viernes, marzo 20, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (9): El nacimiento de un Führer


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 

Adolf Hitler siempre fue un nacionalista panalemán. Ya los primeros testigos que hablaron con él recién llegado a Viena le escuchaban hablar en ese sentido. Según confesó él mismo, los dos políticos que más le influyeron se caracterizaban por su perfil fuertemente nacionalista: Georg von Schörener, líder del Partido Pan Alemán; y Karl Luegen, líder, en aquella época, del Partido Social Cristiano bávaro. De Schönerer sacó Hitler la idea de la unificación de todos los territorios habitados por personas germanoparlantes, germen obvio de la Anchluss. Schönerer, por lo demás, era rabiosamente antisemita. Y tenía dos elementos más, estéticos esta vez, que le gustaron a Hitler: uno, llamarse Führer, jefe; otro, ser saludado con el grito Heil. Lueger, por su parte, era el alcalde de Viena, y tenía unas excelentes habilidades retóricas, así como una especial habilidad a la hora de crear eslóganes cortos y eficientes. Admirar a Lueger le ayudó a Hitler a valorar, en su día, a Josef Göbels.

jueves, marzo 19, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (8): El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 


La lucha duró cinco días. El 6 de mayo, Von Oven declaró que la república de los soviets de Munich había caído. Atrás quedaban más de 600 muertos (233 soldados del Ejército Rojo, 335 civiles y 38 miembros de los Freikorps). En las semanas por venir, caerían unos 400 comunistas y comunistoides más.

miércoles, marzo 18, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (7): Munich


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 

En las elecciones de 1919 votó todo dios: el 83%, 30 millones de personas. Entre los seis principales partidos (he acopiado los resultados en un Excel; pero eso llegará al final de la serie) el que recibió el mayor respaldo fue el SPD, aunque sus 165 diputados se quedaron muy lejos de los 212 que hacían falta para una mayoría. En el espacio de centro, se producía un enfrentamiento muy reñido entre Zentrum y el DDP, que entre ambos juntaban tantas sillas como el SPD. La derecha cosechaba un 10% de los votos, clara secuela del cansancio de la guerra y los tiempos imperiales. Mientras que la ultraizquierda, ésa que por una manifa había llegado a pensar que Alemania estaba con ella, sumaba 22 diputados.

martes, marzo 17, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (6): Los socialistas sofocan la revolución socialista


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 


Con la llegada del año 1919, los problemas entre Ebert y su izquierda hicieron todo menos mejorar. Los comunistas y filocomunistas consideraban que habían liado la que habían liado para algo que no se parecía en nada a lo que estaba pasando. El 3 de enero, todos los miembros del USPD en el gobierno de Prusia dimitieron en bloque. Al día siguiente, Paul Hirsch, que era el jefe de gobierno de Prusia, o sea el Isabelo Ayuso del momento, cesó a Emil Eichhorn, que era el jefe de policía del distrito de Berlín y era miembro del USPD. Era, pues, una bravata precisamente contra los políticos que ahora se iban del gobierno.

lunes, marzo 16, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (5): Problemas en el paraíso de las izquierdas


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 


El Consejo de Diputados del Pueblo asumió tanto la jefatura del Estado, es decir las funciones del emperador; como la de gobierno, es decir, las funciones del canciller. Tres miembros del Consejo eran del MSPD (Ebert, Scheidemann y Otto Landsberg) y tres del USPD: Wilhelm Dittmann, Hugo Haase y Emil Barth. El mismo día de la proclamación del gobierno, los consejos de trabajadores y soldados, es decir los soviets, se reunieron. Es decir, se reunió el nuevo Soviet Supremo alemán, por utilizar una terminología medio comprensible.

viernes, marzo 13, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (4): Atrapados en la derrota de otro


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 


En apenas unos días, el complejo sistema de poderes alemán, construido a lo largo de siglos en una tupida red de monarcas, duques, mangraves y príncipes, se fue a la mierda. Un ejemplo claro fue Baviera, donde los problemas llegaron cuando Kiel todavía estaba en el horno. El día 2 de noviembre de 1918, el rey Luis III, arrastrando el escroto, había aprobado una serie de reformas democráticas. Trataba de salvar la monarquía Wittelsbach, que llevaba en el machito casi tanto como la casa imperial japonesa (desde el siglo XI).

jueves, marzo 12, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (3): Abdica de una vez, coño


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 


El 26 de octubre, el káiser se reunió con Hindenburg y Ludendorff. Inmediatamente, le exigió al segundo la dimisión y éste, al fin y al cabo un militar obediente, la presentó ipso flauto. Entonces Hindenburg le dijo al rey que si no había Casera, que él también se abría; pero el empe le dijo no, tú  no. Tú te quedas, macho. Al salir de palacio, Hindenburg le ofreció a Ludendorff llevarle en su coche, ya que el general acababa de perder el suyo (porque eso de que un DAO cesao por meter mano siga usando su coche oficial, entre alemanes de aquella época, no se estilaba). A lo que Ludendorff le vino a decir (traducción poética): “teniendo en cuenta cómo me has tratado ahí dentro [supongo que se refería a que no lo defendió], que se suba contigo tu puta madre”.

miércoles, marzo 11, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (2): Esto no está chupado


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 



Max von Baden, como normalmente se le conoce, era un activo homosexual a quien sus altos contactos tuvieron que asistir cuando era un joven oficial, pues al parecer una noche en Berlín se comió, o intentó comer, la polla equivocada; tema que pudo dar con sus huesos en la cárcel. Por supuesto, se casó con una miembra de su club azul, la princesa María Luisa de Hanover, con la que hemos de suponer que jugaría a los dardos o algo así. Pero se había pasado toda la guerra colaborando con la Cruz Roja, lo que le había dado buena prensa incluso entre los aliados; y no tenía enemigos declarados en la mayoría de los grupos políticos. Su figura, pues, era perfecta (bueno, casi perfecta) para mantener viva la llama Hohenzollern.

martes, marzo 10, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (1): Esto está chupado


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 


En el momento de comenzar la Gran Guerra, Alemania era un imperio que adolecía de cierta falta de modernización constitucional. Era un país con parlamento (en realidad tenía dos: el Bundestag y el Bundesrat, aunque sólo uno era electivo); tenía un derecho electoral bastante restrictivo y, lo que es más importante, carecía de contrapesos constitucionales, puesto que los parlamentos ni tenían potestades legislativas ni de control del poder legislativo. Esto, sin embargo, no quiere decir que el país no tuviese una intensísima vida política. La política era muy importante para los alemanes porque estaban ya muy acostumbrados a ejercer, de maneras directas e indirectas, su derecho a expresar su opinión.

lunes, marzo 09, 2026

Lilí Marlén

De aquí al verano, Adolf Hitler va a ser, de una forma u otra, el anfitrión de los lectores de este blog. Estás avisado. Primero hablaremos sobre cómo llegó el nacionalsocialismo al poder; un tema sobre el que mucha gente tiene ideas apenas embrionarias (por no decir que no falta quien piensa auténticas imbecilidades); y que yo creo que es muy interesante conocer. Luego, si todo va bien, hablaremos específicamente del conflicto entre la Alemania nacionalsocialista y Polonia. Ésta, pues, va a ser la primavera de Hitler.

Hoy empezamos con un pequeño aperitivo. 

viernes, marzo 06, 2026

El discurso de Sánchez Guerra (y 2)

Primera toma
Segunda toma 


Como ya he apuntado, Berenguer tuvo desde el principio la idea de tener un sólido gobierno económico. Y, de hecho, los tres ministros del dinero (Hacienda, Fomento y Economía) fueron tres conmilitones de Bugallal que contaban con un importante prestigio. De Petisú Montero actúa Manuel Argüelles; de Óscar Puente, Leopoldo Matos; y de Carlos Cuerpo, Julio Wais.

jueves, marzo 05, 2026

El discurso de Sánchez Guerra (1)

Primera toma
Segunda toma

En el momento en que escribo estas notas, uno de los grandes puntos calientes de la actualidad y del debate social es un acto celebrado en Madrid por dos miembros de partidos de izquierda, con la confesada intención de servir de revulsivo para un movimiento generalizado de unión y coordinación entre las diferentes fuerzas de izquierda. No es mi intención comentar estos hechos, aunque sí que diré que les deseo suerte en su cruzada contra lo que algunos conocen como la Ley de Lula da Silva, enunciada por el político brasileño, que se formula así: “toda fuerza de izquierdas es siempre divisible por dos”. Pero, como digo, no es mi intención hablar de este asunto. Eso queda para los blogs de dentro de medio siglo, si es que se acuerdan. Yo lo que quiero hacer hoy es acordarme de otra convocatoria multitudinaria más o menos del mismo jaez, aunque su significado superficial pueda ser algo distinto: el discurso de Sánchez Guerra. Porque, hoy olvidado, no estuvo exento de importancia, os lo quiero recordar aquí.

martes, marzo 03, 2026

Indonesia (25): La invención de un líder mundial


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

  


El tema indonesio parecía colocado sobre carriles. Pero sólo lo parecía. A finales de 1950, según los plazos que se habían fijado en el pacto, el tema de Nueva Guinea tenía que estar discutido. Sin embargo, por parte de La Haya no parecía existir mucha voluntad para ello. La metrópoli, en los meses anteriores, había nombrado un gobernador, había elaborado un presupuesto trienal, e incluso había introducido una nueva moneda. Sukarno respondió cambiándole el nombre a la isla, a la que comenzó a llamar Irian, y poniéndose crecientemente cabrón con el tema.

lunes, marzo 02, 2026

Indonesia (24): ... y Sukarno comenzó su meccano


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

Inmediatamente después de llegar a Yogyakarta, Sukarno comenzó a tejer con paciencia una tela con la que pretendía atrapar a los neerlandeses. Aprovechando que el doctor Anak Agung se había vuelto de los suyos, aceptó la invitación de éste para celebrar, no la mesa redonda en que pensaban los neerlandeses, sino una “conferencia inter indonesia” en la que los Estados indonesios se reunirían entre ellos.

viernes, febrero 27, 2026

Indonesia (23): Julianos aislados


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

 

Enero de 1949 desarrolló una severísima epidemia de acúfenos en la costa oriental del Canal de la Mancha; tan frecuente e intensa fue la sarta de críticas y presiones que recibieron los flamencos a causa de las flamencadas que estaban perpetrando en sus colonias. La Haya quedó literalmente sepultada debajo de una montaña de resoluciones de la ONU de ésas que no sirven para mucho. Para capear el temporal, los uileminos escogieron a lo más presentable que tenían, Jan Herman van Roijen, para entonces ya ex ministro de Exteriores, hábil diplomático obviamente; y que no dejaba de ser un señor que se había declarado opuesto a la Segunda Acción Policial. Lo primero que hizo Roijen fue irse al Consejo de Seguridad y decir que los presos iban para fuera. En un mundo en el que los relatos sobre la insalubridad y crueldad de las prisiones asiáticas eran moneda común, La Haya necesitaba cauterizar el relato de que estaba matando lentamente a los líderes del independentismo indonesio a base de haberlos arrojado a un agujero lleno de basura donde un vietnamita gritón los obligaba a jugar a la ruleta rusa a hostias (Cimino, me debes una).

jueves, febrero 26, 2026

Indonesia (22): Yo no voy a ser Salvador Allende


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

 


Una cosa entendieron Sukarno y Hatta desde el puto principio: Mariun y lo que suponía, que era nada menos que la lucha por el control de Java, era la cueva de Procusto por la que iban a ser internacionalmente juzgados. La Comisión de Buenos Oficios había cambiado de presidente; ahora era Horace Merle Cochran, un hombre que exigía mano dura contra los comunistas. Lo mismo hacía Louis Beel, el ex primer ministro que había sustituido a Van Mook. Los indonesios cantaron, como Tequila, eso de yo sé lo que quieren / y se lo voy a dar.

miércoles, febrero 25, 2026

Indonesia (21): Madiun


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

 



La República Indonesia estaba en una situación bastante comprometida. En ese momento, sus pertrechos y su munición para la guerra de facto que estaba librando contra los Países Bajos estaban en su punto más bajo, mientras que su enemigo no mostraba síntomas de aflojar. La Haya, además, si las cosas se ponían muy mal, y eso todos lo sabían, podía contar con un primo de Zumosol, los Estados Unidos, que probablemente se buscaría alguna disculpa para intervenir. Indonesia, sin embargo, carecía de hermano mayor. Una situación que yo creo que hizo, como se dice, mucho de pensar a Sukarno, y que quizá terminó por acunar sus ideas sobre ese meconio, del que ya hablaremos, que llamamos movimiento no alineado.

martes, febrero 24, 2026

Indonesia (20): Negociación de buenos oficios


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

 

En 1947, cuando el ejército holandés comenzó a avanzar desde las ciudades, Australia e India, dos países obviamente interesados en el asunto, llevaron a Naciones Unidas el tema de Indonesia, y consiguieron que el Consejo de Seguridad se ocupase de analizar el asunto. Era una marea clara: dos semanas antes de que India plantease el tema, Delhi había recibido la primera oferta de independencia desde Londres.

lunes, febrero 23, 2026

Indonesia (19): La invasión


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

 

La entrada de los Países Bajos e Indonesia en una senda de incomprensión y enfrentamiento tuvo efectos devastadores para eso que todos, o casi todos queremos, que es la implantación de soluciones pacíficas y pactadas. El principal resultado de ese proceso fue la caída política de Sjahrir, probablemente el político indonesio que más había puesto personalmente en el proceso y que, por lo tanto, acabó pagándolo. La República quedó en manos de personas con menos escrúpulos que él; personas, podríamos decir trayéndonos el tema a nuestros tiempos, más sanchistas; más tipo Manual de resistencia: no es no, y se hará lo que se tenga que hacer. El proceso quedó básicamente en manos de Sukarno, lo cual, luego lo veremos, no es sino una forma de decir que se preparaba la llegada de Suharto. Sjahrir entró en una situación personal complicada y sufrió dos derrames cerebrales, que le obligaron a dejar Indonesia.