viernes, marzo 01, 2024

Cruzadas (25): Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 


 



La tentativa de Alicia de casar a su hija con un Commeno tenía muchísima importancia. Bizancio siempre había considerado que Antioquía era su posesión, tan sólo provisionalmente dominada por los musulmanes. Que los cruzados la arrebatasen de las manos islamitas para quedársela ellos mismos fue un golpe durísimo en Constantinopla, del que el teórico bando cristiano nunca se recuperaría. Ahora, sin embargo, el mero planteamiento del casamiento había levantado en el Bósforo la ilusión de volver a poner las cosas en su sitio.

jueves, febrero 29, 2024

Cruzadas (24): The bitch is back

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 




Fulco de Jerusalén reinó desde el 1131 hasta el 1143, y durante ese tiempo lo que hizo, básicamente, fue tratar de explotar en beneficio de sus intereses las muchas y frecuentes divisiones entre los musulmanes. Las tres perlas islamitas: Bagdad, Damasco y Cairo, eran en aquellos tiempos lugares extremadamente peligrosos para un cristiano; pero para un musulmán, dependiendo de sus creencias y de quién mandase en la ciudad en cada momento, el tema tampoco estaba mucho mejor. El mundo musulmán estaba, entonces, petado de revoluciones, rebeliones internas, problemas y problemones. Teóricamente, la media luna tenía a un campeón sólido: Zengi, a quien ya hemos conocido. Sin embargo, el caudillo se portó malamente con los territorios que fue controlando, haciéndose un Pedro Sánchez allí donde llegaba y poniendo impuestos a esto y aquello. Además, era despreciativo con los emires o reyezuelos que se encontraba, fuesen árabes o turcos selyúcidas y, claro, el personal se le rebotaba. Al fin y a la postre, fueron tantos los problemas interiores que se le presentaron que hubo de concluir que no le quedaban tropas para presentarle batalla al cristiano.

miércoles, febrero 28, 2024

Cruzadas (23): Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 




El año que murió Balduino II, es decir el 1118, un caballero procedente de Champaña, llamado Hugo de Payens. tomó la iniciativa de fundar en Jerusalén, en compañía de otros ocho compañeros, una hermandad a la vez militar y religiosa. El objetivo de la orden era procurar asistencia a los peregrinos pobres que viajaban a los santos lugares. La organización creció muy pronto, entre otras cosas porque fue apoyada sin ambages tanto por el patriarca como por el rey, que les cedió una casa al lado del palacio real, el antiguo templo de Salomón. Por esta razón, a la hermandad se la conoció como La Milicia del Templo.

martes, febrero 27, 2024

Cruzadas (22): El rey ha muerto, viva el rey

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 



 


El rey Balduino era, por así decirlo, doblemente responsable de resolver el problema de Antioquía. Lo era, en primer lugar, porque , como rey de Jerusalén, era el rey soberano de aquel territorio, como el rey de España lo era del Principado de Asturias; razón por la cual había sido ya su regente. La segunda razón era el vínculo de sangre, pues era suegro de Bohemondo II como padre que era de Alicia, la mujer de príncipe ahora muerto. Bohemondo y Alicia habían tenido una hija, Costanza, que era una niña de cuatro años.

lunes, febrero 26, 2024

Cruzadas (21): Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 



 

El Bursu había sido atabeg de Mosul antes del 1114; pero, en aquel entonces, una expedición contra los franj que salió bastante mal le había costado el puesto. Ahora había recuperado el puesto, y reaccionó con inmediatez a la llamada de los habitantes de Alepo, por lo que se apresuró a reunir una nutrida tropa. A la llegada del poderoso ejército los cruzados, siguiendo ese espíritu pragmático que como os he dicho cada vez presidía más las acciones en aquel teatro, decidieron que no tenían nada que hacer, así que empacaron las maletas y se marcharon por donde habían venido. Al-Bursuqi, por lo tanto, entró en Alepo y se quedó allí como gobernador. El gesto demostró lo erróneo del movimiento de Balduino, que no había hecho otra cosa que colocar al frente de Alepo a uno de los principales focos de poder musulmán, como era Mosul.

viernes, febrero 23, 2024

Cruzadas (20) Peligro y consolidación

Deus vult
Unos comienzos difíciles
Peregrinos en patota
Nicea y Dorylaeum
Raimondo, Godofredo y Bohemondo
El milagro de la lanza
Balduino y Tancredo
Una expedición con freno y marcha atrás
Jerusalén es nuestra
Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 


En el momento de la batalla de al-Balat era califa en Bagdad al-Mustarshid; nada más conocer las noticias, se apresuró a investir a Ilghazi con los títulos de campeón de la Fe. La suerte del vencedor, sin embargo, fue corta. Según algún testimonio, tras vencer a los franj, Ilghazi se cogió un moco brutal de bebidas fermentadas, lo que le hizo coger unas fiebres que le duraron casi un mes, Por esta razón, los turcos se tuvieron que quedar quietos parados hasta que a su jefe el borrachuzo se le pasó la hemicránea; lo que le dio tiempo a Balduino a llegar a Antioquía.

jueves, febrero 22, 2024

Cruzadas (19): La muerte de Balduino I de Jerusalén

Deus vult
Unos comienzos difíciles
Peregrinos en patota
Nicea y Dorylaeum
Raimondo, Godofredo y Bohemondo
El milagro de la lanza
Balduino y Tancredo
Una expedición con freno y marcha atrás
Jerusalén es nuestra
Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 



Comenzando el siglo XII, la expedición cruzada en Oriente Medio, que, para qué negarlo, en sus inicios había tenido mucho de locura impracticable, daba claras muestras de madurez y de consolidación. A decir verdad, un elemento importante de esta consolidación es el importante flujo de peregrinos hacia Jerusalén que las primeras conquistas animaron. Los peregrinos iban y venían; no sólo eso, sino que los propios soldados cruzados, en su mayoría, tenían el concepto de estar de servicio, es decir, soñaban con el día en que tomarían un barco para regresar a casa. Pero el flujo constante de viajeros también contenía hombres armados. En 1110, por ejemplo, el rey de Noruega, Sigurd, viajó a Jerusalén con una tropa y, desde luego, sin el menor deseo de quedarse. Sin embargo, mientras estuvo allí ayudó a Balduino a conquistar Sidón. Luego estaba la actividad de los genoveses y pisanos en la costa.