miércoles, mayo 23, 2018

lunes, mayo 21, 2018

Isabel (24: continúa el caso López)

Atenta la compañía con:

Esos tocapelotas llamados presbiterianos
Thomas Cartwright
... y estos tipos nos dan lecciones de civilización
Essex en Normandía
Las cosas salen como el orto
Las cosas salen peor que el orto


Essex estaba decidido, pues, a jugar el gran juego del poder en Inglaterra. Lo estaba a pesar de alguna decepción grande, como la negativa por parte de Isabel a su sugerencia de que nombrase Fiscal General de la Corona a Francis Bacon, muy cercano al conde. Isabel, sin embargo, recelaba del Señor Panceta, un tipo que no se mordía la lengua y que se había levantado en el Parlamento para criticar la excesiva presión fiscal de la reina. En realidad, es probable que el detalle de Bacon convenciese a Essex de que no podría subir la escalera del poder peldaño a peldaño, como era costumbre. Que se lo tendría que montar con un golpe de efecto, asunto para el cual la movida de los portugueses era perfecta.

miércoles, mayo 16, 2018

Isabel (23: el caso López)

Atenta la compañía con:

Esos tocapelotas llamados presbiterianos
Thomas Cartwright
... y estos tipos nos dan lecciones de civilización
Essex en Normandía
Las cosas salen como el orto
Las cosas salen peor que el orto


Sir Walter Ralegh escogió a un centenar de sus mejores hombres, con los cuales se aplicó a remontar el Orinoco, luchando contra la corriente, los bancos de arena, los caimanes y el sol. En medio de una nube de mosquitos y esquivando las serpientes incluso dentro de las propias embarcaciones, los ingleses llegaron a adentrarse tierra adentro hasta unos 300 kilómetros. Era una expedición muy complicada, pero sus integrantes llevaron las dificultades casi con alegría, dada la recompensa que esperaban recibir. Y, de hecho, cantaron línea: en un barranco cerca del río Caroní, un afluente del Orinoco, encontraron una piedra que consideraron tenía incrustaciones de oro puro. No tenían herramientas para separarla, pero aun así se llevaron otras piedras más pequeñas que consideraban áureas. A su regreso comprobarían que no valían una mierda.

lunes, mayo 14, 2018

Sudáfrica (8: la Comisión de la Verdad)

Ya publicados:

Los comienzos de Mandela
Biko
La transición sudafricana, sin embargo, estaba lógicamente llamada a experimentar graves tensiones por su eslabón más obvio: qué hacer con los crímenes del pasado segregacionista. El plan de Mandela era que los crímenes del pasado fuesen investigados por una Comisión de la Verdad; una comisión que, en su pensamiento, no buscaría la compensación de los delitos sino una especie de reconocimiento público de los mismos. Frederik de Klerk, quien era adjunto de Mandela en el gobierno no se olvide, rechazó de plano la idea, por considerar que sería simplemente una caza de brujas blancas y que no se preocuparía de investigar los crímenes del ANC. Además, consideraba que esa comisión de la verdad sería “coser con puntos heridas que ya estaban empezando a cicatrizar”.

miércoles, mayo 09, 2018

Sudáfrica (7: La cruda realidad)

Ya publicados:

Los comienzos de Mandela
Biko
Decimos que la frase de De Klerk fue lo más importante de la toma de posesión de Mandela. Y no lo decimos a humo de pajas porque es el mismo Mandela quien la cita en su libro autobiográfico. Esto es así porque la predicción del antiguo Gran Amo Blanco se cumplió a la perfección.

lunes, mayo 07, 2018

Sudáfrica (6: la normalización)

Ya publicados:

Los comienzos de Mandela
Biko


A Pieter Botha lo sucedió en el cargo Frederik W de Klerk, un hombre que llegó con la intención de perpetuar el sistema de apartheid. Tras un primer golpe de presión internacional, el Partido Nacional consideraba que las sanciones impuestas a Sudáfrica habían hecho ya todo el daño que podían hacer, y por eso veían el futuro con relativo optimismo. Con cierta colaboración que fuesen capaces de conseguir de los gobiernos locales negros, podrían apostar por mantener el sistema. Todo lo que hacía falta era modernizar el apartheid, ablandarlo; algo así como lo que se hizo con la dictadura en los últimos años del franquismo.

miércoles, abril 25, 2018

Isabel (22: El Dorado)

Atenta la compañía con:

Esos tocapelotas llamados presbiterianos
Thomas Cartwright
... y estos tipos nos dan lecciones de civilización
Essex en Normandía
Las cosas salen como el orto
Las cosas salen peor que el orto
Isabel envió a Robert Cecil a Dartmouth para inventariar las riquezas del barco portugués. Para cuando el hombre de la reina llegó a la costa, una parte significativa del cargamento del barco había sido vendido a precios escandalosamente bajos; pero, aun así, el cargamento era tan rico que todavía quedaba mucho. Cecil intervino, entre otras cosas, 537 toneladas de especias, ocho y media de pimienta, canela, toneladas de ébano e, incluso, encontró tres aparatosas joyas (dos cruces de oro y un broche de diamantes, éste para Felipe II) que los primeros “comercializadores” del barco habían pasado por alto. En las bodegas encontró también jarrones chinos, marfil a punta pala, tintes carísimos... vamos, la caraba.