lunes, noviembre 11, 2019

Partos (9: Craso)

Otras partes sobre los partos

Los súbditos de Seleuco
Tirídates y Artabano
Fraates y su hermano
Mitrídates
El ocaso de la Siria seléucida
Y los escitas dijeron: you will not give, I'll take
Roma entra en la ecuación
El vuelo indiferente de Sanatroeces

Parece que Mitrídates fue exitoso en la misión que se marcó, o que tal vez le marcaron los megistanes, que era recuperar la Gordiene, esto es la provincia que Pompeyo había entregado a su otrora enemigo Tigranes el armenio. Sin embargo, en materia de política interior debió de portarse como un auténtico porculo. Acabó castigando a su hermano Orodes, el co-asesino de su padre y, pocos años después de haber llegado al reinado de Partia, fue depuesto por los megistanes. Los nobles, una vez que se deshicieron de él, llamaron a Orodes, que había sido exiliado, y lo colocaron en su puesto. Mitrídates recibió el reino de Media, que gobernaría como rey tributario de Partia; pero incluso eso se lo acabó quitando Orodes poco después, lo que sugiere que el hermano seguía dando problemas.

sábado, noviembre 09, 2019

Treinta años

Treinta años hace hoy de que un rocapollas metió la pata, haciendo con ello, que diría Churchill, girar los goznes de la Historia. Lo cuento aquí.

miércoles, noviembre 06, 2019

Isabel al poder (9: lo de Fernando se va definiendo)

Otros escalones de esta escalera:

Cuando Peralta, el enviado del rey aragonés que quería pedir la mano de Isabel para Fernando, llegó a la Corte castellana, el rey y su mano (Pacheco) lo recibieron como a un lechero que trajese leche pasada. Peralta afectó sentirse muy contrito por la frialdad con que el monarca recibió su petición de mano pero, en realidad, era postureo. Aquel hombre no estaba en Castilla para negociar con Enrique porque, simple y llanamente, sabía que Enrique nunca daría su visto bueno a la boda de su medio hermana con Fernando de Aragón. Estaba allí para negociar con el trío de conspiradores que podríamos llamar la Tripe C (Carrillo, Cárdenas, Chacón) que estaba dispuesto a ciscarse en las condiciones de Guisando y casar a Isabel con o sin la anuencia real. No le fue difícil, pues Ocaña no estaba, ni lo está, lejos de Yepes, donde como sabemos el arzobispo tenía su queli.

lunes, noviembre 04, 2019

Partos (8: el vuelo indiferente de Sanatroeces)

Otras partes sobre los partos

Los súbditos de Seleuco
Tirídates y Artabano
Fraates y su hermano
Mitrídates
El ocaso de la Siria seléucida
Y los escitas dijeron: you will not give, I'll take
Roma entra en la ecuación

Quién sucedió a Mitrídates II es difícil de saber, si bien son muchas las teorías que defienden que su sucesor fue el siguiente arsácida del que tenemos noticia: Sanatroeces, Sinatroces o Sintricus. Sin embargo, otros indicios apuntan a que hubo uno, o varios reyes, entre ambos. Pero teniendo en cuenta la fuerte fidelidad arsácida de la monarquía parta, esto no hace sino pensar que, tal vez, el reino se encontró imbuido en una guerra civil entre diferentes partidarios de allegarse al trono, probablemente parientes.

miércoles, octubre 30, 2019

Isabel al poder (8: Guisando)

Otros escalones de esta escalera:

Nunca estaremos del todo ciertos, creo yo, de la sinceridad de los compromisos de Castronuño. En primer lugar, no dejaron de ser promesas hechas por un tipo que, ya de por sí, era muy amigo de decir aquello de donde dije digo, digo Diego. En segundo lugar, tenemos testimonios de que, apenas días después de aquella concertación, y ante la resistencia de la reina Juana a reunirse con él en Madrid, le juró que nunca reconocería los derechos de Isabel y que conservaría los de su hija. Pero, claro, nada nos dice que la verdad estuviese en estas promesas. Yo tiendo a pensar que las dos posiciones eran ciertas, o sea, ninguna.

lunes, octubre 28, 2019

El altar

La misa es el centro de la liturgia cristiana, y el altar es el centro de la misa. El altar es un símbolo del poder de Jesucristo quien, según nos dice el Apocalipsis, se encuentra eternamente ejerciendo su sacerdocio desde uno de carácter divino. Altares, por lo tanto, los ha habido siempre en el cristianismo, entre otras cosas porque antes del cristianismo ya existían las aras votivas y sacrifiales, también con un hondo sentimiento teológico, a las que el altar cristiano no da sino continuidad; una continuidad, sin embargo, bastante sofisticada. El altar de nuestras iglesias, en realidad, ha pasado por cuatro fases históricas, que aquí os voy a intentar relatar.

jueves, octubre 24, 2019

En el día (ejem) de Franco

He dejado este post programado para que se publique el jueves 24 a las 10,30 horas de la mañana. Confío en el gobierno de Pedro Sánchez para que se cumplan las previsiones y, precisamente a esta hora, se esté procediendo a la exhumación de los restos de Francisco Franco en el Valle de los Caídos. Si no es así, la cosa es que no tengo posibles para parar el post; así pues, espero que Sánchez y yo mismo no estemos quedando, ahora mismo, a la altura del betún.

De Franco se ha escrito mucho en este blog; tanto, que, con 1.560 posts publicados, 69 tageados como franquismo y 70 como Guerra Civil, la verdad, resultaría muy difícil colocar aquí todas las referencias. Dicho esto, colocaré dos series que dediqué en su día al periplo del general ferrolano.

El primero de los textos es el que analizó el camino de Francisco Franco hasta que obtuvo el poder, y cómo se las ingenió para mantenerlo durante cuarenta años. No creas, no fue tan fácil como parece, aunque tampoco fue tan difícil como debería haber sido. Aquí enlazas con el vigésimo y último capítulo de la serie, desde el que puedes ir adonde quieras en la misma, pues todos los anteriores están enlazados allí. En la biblioteca, anyway, también te lo puedes bajar en pdf todo entero.

El segundo texto ya está más relacionado con la tumba, pues relata cómo Franco se acabó metiendo en ella. Es, por lo tanto, el relato de su enfermedad. Aparte de que en la biblioteca, de nuevo, tenéis el texto completo en pdf, también lo podéis leer entero pinchando aquí, pues lo publiqué en megapost.

Hala, como decimos en mi tierra, a rañala.