viernes, febrero 20, 2026

Indonesia (18): Los malos acuerdos generan malas soluciones

 


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

Los acuerdos de Linggadjati establecían que, en todo caso, la creación de los Estados federados a la República debería hacerse en colaboración con ésta. Los neerlandeses, sin embargo, procedieron a actuar desde el principio por su cuenta. Además, un poco asustados porque había áreas que no lograban controlar bien, en La Haya se decidió una estrategia basada en crear Estados de pequeño tamaño que, por lo tanto, lo tuviesen más difícil para oponérsele o para decantarse por la nueva Indonesia. De esta manera, partieron Borneo e, incluso, reclamaron la Java occidental, al contrario de lo prometido inicialmente, que era que todo Java sería de la nueva República. Mantener, e incluso incrementar, la presencia neerlandesa en Java fue posible, por lo demás, gracias a que la metrópoli también se desdijo de la promesa de reducir su presencia militar; presencia que, en realidad, fue incrementada. Por último, los neerlandeses procedieron a un reconocimiento formal de la República, pero siguieron intentando asfixiarla económicamente mediante el bloqueo comercial.

jueves, febrero 19, 2026

Indonesia (17): Raymond Westerling, el franquista de las Célebes


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 


El gobierno holandés de posguerra era un gobierno estable gracias a la alianza entre los socialdemócratas y los católicos de centro izquierda; sin embargo, el tema colonial no era precisamente el dosier en el que más estaban de acuerdo. Los socialistas habían terminado por adoptar totalmente la causa independentista, pero no así los católicos. Mientras Max van Poll estaba a favor de conceder la soberanía a los locales, Welter, como ya os he dicho, era uno de los líderes sociales de la oposición pro colonial.

martes, febrero 17, 2026

Indonesia (16): Linggadjati


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


 En noviembre comenzaron las negociaciones formales. Los ueliminos se negaron a desplazarse a Yogaykarta, un lugar que consideran una especie de Rentera en el franquismo, donde ni siquiera daban su seguridad personal por garantizada. En el otro lado, tanto a Sukarno como a Surdiman, Yakarta les presentaba los mismos problemas. Así que finalmente las partes se vieron en una ciudad costera, Cirebon, en las faldas del volcán Ciremai; concretamente, en un pequeño pueblo llamado Linggadjati. Allí se produjeron las conversaciones entre el 11 y el 13 de noviembre de 1946.

lunes, febrero 16, 2026

Indonesia (15): Negociemos


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


Para Sukarno, la llegada del gobierno Sjahrir sí tenía algo de bueno: nombrando a una figura totalmente ajena al poder japonés en las islas, la República estaba despegándose de esa gomosa influencia, que tendía a contaminarlo todo en un mundo que avanzaba en clave antifascista. Sin embargo, los hechos no se podían esconder. Cuando accedió al gobierno, Sjahrir publicó un documento que venía a ser como su declaración programática, Perjuangan kita, nuestra lucha, en la que atacaba a Sukarno despiadadamente, afirmando sin ambages que todos aquéllos que habían colaborado con los japoneses deberían ser apartados del poder. Sjahrir condenaba la violencia pemuda, pero al mismo tiempo abogaba por cortar de raíz a “nuestros propios fascistas”.

viernes, febrero 13, 2026

Indonesia (14): La batalla de Surabaya)


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


Al principio de todo, los pemuda fueron compelidos a hacer cuanto más daño, mejor. Su acción más frecuente era el clavado de su arma blanca en el estómago; buscaban provocar una herida que generase mucha sangre y muchas horas de dolor. La aplicaron fundamentalmente en los estómagos de los indoeuropeos, que yo creo que ya nunca lo han olvidado, dejando como poso una desconfianza mutua que en parte marca la existencia del país. Con las semanas, sin embargo, el hecho de que la resistencia objetiva fuese tan poco numerosa les hizo más ambiciosos. Con el asalto, el 1 de octubre, del antiguo cuartel de la Kenpeitai en Surabaya, el proceso entró en una nueva fase. Para entonces, los japoneses, en su mayoría, habían decidido esperar su repatriación tranquilamente en las zonas rurales y montañosas, alejados de las grandes ciudades. Habían dejado atrás sus centros y desde luego muchos de sus activos, entre ellos las armas. La Kenpeitai, como la KGB, era más que un cuerpo policial; era un pequeño ejército en sí mismo. Había muchas armas en su establecimiento. Aquella okupación del 1 de octubre de 1945 se asemejó, por lo tanto, a esos 25.000 fusiles con sus cartuchos que la CNT se llevó el 18 de julio del cuartel de Sant Andreu en Barcelona, que nunca aparecieron en el frente, y que le garantizaron a los anarquistas el control de la ciudad.

jueves, febrero 12, 2026

Indonesia (13) : La espiral violenta

 


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


Por muy claras que fueran las intenciones de Mountbatten, la realidad conspiraba en otra dirección. Los meses finales de 1945 fueron testigos de un proceso por el cual, si bien los portavoces del nacionalismo indonesio seguían dominando el discurso, ya no eran ellos, sino el movimiento pemuda o 15M indonesio, el que dominaba la calle. Conforme los británicos iban desembarcando más tropas en las islas, la oposición real en las aceras se iba haciendo más numerosa, y violenta.

miércoles, febrero 11, 2026

Indonesia (12): Que vienen los británicos


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


 

Indonesia es uno de los grandes desconocidos de la segunda guerra mundial. Las Naciones Unidas han estimado que la conflagración provocó cuatro millones de muertos en el archipiélago, de una población de sesenta y ocho millones. Esto supone que puede calcularse que la guerra dañó a la población indonesia tanto como si la guerra civil española hubiese durado desde 1936 hasta finales de los años sesenta. Indonesia es el quinto país del mundo con más muertes (tras la URSS, China, Alemania y Polonia); pero, ojo, es el primero en muertes de civiles. En la URSS, y es una tasa brutal, el 58% de las muertes soportadas lo fueron de civiles; en China, fueron del 81%; en Polonia, el 96%. Pero en Indonesia el 99,7% de los muertos fueron civiles. Indonesia, por lo tanto, no luchó en una guerra; tan sólo la soportó. En otras palabras: no existe en el ámbito de los pueblos de la posguerra mundial uno solo en el mundo que mereciese más el acceso a sus derechos y, por lo tanto, a su independencia. Sin embargo, igual que pasó en todo el sudeste de Asia, el mundo occidental no tenía demasiadas ganas de reconocer esos méritos.

martes, febrero 10, 2026

Indonesia (11): Independientes por la gracia de Nos


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


 

Desde enero de 1944, el jefe del NEFIS era Simon Spoor, quien con el tiempo sería nombrado comandante del Ejército neerlandés en Indonesia. Spoor, esto es lo importante, creía que la voluntad independentista indonesia era una fabricación japonesa.

lunes, febrero 09, 2026

Indonesia (10): Le odio, pero eso no quiere decir que te ame


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
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Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


Los uileminos nunca fueron muy listos en su gestión en Indonesia. Pero lo cierto es que imputarles a ellos la desgracias de los nativos tras la invasión japonesa, y muy especialmente de los javaneses, es notablemente injusto. No fueron los holandeses, al fin y al cabo, los que crearon el ejército de romusha, de trabajadores forzados sin derechos, muchos de ellos carne de tortura diaria, que los japoneses emplearon para sus proyectos de infraestructuras. Y, de hecho, a menudo se olvida que, en su labor de atraer a los batallones de trabajo a una población que era obviamente renuente a ello, tuvieron un aliado en Sukarno, quien no paró de llamar a la población a participar en aquel proyecto que segó centenares de vidas de los suyos, haciéndose incluso fotos en las que, pretendidamente, participaba él mismo en las labores (en plan Feijóo apagando montes con vaqueros de Pierre Balmain).

viernes, febrero 06, 2026

Indonesia (9): Las semillas del odio

 


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
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Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung



Los indonesios, pues, quizás no pueden quejarse precisamente de la dominación japonesa. El indonesio se extendió como lengua de enseñanza hasta la secundaria, y por todas partes se instiló la idea de que Japón traería, el día que pudiera, la independencia al archipiélago. Sin embargo, sí que hubo una sección de la sociedad local que no lo pasó muy bien: la sección femenina.

jueves, febrero 05, 2026

Indonesia (8): ¿Amigo o enemigo?


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
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Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


La toma japonesa de Java occidental estaba prácticamente garantizada desde el momento en que lograron controlar la ciudad y el aeródromo de Kalijati, cosa que pasó ya el 1 de marzo. El gobierno holandés de Londres se negó a capitular, y decidió impulsar una estrategia de guerra de guerrillas. Esta estrategia, sin embargo, resultó muy difícil de implantar. Una guerra de resistencia presupone la existencia de un espíritu de resistencia; y la mayoría de los soldados indonesios no tenía tal cosa. A la mayoría de ellos, y yo creo que no se les puede reprochar, la idea de perder sus vidas o sus posesiones por defender a la puñetera Uilemina no era algo que lograsen entender. Así las cosas, el KNIL apenas pudo, o quiso, presentar resistencia.

miércoles, febrero 04, 2026

Indonesia (7): En dos días, seré comida para los peces


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
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Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung



La estrategia japonesa para el inicio de la guerra del Pacífico podría denominarse, en términos actuales, la “estrategia Ana Peleteiro”, ya que se basaba en un triple salto: tomar Filipinas, tomar Singapur y, después, una vez neutralizados los dos puntos de apoyo asiáticos de Estados Unidos y Gran Bretaña, ir a por las Indias Neerlandesas y su petróleo. Los japoneses, como se ve, ni se planteaban que los neerlandeses se pudieran defender solos.

lunes, febrero 02, 2026

Indonesia (6): ¡Es el petróleo, estúpidos!


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung



Los holandeses pueden ser mostrencos y bastante ariscos; pero no son más gilipollas que la media. Van Mook, entonces responsable de Asuntos Económicos de la colonia, tuvo muy claro que las amables palabras de aquel enjuto japonesito sonriente, pepebono con wasabi, de modales occidentales adquiridos durante sus muchos años de residencia en Londres, no podían esconder la realidad: Japón quería anexionarse Indonesia por la puerta de atrás, o por la de delante, o por alguna lateral; eso le daba igual. Así las cosas, el político-claxon comenzó en plan que si la puta o la geisha, tocándole los huevos a los japoneses todo lo que pudo, y vinculándose sistemáticamente a una respuesta del gobierno neerlandés que nunca llegaba. Ésta, sin embargo, acabó llegando en junio de 1941. Los uileminos de Londres le decían a Tokio que, como fácilmente podría entender, no tenían el chirri para esos ruidos, así que no podían aceptar las condiciones planteadas; aunque, añadían, Japón era libre de negociar con las petroleras privadas. El Estado, como se ve, siempre es el primero cuando huele la pasta; pero cuando vienen dobladas, como tenga un grupo de ciudadanos privados a los que encalomarle el marrón, ni se lo piensa.

jueves, enero 29, 2026

Indonesia (5): Japón, esa nación herida


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


En los años de la conferencia de Versalles estaba entrando en la política un japonés de alcurnia, miembro nada menos que del poderosísimo clan Fujiwara, y que se llamaba Fumimaro Konoe, aunque normalmente lo conocemos como el príncipe Konoe. Era muy joven entonces, apenas comenzaba la veintena; pero los no-resultados de la conferencia de Versalles lo marcarían para el resto de su vida. Por eso, cuando fue primer ministro, cosa que pasó varias veces, siempre se destacó por tener una posición abiertamente anti occidental; algo que colaboraría mucho en la deriva de Japón en aquellos años críticos.

miércoles, enero 28, 2026

Indonesia (4): Mano dura


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung



Mientras ocurrían estas cosas en la metrópoli, Sukarno estaba en Bandung, estudiando arquitectura en una universidad neerlandesa. Allí fundó, en 1927, una especie de La Sexta Xplica oceánica. Pero lo realmente importante fue una serie de artículos que escribió con el título Nacionalismo, Islam, marxismo, en los que ya barruntaba con claridad las tres grandes tendencias que estaba adoptando el movimiento anticolonial en las Indias Orientales; y su voluntad de coordinarlos todos de alguna manera. Con esta intención, aquel mismo 1927 fundó el Partai National Indonesia o PNI. El volumen de afiliados en Bandung creció muy deprisa. Sukarno, bebiendo de la fuente de Tjokro, supo atraer a las clases medias y media-bajas.

martes, enero 27, 2026

Indonesia (3): El nacimiento de Perhimpunan Indonesia


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
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Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
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La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung




El principal problema del anticolonialismo indonesio es que estaba bastante dividido. Se componía de islamistas, comunistas y nacionalistas, que no se unieron entre sí para combatir al poder holandés. Por su parte, el islamismo, en ese momento probablemente el movimiento más fuerte entre los partidarios de la independencia, estaba asimismo dividido.

lunes, enero 26, 2026

Indonesia (2): Los primeros pasos


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
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Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung



La VOC estaba dando las últimas boqueadas. La gente puede ser tonta, pero no gilipollas. Buena parte del montaje de la enorme fortuna que era capaz de crear la compañía de las Indias Neerlandesas se basaba en que tuviese el monopolio de los cultivos. Pero a finales del siglo XVIII, el botánico francés Pierre Poivre robó unas plantas de nuez moscada, y consiguió implantarlas en las islas Mauricio. Entre unas cosas y otras, el 31 de diciembre de 1799, la VOC, cada vez más presionada por la pujanza en la zona de los británicos, fue disuelta.

viernes, enero 23, 2026

Indonesia (1): No es nada personal, son negocios

 


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


Lo que nosotros conocemos como Indonesia, que es una realidad a la que concedemos mayor unidad de la que en realidad ha tenido históricamente, es una especie de escalera. Se trata de un conjunto enorme de islas entre India y China; su presencia, de alguna manera, es, como digo, una especie de escalera para el navegante que se dirige de oriente a occidente, o al revés. Viene a ser una doble hilera de islas menguantes; más al este, más pequeñas. Sumatra, una isla cuya enormidad nos cuesta entender incluso mirando el mapa, casi toca Malasia; a partir de ahí se van sucediendo Lombok, Sumbawa y otras. Al norte de esta fila está la que forman Borneo, las Célebes y las Molucas.

jueves, enero 22, 2026

Nostalgia de un lenguaje

 

Este post que preparo aquí es un post nostálgico. Estos tiempos, que para Madrid son tiempos de internacionalización y cosmopolitismo, tienen muchas cosas buenas para la ciudad. Pero tienen una que, cuando menos en mi opinión, no es muy buena: la pérdida del carácter, y muy particularmente del habla, castizos.

miércoles, enero 21, 2026

Ceaucescu (y 52): Epílogo: el comunista que quiso sorber y soplar a la vez




Rumania, ese chollo
A la sombra de los soviéticos en flor
Quiero rendirme
El largo camino hacia el armisticio
Conspirando a toda velocidad
El golpe
Elecciones libres; o no
En contra de mi propio gobierno
Elecciones libres (como en la URSS)
El último obstáculo, el rey
Con la Iglesia hemos topado
El calvario uniate
Securitate
Yo quiero ser un colectivizador como mi papá
Stefan Foris
Patrascanu y Pauker
La caída en desgracia de Lucretiu Patrascanu
La sombra del titoísmo
Gheorghiu-Dej se queda solo
Ana Pauker, salvada por un ictus
La apoteosis del primer comunista de Rumania
Hungría
Donde dije digo…
El mejor amigo del primo de Zumosol
Pitesti
Pío, pío, que yo no he sido
Trabajador forzado por la gracia de Lenin
Los comienzos de la diferenciación
Pues yo me voy a La Mutua (china)
Hasta nunca Gheorghe
El nuevo mando
Yo no fui
Yo no soy ellos
Enemigo de sus amigos
Grandeza y miseria
De mal en peor
Esos putos húngaros
El puteo húngaro
El maldito libro transilvano
El sudoku moldavo
La fumada de Artiom Lazarev
Viva Besarabia libre (y rumana)
Primeras disidencias
Goma
Los protestantes protestan
Al líder obrero no lo quieren los obreros
Brasov
No toques a Tokes
Arde Timisoara
El derrumbador de iglesias y monasterios
Qué mal va esto
Epílogo: el comunista que quiso sorber y soplar a la vez



Se puede decir, sin temor a exagerar, que unas 48 horas antes de que Ceaucescu huyese de Bucarest, los hombres y mujeres que se manifestaban en Timosoara en defensa del pastor Tokes ya habían acabado con el comunismo en Rumania. Fueron dos días durante los cuales hubo dos focos de poder en el país: el Frente Democrático en Timisoara, y el Partido Comunista, reunido en la sede de su Comité Central en la capital.

martes, enero 20, 2026

Ceaucescu (51): Qué mal va esto




Rumania, ese chollo
A la sombra de los soviéticos en flor
Quiero rendirme
El largo camino hacia el armisticio
Conspirando a toda velocidad
El golpe
Elecciones libres; o no
En contra de mi propio gobierno
Elecciones libres (como en la URSS)
El último obstáculo, el rey
Con la Iglesia hemos topado
El calvario uniate
Securitate
Yo quiero ser un colectivizador como mi papá
Stefan Foris
Patrascanu y Pauker
La caída en desgracia de Lucretiu Patrascanu
La sombra del titoísmo
Gheorghiu-Dej se queda solo
Ana Pauker, salvada por un ictus
La apoteosis del primer comunista de Rumania
Hungría
Donde dije digo…
El mejor amigo del primo de Zumosol
Pitesti
Pío, pío, que yo no he sido
Trabajador forzado por la gracia de Lenin
Los comienzos de la diferenciación
Pues yo me voy a La Mutua (china)
Hasta nunca Gheorghe
El nuevo mando
Yo no fui
Yo no soy ellos
Enemigo de sus amigos
Grandeza y miseria
De mal en peor
Esos putos húngaros
El puteo húngaro
El maldito libro transilvano
El sudoku moldavo
La fumada de Artiom Lazarev
Viva Besarabia libre (y rumana)
Primeras disidencias
Goma
Los protestantes protestan
Al líder obrero no lo quieren los obreros
Brasov
No toques a Tokes
Arde Timisoara
El derrumbador de iglesias y monasterios
Qué mal va esto
Epílogo: el comunista que quiso sorber y soplar a la vez


La retórica elaborada por Ceaucescu ahora que la URSS, en su visión, se apartaba totalmente de donde debía estar supuso, en la práctica, sostener la idea de que los pactos alcanzados entre la URSS y Rumania podían ser revisados; lo cual, también en la práctica, venía a suponer revivir el tema de la reclamación de Besarabia. El tema enseguida provocó la curiosidad de los periodistas internacionales, y provocó un despacho de la agencia oficial soviética Tass, en el sentido de que nadie con dos dedos de frente se pondría ahora a cuestionar las fronteras surgidas de la segunda guerra mundial.

lunes, enero 19, 2026

Ceaucescu (50): El derrumbador de iglesias y monasterios




Rumania, ese chollo
A la sombra de los soviéticos en flor
Quiero rendirme
El largo camino hacia el armisticio
Conspirando a toda velocidad
El golpe
Elecciones libres; o no
En contra de mi propio gobierno
Elecciones libres (como en la URSS)
El último obstáculo, el rey
Con la Iglesia hemos topado
El calvario uniate
Securitate
Yo quiero ser un colectivizador como mi papá
Stefan Foris
Patrascanu y Pauker
La caída en desgracia de Lucretiu Patrascanu
La sombra del titoísmo
Gheorghiu-Dej se queda solo
Ana Pauker, salvada por un ictus
La apoteosis del primer comunista de Rumania
Hungría
Donde dije digo…
El mejor amigo del primo de Zumosol
Pitesti
Pío, pío, que yo no he sido
Trabajador forzado por la gracia de Lenin
Los comienzos de la diferenciación
Pues yo me voy a La Mutua (china)
Hasta nunca Gheorghe
El nuevo mando
Yo no fui
Yo no soy ellos
Enemigo de sus amigos
Grandeza y miseria
De mal en peor
Esos putos húngaros
El puteo húngaro
El maldito libro transilvano
El sudoku moldavo
La fumada de Artiom Lazarev
Viva Besarabia libre (y rumana)
Primeras disidencias
Goma
Los protestantes protestan
Al líder obrero no lo quieren los obreros
Brasov
No toques a Tokes
Arde Timisoara
El derrumbador de iglesias y monasterios
Qué mal va esto
Epílogo: el comunista que quiso sorber y soplar a la vez


Conforme la situación en Rumania se fue haciendo cada vez más fastidiosa y Ceaucescu se fue mostrando más inflexible y desconectado con la realidad, en el Ejército del país comenzó a producirse un cierto movimiento de descontento entre algunos oficiales. En febrero de 1990, cuando ya todo había pasado, el general Stefan Kostyal, que había servido en el Directorio Político del Ejército, publicó informaciones en el sentido de que ya en 1970 Ceaucescu le había encargado una limpieza a fondo de no rumanos en las Fuerzas Armadas. Parece ser que protestó y que fue degradado por ello. Este tipo de sucesos lo llevó a confluir con el almirante Nicolae Mihai para que firmasen una carta al Comité Central. La carta provocó que Mihai fuese también degradado, mientras que Kostyal fue obligado a residir obligatoriamente en una población del interior.

viernes, enero 16, 2026

Ceaucescu (49): Arde Timisoara




Rumania, ese chollo
A la sombra de los soviéticos en flor
Quiero rendirme
El largo camino hacia el armisticio
Conspirando a toda velocidad
El golpe
Elecciones libres; o no
En contra de mi propio gobierno
Elecciones libres (como en la URSS)
El último obstáculo, el rey
Con la Iglesia hemos topado
El calvario uniate
Securitate
Yo quiero ser un colectivizador como mi papá
Stefan Foris
Patrascanu y Pauker
La caída en desgracia de Lucretiu Patrascanu
La sombra del titoísmo
Gheorghiu-Dej se queda solo
Ana Pauker, salvada por un ictus
La apoteosis del primer comunista de Rumania
Hungría
Donde dije digo…
El mejor amigo del primo de Zumosol
Pitesti
Pío, pío, que yo no he sido
Trabajador forzado por la gracia de Lenin
Los comienzos de la diferenciación
Pues yo me voy a La Mutua (china)
Hasta nunca Gheorghe
El nuevo mando
Yo no fui
Yo no soy ellos
Enemigo de sus amigos
Grandeza y miseria
De mal en peor
Esos putos húngaros
El puteo húngaro
El maldito libro transilvano
El sudoku moldavo
La fumada de Artiom Lazarev
Viva Besarabia libre (y rumana)
Primeras disidencias
Goma
Los protestantes protestan
Al líder obrero no lo quieren los obreros
Brasov
No toques a Tokes
Arde Timisoara
El derrumbador de iglesias y monasterios
Qué mal va esto
Epílogo: el comunista que quiso sorber y soplar a la vez



El 28 de noviembre, las autoridades le comunicaron a Tokes que su apelación había sido desestimada, y que debía abandonar su casa. Eso provocó una procesión constante de personas de la parroquia que le llevaban comida y otras cosas. El día designado para el desalojo, la multitud formó una cadena humana alrededor de la manzana donde vivía. El propio Tokes se asomó a una ventana, les agradeció el esfuerzo pero, acto seguido, les pidió que se marchasen.