El prior de la abadía de Saint Florent
de Saumur, padre Hardy Gillot, probablemente comentó con sus
compañeros de rezos que aquel alumno delgado de menos de diez años
nunca llegaría a nada. El joven Armand-Jean du Plessis, en efecto, era de esos niños que, en el siglo XVII o antes, parecían nacidos para morir jóvenes. A pesar de ser de una familia de la
nobleza menor, lo cual le garantizaba ciertos cuidados, lo común de
sus fiebres, y lo discapacitado que lo dejaban, hacía pensar a muchas
personas, tal vez con la única excepción de él mismo, que su vida
iba a ser corta. Y, sin embargo, verdaderamente, como el propio Du
Plessis tendría ocasión de decir y escribir muchas veces a lo largo
de su vida, Dios escribe con renglones torcidos. Nadie se habría
creído, jamás, que a aquel niño enfermizo le estaba reservado el
destino de ser, tal vez, el mayor estadista, en el sentido de hombre de Estado, de la Historia de
Francia. De alguna manera, el inventor de Francia tal y como la
conocemos nosotros.
miércoles, marzo 04, 2015
lunes, marzo 02, 2015
Nacht der langen Messer (y 13: la justificación)
Te recuerdo que antes de seguir leyendo te hemos recomendado que pases por una cabina de descompresión y te hemos contado el cabreo de Hindenburg que lo comenzó todo. Asimismo, te hemos contado el discurso de Von Papen en Marburgo, y la que montó. El relato siguió contando cómo Hitler decidió comenzar a apaciguar a las SA, y cómo Röhm se la metió doblada. Como consecuencia de todo esto, Göbels pasó a la ofensiva y se acojonó a partes iguales.
Acto seguido, te hemos contado una crucial conversación entre Hitler y el general Von Blomberg. Después ha llegado el tiempo de contarte cómo Hitler comenzó a tascar el freno, y la que se montó en Kitzingen. Después hemos pasado a contarte el secuestro de Edgar Julius Jung, y la vergonzosa reacción de su jefe.
El relato ha continuado explicándote cómo Hitler organizó la tangana desde una terraza al borde del Rhin (mientras Göbels andaba por ahí). En ésas, Hitler llega a Munich y desenfunda el cuchillo de capar. En Berlín se lía leoparda y la casca un montón de peña.
El relato ha continuado explicándote cómo Hitler organizó la tangana desde una terraza al borde del Rhin (mientras Göbels andaba por ahí). En ésas, Hitler llega a Munich y desenfunda el cuchillo de capar. En Berlín se lía leoparda y la casca un montón de peña.
El día 2 de julio, un comunicado público del gobierno alemán informaba de que la operación que ahora conocemos como Noche de los Cuchillos Largos había terminado. Al dar esa información, no se aportó ninguna otra lista de víctimas distinta de la que ya habían publicado los periódicos el día 1, y que era notablemente limitada. En realidad, de la NCL cabe preguntarse, con cierta base, si alguna vez alguien llegó a tener toda la información sobre sus víctimas. Es posible que ni siquiera Hitler la tuviera.
La
única persona que disfrutó la deferencia de que su muerte fuese
reconocida fue Ernst Röhm, cuya ejecución, si bien no admitida, sí fue suficientemente sugerida en la nota
del día 2.
miércoles, febrero 25, 2015
Nacht der langen Messer (12: «Ha muerto el único hombre que podría salvar a Alemania»)
Te recuerdo que antes de seguir leyendo te hemos recomendado que pases por una cabina de descompresión y te hemos contado el cabreo de Hindenburg que lo comenzó todo. Asimismo, te hemos contado el discurso de Von Papen en Marburgo, y la que montó. El relato siguió contando cómo Hitler decidió comenzar a apaciguar a las SA, y cómo Röhm se la metió doblada. Como consecuencia de todo esto, Göbels pasó a la ofensiva y se acojonó a partes iguales.
Acto seguido, te hemos contado una crucial conversación entre Hitler y el general Von Blomberg. Después ha llegado el tiempo de contarte cómo Hitler comenzó a tascar el freno, y la que se montó en Kitzingen. Después hemos pasado a contarte el secuestro de Edgar Julius Jung, y la vergonzosa reacción de su jefe.
El relato ha continuado explicándote cómo Hitler organizó la tangana desde una terraza al borde del Rhin (mientras Göbels andaba por ahí). En ésas, Hitler llega a Munich y desenfunda el cuchillo de capar. En Berlín se lía leoparda.
El relato ha continuado explicándote cómo Hitler organizó la tangana desde una terraza al borde del Rhin (mientras Göbels andaba por ahí). En ésas, Hitler llega a Munich y desenfunda el cuchillo de capar. En Berlín se lía leoparda.
A las
tres y media de la tarde de aquel sábado berlinés, cuando ya todos
los ciudadanos están fuera de sus trabajos, la ciudad es un
hervidero de rumores. En los cafés se dan por seguros los arrestos
de Röhm y de Schleicher, y se especula con que el propio Von Papen
está también retenido. Algunos dicen que Göbels también está
detenido (rumor surgido del hecho de que se ha podido comprobar que
no está en Berlín; y, tal vez, también alimentado por Göring,
siempre proclive a darle por el orto a su correligionario); otros que
se trata de una acción de los nacionalsocialistas contra el Casco de
Acero y los monárquicos.
Como se
puede ver, y es que es lo que ocurre casi siempre, la verdad viene a
ser una especie de macedonia de todas las cosas que se dicen.
lunes, febrero 23, 2015
Nacht der langen Messer (11: la apisonadora)
Te recuerdo que antes de seguir leyendo te hemos recomendado que pases por una cabina de descompresión y te hemos contado el cabreo de Hindenburg que lo comenzó todo. Asimismo, te hemos contado el discurso de Von Papen en Marburgo, y la que montó. El relato siguió contando cómo Hitler decidió comenzar a apaciguar a las SA, y cómo Röhm se la metió doblada. Como consecuencia de todo esto, Göbels pasó a la ofensiva y se acojonó a partes iguales.
Acto seguido, te hemos contado una crucial conversación entre Hitler y el general Von Blomberg. Después ha llegado el tiempo de contarte cómo Hitler comenzó a tascar el freno, y la que se montó en Kitzingen. Después hemos pasado a contarte el secuestro de Edgar Julius Jung, y la vergonzosa reacción de su jefe.
El relato ha continuado explicándote cómo Hitler organizó la tangana desde una terraza al borde del Rhin (mientras Göbels andaba por ahí). En ésas, Hitler llega a Munich y desenfunda el cuchillo de capar.
El relato ha continuado explicándote cómo Hitler organizó la tangana desde una terraza al borde del Rhin (mientras Göbels andaba por ahí). En ésas, Hitler llega a Munich y desenfunda el cuchillo de capar.
Maurice y Bruckner son los dos oficiales que llegan con Hitler y toman el mando de la operación de penetración en la casa parda de Wiessee. Después de Spreti, detienen a Heines, que duerme en el dormitorio de al lado con su chófer. Parece ser que Heines trató de coger su revólver, razón por la cual Maurice disparó el suyo. Fue sacado de la mansión herido y murió al tiempo; o tal vez murió ya mismo en la mansión.
jueves, febrero 19, 2015
Nacht der langen Messer (10: Hitler en Munich)
Te recuerdo que antes de seguir leyendo te hemos recomendado que pases por una cabina de descompresión y te hemos contado el cabreo de Hindenburg que lo comenzó todo. Asimismo, te hemos contado el discurso de Von Papen en Marburgo, y la que montó. El relato siguió contando cómo Hitler decidió comenzar a apaciguar a las SA, y cómo Röhm se la metió doblada. Como consecuencia de todo esto, Göbels pasó a la ofensiva y se acojonó a partes iguales.
Acto seguido, te hemos contado una crucial conversación entre Hitler y el general Von Blomberg. Después ha llegado el tiempo de contarte cómo Hitler comenzó a tascar el freno, y la que se montó en Kitzingen. Después hemos pasado a contarte el secuestro de Edgar Julius Jung, y la vergonzosa reacción de su jefe.
El relato ha continuado explicándote cómo Hitler organizó la tangana desde una terraza al borde del Rhin (mientras Göbels andaba por ahí).
El relato ha continuado explicándote cómo Hitler organizó la tangana desde una terraza al borde del Rhin (mientras Göbels andaba por ahí).
Cuando Alfred Wagner llamó, entre angustiado y extrañado, al teléfono que le habían dado y donde le aseguraron que hablaría con el canciller Adolf Hitler en persona, no estaba solo en su despacho. Le acompañaban Ludwig Ernst August Schneidhuber, a la sazón obergruppenführer de las SA bávaras y al tiempo prefecto de policía de Munich; así como el gruppenführer Wilhelm Schmidt, comandante de la guarnición muniquesa de la guardia de asalto. La llamada urgente que exigía de Wagner una conversación con Hitler les cogió discutiendo los aspectos organizativos de la reunión del día siguiente, esto es la reunión de Hitler con los jefes de las SA.
lunes, febrero 16, 2015
Nacht der langen Messer (9: esto ya está)
Te recuerdo que antes de seguir leyendo te hemos recomendado que pases por una cabina de descompresión y te hemos contado el cabreo de Hindenburg que lo comenzó todo. Asimismo, te hemos contado el discurso de Von Papen en Marburgo, y la que montó. El relato siguió contando cómo Hitler decidió comenzar a apaciguar a las SA, y cómo Röhm se la metió doblada. Como consecuencia de todo esto, Göbels pasó a la ofensiva y se acojonó a partes iguales.
Acto seguido, te hemos contado una crucial conversación entre Hitler y el general Von Blomberg. Después ha llegado el tiempo de contarte cómo Hitler comenzó a tascar el freno, y la que se montó en Kitzingen. Después hemos pasado a contarte el secuestro de Edgar Julius Jung, y la vergonzosa reacción de su jefe.
Hitler se sentó al
borde de una de las mesas de la terraza del restaurante Las Limas que
dominaba el poderoso Rhin, sin que pareciese importarle la soledad de
las otras decenas de mesas completamente vacías. Tras observar cómo
Bruckner desaparecía dentro del edificio, a la búsqueda de un
teléfono que le permitiese conectar con Berlín, se entretuvo
charlando con el dueño del restaurante. De hecho, éste diría en el
futuro que fue una conversación muy casual, en la que Hitler se
interesó por su familia y por la marcha del negocio, en la que el
buen hombre sacó la impresión de un interlocutor tranquilo y
relajado; en realidad, Adolf Hitler estaba muy lejos de responder a
esa descripción.
jueves, febrero 12, 2015
Nacht der langen Messer (8: el triste destino de Edgar Julius Jung)
Te recuerdo que antes de seguir leyendo te hemos recomendado que pases por una cabina de descompresión y te hemos contado el cabreo de Hindenburg que lo comenzó todo. Asimismo, te hemos contado el discurso de Von Papen en Marburgo, y la que montó. El relato siguió contando cómo Hitler decidió comenzar a apaciguar a las SA, y cómo Röhm se la metió doblada. Como consecuencia de todo esto, Göbels pasó a la ofensiva y se acojonó a partes iguales.
Acto seguido, te hemos contado una crucial conversación entre Hitler y el general Von Blomberg. Después ha llegado el tiempo de contarte cómo Hitler comenzó a tascar el freno, y la que se montó en Kitzingen.
El día 28 de junio, mientras Hitler volaba a Essen, comienza la Noche de los Cuchillos Largos propiamente dicha. Y comienza con un acto que pasa casi desapercibido y del que Hitler no sólo está informado, sino que sabe, mientras vuela en el avión que lo saca de Berlín, que al día siguiente le van a entregar un informe estrechamente relacionado con ello.
El día 28, a
primera hora, el periodista Edgar Julius Jung, jefe de prensa del
vicecanciller Von Papen, es discretamente secuestrado por la Gestapo.
lunes, febrero 09, 2015
Nacht der langen Messer (7: Berlín, Colonia, Nuremberg, Hamburgo... y Kitzingen)
Te recuerdo que antes de seguir leyendo te hemos recomendado que pases por una cabina de descompresión y te hemos contado el cabreo de Hindenburg que lo comenzó todo. Asimismo, te hemos contado el discurso de Von Papen en Marburgo, y la que montó. El relato siguió contando cómo Hitler decidió comenzar a apaciguar a las SA, y cómo Röhm se la metió doblada. Como consecuencia de todo esto, Göbels pasó a la ofensiva y se acojonó a partes iguales.
Acto seguido, te hemos contado una crucial conversación entre Hitler y el general Von Blomberg.
En el aeropuerto de
Tempelhof, Rudolf Hess y Joseph Göbels están esperando al
canciller. El ministro de Propaganda llega de Munich, donde se ha
visto con Röhm; un encuentro del que pronto se arrepentirá y que
procurará borrar en sus huellas por completo. Pero su movimiento
tiene lógica. Como ya hemos dicho, Joseph está bastante acojonado
porque no sabe exactamente cuál va a ser la reacción de Hitler a
sus acciones; y por eso ha ideado un acercamiento a dos bandas: a
Göring, a la derecha de Hitler; y a Röhm, a la izquierda. Trata de
jugar a grande y a chica a la vez para quedarse con el envite que
finalmente lance el jefe.
miércoles, febrero 04, 2015
Nacht der langen Messer (6: una conversación en la que Hitler tuvo que escuchar)
Te recuerdo que antes de seguir leyendo te hemos recomendado que pases por una cabina de descompresión y te hemos contado el cabreo de Hindenburg que lo comenzó todo. Asimismo, te hemos contado el discurso de Von Papen en Marburgo, y la que montó. El relato siguió contando cómo Hitler decidió comenzar a apaciguar a las SA, y cómo Röhm se la metió doblada. Como consecuencia de todo esto, Göbels pasó a la ofensiva y se acojonó a partes iguales.
Tal y como Göbels sabía bien, Hitler pasó las jornadas del 21 y 22 de junio con Göring. Precisamente en esas horas, Hermann había procedido al traslado de los restos de su primera esposa sueca, Karin, a los terrenos de su finca de Schofheide. Allí, mientras las secciones de asalto de la policía prusiana procedían a trasladar los restos mientras cantaban el Horst Wessel Lied y otras canciones parecidas, el Führer y su ministro del Aire se encontraron en una rara comunión. No se trata exactamente de que Hitler le tomase a Göring un cariño que nunca le había tenido, sino que, durante aquellas horas, el ministro del Aire y principal mandatario de Prusia se las arregló para convencerlo de que era el candidato ideal para poner orden en la casa nazi.
Tal y como Göbels sabía bien, Hitler pasó las jornadas del 21 y 22 de junio con Göring. Precisamente en esas horas, Hermann había procedido al traslado de los restos de su primera esposa sueca, Karin, a los terrenos de su finca de Schofheide. Allí, mientras las secciones de asalto de la policía prusiana procedían a trasladar los restos mientras cantaban el Horst Wessel Lied y otras canciones parecidas, el Führer y su ministro del Aire se encontraron en una rara comunión. No se trata exactamente de que Hitler le tomase a Göring un cariño que nunca le había tenido, sino que, durante aquellas horas, el ministro del Aire y principal mandatario de Prusia se las arregló para convencerlo de que era el candidato ideal para poner orden en la casa nazi.
lunes, febrero 02, 2015
Nacht der langen Messer (5: Göbels pasa a la ofensiva y se acojona a partes iguales)
Te recuerdo que antes de seguir leyendo te hemos recomendado que pases por una cabina de descompresión y te hemos contado el cabreo de Hindenburg que lo comenzó todo. Asimismo, te hemos contado el discurso de Von Papen en Marburgo, y la que montó. Asimismo, también te hemos contado cómo Hitler decidió comenzar a apaciguar a las SA, y cómo Röhm se la metió doblada.
Nada más regresar de Venecia, la primera persona con la que se vio Hitler fue Göring. El máximo mandatario prusiano le trajo a esa reunión lo que le había prometido: un grueso dossier, elaborado por el jefe de policía, Kurt Max Franz Daluege. Franz, que era un devoto nacionalsocialista (llegó a ser obengruppenführer de las SS y trabajó siempre en el ámbito de la ORPO, policía del orden, a las órdenes de Himmler; su actuación represora en Checoslovaquia le valió ser extraditado allí tras la guerra, donde murió ahorcado), había construido el tipo de pruebas de un complot que se le había pedido que se inventase.
Nada más regresar de Venecia, la primera persona con la que se vio Hitler fue Göring. El máximo mandatario prusiano le trajo a esa reunión lo que le había prometido: un grueso dossier, elaborado por el jefe de policía, Kurt Max Franz Daluege. Franz, que era un devoto nacionalsocialista (llegó a ser obengruppenführer de las SS y trabajó siempre en el ámbito de la ORPO, policía del orden, a las órdenes de Himmler; su actuación represora en Checoslovaquia le valió ser extraditado allí tras la guerra, donde murió ahorcado), había construido el tipo de pruebas de un complot que se le había pedido que se inventase.
viernes, enero 30, 2015
In memoriam Colleen McCollough
Lo más triste de este obituario es que la persona que recuerda lo será por haber escrito una novela, The Thorn Birds, esto es el pájaro espino, que es, ciertamente, la obra más vendida en Australia de todos los tiempos. No obstante lo dicho, no es por este libro, un tanto moñas para qué negarlo, por lo que hago que su rostro se asome hoy al blog. Colleen McCollough es autora, entre otras cosas, de una serie de novelas, que empaquetó con el título genérico Masters of Rome, que permanecen, y permanecerán, entre lo mejor de la novela histórica del siglo XX.
martes, enero 27, 2015
Recapitulación griega
Hace algún tiempo, publiqué en este blog una serie de cuatro artículos dedicada a la moderna Historia de Grecia. Es evidente que en las últimas horas me ha rondado la cabeza la idea de recuperarlas, colocando un post con los enlaces. Finalmente, me he decidido por hacer algo más, que es refundir todos los textos en uno solo, de orden recapitulatorio, que es el que podéis leer aquí.
lunes, enero 26, 2015
Noticia del juicio de la calle de la Paja
Hubo un tiempo, que sinceramente no creo que sea el presente, en el que, en el número 4 de la calle de la Paja de Barcelona, había un estanco. Las últimas noticias que tengo de este establecimiento es que fue cerrado en 1978, cuando la última de las hermanas que lo regentaba murió, y que probablemente fue cerrado ya entonces. He buscado el portal en Google y esas cosas, pero debo reconocer que no soy muy bueno con estas cosas. Aquel estanco, sin embargo, encerraba una pequeña historia que tiene su aquél contar: el de las tres hermanas quintacolumnistas de Barcelona.
miércoles, enero 21, 2015
Nacht der langen Messer (4: Ernesto se la mete doblada a Adolfo)
Te recuerdo que antes de seguir leyendo te hemos recomendado que pases por una cabina de descompresión y te hemos contado el cabreo de Hindenburg que lo comenzó todo. Asimismo, te hemos contado el discurso de Von Papen en Marburgo, y la que montó.
En la pizpireta villa de Neubabelsberg, a orillas del lago Wannsee, los vecinos se encuentran a menudo con un hombre entrado en años, que pasea a menudo por sus calles. Es el general Von Schleicher, voluntariamente retirado del mundanal ruido desde la llegada del nacionalsocialismo al poder. Sin embargo, cuando ha transcurrido un año, más o menos, desde su retirada, algunas cosas comienzan a pasar. En los meses anteriores, por la casa de Schleicher apenas se ha visto entrar a viejos compañeros de armas, como Kurt von Hammerstein o Ferdinand von Bredow. La calidad de los encuentros, sin embargo, cambia de forma nada sutil. El general comienza a verse, por ejemplo, con representantes diplomáticos en Alemania, como es el caso de Rumania, o de la propia Francia. Incluso se habla de que ha podido verse con Strasser, quien, entre otras cosas, era el único jerarca nazi con el que se entendía durante sus tiempos de canciller, hasta el punto de haberse planteado incluso hacerlo ministro (algo que de Hitler no pensó en modo alguno).
lunes, enero 19, 2015
Nacht der langen Messer (3: el discurso de Marburgo, y la inmediata reacción de Göbels)
Te recuerdo que antes de seguir leyendo te hemos recomendado que pases por una cabina de descompresión y te hemos contado el cabreo de Hindenburg que lo comenzó todo.
Un síntoma de que en el partido nacionalsocialista de 1934 había ambiciones muy a flor de piel, y que a menudo se olvida en algunos papelitos, es que aquélla de Venecia, que fue la primera salida al exterior de un Hitler en el poder, fue paralela a una serie de viajes, también fuera de Alemania, realizados por sus lugartenientes principales; viajes en los que algunos de ellos se hicieron tratar como si ellos fueran el Poder.
Un síntoma de que en el partido nacionalsocialista de 1934 había ambiciones muy a flor de piel, y que a menudo se olvida en algunos papelitos, es que aquélla de Venecia, que fue la primera salida al exterior de un Hitler en el poder, fue paralela a una serie de viajes, también fuera de Alemania, realizados por sus lugartenientes principales; viajes en los que algunos de ellos se hicieron tratar como si ellos fueran el Poder.
miércoles, enero 14, 2015
Nacht der langen Messer (2: El cabreo de Hindenburg que lo empieza todo)
Te recuerdo que antes de seguir leyendo te hemos recomendado que pases por una cabina de descompresión.
La primavera de 1934 es un periodo efervescente para Alemania. Especialmente en la cúpula del poder, donde, desde la victoria electoral del nacionalsocialismo, una pregunta aparece en todas las tertulias: ¿quién sucederá a Hindenburg?
La primavera de 1934 es un periodo efervescente para Alemania. Especialmente en la cúpula del poder, donde, desde la victoria electoral del nacionalsocialismo, una pregunta aparece en todas las tertulias: ¿quién sucederá a Hindenburg?
El viejo mariscal
tiene mil años y su salud está flaqueando de una forma preocupante.
Hindenburg es totalmente consciente de este deterioro, pues, cada vez
más, tiende a quedarse en su feudo de Neudeck, alejado,
literalmente, del mundanal ruido. Y casi nunca convoca a Adolf Hitler para
que despache con él. Presidente y canciller es como si no se
conociesen.
lunes, enero 12, 2015
Nacht der langen Messer (1: cabina de descompresión)
A lo largo de una serie de posts, voy a
contarte lo que sé de la Noche de los Cuchillos Largos o, si lo
prefieres, de esa especie de golpe de Estado dentro del Estado que
realizó Adolf Hitler, y del que la consecuencia más conocida, pero
no necesariamente la más importante, fue la muerte de Ernst Röhm y
el desmantelamiento de sus Sturmabteilung o, como mejor se las conoce, SA. Que no son sociedades anónimas, sino secciones de asalto.
Este relato, como todos los relatos
históricos de una mínima calidad (y éste, sin grandes ambiciones,
pretende ser aseado), supone que debes de sumergirte a una
profundidad a la que no vives. Que tienes que bucear en el tiempo y
situarte en un punto del océano de los hechos que le han ocurrido al
hombre, o que el hombre ha provocado que ocurriesen, que está a una
profundidad distinta que aquél en el que tú has nacido y vives.
Dentro de décadas, otros tendrán que hacer el mismo ejercicio de
descompresión que has de hacer tú hoy para poder entenderte a ti y
a tu tiempo: el día de hoy. Con seguridad, el día de hoy, dentro de
cien años, estará caracterizado por una serie de lugares comunes,
en los que además, como hoy, los historiadores serán los primeros
en caer, que tenderán a simplificar la enorme complejidad del día
presente. Pues bien: exactamente lo mismo le ocurre a la Alemania
nacionalsocialista, y te ocurre a ti que lees esto en el año 2015.
Antes de salir de las profundidades del presente, tienes que descomprimirte.
jueves, enero 08, 2015
El hombre que sabía hacer bien las cosas (27, y fin)
Sin
duda, Leónidas Breznev esperaba que su visita a Alemania acabase por
ser tan histórica como había sido aquella otra, años antes, del
presidente de los Estados Unidos John Fitzgerald Kennedy. Se quedó
con las ganas, por mucho que, probablemente, se tratase de una cita
con una proyección casi comparable.
lunes, enero 05, 2015
Dislexia franquista
El final de la guerra civil en los términos en que se produjo supuso, como es bien sabido de todos, la represión y el ninguneo de la media España que había militado en el bando perdedor. Esto hizo que la España surgida del conflicto tuviese que reinventar muchas cosas. Y una de las muchas cosas que tuvo que reinventar prácticamente desde cero fue el periodismo.
El reto no era nada fácil: no sólo buena parte, si no la mayoría, de los periodistas en ejercicio en España habían abandonado esa profesión por muerte, exilio o silencio; sino que, además, la España de Franco se convirtió en muy poco tiempo en uno de los países con más medios de comunicación de la Historia. El Estado, el Partido Único, los movimientos afectos (como la Iglesia), todos ellos fueron regados tras la victoria con la formación de un entorno de medios de comunicación estatales. Un montón de columnas de periódico que alguien tenía que llenar. Y ese alguien fue, como digo, en buena medida improvisado.
Este fenómeno convierte el franquismo, en sus primeros veinte años, en un campo abonado para un clásico del cachondeo como es el gazapo periodístico.
El reto no era nada fácil: no sólo buena parte, si no la mayoría, de los periodistas en ejercicio en España habían abandonado esa profesión por muerte, exilio o silencio; sino que, además, la España de Franco se convirtió en muy poco tiempo en uno de los países con más medios de comunicación de la Historia. El Estado, el Partido Único, los movimientos afectos (como la Iglesia), todos ellos fueron regados tras la victoria con la formación de un entorno de medios de comunicación estatales. Un montón de columnas de periódico que alguien tenía que llenar. Y ese alguien fue, como digo, en buena medida improvisado.
Este fenómeno convierte el franquismo, en sus primeros veinte años, en un campo abonado para un clásico del cachondeo como es el gazapo periodístico.
sábado, enero 03, 2015
Rodolfo Valentino, el Malote Misterioso
A mediados de los años ochenta, en un éxito del pop llamado Manic Monday, la cantante del grupo The Bangles decía tener un mal despertar de lunes en un momento en el que estaba en su mejor sueño. La letra de la canción define ese momento con las palabras: I was kissing Valentino.
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