miércoles, octubre 14, 2009

Pensar como Franco: the solution




Bueno, pues aquí está la foto, tal y como la publicó la prensa en noviembre de 1975: el despacho de Franco tras su muerte, con la mesita y las tres fotos dedicadas que el Caudillo había decidido dejar para la posteridad.

Quiero, antes de nada, decir que difícilmente se me ocurrirá una adivinanza más divertida. Me lo he pasado en grande leyendo vuestras cábalas. Al principio tuve un poco de miedo porque si repasais los mensajes veréis que el segundo del hilo, en el que nuestra amable corresponsal citaba a su marido entendido en Historia (dile que se pase por aquí cualquier día), el tal marido se marcaba dos bull's eye como dos soles. Pensé: estos cabrones van a dar con la solución antes de que yo me vuelva a duchar.

Y de hecho lo hicisteis, porque no pocos de vosotros avizorasteis que el tercer personaje, considerando lo católico que era Franco, tenía que ser un Papa. Aunque la cosa tenía su truco.

Eso sí, le doy un premio especial a quien propuso a Sofía Loren. La imagen de Franco en su despacho mirando un retrato dedicado de Sofía Loren, lo confieso, me ha perseguido estos últimos días, lo cual ha hecho que fuese riéndome por la calle. He desbarrado bastante y, bajando por la cuesta, me imaginaba al rey espiando en su despacho una foto de Marta Sánchez; o a Zapatero suspirando frente a la foto dedicada de Natalia Verbeke; o a Rajoy ponderando ante Soraya las beldades bien expresadas en la foto dedicada de Norma Duval.

Veamos. Felicidades a casi todos, porque apostasteis por Eisenhower. El de Eisenhower es, sin lugar a dudas, el abrazo de más fuste internacional que jamás dio Franco, y parece lógico que guardase su foto dedicada como oro en paño. Además, conociendo al general, seguro que sentía una íntima solidaridad con Ike, pues ambos, dentro de su cabeza, seguro que eran la vanguardia de la lucha contra el comunismo internacional.

El segundo nombre de los fáciles no era tan fácil. Aunque sí si se piensa un poco. Tener una foto de Marcelo Caetano, dictador portugués, sería para Franco como tener la foto de un colega. Además, Franco y Caetano con seguridad tuvieron muchas y grandes relaciones, como compete a dos países con regímenes del mismo color que, además, están situadas en la misma planta del rascacielos del mundo.

Pero luego está la tercera. Muchos disteis, como digo, con la clave de que tenía que ser un Papa. Pero, si no recuerdo mal, el único nombre que se manejó en los comentarios era el de Pío XII. Dicho de otra forma: acertábais al considerar que Franco tendría la foto de un Papa, pero, al mismo tiempo, estimabais que tendría que ser uno tan ultramontano como el propio Franco. Ahí estaba la dificultad, porque, sin embargo, la foto es de Juan XXIII, el reformador del concilio vaticano. Franco, si no ando muy equivocado, vivió a tres papas: Pío XII, Juan XXIII y Pablo VI. Desde luego del último no tendría una foto, porque le puso la proa con los fusilamientos y los procesos de sus últimos años. Pero tenía razón nuestro comentarista al considerar que, entre los otros dos, el más lógico es Pío. Pero, no. Franco tenía la foto de Juan XXIII, lo cual, de alguna manera, venía a decir que, de los papas que había conocido, era el que más admiraba (o tal vez el único que le dedicó una foto, que resulta difícil de creer).

Lo que yo me pregunto es: y, ahora, ¿dónde estarán esas fotos?