El cardenal y su amigo mistabobo
Versiones
La reina de las vajillas y las pajillas
De toros y de osos
Mirabeau abre la lata de Göbels
El abad especulador
El escándalo Norman 
Todo empezó con unos cuernos
Los notables
La caída de Calonne
Cállate, Borbón
El rey sordo
La declaración de 3 de mayo
Au revoir, parlement
La maduración lenta borbónica aviva el gen PNV
Un cartel en la puerta de la reina
La mala suerte
Necker retrasa la revolución francesa
Unas elecciones son más difíciles de lo que se cree
Tres, dos, uno...
Las lágrimas de un rey


 

El 22 de junio de 1749 se produjo en París el que probablemente fue el entierro más brutal que se podía recordar, si exceptuamos los de los reyes. Unas 10.000 personas (uno de cada 20 residentes) marcharon desde la iglesia de Saint-Etienne-du-Mont hasta la capilla de la universidad de Beauvais. Enterraban pues, a un hombre que suponían sería recordado por los tiempos. Pero, las cosas como son, en su mayor parte no lo ha sido. Pues creo que me apostaría una mesa de comedor a que no sabes quién fue Charles Coffin.

miércoles, septiembre 30, 2026

El cabreo (3): La canción sifilítica

El retrato que encabeza esta serie
es una reinterpretación moderna
de Luis XV, obra de Copilot.


Café y alfabetos
El bulo real
La canción sifilítica
Esa cosa llamada jansenismo
Cuando la Iglesia decide no servir ni para lo poco que sirve 19
El conflicto de los niños
… y Mauchaut se bajó los pantalones (para colmo, delante de un cura)
La Enciclopedia
La riqueza del Estado
El debate fiscal
¿A cuánto ascenderá el déficit público?
El follón de los jesuitas
Pelea de gallos ilustrados
El caso Calas
El rey está empalmado
La mujer más odiada de Francia
La otra mujer más odiada de Francia
L’affaire de Bretagne
El mundo nuevo de Maupeou
Libelos a favor y en contra
Beaumarchais, en escena
El rey ha muerto, que se joda el rey
Viva el rey, mientras no suba el pan
La guerra de la fariña
Luz y taquígrafos
El hombre que trató a los franceses como adultos
Entre la ilusión romántica y el realismo
Vous vous êtes donné la peine de naître, et rien de plus
Escritores calaveras
El cardenal y su amigo mistabobo
Versiones
La reina de las vajillas y las pajillas
De toros y de osos
Mirabeau abre la lata de Göbels
El abad especulador
El escándalo Norman 
Todo empezó con unos cuernos
Los notables
La caída de Calonne
Cállate, Borbón
El rey sordo
La declaración de 3 de mayo
Au revoir, parlement
La maduración lenta borbónica aviva el gen PNV
Un cartel en la puerta de la reina
La mala suerte
Necker retrasa la revolución francesa
Unas elecciones son más difíciles de lo que se cree
Tres, dos, uno...
Las lágrimas de un rey


 

En Francia, como en todas partes, reyes pichafloja los ha habido siempre. No obstante, hay que tener en cuenta, en esto, la evolución de la moral pública durante eso que llamamos Contrarreforma; unido al hecho de que, conforme pasó el tiempo, la información que tuvieron los franceses de a pie de las aventuras y aventurillas de sus pares fue cada vez más precisa y cotidiana.

martes, septiembre 29, 2026

El cabreo (2): El bulo real

El retrato que encabeza esta serie
es una reinterpretación moderna
de Luis XV, obra de Copilot.


Café y alfabetos
El bulo real
La canción sifilítica
Esa cosa llamada jansenismo
Cuando la Iglesia decide no servir ni para lo poco que sirve 19
El conflicto de los niños
… y Mauchaut se bajó los pantalones (para colmo, delante de un cura)
La Enciclopedia
La riqueza del Estado
El debate fiscal
¿A cuánto ascenderá el déficit público?
El follón de los jesuitas
Pelea de gallos ilustrados
El caso Calas
El rey está empalmado
La mujer más odiada de Francia
La otra mujer más odiada de Francia
L’affaire de Bretagne
El mundo nuevo de Maupeou
Libelos a favor y en contra
Beaumarchais, en escena
El rey ha muerto, que se joda el rey
Viva el rey, mientras no suba el pan
La guerra de la fariña
Luz y taquígrafos
El hombre que trató a los franceses como adultos
Entre la ilusión romántica y el realismo
Vous vous êtes donné la peine de naître, et rien de plus
Escritores calaveras
El cardenal y su amigo mistabobo
Versiones
La reina de las vajillas y las pajillas
De toros y de osos
Mirabeau abre la lata de Göbels
El abad especulador
El escándalo Norman 
Todo empezó con unos cuernos
Los notables
La caída de Calonne
Cállate, Borbón
El rey sordo
La declaración de 3 de mayo
Au revoir, parlement
La maduración lenta borbónica aviva el gen PNV
Un cartel en la puerta de la reina
La mala suerte
Necker retrasa la revolución francesa
Unas elecciones son más difíciles de lo que se cree
Tres, dos, uno...
Las lágrimas de un rey


 

A finales de la quinta década del siglo XVIII, Francia estaba, cómo no, enfangada en una guerra. Era la guerra de sucesión austríaca, un suceso con importantísimas ramificaciones en toda Europa, incluida España, como sabemos bien.

lunes, septiembre 28, 2026

El cabreo (1): Café y alfabetos

El retrato que encabeza esta serie
es una reinterpretación moderna
de Luis XV, obra de Copilot.


Café y alfabetos
La canción sifilítica
Esa cosa llamada jansenismo
Cuando la Iglesia decide no servir ni para lo poco que sirve 19
El conflicto de los niños
… y Mauchaut se bajó los pantalones (para colmo, delante de un cura)
La Enciclopedia
La riqueza del Estado
El debate fiscal
¿A cuánto ascenderá el déficit público?
El follón de los jesuitas
Pelea de gallos ilustrados
El caso Calas
El rey está empalmado
La mujer más odiada de Francia
La otra mujer más odiada de Francia
L’affaire de Bretagne
El mundo nuevo de Maupeou
Libelos a favor y en contra
Beaumarchais, en escena
El rey ha muerto, que se joda el rey
Viva el rey, mientras no suba el pan
La guerra de la fariña
Luz y taquígrafos
El hombre que trató a los franceses como adultos
Entre la ilusión romántica y el realismo
Vous vous êtes donné la peine de naître, et rien de plus
Escritores calaveras
El cardenal y su amigo mistabobo
Versiones
La reina de las vajillas y las pajillas
De toros y de osos
Mirabeau abre la lata de Göbels
El abad especulador
El escándalo Norman 
Todo empezó con unos cuernos
Los notables
La caída de Calonne
Cállate, Borbón
El rey sordo
La declaración de 3 de mayo
Au revoir, parlement
La maduración lenta borbónica aviva el gen PNV
Un cartel en la puerta de la reina
La mala suerte
Necker retrasa la revolución francesa
Unas elecciones son más difíciles de lo que se cree
Tres, dos, uno...
Las lágrimas de un rey


Todo el mundo sabe lo que pasó en París en 1789, y no digamos después. De hecho, una de las cosas que a mí siempre me han sorprendido más es la cantidad de gente con la que me he encontrado en tertulias y encuentros varios; gentes que eran capaces de perorar durante horas sobre las tensiones, capillas y banderías que fueron surgiendo tras la toma de la Bastilla; pero que, sin embargo, sólo saben relatar los tiempos inmediatamente anteriores con ideas muy, muy genéricas.

Restauración (y 18): La solución, militar, por supuesto



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 


Los proyectos de golpe militar más moderados del 73 (Cheste, Lersundi, Caballero de Rodas) eran historia. Ni la clase política, ni el propio ejército, habían mostrado interés por ellos. Entre todos estos conspiradores, sin embargo, uno ha seguido labrando su telaraña con paciencia: el conde de Valmaseda o Balmaseda, callado y sufrido militar que siempre creyó en la causa monárquica, que crio a sus pechos a Arsenio Martínez Campos y que, además, había labrado importantes vínculos con el alfonsismo catalán, muy ligado a los intereses económicos coloniales, liderado por el conde de Foxá. Cuba había sido su teatro.

viernes, septiembre 25, 2026

Restauración (17): La monarquía española, en riesgo de olvido



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 


 

Serrano y Cánovas se vieron, por fin, en agosto de 1872. Convinieron que el general no haría nada ni pactaría sino a través de Cánovas. Es evidente que se entendieron a la perfección; ambos eran animales políticos, ambos, pues, tenían la capacidad de dominar los tiempos; y eso supone que ambos entendían que la causa monárquica no estaba madura. Así pues, se juramentaron para rebajar en lo posible las pasiones tanto de Satisfier como de El Duelista. Serrano, en todo caso, siguió tirándole migas a los montpensieristas durante todo aquel año.

jueves, septiembre 24, 2026

Restauración (16): El enigma Serrano

 



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 


El anuncio de reformas hecho por el gobierno provocó la inmediata reunión de los círculos hispano-ultramarinos, y la creación de diversas comisiones, en las que los diferentes partidos conservadores fueron colocando sus peones. Por los viejos unionistas fueron colocados Caballero de Rodas, Cánovas y Salaverría. Por los conservadores posibilistas o constitucionales, Juan Bautista Topete, Adelardo López de Ayala y Herrera, Víctor Balaguer Cirera y Francisco Romero Robledo. Por los moderados fueron designados el conde de Toreno, Eduardo Fernández de San Román y Ruiz, marqués de San Román, y Juan Bautista Trúpita Jiménez Cisneros. Por último, por los carlistas fueron nominados José Ignacio Echevarría, Antonio Juan de Vildósola y José María de Canga-Argüelles y Villalba, segundo conde de Canga-Argüelles.

miércoles, septiembre 23, 2026

Restauración (15): De Salamanca a Cuba



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 


La jugada de Salamanca era puto sibilina. Él decía haberle pagado los millones de reales a Antonio Ramos de Meneses; ya sabéis, el asesor de Francisco de Asís raro, raro, raro, que pudo incluso terminar amancebado con una cigarrera. Isabel, venciendo su repugnancia, se puso en contacto con su consorte, quien le vino a contestar: anda que si ese tipo me hubiese pagado a mí ese pastón, estaría yo cenando judías verdes redondas. En enero de 1874, Salamanca, acorralado por Salaverría y José Velasco Dueñas, otro financiero del entorno isabelino, acabó por reconocer que aquella deuda seguía viva; pero que las muertas eran sus finanzas, así pues no podía pagar. El hombre que introdujo en España el crédito hipotecario ahora estaba engullido por los acreedores hipotecarios, que, como todo abogado listo sabe, son los acreedores más despiadados del mundo, porque saben de dónde pueden cobrar.

martes, septiembre 22, 2026

Restauración (14): Las tribulaciones económicas de la no-Corona



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 


Isabel tenía que sostener su palacio y sus movidas pero, además, tenía que pagar pensiones. Pensiones como la que exigió su marido, y de la que ya hemos hablado; además de otras que concedió en favor de personas que la siguieron en su exilio, amén de personajes como sor Patrocinio. Entre todas esas gabelas y los sueldos del personal a su servicio, Isabel tenía gastados, en el minuto uno del día uno de cada mes, 50.000 francos. Y luego tenía que pagar la educación del niño que, por ejemplo, en Sandhurst se chupaba 6.000 francos al mes (razón por la cual hemos visto que tuvo que esperar para poder tener un caballo). Luego estaba el fondo de reptiles para la Prensa, que era muy monárquica, desde luego; pero, ay amigo, cada vaquiña por lo que vale. Y luego estaban los fondos reservados; la pasta que pudo soltar Satisfier para financiar conspiraciones y proyectos de asonada. Se sabe de algunos pagos de hasta 160.000 francos por este concepto. Los generales, muy cucos ellos, solían escribir cartas en las que se quejaban de que, con las cantidades que se les ofrecían, no tenían ni para la primera asonada de balas.

lunes, septiembre 21, 2026

Restauración (13): Un imbécil destapa la Gürtel de la reina



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 


Teresa nos cuenta en su libro cómo el casamiento de Isabel con su primo el Fran fue una componenda más de las muchas que se producirían en las alianzas dinásticas, pues pocos reyes se han casado por amor; y aún la mayoría de éstos son casos de reyes que acabaron enamorados de la mujer que se les habría prescrito, o viceversa. En el matrimonio de Isabel intervinieron, sobre todo, Inglaterra; y, sobre todas las cosas, Francia. Francia quería una España borbónica, dizque liberal pero sin cachondeos, integrada en el ámbito geopolítico internacional que, por lo tanto, pudiese aportarle apoyo. En España, por así decirlo, el París de entonces veía la oportunidad de allegar un voto a favor en futuros congresos de Viena; pues entonces se pensaba que el mundo se regiría a partir de citas como ésas, que es justo lo que ha pasado, aunque ahora al congreso de Viena lo llamamos Naciones Unidas.