viernes, junio 14, 2024

La primera Inglaterra (y 15): El regreso de la línea dinástica

El nacimiento de una identidad
Mi señor Bretwalda, por ahí vienen los paganos
El tema vikingo se pone serio
Alfred, el rey inglés
Vikingos a la defensiva
Un rey contestado
El rey de la superación
Una sociedad más estructurada de lo que parece
Con la Iglesia hemos topado
La apoteosis de Edward y Aethelflaed
El fin de los vascos de Northumbria
Tres cuartos de siglo sistémicos
Aethelshit
Las tristes consecuencias de que un gobernante gobierne “sea como sea”
El regreso de la línea dinástica  


 


 

Edmund, sin embargo, fue derrotado, pero no muerto. Dado que tras la batalla no volvió a haber otro resultado definitivo en los diversos enfrentamientos, Edmund y Knut se encontraron en Alney, una isla del Severn, cerca de Deerhurst y Gloucestershire. Allí acordaron dividir el reino en dos. Knut reinaría en Mercia y quizás el norte, mientras que Edmund lo haría al sur del Támesis, o sea, más o menos el viejo reino de Wessex.

jueves, junio 13, 2024

La primera Inglaterra (14): Las tristes consecuencias de que un gobernante gobierne "sea como sea"

El nacimiento de una identidad
Mi señor Bretwalda, por ahí vienen los paganos
El tema vikingo se pone serio
Alfred, el rey inglés
Vikingos a la defensiva
Un rey contestado
El rey de la superación
Una sociedad más estructurada de lo que parece
Con la Iglesia hemos topado
La apoteosis de Edward y Aethelflaed
El fin de los vascos de Northumbria
Tres cuartos de siglo sistémicos
Aethelshit
Las tristes consecuencias de que un gobernante gobierne “sea como sea”
El regreso de la línea dinástica  


 



Las crónicas nos informan de que en el año 1006 hubo algo muy parecido a una purga. El noble Wulfgeat fue embargado de todas sus riquezas, Wulfheath y Ufegeat fueron cegados, y el ealdorman Aelfhelm fue asesinado o ejecutado. Aelfhelm era el sucesor de Thored como ealdorman de un territorio siempre complejo: Northumbria, y Wulfheath y Ufegeat eran sus hijos; la imaginación, más que los datos, le hacen a uno especular con la posibilidad de que pudiesen haber apoyado algún tipo de proyecto soberanista, a los que el norte inglés era muy aficionado en aquella época. Wulfgeat era, por lo que sabemos, uno de los principales actores de la Corte.

miércoles, junio 12, 2024

La primera Inglaterra (13): Aethelshit

El nacimiento de una identidad
Mi señor Bretwalda, por ahí vienen los paganos
El tema vikingo se pone serio
Alfred, el rey inglés
Vikingos a la defensiva
Un rey contestado
El rey de la superación
Una sociedad más estructurada de lo que parece
Con la Iglesia hemos topado
La apoteosis de Edward y Aethelflaed
El fin de los vascos de Northumbria
Tres cuartos de siglo sistémicos
Aethelshit
Las tristes consecuencias de que un gobernante gobierne “sea como sea”
El regreso de la línea dinástica  


  

Los ingleses, como cualquier país que atesora una larga lista de reyes, tienen una nómina de reyes capullos, cabrones o hijos de puta; lista que suele alimentar la discusión histórica de cuál de ellos fue el peor. Debéis saber, como primera providencia, que cada vez que se hace un roster de estas características en Inglaterra, nunca falta a la cita el rey Aethelred II. De hecho, no ha de extrañar que los Windsor, por muchos hijos que tengan, nunca tengan la tentación de ponerle a un niño de su rama Aethelred. Aparte de ser un nombre muy anticuado (pero, vaya, más anticuado es Recaredo, y todavía se usa), el problema es que es un nombre sinónimo de los apelativos que para sí mismo reserva Gloucester en la shakesperiana Richard III: subtle, false and treacherous. Durante muchos siglos, el remoquete de Aethelred II entre los ingleses ha sido The Unready; algo que, en lenguaje actual, podría traducirse como El Becario.

martes, junio 11, 2024

La primera Inglaterra (12): Tres cuartos de siglo sistémicos

El nacimiento de una identidad
Mi señor Bretwalda, por ahí vienen los paganos
El tema vikingo se pone serio
Alfred, el rey inglés
Vikingos a la defensiva
Un rey contestado
El rey de la superación
Una sociedad más estructurada de lo que parece
Con la Iglesia hemos topado
La apoteosis de Edward y Aethelflaed
El fin de los vascos de Northumbria
Tres cuartos de siglo sistémicos
Aethelshit
Las tristes consecuencias de que un gobernante gobierne “sea como sea”
El regreso de la línea dinástica  


 



Echando cuentas, se hace evidente de que el rey Eadwig, cuando recibió la corona, tenía que ser un adolescente o, incluso, preadolescente. Pero ése no fue el principal problema de su corto reinado. El principal problema era que aquel chavalote era un chulo, un inmoral, y no servía para el cargo. Las crónicas nos dicen que, al día siguiente de su coronación, el arzobispo Dunstan de Glastonbury pilló al rey en la cama haciéndose un trío con su prometida y la madre de ésta. El hecho puede no ser cierto, pues Dunstan escribió estas cosas años después, cuando Eadwig lo hubo exiliado; pero lo cierto es que ese tipo de historias, si quien las relata espera que sean creídas, tienen que tener un fondo de verdad. Y la verdad es que nadie, y nadie es nadie, que escribió con posterioridad al reinado de Eadwig, parece mostrar un adarme de amabilidad hacia su figura.

lunes, junio 10, 2024

La primera Inglaterra (11): El fin de los vascos de Northumbria

El nacimiento de una identidad
Mi señor Bretwalda, por ahí vienen los paganos
El tema vikingo se pone serio
Alfred, el rey inglés
Vikingos a la defensiva
Un rey contestado
El rey de la superación
Una sociedad más estructurada de lo que parece
Con la Iglesia hemos topado
La apoteosis de Edward y Aethelflaed
El fin de los vascos de Northumbria
Tres cuartos de siglo sistémicos
Aethelshit
Las tristes consecuencias de que un gobernante gobierne “sea como sea”
El regreso de la línea dinástica  


 



Una vez que Aethelstan pudo concebirse a sí mismo como una figura real consolidada, se aplicó al que sabía era su principal reto: continuar la política de dureza de Alfred y Aethelflaed en la frontera septentrional de los sajones. En Northumbria-Herria, ese territorio que se obstinaba por ser gobernado por vikingos, y no por sajones.

viernes, junio 07, 2024

La primera Inglaterra (10): La apoteosis de Edward y Aethelflaed

El nacimiento de una identidad
Mi señor Bretwalda, por ahí vienen los paganos
El tema vikingo se pone serio
Alfred, el rey inglés
Vikingos a la defensiva
Un rey contestado
El rey de la superación
Una sociedad más estructurada de lo que parece
Con la Iglesia hemos topado
La apoteosis de Edward y Aethelflaed
El fin de los vascos de Northumbria
Tres cuartos de siglo sistémicos
Aethelshit
Las tristes consecuencias de que un gobernante gobierne “sea como sea”
El regreso de la línea dinástica  



A finales del año 914, habiendo conseguido repeler a los vikingos, Edward estaba, por fin, en condiciones de pensar más en convertirse en el rey mandante de la isla de Inglaterra. Muchos de los caudillos vikingos asumieron que el poder que había demostrado el rey sajón era muy difícil de contestar, por lo que le recomendaron a sus compatriotas establecidos en Mercia y Wessex que se decidiesen por la sumisión.

miércoles, junio 05, 2024

La primera Inglaterra (9): Con la Iglesia hemos topado

El nacimiento de una identidad
Mi señor Bretwalda, por ahí vienen los paganos
El tema vikingo se pone serio
Alfred, el rey inglés
Vikingos a la defensiva
Un rey contestado
El rey de la superación
Una sociedad más estructurada de lo que parece
Con la Iglesia hemos topado
La apoteosis de Edward y Aethelflaed
El fin de los vascos de Northumbria
Tres cuartos de siglo sistémicos
Aethelshit
Las tristes consecuencias de que un gobernante gobierne “sea como sea”
El regreso de la línea dinástica 



La Iglesia, oh casualidad, se hizo rápidamente rica. Su business model era sencillo, en Inglaterra como en cualquier otro sitio. Una vez establecido el principio general de la prevalencia del poder espiritual sobre el del siglo, resultaba fácil afirmar, con el apoyo de reyes y barones, el principio de que la Iglesia tenía derecho a cobrar impuestos. Hablamos del famoso diezmo, o del tither como lo llaman los ingleses. Sin embargo, en realidad la Iglesia no se financiaba con el diezmo; el diezmo estaba ahí para poder hacer política, sobre todo mediante el gesto de renunciar a él, o de exigirlo, de incrementarlo o de bajarlo. Para poder disponer de esa política fiscal, la Iglesia necesitaba tener otra fuente estable de ingresos; y es por ello que se convirtió en terrateniente.