viernes, octubre 08, 2021

La Guerra de las Rosas (27): La suerte está echada. O no.

 Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas  

Buckingham avanzaba por el valle del Wye, perseguido por los galeses a los que había esperado juntar a su causa. Ninguno de los refuerzos prometidos con la boca más o menos pequeña apareció. Ya muy cerca de Heresford, se dio cuenta de que el tema era una ful; así pues, se disfrazó de campesino y salió a la naja, dejando a sus tropas sin mando ni futuro. Se refugió en la casa de uno de sus parciales, Ralph Bannister, en Lacon Hall; pero fue rápidamente reconocido y entregado al cuartel de la Guardia Civil de Shropshire. Bannister recibiría semanas después del rey una de las mansiones de Buckingham en Kent, así pues las pruebas son abrumadoras en favor de la tesis de que tiró de móvil.

miércoles, octubre 06, 2021

La Guerra de las Rosas (26): Iznogud logró ser califa en lugar del califa

  Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas  


Tras dar su golpe de mano, Ricardo de Gloucester picó espuelas hacia Stony Strafford, a unos veinte kilómetros de Londres, donde se encontraba la comitiva del príncipe. Allí arrestó a otro de los nobles que lo acompañaba, Sir Tomás Vaughan, y tomó control de su sobrino. En la tarde de aquel día, que era el 30 de abril, la reina fue informada de las novedades. Si intentó acopiar una fuerza militar que le permitiese liberar a su hermano y a su hijo, pronto debió de darse cuenta de que era necedad, como canta el bolero. A muchas personas les resultaba muy difícil de entender que el hecho de que el príncipe de Gales estuviese en manos de su tío fuese un problema, máxime cuando el propio príncipe lo había nombrado su Lord Protector. Así las cosas, la reina entendió que había llegado el momento de buscar su propia seguridad. Así que cogió a todos sus hijos, incluido Ricardo, el hermano menor de Eduardo, que ya era duque de York, y huyó con ellos a la abadía de Westminster; también se llevó, por cierto, lo que pudo del tesoro de la Torre de Londres, supongo que para poder comprar voluntades.

lunes, octubre 04, 2021

La Guerra de las Rosas (25): El rey que vació Inglaterra

 Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas  


A la mañana siguiente, Fauconberg ordenó un nuevo ataque sobre la ciudad. Comenzó el día con un bombardeo. El bastardo había sacado los cañones de sus barcos y los había dispuesto en una línea que ahora batía el borde sur de la ciudad. Sin embargo, todo lo que consiguió fue que la propia artillería de la ciudad, más potente, le respondiera. Así pues, el ataque artillero falló, por lo que se pasó al ataque directo. Fue un ataque en tres puntos: el puente, Aldgate y Brishopsgate. El 12 de mayo, las principales defensas del puente habían sido ya derribadas; sin embargo, los atacantes quedaron embalsados en las cercanías de la Torre.