Leónidas
Breznev era, en el fondo de su corazón y también en la superficie
de su dermis, un estalinista. Sin embargo, sus años como protegido
de Nikita Kruschev le habían dejado, tal vez incluso a su pesar, un
importante eco: el eco de los tiempos. Kruschev no fue ningún
demócrata; simplemente, fue un mandatario soviético consciente de
que había accedido al puesto en plena Guerra Fría, con todas las
consecuencias que ello suponía, sobre todo en términos de cambio de
uso.
miércoles, noviembre 19, 2014
lunes, noviembre 17, 2014
Sir John (4: el escocés cambia de táctica, gracias a un cartero con mala hostia antigabacha)
Recuerda que ya te hemos contado:
La extraña combinación de circunstancias que puso a John Moore al mando de las tropas británicas en España.
Las opiniones no demasiado buenas que los ingleses se llevaron en su primer contacto con La Coruña.
Los miedos de sir John Moore de que en España estallase la burbuja.
El 4 de diciembre, Napoleón Bonaparte entraba en Madrid. Sir John Moore lo supo el día 10 cuando, a su llegada a Salamanca, se lo contó el coronel Graham. Es evidente que al general inglés la noticia no le gustó, pero tampoco se puede decir que le sorprendiese. En buena parte, se la esperaba.
La extraña combinación de circunstancias que puso a John Moore al mando de las tropas británicas en España.
Las opiniones no demasiado buenas que los ingleses se llevaron en su primer contacto con La Coruña.
Los miedos de sir John Moore de que en España estallase la burbuja.
El 4 de diciembre, Napoleón Bonaparte entraba en Madrid. Sir John Moore lo supo el día 10 cuando, a su llegada a Salamanca, se lo contó el coronel Graham. Es evidente que al general inglés la noticia no le gustó, pero tampoco se puede decir que le sorprendiese. En buena parte, se la esperaba.
viernes, noviembre 14, 2014
I am Pilgrim
Quién: Terry Hayes
Qué: I am Pilgrim
Con quién: Atria, 3 de diciembre 2014
En qué: en inglés. As far as I know, no hay edición en español, ni sé si alguien la está preparando.
La novela tiene algo que quien no es novelista rara vez llega a dominar. Quiere esto decir que cuando alguien llega a la novela desde el periodismo o, como es el caso, desde la profesión de guionista para el espectáculo audiovisual, siempre se le quedan a uno pegadas algunas lapas de lo que es su profesión habitual que, sin saber muy bien por qué, le estorban al lector. Los periodistas, por ejemplo, tienden a empezar lo más cerca que pueden del final (éste es, de hecho, el primer mandamiento del periodista); y, a menudo, cuando escriben ficción, como son conscientes del problema, lo dilatan en exceso (verbigracia, Pérez Reverte). Los guionistas de televisión y cine tienden a pensar que lo que no es visual, no es.
miércoles, noviembre 12, 2014
Sir John (3: malas noticias, los británicos temen que estalle la burbuja, y un francesito pollas)
Recuerda que ya te hemos contado:
La extraña combinación de circunstancias que puso a John Moore al mando de las tropas británicas en España.
Las opiniones no demasiado buenas que los ingleses se llevaron en su primer contacto con La Coruña.
El 23 de octubre, sir David Baird recibió, finalmente, permiso para desembarcar en La Coruña, no sin que un miembro de la Junta de Galicia hubiese tenido que viajar, a pelo puta, en una diligencia exprés, desde Aranjuez, para entregar el nihil obstat de la Junta Suprema. Eso sí, nada más pisar los ingleses la ciudad donde nadie es forastero (dicen), Baird fue conminado por la Junta gallega para hacer marchar a sus tropas a algún lugar distinto de la ciudad; incluso le sugirieron que hiciese esos traslados en paquetes de 2.000 soldados, movilizados en días distintos y a lugares distintos. Dicho de otra forma: los españoles les venían a decir que no había en la península una sola esquina que pudiese soñar con mantenerlos a todos ellos; mucho menos la ciudad de La Coruña. Estos detalles, por supuesto, han sido enterrados por el mito, mucho más conveniente, según el cual coruñeses e ingleses confraternizaron como buenos amigos para siempre means you'll always be my friend, na naino naino naino naino naino ná...
La extraña combinación de circunstancias que puso a John Moore al mando de las tropas británicas en España.
Las opiniones no demasiado buenas que los ingleses se llevaron en su primer contacto con La Coruña.
El 23 de octubre, sir David Baird recibió, finalmente, permiso para desembarcar en La Coruña, no sin que un miembro de la Junta de Galicia hubiese tenido que viajar, a pelo puta, en una diligencia exprés, desde Aranjuez, para entregar el nihil obstat de la Junta Suprema. Eso sí, nada más pisar los ingleses la ciudad donde nadie es forastero (dicen), Baird fue conminado por la Junta gallega para hacer marchar a sus tropas a algún lugar distinto de la ciudad; incluso le sugirieron que hiciese esos traslados en paquetes de 2.000 soldados, movilizados en días distintos y a lugares distintos. Dicho de otra forma: los españoles les venían a decir que no había en la península una sola esquina que pudiese soñar con mantenerlos a todos ellos; mucho menos la ciudad de La Coruña. Estos detalles, por supuesto, han sido enterrados por el mito, mucho más conveniente, según el cual coruñeses e ingleses confraternizaron como buenos amigos para siempre means you'll always be my friend, na naino naino naino naino naino ná...
lunes, noviembre 10, 2014
El hombre que sabía hacer las cosas bien (21)
En
julio de aquel mismo año, las resistencias respecto del flamante
secretario general comenzaron a hacerse aparentes. La primera pista
que recibieron de ello los kremlinólogos fue un extraño artículo
publicado por Pravda,
titulado Colegialidad
y responsabilidad.
«El espíritu colegiado», decía, «se hace patente cuando no se
permite llegar demasiado lejos en el ejercicio del poder». Frase
grandilocuente ésta que, es de suponer provocaría, una amarga sonrisa en los labios de muchos
opositores al régimen soviético, algunos de los cuales, si leyeron
el artículo, lo hicieron en los siquiátricos donde estaban
ingresados como si estuviesen locos.
martes, noviembre 04, 2014
Receso obligado
Hola, buenas.
Vosotros no los sabéis, pero el blog está de sequía. Mi ordenador particular tiene problemas bipolares y ha entrado en una fase de autolesión grave, que me ha aconsejado llevarlo al siquiatra. Estoy esperando que me diga cuándo lo da de alta, si es que lo da.
La cosa es que como apenas puedo escribir unas líneas, me asomo para plantearos una cosa, sobre la que podéis opinar en el capítulo de comentarios.
La cosa es que a veces (la verdad es que ocurre bastante a menudo) uno se encuentra con episodios históricos que no pueden calificarse sino de novelescos. Son historias intrincadas que parecen inventadas por un buen guionista de la HBO. Últimamente me ha pasado, por ejemplo, revisando material sobre lo que podíamos denominar «el affaire Hitler-Röhm», que fue reclamado por semiaclamación popular recientemente, y donde hay mucha tela que cortar.
Cuando un episodio es rico en detalles y acciones se plantean dos maneras de contarlo. Una es la profesional, que es la que usamos en este blog para casi todo. La otra es la novelada, esto es convirtiendo la historia en un relato con su acción, su reacción, su nudo, su desenlace, y esas movidas.
La pregunta es: ¿apetece, de cuando en cuando, este segundo modelo?
Hay que pensarse un poco la respuesta; los textos novelados son más trabajosos de elaborar, así pues abordar uno tendería a ralentizar el blog, aunque también es verdad que, como suelo combinar series distintas, siempre puedo acudir a otros temas para ir alimentando el blog. Pero es obvio que una serie novelada iría más lenta que otras.
La otra duda que me asalta es el nivel de purismo de mis lectores. La mayoría de los historiofriquis que conozco aborrecen la literatura histórica; y yo, desde luego, no les afeo el sentimiento, porque buena parte de ella es bastante mala. Pero aparte de todo, hay un sentimiento entre la gente que gusta de la Historia, en el sentido de que no es bueno mezclar cosas; la Historia es Historia y el relato, relato.
Bueno, ahí lo dejo. Leeré las opiniones con fruición e interés.
Vosotros no los sabéis, pero el blog está de sequía. Mi ordenador particular tiene problemas bipolares y ha entrado en una fase de autolesión grave, que me ha aconsejado llevarlo al siquiatra. Estoy esperando que me diga cuándo lo da de alta, si es que lo da.
La cosa es que como apenas puedo escribir unas líneas, me asomo para plantearos una cosa, sobre la que podéis opinar en el capítulo de comentarios.
La cosa es que a veces (la verdad es que ocurre bastante a menudo) uno se encuentra con episodios históricos que no pueden calificarse sino de novelescos. Son historias intrincadas que parecen inventadas por un buen guionista de la HBO. Últimamente me ha pasado, por ejemplo, revisando material sobre lo que podíamos denominar «el affaire Hitler-Röhm», que fue reclamado por semiaclamación popular recientemente, y donde hay mucha tela que cortar.
Cuando un episodio es rico en detalles y acciones se plantean dos maneras de contarlo. Una es la profesional, que es la que usamos en este blog para casi todo. La otra es la novelada, esto es convirtiendo la historia en un relato con su acción, su reacción, su nudo, su desenlace, y esas movidas.
La pregunta es: ¿apetece, de cuando en cuando, este segundo modelo?
Hay que pensarse un poco la respuesta; los textos novelados son más trabajosos de elaborar, así pues abordar uno tendería a ralentizar el blog, aunque también es verdad que, como suelo combinar series distintas, siempre puedo acudir a otros temas para ir alimentando el blog. Pero es obvio que una serie novelada iría más lenta que otras.
La otra duda que me asalta es el nivel de purismo de mis lectores. La mayoría de los historiofriquis que conozco aborrecen la literatura histórica; y yo, desde luego, no les afeo el sentimiento, porque buena parte de ella es bastante mala. Pero aparte de todo, hay un sentimiento entre la gente que gusta de la Historia, en el sentido de que no es bueno mezclar cosas; la Historia es Historia y el relato, relato.
Bueno, ahí lo dejo. Leeré las opiniones con fruición e interés.
viernes, octubre 31, 2014
Menos, y más; pero será más, y menos
Vaya por delante que la gran verdad, en el terreno que vamos a tratar aquí, la dijo Winston Churchill: «la democracia es el peor de los sistemas posibles, exclusión hecha de todos los demás».
miércoles, octubre 29, 2014
Sir John: 2, o sea, en España
Recuerda que ya te hemos contado la extraña combinación de circunstancias que puso a John Moore al mando de las tropas británicas en España.
El día11 de octubre, las primeras tropas inglesas salieron de Queluz bordeando el Tajo. Por orden de su general, llevaban unos sombreros en los que, en letras de oro, se podía leer: «Viva Ferdinando Settimo»; que debe de ser la idea que aquellos británicos tenían del perfecto español.
El día11 de octubre, las primeras tropas inglesas salieron de Queluz bordeando el Tajo. Por orden de su general, llevaban unos sombreros en los que, en letras de oro, se podía leer: «Viva Ferdinando Settimo»; que debe de ser la idea que aquellos británicos tenían del perfecto español.
lunes, octubre 27, 2014
Pedro Maceiras, mosquetero
Escribí este texto hace algún tiempo, cuando un joven educando de la escuela española me comentó los muchos sudores que sufría estudiándose lo que denominó El Coñazo de Oro. Yo le apostillé que, por extraño que le pareciese leyendo algunos trozos de aquel teatro barroco, era la diversión de la época, y no precisamente de gentes notables y encopetadas. Recordando la conversación, me salieron los párrafos que abajo se leen.
jueves, octubre 23, 2014
La España de nueva planta
Quién: Antonio Morales Moya et alia
Qué: 1714. Cataluña en la España del siglo XVIII.
Con quién: Cátedra.
Cuánto: 488 páginas.
martes, octubre 21, 2014
«Novedad» editorial
Hola.
Me asomo un momento sólo para informaros de que en la biblioteca del blog he colocado una nueva serie larga que fue publicada por tomas hace ya bastantes meses: la vida y muerte de Girolamo Savonarola, el monje revolucionario y reformador de la Florencia medicea. Quienes lo leísteis en su momento podréis releer una versión algo más compactada y fluida; y quienes no habéis leído en su día la serie, os la podéis apretar ahora de una tacada. La versión está en pdf.
Ya que estaba, y visto que la biblioteca va estando nutrida, he elaborado una encuesta en línea en la que puedes calificar las distintas «series largas» que se han publicado en la biblioteca (además hay dos libros en Kindle, pero eso es otra historia porque hay que pagar grandes fortunas para poder leerlos. Uno está aquí y el otro aquí). He marcado el ticker para que las propias personas que entren en la encuesta puedan ver los resultados. Lo que no sé es si funcionará.
Hasta más ver.
Me asomo un momento sólo para informaros de que en la biblioteca del blog he colocado una nueva serie larga que fue publicada por tomas hace ya bastantes meses: la vida y muerte de Girolamo Savonarola, el monje revolucionario y reformador de la Florencia medicea. Quienes lo leísteis en su momento podréis releer una versión algo más compactada y fluida; y quienes no habéis leído en su día la serie, os la podéis apretar ahora de una tacada. La versión está en pdf.
Ya que estaba, y visto que la biblioteca va estando nutrida, he elaborado una encuesta en línea en la que puedes calificar las distintas «series largas» que se han publicado en la biblioteca (además hay dos libros en Kindle, pero eso es otra historia porque hay que pagar grandes fortunas para poder leerlos. Uno está aquí y el otro aquí). He marcado el ticker para que las propias personas que entren en la encuesta puedan ver los resultados. Lo que no sé es si funcionará.
Hasta más ver.
lunes, octubre 20, 2014
El hombre que sabía hacer las cosas bien (20)
Antes hemos dicho
que Breznev se guardó de no designar un sucesor como un medio
para evitar que así surgiese una figura que le hiciese sombra,
amén de la competencia. Sin embargo, sus intenciones
personales tampoco cuadraban necesariamente con la realidad, puesto
que los «segundos» la gente los busca. Nikolai Podgorny, tras la caída
de Kruschev, se había convertido en una especie de segundo secretario del
Partido o, si se prefiere, el segundo en la línea de poder en
la URSS. Esto era así, se pusiera Breznev en el decúbito
que le cupiese, porque una estructura burocrática tan grande
como el Partido Comunista de la Unión Soviética, con
tantas esquinas de poder y una interrelación tan extraña
y cambiante con las estructuras de gobierno propiamente dichas, no
podía ser dominada por un solo hombre. Bueno, en realidad, sí;
esta fue la gran lección histórica de Iosif Stalin: con
una policía secreta a tu servicio, un ejército
acojonado por tus purgas, y una clase política acostumbrada a
la idea de que el que se mueva acaba en Siberia, se puede llegar a
dominar una estructura así. Yo, personalmente, no albergo ni
la menor duda de que Breznev, si hubiese podido, habría
aplicado las enseñanzas de su maestro real (Kruschev fue más
su mentor, y luego su enemigo). Pero los tiempos habían
cambiado.
jueves, octubre 16, 2014
El hombre que sabía hacer las cosas bien (19)
Teóricamente,
esto es algo que los portavoces y diversos lenguaraces del Kremlin le
repetían entonces a los corresponsales extranjeros en Moscú,
el nombramiento de Leónidas Breznev como secretario general
del PCUS había abierto una nueva época. Tras la errónea
y narcisista era de Kruschev (en los nuevos tiempos, obviamente, les estaba vedado a estos transmisores de mensajes recordar que Stalin había sido aun peor en lo que se refiere al culto personal), se había llegado a una etapa de
verdadero socialismo en el que quien mandaba era la colectividad;
esto es, el viejo sueño de Lenin de una elite consciente
dirigiendo el país.
lunes, octubre 13, 2014
Sir John, 1: La incompetencia, las envidias y una enamorada fabrican un comandante en jefe
La Ciudad Vieja de La Coruña es uno de los lugares más pacíficos que existen. En la Ciudad Vieja hay un pequeño parque, y en el centro de ese pequeño parque, una tumba vacía. La tumba en la que una vez, ya no, estuvo el cuerpo del hombre a quien cabe el honor de ser el no coruñés históricamente más amado por los coruñeses. Bueno, hoy en día es posible que muchos coruñeses le otorguen ese entorchado a Bebeto, o a Juan Carlos Valerón; pero digamos que, durante mucho tiempo, ha sido sir John Moore quien ha merecido ese privilegio.
Los coruñeses, siempre proclives
a desenfundar esa condición cosmopolita que, cuando menos
ellos así lo piensan, los matiza, más que los
diferencia, respecto del resto de los gallegos, han guardado como oro en paño esta
figura, la figura de un general inglés a quien el destino
había llamado para alcanzar la gloria venciendo a Napoleón,
pero que hubo de morir en La Coruña. En
una pared del parque donde lo enterraron, las autoridades, hemos de suponer que municipales coruñesas, grabaron unas elogiosas palabras,
cuidadosamente seleccionadas, escritas por Moore sobre los gallegos;
sellando con ello un pacto de fama, una mutua fidelidad, que se mantiene a su
manera (manera ignorante, quiero decir; porque toda vida moderna
desdibuja los mitos antiguos).
Me gustaría contaros, a lo largo
de algunos capítulos, la historia de la presencia de Moore en
España, de su triste fin, de su legado. Debéis sentaros
cómodamente y tener una paciencia de días, porque la
jornada es larga. Moore no bajó del cielo en La Coruña
para morir como un Jesucristo moderno. En realidad, recorrió
media península para llegar al puerto gallego, en unas condiciones que se adivinan, digamos, comprometidas. Si nos
limitásemos a contar su batalla final y su muerte, no le
haríamos justicia. Y perderíamos matices. Como éste
que os quiero contar en este primer post, dedicado al porqué,
a la razón última de que sir John Moore acabase en
España. Que no es otra que las envidias, la rigidez y, al fin
y a la postre, la incompetencia. Sin olvidar el papel jugado por una mujer.
jueves, octubre 09, 2014
Noticia de la zapatilla
La zapatilla y el zapato son las dos soluciones que tradicionalmente ha encontrado el hombre, y la mujer, para cubrirse los pies. El zapato, y la bota, han gozado siempre de la publicidad de ser calzado de exterior, mientras que la zapatilla, que siempre ha sido adminículo propio de la vida privada, ha de ser rastreada en la Historia con algo más de trabajo. Sin embargo, siempre ha estado ahí.
martes, octubre 07, 2014
Los cinco errores de la ministra Mato
Ayer por la tarde me vi, desde la ceca hasta La Meca, la rueda de prensa de la ministra de Sanidad, Ana Mato, con el tema de la infección por ébola de una enfermera. Lo que siguen son algunas reflexiones personales sobre lo que vi, aunque diré, así, de entrada, que difícilmente se puede preparar peor una comparecencia pública como aquélla.
Creo que la ministra, o su equipo, cometió ayer por la tarde muchos errores. Sin embargo, para no aburrir, he intentado resumirlos al máximo y, finalmente, se me han quedado en cinco. Los cinco errores de la ministra Mato. Aquí están, después de la publicidad:
Creo que la ministra, o su equipo, cometió ayer por la tarde muchos errores. Sin embargo, para no aburrir, he intentado resumirlos al máximo y, finalmente, se me han quedado en cinco. Los cinco errores de la ministra Mato. Aquí están, después de la publicidad:
lunes, octubre 06, 2014
Un caballo marcado con un cáliz
Hay un principio general del Derecho
según el cual los muertos, puesto que están ya
fallecidos y no son personas, no pueden poseer cosas; la
posesión, como hecho generador de derechos y deberes, le queda reservada a las personas. Pero también
es cierto que en el mundo hay una tierra en la que los principios
generales no siempre se cumplen. Me refiero a Galicia, el lugar en
el que yo crecí.
viernes, octubre 03, 2014
The Euzkadi Armada (y 3) Versión 2.0
Hoy ocurre por primera vez en este blog algo que ya me vengo suponiendo desde hace mucho tiempo que acabaría ocurriendo: el recauchutado de un post ya publicado. Éste de hoy, que hace el tercero de la serie The Euzkadi Armada (la primera toma está aquí, y la segunda aquí), fue publicado originalmente el 31 de mayo del 2010. Cuando lo escribí, era ya consciente de que el relato de la rendición de los batallones de gudaris en Santoña era muy esquemática y que, por lo tanto, tal vez algún día habría que revisitar el texto para completarlo. Pasados cuatro años, hace unos días, me puse a escribir un post específico sobre Santoña, y eso me hizo asaltar la duda de qué hacer. Podía, por una parte, escribir ese post independiente, y publicarlo como tal, tal vez haciendo alguna referencia a los posts anteriores. Pero esta posibilidad acabó por no gustarme; al fin y al cabo, convertiría el blog en un compendio de materiales dispersos, difícilmente acumulables por el lector, lo cual no es muy honrado con él.
A ello hay que unir que la investigación en las fichas sobre Santoña me movía a matizar algunas de las cosas que decía en el post original. Así pues, resolví tomar dicho post original, incluirle el relato de Santoña, modificar el texto original donde fuese necesario; y convertirlo, por lo tanto, en un texto refundido nuevo. Una ventaja que le veo a esta estrategia es que centraliza los comentarios de los lectores, en lugar de dispersarlos. Eso sí, el post original tenía tres comentarios que, lamentablemente, en el proceso de edición, me he cargado. Lo siento, aunque la buena noticia es que creo que ya sé por qué, así pues espero que no vuelva a pasar.
Me he dado cuenta, haciendo esto, por cierto, de que tendré que repetir la jugada muy pronto: en cuando el relato de la vida de Leónidas Breznev llegue a la primavera de Praga.
Si a alguien esta forma de hacer las cosas le parece molesta o abstrusa, lo lamento, pero es lo que hay. No tendría ningún reparo en fabricar el post de manera que fuesen transparentes al lector los cambios realizados pero, la verdad, no veo forma de hacerlo sin que me cueste un trabajo ímprobo.
A la lectura, pues.
lunes, septiembre 29, 2014
El hombre que sabía hacer las cosas bien (18)
El
reformismo económico de Kosygin estaba basado en las obras y teorías
de un economista polaco que, por entonces, era lo más de lo más
entre los responsables económicos soviéticos, amén de mesmerizar a
mucho economista occidental alternativo. Se trataba de Oskar Lange.
Yevsei Liberman, un economista de la universidad de Kharkov en la
URSS, puso de moda a Lange en un artículo publicado en el Pravda
en 1962; publicación que contó con la expresa aprobación de Nikita
Kruschev, que para entonces andaba más que preocupado por la tendencia irresistible que mostraba la economía soviética hacia eso que llamamos griparse. Desde entonces, el reformismo económico propugnado
inicialmente por Lange pasó a llamarse libermanismo.
viernes, septiembre 26, 2014
Anschluss: el texto completo
Hola.
Sólo os dejo unas líneas para significaros que en la biblioteca de este blog he colocado un enlace a una versión completa de las notas sobre la Anschluss y su desarrollo. El texto ocupa unas 140 páginas a doble espacio, qué le vamos a hacer.
Como una pequeña recompensa para quienes se molesten en ir hasta ahí, dicho texto incluye un epílogo que no ha sido publicado como post, así pues sólo se encuentra en el pdf.
A disfrutar.
Sólo os dejo unas líneas para significaros que en la biblioteca de este blog he colocado un enlace a una versión completa de las notas sobre la Anschluss y su desarrollo. El texto ocupa unas 140 páginas a doble espacio, qué le vamos a hacer.
Como una pequeña recompensa para quienes se molesten en ir hasta ahí, dicho texto incluye un epílogo que no ha sido publicado como post, así pues sólo se encuentra en el pdf.
A disfrutar.
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