viernes, septiembre 04, 2026

Restauración (2): Las veleidades del serranismo

 




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La varienta inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto


El renacer de la idea de un Hohenzollern al frente de la corona de España no podría haberse producido sin el apoyo, siquiera por omisión, de cierto progresismo hispano, sinceramente preocupado por la deriva que estaba alcanzando la República. Ahora, además, la idea de Leopoldo había sido enriquecida con una alternativa: Federico Carlos, tercer hiio del príncipe Antón de Hohenlohe, y hombre curtido en muchas batallas. Para muchos españoles, Federico Carlos era un poco como un Obélix que había penetrado la apretada falange francesa, haciendo que sus centuriones volasen por los aires.

jueves, septiembre 03, 2026

Restauración (1): El huevo Káiser




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La varienta inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto


Alboreando la octava década del siglo XIX y más allá, España bien podía decir de sí misma esa frase castellana, que yo escuché tantas veces en mi infancia, que formula: “estoy como Quevedo; ni subo, ni bajo ni estoy quedo”. España era una nación que, literalmente, no era capaz de encontrarse el culo con las dos manos. El experimento llamado I República pronto mostraría sus vergüenzas. Es curioso cómo cierta historiografía española, siempre tan atenta a buscar responsables terceros de las desgracias de las etapas que les gustan; ésa que sostiene que la guerra civil española del siglo XX se explica exclusivamente por la tenuidad de las potencias democráticas y la ayuda recibida por Franco de las potencias fascistas; esa historiografía, digo, casi nunca dice nada de la I República. Esto es así, probablemente, porque en la I República es imposible encontrar más culpable del colapso que ella misma. La idea de la Restauración monárquica y borbónica es una idea que la alta nobleza española nunca abandonó,y por eso practicó una extraña forma de resistencia pasiva al rey Amadeo a base de bailar; pero con eso no se construye un cambio de régimen. El cambio de régimen que llamamos Restauración (sobre el cual escribí una pequeña introducción hace trece años, cuando la verborrea de este blog era más limitada) fue, como la guerra civil y el franquismo, el resultado de una sociedad que terminó harta del cambio. Que terminó, en afamada frase de Estanislao Figueras, “hasta los cojones de todos nosotros”.

martes, septiembre 01, 2026

Ensayos soviéticos: la KGB, después de Stalin (y 4): El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn

Raspogonim, razlampasim
Igual, o sea distinto
Viaje a la dureza
El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn 


Un dato que no tiene nada de aleatorio en toda esta movida es que las nuevas generaciones de la KGB, empezando por Shelepin y Mediochastny, vinieran del Komsomol. En todo partido político, y desde luego en los comunistas, las organizaciones de juventudes son siempre las más monolíticas y, por decirlo de alguna manera, más puramente ideológicas. Cuando Nikita Khruschev le ganó el pulso a Malenkov (y a Beria) y decidió iniciar un mandato como secretario general basado en la denuncia del estalinismo, aquellos comunistas soviéticos que creían en Stalin se refugiaron en las juventudes. En primer lugar, buena parte de los nostálgicos del estalinismo eran los que no lo habían vivido; y si hay que explicarte los porqués de este fenómeno, entonces es obvio que tú tampoco lo viviste. En segundo lugar, el estalinismo planteaba un cursus honorum comunista que era relativamente fácil de seguir, salvo que por el camino te acusaran de saboteador, claro; y muchos miembros de las juventudes no tenían muy claro cuál podría ser el futuro del Partido en manos del Gordo Cabrón. Así las cosas, el Komsomol se convirtió en el primer caldero donde se cocía el discurso conservador, relapso al cambio. Y la infestación de la KGB desde las juventudes no hizo sino extender la mancha.

lunes, agosto 31, 2026

Ensayos soviéticos: la KGB, después de Stalin (3): Viaje a la dureza

Raspogonim, razlampasim
Igual, o sea distinto
Viaje a la dureza
El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn

Las cosas como son, se daba la circunstancia de que la KGB tenía en su cúpula al tipo ideal para recuperar los tiempos de la represión. Vladimiro Semichastny era un tipo al que le iba esa marcha más que a un tonto un lapicero. Regresó, pues, a la vieja tradición hostiadora de la KGB con una sonrisa en los labios. Desde el Komsomol, Semichastny llevaba diciendo que el Partido lo que tenía que hacer era ponerse serio con sus enemigos. Y ahora se lo encargaron a él.

viernes, agosto 28, 2026

Ensayos soviéticos: la KGB, después de Stalin (2): Igual, o sea distinto

Raspogonim, razlampasim
Igual, o sea distinto
Viaje a la dureza
El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn

Aunque Khruschev trató de evitarlo, las reformas hechas sobre la KGB nunca consiguieron que dejase de ser lo que había sido la NKVD, es decir, un Estado dentro del Estado. La conspiración que descabalgó a Khruschev del poder no habría podido ser sin la KGB; y, de hecho, hoy no faltan los historiadores (y no historiadores, como yo) que coquetean con la idea de que el objetivo real del golpe de Estado no era favorecer a Breznev, sino a Shelepin. Khruschev, por otra parte, nunca consiguió tener unas buenas relaciones con la policía política.

jueves, agosto 27, 2026

Ensayos soviéticos: la KGB después de Stalin (1): Raspogonim, razlampasim

Raspogonim, razlampasim
Igual, o sea distinto
Viaje a la dureza
El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn


La Chrezvychainaia Kommissiia, normalmente conocida como Cheka, nació en 1917; y muy pronto sus integrantes fueron conocidos como chekisty, término que se traspone fácilmente al español como chekista. En la particular escala de valores del comunismo soviético, ser chekista, y sobre todo serlo de primera hora, era todo un honor y merecedor del mayor de los respetos. La razón de ello es que los chekistas de los primeros tiempos de la URSS no eran personas que matasen, sino que eran muertos. Sobre todo, antes de la consolidación del poder soviético, muchos de estos espías dejaron sus vidas por el triunfo de la revolución.

viernes, agosto 07, 2026

El rey

Ya sé que estoy de vacaciones. Pero, oye, todo lo que ha pasado en Ceuta, y muy en particular la polémica en torno a si Felpu debería haber visitado la ciudad, me han movido a escribir estas notas de urgencia. Haciendo amigos, en mi línea.

viernes, julio 24, 2026

La caída de Arias

 

Hoy empiezo mis vacaciones. Así que ya nos veremos de nuevo en septiembre.


En 1976, las cosas no estaban tan claras. Es lo que Ricardo de la Cierva llamó “el triple cortocircuito” que afectaba al concepto de moda desde la muerte de Franco: la Reforma. El primer obstáculo era la figura del primer ministro, Carlos Arias Navarro. Arias, o más bien Antonio Carro, había sido, meses atrás, el pim pam pún de los franquistas del búnker, los irredentos de la dictadura, por haber impulsado la Ley de Reforma Política que creaba asociaciones políticas e incluso pretendía que los alcaldes fuesen votados por sus vecinos. Pero eso eran cosas pasadas. Ahora que se daban cuenta de que Franco había nombrado un sucesor que no era de su palo, a los del búnker, el hombre otrora odiado se les había convertido en la última esperanza blanca. Y Arias, un franquista convencido, jugaba ese papel con fruición.

jueves, julio 23, 2026

El héroe corrupto

 

Una de las cosas que se suelen decir en defensa de la religión católica es que resulta fácil de probar su verdad: que el mensaje de Jesús es plenamente cierto lo demuestra el hecho de que la Iglesia haya sido capaz de sobrevivir a tantos malos papas. Este mismo argumento puede ser formulado de la democracia liberal estadounidense. Un régimen político que permanece básicamente incólume más de 200 años después, a pesar de haber tenido, y seguir teniendo, muchos presidentes básicamente perfectibles. En efecto, estos episodios son bastante frecuentes en la Historia de los Estados Unidos, como ya hemos tenido ocasión de ver en la serie que le hemos dedicado a este país (y que ya puedo anunciar que tendrá continuación). No obstante, la necesidad de ir a cierto ritmo quizá nos ha obligado a no detenernos algunas veces como habría sido necesario. Esto es algo que pretendo salvar en estas notas para el caso de uno de esos malos presidentes: Ulysses o Ulises S. Grant.

miércoles, julio 22, 2026

El gran dictador

Charles Spencer Chaplin, más conocido como Charlie Chaplin, es uno de los mayores creadores del cine mundial, por mucho que sus películas, hoy en día, se emitan poco; a causa, sobre todo, de la barrera que entre muchas de sus creaciones y el público actual levanta el hecho de que sean películas mudas.

martes, julio 21, 2026

El enigma Orlov

 

La guerra civil española del siglo XX tiene muchos mitos. De todos ellos, quizás el más grueso sea ése que nos dice que la ayuda militar que recibieron los contendientes fue desinteresada. Las cosas como son, los tiempos se prestan a ello, pues hoy en día, de la mano de la ciencia política y su aplicación en la comunicación pública, están muy de moda los discursos según los cuales, en las guerras, hay Estados que tienen gestos altruístas. Esta afirmación, sin embargo, es más falsa que un duro de madera. Tanto Alemania como Italia le pasaron factura al bando nacional por las ayudas recibidas, a pesar de haber sido realizadas muchas de ellas, teóricamente, por voluntarios. Y la URSS, las cosas como son, no se quedó a la zaga. Los soviéticos, a cambio de su ayuda, consiguieron dos cosas. La primera de ellas fue forrarse. La segunda fue conseguir, no sin resistencias, una influencia política total en el Estado republicano. Algo que fue extremadamente tóxico para la Historia de España, puesto que tuvo la consecuencia de hacer que en demasiadas esquinas del mundo, y sobre todo las esquinas que mandan, se tuviese la sensación, por otra parte bastante cierta, de que debían elegir entre Franco y el comunismo. Y escogieron a Franco, claro; porque la gente puede ser tonta, pero no gilipollas.

lunes, julio 20, 2026

Franco y EEUU (y 31): … Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones




Cuando Harry encontró a Frankie
El Lequerica Team
Estar, pero no estar
La cabeza caliente y los pies fríos
¿Qué somos: lyons, or huevons?
Franco se apunta un tanto
Política en revisión
Amigos sí, pero no tanto
OTAN, no
¡Ah, la canallesca!
El engaño
Esto hay que mejorarlo
Decepción
Consíguenos un poco de dinero más
Dudas americanas
Girando el gobernalle
Más dinero, papá
Puertas cerradas
OTAN, de entrada, no
Franco amaga, pero sólo amaga
Marruecos como problema
Fuera de Marruecos
¿Oposición? ¿Qué oposición?
Un artículo
¿Democracia?
La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio
Ya no somos tan amigos
Quiero la Luna
Un jarro de agua fría
Si hay que romper, se rompe
… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones



Garrigues, como no puede ser de otra manera, viajó a Estados Unidos con unas instrucciones de negociación del propio Franco. Esas instrucciones eran: tratar de alejar en lo posible a “los españoles” (esto quiere decir las grandes ciudades) de las bases, o mejor dicho las bases de los españoles; mantenimiento por parte de Estados Unidos de los gastos extraordinarios de apoyo militar a España; y obtención de un apoyo para la participación activa de España en el esquema occidental de defensa. Esto tenía que pasar por que Washington equiparase por completo a España con los aliados de la OTAN. Organización en la que, entonces, el caudillo tenía ya muy claro que no le iban a invitar a entrar.

viernes, julio 17, 2026

Franco y EEUU (30): Si hay que romper, se rompe




Cuando Harry encontró a Frankie
El Lequerica Team
Estar, pero no estar
La cabeza caliente y los pies fríos
¿Qué somos: lyons, or huevons?
Franco se apunta un tanto
Política en revisión
Amigos sí, pero no tanto
OTAN, no
¡Ah, la canallesca!
El engaño
Esto hay que mejorarlo
Decepción
Consíguenos un poco de dinero más
Dudas americanas
Girando el gobernalle
Más dinero, papá
Puertas cerradas
OTAN, de entrada, no
Franco amaga, pero sólo amaga
Marruecos como problema
Fuera de Marruecos
¿Oposición? ¿Qué oposición?
Un artículo
¿Democracia?
La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio
Ya no somos tan amigos
Quiero la Luna
Un jarro de agua fría
Si hay que romper, se rompe
… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones



El 3 de mayo, Garrigues fue llamado desde la Casa Blanca. La cita era con el general Tyler y con el presidente Kennedy. JFK estuvo claro en la entrevista: España no podía esperar de Estados Unidos, ni ayuda económica, ni un tratado de alianza como tal. El presidente, sin embargo, prometió, en tono un tanto nebuloso, ver qué podía hacer para tratar de ayudar en los problemas y retos que acuciaban a España; siempre y cuando su gobierno, dijo, recognises the political facts of life. En mi opinión, quiso decir que Franco era un rancio, y que tenía que acompasarse con los tiempos.

jueves, julio 16, 2026

Franco y EEUU (29): Un jarro de agua fría




Cuando Harry encontró a Frankie
El Lequerica Team
Estar, pero no estar
La cabeza caliente y los pies fríos
¿Qué somos: lyons, or huevons?
Franco se apunta un tanto
Política en revisión
Amigos sí, pero no tanto
OTAN, no
¡Ah, la canallesca!
El engaño
Esto hay que mejorarlo
Decepción
Consíguenos un poco de dinero más
Dudas americanas
Girando el gobernalle
Más dinero, papá
Puertas cerradas
OTAN, de entrada, no
Franco amaga, pero sólo amaga
Marruecos como problema
Fuera de Marruecos
¿Oposición? ¿Qué oposición?
Un artículo
¿Democracia?
La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio
Ya no somos tan amigos
Quiero la Luna
Un jarro de agua fría
Si hay que romper, se rompe
… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones




En la primavera de 1963, como digo probablemente influido en esto por Franco, Carrero había cambiado de opinión, como Pedro Sánchez. Ahora pensaba que los acuerdos hispano norteamericanos eran muy útiles para España. Eso sí, seguía pensando que España estaba, por así decirlo, en un peligro especialmente intenso por su situación. El almirante pensaba que la vía que acabaría explotando la URSS para lanzar la guerra en Europa sería seducir a Marruecos para que se lanzase en una guerra anticolonial contra España.

miércoles, julio 15, 2026

Franco y EEUU (28): Quiero la Luna




Cuando Harry encontró a Frankie
El Lequerica Team
Estar, pero no estar
La cabeza caliente y los pies fríos
¿Qué somos: lyons, or huevons?
Franco se apunta un tanto
Política en revisión
Amigos sí, pero no tanto
OTAN, no
¡Ah, la canallesca!
El engaño
Esto hay que mejorarlo
Decepción
Consíguenos un poco de dinero más
Dudas americanas
Girando el gobernalle
Más dinero, papá
Puertas cerradas
OTAN, de entrada, no
Franco amaga, pero sólo amaga
Marruecos como problema
Fuera de Marruecos
¿Oposición? ¿Qué oposición?
Un artículo
¿Democracia?
La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio
Ya no somos tan amigos
Quiero la Luna
Un jarro de agua fría
Si hay que romper, se rompe
… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones



La propuesta del fin práctico de la ayuda económica de los Estados Unidos a España formaba parte de una planificación más general; el presidente Kennedy quería repensar toda la ayuda exterior norteamericana en su conjunto. La idea de la nueva Administración era eliminar la enorme dispersión de estas ayudas, su concentración en un solo organismo (la poderosa AID, Agency for International Development). El cambio no sólo tenía que ser orgánico, sino también estratégico. La Casa Blanca quería centrarse en prestar dinero barato a largo plazo. Se buscaba, por lo tanto, minimizar las posibilidades de corrupción con el dinero americano.

martes, julio 14, 2026

Franco y EEUU (27): Ya no somos tan amigos




Cuando Harry encontró a Frankie
El Lequerica Team
Estar, pero no estar
La cabeza caliente y los pies fríos
¿Qué somos: lyons, or huevons?
Franco se apunta un tanto
Política en revisión
Amigos sí, pero no tanto
OTAN, no
¡Ah, la canallesca!
El engaño
Esto hay que mejorarlo
Decepción
Consíguenos un poco de dinero más
Dudas americanas
Girando el gobernalle
Más dinero, papá
Puertas cerradas
OTAN, de entrada, no
Franco amaga, pero sólo amaga
Marruecos como problema
Fuera de Marruecos
¿Oposición? ¿Qué oposición?
Un artículo
¿Democracia?
La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio
Ya no somos tan amigos
Quiero la Luna
Un jarro de agua fría
Si hay que romper, se rompe
… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones



Al fin y a la postre toda la política estadounidense respecto de España siguió girando, como es lógico, alrededor de la disponibilidad de las bases. Aunque la aparición de los misiles balísticos deterioró la calidad de las tropas desplazadas como elemento de seguridad, la dispersión de dichas tropas seguía siendo un valor añadido; y, además, la Casa Blanca valoraba el hecho lógico de que, mientras ellos ocupasen las bases, era imposible que las ocupasen otros.

lunes, julio 13, 2026

Franco y EEUU (26): La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio




Cuando Harry encontró a Frankie
El Lequerica Team
Estar, pero no estar
La cabeza caliente y los pies fríos
¿Qué somos: lyons, or huevons?
Franco se apunta un tanto
Política en revisión
Amigos sí, pero no tanto
OTAN, no
¡Ah, la canallesca!
El engaño
Esto hay que mejorarlo
Decepción
Consíguenos un poco de dinero más
Dudas americanas
Girando el gobernalle
Más dinero, papá
Puertas cerradas
OTAN, de entrada, no
Franco amaga, pero sólo amaga
Marruecos como problema
Fuera de Marruecos
¿Oposición? ¿Qué oposición?
Un artículo
¿Democracia?
La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio
Ya no somos tan amigos
Quiero la Luna
Un jarro de agua fría
Si hay que romper, se rompe
… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones



España estrenaba embajador en Washington en la persona de Mariano Yturralde. Yturralde se apresuró a solicitar una entrevista con Dean Rusk, el nuevo secretario de Estado. El embajador de Franco no se anduvo con chiquitas. Le dijo a Rusk que en Madrid la llegada de Kennedy al poder en Estados Unidos había causado nerviosismo, a pesar de tratarse de un católico (yo creo que los franquistas tenían claro que John no era el tipo de católico que eran ellos). Rusk, que  yo creo que ya conocía la situación antes de que Yturralde se la contase, le dijo que la nueva Administración no tenía la intención de hacer ninguna declaración relativa al régimen español. Es decir: no le desmintió que la actitud fuese a cambiar ahora que Eisenhower y los republicanos se habían ido a mamarla a Idaho; pero lo que sí le dijo fue que el presidente quizás chapotearía, pero no empaparía.

viernes, julio 10, 2026

Franco y EEUU (25): ¿Democracia?

 




Cuando Harry encontró a Frankie
El Lequerica Team
Estar, pero no estar
La cabeza caliente y los pies fríos
¿Qué somos: lyons, or huevons?
Franco se apunta un tanto
Política en revisión
Amigos sí, pero no tanto
OTAN, no
¡Ah, la canallesca!
El engaño
Esto hay que mejorarlo
Decepción
Consíguenos un poco de dinero más
Dudas americanas
Girando el gobernalle
Más dinero, papá
Puertas cerradas
OTAN, de entrada, no
Franco amaga, pero sólo amaga
Marruecos como problema
Fuera de Marruecos
¿Oposición? ¿Qué oposición?
Un artículo
¿Democracia?
La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio
Ya no somos tan amigos
Quiero la Luna
Un jarro de agua fría
Si hay que romper, se rompe
… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones



En 1960 hubo elecciones presidenciales en Estados Unidos. El Pardo, por mucho que no lo hiciese con mucho ruido, apostaba claramente por la presidencia de Richard Nixon, que consideraba continuista respecto de Eisenhower. Muchos estrategas en los pasillos enmoquetados del franquismo consideraban que Eisenhower estaba a punto de reblandecerse definitivamente; y que Nixon, visto como un hombre sin grandes ambiciones en la política exterior (lo que demuestra que no lo conocían) todo lo que haría sería llevar esa dinámica a sus últimas consecuencias. En un sentido contrario, Franco, que se había sentido razonablemente cómodo con los republicanos, temía que una Administración demócrata adoptase una postura más crítica respecto del régimen.

jueves, julio 09, 2026

Franco y EEUU (24): Un artículo




Cuando Harry encontró a Frankie
El Lequerica Team
Estar, pero no estar
La cabeza caliente y los pies fríos
¿Qué somos: lyons, or huevons?
Franco se apunta un tanto
Política en revisión
Amigos sí, pero no tanto
OTAN, no
¡Ah, la canallesca!
El engaño
Esto hay que mejorarlo
Decepción
Consíguenos un poco de dinero más
Dudas americanas
Girando el gobernalle
Más dinero, papá
Puertas cerradas
OTAN, de entrada, no
Franco amaga, pero sólo amaga
Marruecos como problema
Fuera de Marruecos
¿Oposición? ¿Qué oposición?
Un artículo
¿Democracia?
La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio
Ya no somos tan amigos
Quiero la Luna
Un jarro de agua fría
Si hay que romper, se rompe
… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones



En medio de este ambiente en el que el exilio republicano estaba a piques de desaparecer de los radares de las grandes cancillerías occidentales, el cisne cantó. En mayo de 1959, el leonés Félix Gordón Ordax Ordás fue invitado por el Departamento de Estado estadounidense a exponer su visión de España durante dos horas (o sea; considerando lo coñazo que era don Félix, le invitaron a hacer una breve introducción). Esto nos viene a señalar que a finales de los años cincuenta, el gobierno estadounidense todavía estaba, probablemente, preocupado por algo que Ordás ya le había dicho a los diplomáticos USA dos años antes: que el acuerdo de 1953 era ilegal porque no estaba refrendado, ni directa, ni indirectamente, por el voto de los españoles.

miércoles, julio 08, 2026

Franco y EEUU (23): ¿Oposición? ¿Qué oposición?




Cuando Harry encontró a Frankie
El Lequerica Team
Estar, pero no estar
La cabeza caliente y los pies fríos
¿Qué somos: lyons, or huevons?
Franco se apunta un tanto
Política en revisión
Amigos sí, pero no tanto
OTAN, no
¡Ah, la canallesca!
El engaño
Esto hay que mejorarlo
Decepción
Consíguenos un poco de dinero más
Dudas americanas
Girando el gobernalle
Más dinero, papá
Puertas cerradas
OTAN, de entrada, no
Franco amaga, pero sólo amaga
Marruecos como problema
Fuera de Marruecos
¿Oposición? ¿Qué oposición?
Un artículo
¿Democracia?
La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio
Ya no somos tan amigos
Quiero la Luna
Un jarro de agua fría
Si hay que romper, se rompe
… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones



Una vez más, Franco se veía en la necesidad de justificar una medida que era muy mal vista por el backbone de su poder, que siempre fue el ejército. Lo hizo a través de Castiella, alimentando las teorías del general Barroso y dibujando, en consecuencia, a un rey Mohamed sitiado por la morisma soviética que, por lo tanto, necesitaba consolidar su poder; proceso de consolidación que España quería apoyar retirando a sus tropas del país. Lo cierto es que, como ya os he dicho, para cuando Franco anunció la reducción, ésta ya se había producido. Los efectivos españoles en Marruecos no llegaban a 5.000 y, además, costaba un Congo abastecerlos.