lunes, julio 06, 2020

La Baader-Meinhof (23: sabihondos y suicidas)



1972 fue un año dificilillo para Alemania. Fue el año del arresto de la cúpula de la banda Baader-Meinhof, desde luego. Pero también fue el año en el que se celebraron los Juegos Olímpicos de Munich, y por lo tanto la acción terrorista palestina en la que se llevaron por delante a once atletas irsaelitas. En una demostración bastante clara de cómo se las gasta el Comité Olímpico Internacional, una organización que se parece a la Iglesia católica en que ha terminado por estar montada por, para, a través de, cabe y con la pasta, es que, tras aquella tragedia, los juegos continuaron. No es de extrañar, con estos mimbres, que para aplazar los de este año hayan tenido que arrastrar el escroto varios kilómetros.

viernes, julio 03, 2020

La Baader-Meinhof (22: la caída)

Éstas son todas las tomas de esta serie. Los enlaces irán apareciendo conforme se publiquen.

Sabihondos y suicidas
Sartre echa un vistazo
Estocolmo
El juicio
Mogadiscio
Epílogo: queridos siperos

Para el momento en el que los dos miembros de la Baader se habían arrastrado como culebrillas hacia el garaje, ya había en la zona una cámara de televisión pillándolo todo. El director de un programa de la televisión local llamado Tagesshau, el show del día, estaba de camino porque a las seis, en las pistas de pruebas de la Opel, se iba a intentar batir un récord de velocidad. Su olfato periodístico le dijo que todo aquel movimiento de coches y maderos no era normal. Gracias a él, y a los que vinieron después, las televisiones hicieron hasta ocho conexiones aquella mañana de lo que era, todo el mundo lo sabía ya, el asedio de Andreas Baader y Holger Meins.

miércoles, julio 01, 2020

La Baader-Meinhof (21: las bombas de Heidelberg)



La actividad de la banda siguió escalando. El 19 de mayo, entre las cuatro menos veinte y las cuatro menos cuarto de la tarde, estallaron dos bombas en los servicios del edificio Springer de Hamburgo. La explosión hirió a 17 personas, dos de ellas gravemente. Se encontraron en otros puntos del edificio tres bombas más que, por distintas razones, no habían explotado.

lunes, junio 29, 2020

La Baader-Meinhof (20: la escalada)

Éstas son todas las tomas de esta serie. Los enlaces irán apareciendo conforme se publiquen.

Las bombas de Heidelberg
La caída
Sabihondos y suicidas
Sartre echa un vistazo
Estocolmo
El juicio
Mogadiscio
Epílogo: queridos siperos


Después de haber matado a Herbert Schörner, el policía que aquella mañana tenía 32 años y dos niños pequeños que tuvieron que crecer sin padre, los atracadores del banco bávaro cambiaron de prioridades. Ya no esperarían por la caja fuerte; el tema estaba muy caliente, lo que había que hacer era salir de allí cagando melodías.

viernes, junio 26, 2020

La Baader-Meinhof (19: Kaiserlautern)

Éstas son todas las tomas de esta serie. Los enlaces irán apareciendo conforme se publiquen.

La escalada
Las bombas de Heidelberg
La caída
Sabihondos y suicidas
Sartre echa un vistazo
Estocolmo
El juicio
Mogadiscio
Epílogo: queridos siperos

En septiembre de 1970, a pesar de que el acuerdo inicial entre Huber y la Universidad de Heidelberg había llegado a su punto de expiración,  el dinero siguió llegando para el extraño experimento de aquel antisiquiatra revolucionario. Sin embargo, lo que sí hizo la Uni fue quitarle los cuatro despachos que les había facilitado. Lo cual no es de extrañar, porque para entonces el IZRU estaba lanzando “terapias” consistentes en cosas como ponerle una bomba al tren en el que iba a ir el presidente de la RFA (sic); terapia que, al parecer, no fue posible sólo porque Carmen Roll llegó tarde con la bomba.

jueves, junio 25, 2020

Normalidad

Esta entrada es para comunicaros que la semana que viene volveré a la normalidad. Mi perfil de salud aconseja que sea una vuelta por fases, pero comenzaré a experimentar más o menos la vida que tenía antes, con sus desplazamientos y sus obligaciones.

Me comprometí a publicar una entrada diaria para tratar de aliviar, levemente, las consecuencias de un confinamiento que ahora, en todo caso, ya no se produce. Así las cosas, debería volver al ritmo habitual de publicaciones los lunes y los miércoles; aunque estudiaré la posibilidad de introducir una nueva entrada los viernes, que parece que es lo lógico. En todo caso, el julio el tráfico del blog suele bajar por la gente lo lee en el curro (ejem...) y se va de vacaciones.

Tras la serie de la Baader-Meinhof, comenzaremos otra que se titula Franco y Dios. Choque de trenes. Tal vez os vayáis imaginando el tema... 

Ha sido un placer aparecer todos los días por esta ventana. En realidad, ha sido tan placentero que si las circunstancias me permitiesen seguir así, no me lo pensaría. Pero tengo la mala costumbre de comer tres veces al día, qué le vamos a hacer.

Aquí la seguimos, pues.

La Baader-Meinhof (18: el rescate)

Éstas son todas las tomas de esta serie. Los enlaces irán apareciendo conforme se publiquen.

La escalada
Kaiserlautern
Las bombas de Heidelberg
La caída
Sabihondos y suicidas
Sartre echa un vistazo
Estocolmo
El juicio
Mogadiscio
Epílogo: queridos siperos

A Röhl le dijeron de todo. En una comuna de Frankfurt le juraron que las niñas estaban en Escandinavia. En Sylt le dijeron que si en Frankfurt. Pasado un tiempo de investigaciones, finalmente logró saber que las habían enviado a Bremen. Wolfgang, su hermano, y un amigo de éste fueron allí, buscando dulcificar las cosas si las niñas estaban allí para que, al menos, no fuesen directamente entregadas a su padre. Allí averiguaron que las niñas habían sido vistas en el domicilio de un tal Jürgen Holtkamp; pero las perdieron por un cortacabeza, porque un par de horas antes de que Wolfgang llegase, dos personas vinculadas a la Baader se las habían llevado.

miércoles, junio 24, 2020

La Baader-Meinhof (17: bajo minimos)


El 19 de diciembre, toda la banda se reunió para esparragar un rato. Ruhland habría que recordar que él e Isle Stachowiack fueron los únicos que llevaron algo (una botella grande de Coca-cola y otra de coñá), pero que la mercancía fue rápidamente mutualizada, lo cual quiere decir que, como suele ocurrir, los que no habían llevado una mierda fueron los que más libaron. En esa reunión, Andreas les dijo que la banda tenía que consolidarse; tenía que ser capaz de tener más pisos francos, más medios. Más pasta. El discurso era optimista, porque estaba convencido de que iban a poder conseguirla a base de palos a bancos. Gudrun Ensslin, de hecho, dijo que, si se ponían a ello, el botín no bajaría de medio millón de marcos (para poder contextualizar el objetivo, cabe recordar que, poco tiempo antes, el matrimonio Röhl-Meinhof se había endeudado en 150.000 marcos para comprarse una casa pituca en un barrio pijo).