viernes, junio 13, 2025

Viet Nam antes de Viet Nam (33) Fontainebleau bien vale unos chinos




Las primeras relaciones
Reyes y revoluciones
Nunca te fíes de un francés
Nguyen Ai Doc
Tambores de guerra
El tsunami japonés
Grandeza y miseria de la Kempeitai
El Viet Minh
Los franceses hacen lo que mejor saben hacer (no definirse)
Dang vi qui, o sea, naniyori mo hitobito
El palo y la zanahoria comunistas
Puchimones contra podemitas
Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
Orchestal manoeuvres in the dark
O pacto, o guerra
El acuerdo de 6 de marzo
Buen rollito por cojones
El Plan Cédiletxe
No nos queremos entender
Dalat
Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
Memorial de desencuentros
Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
Give the people what they want
Todas las manos todas, amigo vietnamita
No hay mus
El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
El elefante chino entró en la cacharrería 

 

 


Los vietnamitas tenían, por supuesto, un serio problema presupuestario. Como ya os he dicho, esclavos de su palabra y de la demagogia, habían abolido el impuesto personal, lo que había terminado por obligarles a imponer un impuesto llamado de Defensa Nacional, de 5 piastras por cada adulto entre 18 y 60 años. Por lo demás, una vez abolidos los impuestos indirectos sobre el alcohol y el opio, es decir la priba y la farlopa, apenas les quedaba el a modo de Impuesto de Sociedades, y el de Aduanas. Pero, claro, eso apenas servía de algo, teniendo en cuenta que las empresas estaban casi todas en las últimas.

jueves, junio 12, 2025

Viet Nam antes de Viet Nam (32): La amenaza nacionalista




Las primeras relaciones
Reyes y revoluciones
Nunca te fíes de un francés
Nguyen Ai Doc
Tambores de guerra
El tsunami japonés
Grandeza y miseria de la Kempeitai
El Viet Minh
Los franceses hacen lo que mejor saben hacer (no definirse)
Dang vi qui, o sea, naniyori mo hitobito
El palo y la zanahoria comunistas
Puchimones contra podemitas
Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
Orchestal manoeuvres in the dark
O pacto, o guerra
El acuerdo de 6 de marzo
Buen rollito por cojones
El Plan Cédiletxe
No nos queremos entender
Dalat
Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
Memorial de desencuentros
Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
Give the people what they want
Todas las manos todas, amigo vietnamita
No hay mus
El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
El elefante chino entró en la cacharrería 

 

 


A las pocas horas del incidente, el Cuu Quoc, o sea, el Mundo Obrero del Viet Minh, publicó un editorial encendido contra los “provocadores”, en una típica estrategia pío pío que yo no he sido que le es común a todas las izquierdas que en el mundo han sido, son y serán. Ah, esos benditos “incontrolados” que, en combinación con los siperos, tanto hacen por alegrar la vida de los paladines del bien común...

miércoles, junio 11, 2025

Viet Nam antes de Viet Nam (31): Calma tensa




Las primeras relaciones
Reyes y revoluciones
Nunca te fíes de un francés
Nguyen Ai Doc
Tambores de guerra
El tsunami japonés
Grandeza y miseria de la Kempeitai
El Viet Minh
Los franceses hacen lo que mejor saben hacer (no definirse)
Dang vi qui, o sea, naniyori mo hitobito
El palo y la zanahoria comunistas
Puchimones contra podemitas
Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
Orchestal manoeuvres in the dark
O pacto, o guerra
El acuerdo de 6 de marzo
Buen rollito por cojones
El Plan Cédiletxe
No nos queremos entender
Dalat
Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
Memorial de desencuentros
Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
Give the people what they want
Todas las manos todas, amigo vietnamita
No hay mus
El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
El elefante chino entró en la cacharrería 

 

La parte más sorprendente de la declaración del coronel conchinchino fue la referente a su entrevista con Maurice Thorez, líder del Partido Comunista francés y entonces vicepresidente del Consejo. Thorez, refirió Xuan, le había dicho que “el Partido Comunista no pretendía de ninguna manera ser parte del desmantelamiento de la presencia francesa en Indochina, por lo que deseo ardientemente ver la bandera de la República ondeando en todos los rincones de la Unión Francesa”. Es evidente que esa declaración era una declaración pro-conchinchina y anti-tonkinesa, y Xuan lo sabía. Y venía a decirles a los comunistas vietnamitas que ni siquiera los comunistas franceses estaban con ellos. Thorez, dijo Xuan que dijo, admitió que existían algunas reticencias a la posición de los saigoneses; pero en el Partido Socialista, no en el comunista.

martes, junio 10, 2025

Vier Nam antees de Viet Nam (30):Las inquietudes y las prisas del almirante D'Argenlieu




Las primeras relaciones
Reyes y revoluciones
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Nguyen Ai Doc
Tambores de guerra
El tsunami japonés
Grandeza y miseria de la Kempeitai
El Viet Minh
Los franceses hacen lo que mejor saben hacer (no definirse)
Dang vi qui, o sea, naniyori mo hitobito
El palo y la zanahoria comunistas
Puchimones contra podemitas
Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
Orchestal manoeuvres in the dark
O pacto, o guerra
El acuerdo de 6 de marzo
Buen rollito por cojones
El Plan Cédiletxe
No nos queremos entender
Dalat
Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
Memorial de desencuentros
Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
Give the people what they want
Todas las manos todas, amigo vietnamita
No hay mus
El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
El elefante chino entró en la cacharrería 

 



Evidentemente, la salida de una situación colonial siempre genera puntos de conflicto y fricción. Los vietnamitas estaban dispuestos a conceder a los franceses una situación de privilegio como socios del país, entre otras cosas porque en ese momento, y sobre todo tras haberse enfrentado a los chinos, no tenían otro mirlo blanco cerca. Pero eso no quiere decir que no quisieran revisar diversas situaciones derivadas a la pasada asimetría jurídica; especialmente, algunos títulos de propiedad. Demandaban, asimismo, que tanto dirección de la Administración como de las empresas públicas fuese vietnamita; y que el Estado fuese beneficiario de los excedentes generados por las concesiones de servicios públicos.

lunes, junio 09, 2025

Viet Nam antes de Viet Nam (29): Dalat




Las primeras relaciones
Reyes y revoluciones
Nunca te fíes de un francés
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El tsunami japonés
Grandeza y miseria de la Kempeitai
El Viet Minh
Los franceses hacen lo que mejor saben hacer (no definirse)
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Puchimones contra podemitas
Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
Orchestal manoeuvres in the dark
O pacto, o guerra
El acuerdo de 6 de marzo
Buen rollito por cojones
El Plan Cédiletxe
No nos queremos entender
Dalat
Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
Memorial de desencuentros
Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
Give the people what they want
Todas las manos todas, amigo vietnamita
No hay mus
El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
El elefante chino entró en la cacharrería 




En esta atmósfera de buen rollo total fue como se abrió, el 17 de abril de 1946, en el Liceo Yersin de Dalat, la denominada conferencia preparatoria franco-vietnamita, normalmente conocida (por quienes la conocen, claro) como conferencia de Dalat. La sesión inaugural fue presidida por el almirante D'Argenlieu en solitario, ya que Ho Chi Minh no se presentó.

viernes, junio 06, 2025

Viet Nam antes de Viet Nam (28): No nos queremos entender




Las primeras relaciones
Reyes y revoluciones
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Nguyen Ai Doc
Tambores de guerra
El tsunami japonés
Grandeza y miseria de la Kempeitai
El Viet Minh
Los franceses hacen lo que mejor saben hacer (no definirse)
Dang vi qui, o sea, naniyori mo hitobito
El palo y la zanahoria comunistas
Puchimones contra podemitas
Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
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O pacto, o guerra
El acuerdo de 6 de marzo
Buen rollito por cojones
El Plan Cédiletxe
No nos queremos entender
Dalat
Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
Memorial de desencuentros
Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
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D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
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Todas las manos todas, amigo vietnamita
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El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
El elefante chino entró en la cacharrería 



El día 8, la Prensa de Hanoi anunció a bombo y platillo el viaje de Hoang Quoc Viet y Huyn Van Tieng al sur. Horas antes, en un discurso, Giap había dejado claro que su misión era retomar el control de la resistencia en el sur para el Viet Minh. Estas intenciones, sin embargo, se toparon con Leclerc. El francés aceptó que había un pacto y que ese pacto suponía el cese de hostilidades. Pero más allá, explicó, que los problemas derivados del cese, en el sur, se resolverían de forma propia. Esto suponía, por lo tanto, que los hombres armados procedentes del Tonkin serían repatriados con sus armas; y que, consiguientemente, los vietnamitas armados que habrían de colaborar con los franceses deberían ser gente del sur. Las bandas armadas, ajenas pues a las tropas vietnamitas legales, serían perseguidas como lo que eran para los franceses, es decir, puros y simples delincuentes. Y, remachó, en el ámbito político, sí, habría un referendo en la Conchinchina; pero Hanoi no tocaba pito en él.

jueves, junio 05, 2025

Viet Nam antes de Viet Nam (27): El Plan Cédiletxe




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Reyes y revoluciones
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Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
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Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
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Francia está a otras cosas
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Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
Give the people what they want
Todas las manos todas, amigo vietnamita
No hay mus
El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
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Ho Chi Minh, consciente de que un radical siempre puede ser superado en su radicalismo por otros que sepan aprovechar las situaciones de debilidad, se aplicó en aquellas horas, apoyándose en el reciente comienzo de la vida política normal, por así decirlo, del gobierno de unión nacional, para arrancarle a todos los partidos un compromiso de tregua que, de paso, pavimentase la puesta en marcha del acuerdo. Lo que no pudo evitar, sin embargo, fue que Leclerc se dejase llevar por una impresión de fuerza, en parte cierta, en parte falsa. El general francés, efectivamente, era consciente de que había evitado una situación potencialmente muy peligrosa. Había logrado finalmente desembarcar en Hai Phong de forma pacífica; había logrado el acuerdo con los chinos; y, consecuentemente, ahora se quedaba el poder francés enfrente del gobierno de unión nacional.

miércoles, junio 04, 2025

Viet Nam antes de Viet Nam (26): Buen rollito por cojones




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El tsunami japonés
Grandeza y miseria de la Kempeitai
El Viet Minh
Los franceses hacen lo que mejor saben hacer (no definirse)
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El palo y la zanahoria comunistas
Puchimones contra podemitas
Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
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O pacto, o guerra
El acuerdo de 6 de marzo
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Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
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Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
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Todas las manos todas, amigo vietnamita
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El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
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La ocasión perdida
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A Giap lo sucedió en la tribuna Vu Hong Khanh, el líder del VNQDD y cosignatario del acuerdo. Hizo un discurso sin grandes novedades, básicamente los puntos que ya había tocado su antecesor en el uso de la palabra, y en general torpón y atropellado. Se diría que el líder nacionalista no quería estar ahí y, además, sabía bien que la audiencia no le iba a aplaudir. Después, en un golpe de efecto, apareció Ho Chi Minh, que fue aclamado por las masas.

martes, junio 03, 2025

Viet Nam antes de Vier Nam (25): El acuerdo de 6 de marzo

 




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Los franceses hacen lo que mejor saben hacer (no definirse)
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El palo y la zanahoria comunistas
Puchimones contra podemitas
Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
Orchestal manoeuvres in the dark
O pacto, o guerra
El acuerdo de 6 de marzo
Buen rollito por cojones
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No nos queremos entender
Dalat
Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
Memorial de desencuentros
Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
Give the people what they want
Todas las manos todas, amigo vietnamita
No hay mus
El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
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En las mismas horas en las que el Viet Minh propiciaba el movimiento estratégico de adelantar la reunión de la Asamblea vietnamita y dejarlo todo pues perfectamente apañado para poder proceder a un acuerdo que ya no sería sólo suyo, las negociaciones propiamente dichas avanzaban; pero avanzaban a paso de tortuga, para desesperación de Sainteny y Pignon. Ho Chi Minh, claramente, se sentía cada vez más fuerte, una vez que tenía el respaldo chino que, en realidad, era repugnancia china hacia la posibilidad de que los franceses saliesen especialmente reforzados de aquellas negociaciones.

lunes, junio 02, 2025

Viet Nam antes de Viet Nam (24): O pacto, o guerra




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El palo y la zanahoria comunistas
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Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
Orchestal manoeuvres in the dark
O pacto, o guerra
Buen rollito por cojones
El acuerdo de 6 de marzo
El Plan Cédiletxe
No nos queremos entender
Dalat
Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
Memorial de desencuentros
Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
Give the people what they want
Todas las manos todas, amigo vietnamita
No hay mus
El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
El elefante chino entró en la cacharrería 



Los franceses tenían una condición más, una condición, digamos, de imagen pública. Sainteny le dejó bien claro a Ho Chi Minh que la firma de acuerdo para el futuro del Viet Nam no podía firmarse únicamente con el Viet Minh; en la firma debían estar presentes todas las fuerzas políticas indochinas. Con esta condición, paradójicamente, al Viet Minh y a su líder les venía Dios a ver. Ho Chi Minh no tenía ningunas ganas de asumir personalmente un acuerdo como el que se dibujaba, que tenía muchos elementos complejos de vender internamente. De hecho, Ho le había insinuado a Sainteny que quizás no sería él quien firmase el acuerdo; con lo que el francés había asumido, aunque Ho nunca lo dijo así, que sería Vinh Thuy, de soltera emperador Bao Dai. Una solución de ese tenor tenía para Ho Chi Minh la gran ventaja de vencer la resistencia del Tong Bo, que no quería aparecer como responsable de un pacto así.

viernes, mayo 30, 2025

Viet Nam antes de Viet Nam (23): Orchestal manoeuvres in the dark




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Nunca te fíes de un francés
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Tambores de guerra
El tsunami japonés
Grandeza y miseria de la Kempeitai
El Viet Minh
Los franceses hacen lo que mejor saben hacer (no definirse)
Dang vi qui, o sea, naniyori mo hitobito
El palo y la zanahoria comunistas
Puchimones contra podemitas
Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
Orchestal manoeuvres in the dark
O pacto, o guerra
Buen rollito por cojones
El acuerdo de 6 de marzo
El Plan Cédiletxe
No nos queremos entender
Dalat
Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
Memorial de desencuentros
Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
Give the people what they want
Todas las manos todas, amigo vietnamita
No hay mus
El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
El elefante chino entró en la cacharrería 



Leclerc, por lo demás, andaba corto de efectivos, aunque el Ministerio de la Defensa Nacional había ordenado ya el envío a Indochina de la conocida como III DIC y la Brigada de Madagascar. En Saigón, la tercera oficina del Estado Mayor, al cargo del coronel Lecomte (que podría ser Pierre Lecomte, pero no estoy seguro) trataba de acopiar todos los efectivos que podía.

miércoles, mayo 28, 2025

Viet Nam antes de Viet Nam (22): El problema de las tres mareas




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Nunca te fíes de un francés
Nguyen Ai Doc
Tambores de guerra
El tsunami japonés
Grandeza y miseria de la Kempeitai
El Viet Minh
Los franceses hacen lo que mejor saben hacer (no definirse)
Dang vi qui, o sea, naniyori mo hitobito
El palo y la zanahoria comunistas
Puchimones contra podemitas
Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
Orchestal manoeuvres in the dark
O pacto, o guerra
Buen rollito por cojones
El acuerdo de 6 de marzo
El Plan Cédiletxe
No nos queremos entender
Dalat
Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
Memorial de desencuentros
Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
Give the people what they want
Todas las manos todas, amigo vietnamita
No hay mus
El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
El elefante chino entró en la cacharrería 





Aunque el distanciamiento de los EEUU era una mala noticia, el Viet Minh pudo resarcirse de ella. La razón fue el pragmatismo chino. Los chinos habían llegado a Viet Nam convencidos de que debían apoyar a las formaciones que, al fin y al cabo, tenían perfiles parecidos al del Kuomintang. Chang Kai Chek, sin embargo, era, por encima de todo, una persona extraordinariamente pragmática; era capaz de tomar de su peor enemigo cualquier elemento que le ayudase. La prioridad de los chinos era la misma que la que había sido la de los japoneses: eliminar la influencia francesa en el área. Y pronto Siao Wen se dio cuenta de que para esa labor era mucho más valioso el Vier Minh que ningún otro elemento local.

martes, mayo 27, 2025

Viet Nam antes de Viet Nam (21): El factor USA




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Reyes y revoluciones
Nunca te fíes de un francés
Nguyen Ai Doc
Tambores de guerra
El tsunami japonés
Grandeza y miseria de la Kempeitai
El Viet Minh
Los franceses hacen lo que mejor saben hacer (no definirse)
Dang vi qui, o sea, naniyori mo hitobito
El palo y la zanahoria comunistas
Puchimones contra podemitas
Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
Orchestal manoeuvres in the dark
O pacto, o guerra
Buen rollito por cojones
El acuerdo de 6 de marzo
El Plan Cédiletxe
No nos queremos entender
Dalat
Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
Memorial de desencuentros
Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
Give the people what they want
Todas las manos todas, amigo vietnamita
No hay mus
El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
El elefante chino entró en la cacharrería 


En las vísperas de las elecciones, Hanoi se convirtió en una ciudad sin ley. Militantes pero, sobre todo, sicarios contratados especialmente para la ocasión, se enfrentaban en las calles ante la impotencia o la indiferencia de cualquier posible fuerza de seguridad. Entre el 22 y el 31 de diciembre, 9 franceses desaparecieron, sin que se haya vuelto a saber de ellos, y ya parece que no los van a devolver. El Viet Minh reaccionó tratando de convertirse en la fuerza de seguridad policial de la ciudad, lo cual con seguridad no es que le hubiera permitido traer la paz sino su propia guerra; sin embargo, no lo consiguió , fuertemente contraprogramado como se encontró por una alianza entre las fuerzas nacionalistas y los servicios secretos chinos.

lunes, mayo 26, 2025

Viet Nam antes de Viet Nam (20): El factor chino




Las primerasrelaciones
Reyes y revoluciones
Nunca te fíes de un francés
Nguyen Ai Doc
Tambores de guerra
El tsunami japonés
Grandeza y miseria de la Kempeitai
El Viet Minh
Los franceses hacen lo que mejor saben hacer (no definirse)
Dang vi qui, o sea, naniyori mo hitobito
El palo y la zanahoria comunistas
Puchimones contra podemitas
Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
Orchestal manoeuvres in the dark
O pacto, o guerra
Buen rollito por cojones
El acuerdo de 6 de marzo
El Plan Cédiletxe
No nos queremos entender
Dalat
Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
Memorial de desencuentros
Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
Give the people what they want
Todas las manos todas, amigo vietnamita
No hay mus
El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
El elefante chino entró en la cacharrería 


 


Una portada bastante famosa de una revista política americana de campanillas hablaba, en los años cuarenta, de los cuatro grandes árbitros del nuevo orden poítico mundial, que eran; Roosevelt, Stalin, Churchill... y Chang Kai Chek. A pesar de que el Kuomintang siempre tuvo muchas conexiones con los soviéticos, especialmente en el ámbito organizativo y estratégico, el nacionalismo chino anti imperial siempre fue la apuesta de occidente para crear un nuevo orden en Asia; y por ello era sólo cuestión de tiempo que los chinos se implicasen en los asuntos annamitas, contando para ello con la bendición, más o menos connotada, tanto de soviéticos como de capitalistas.

viernes, mayo 23, 2025

Viet Nam antes de Viet Nam (19): Echa el freno, Madaleno

 




Las primerasrelaciones
Reyes y revoluciones
Nunca te fíes de un francés
Nguyen Ai Doc
Tambores de guerra
El tsunami japonés
Grandeza y miseria de la Kempeitai
El Viet Minh
Los franceses hacen lo que mejor saben hacer (no definirse)
Dang vi qui, o sea, naniyori mo hitobito
El palo y la zanahoria comunistas
Puchimones contra podemitas
Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
Orchestal manoeuvres in the dark
O pacto, o guerra
Buen rollito por cojones
El acuerdo de 6 de marzo
El Plan Cédiletxe
No nos queremos entender
Dalat
Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
Memorial de desencuentros
Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
Give the people what they want
Todas las manos todas, amigo vietnamita
No hay mus
El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
El elefante chino entró en la cacharrería 


Era, pues, momento de aparcar la revolución social. Los comunistas, con esa capacidad quintaesenciada por su principal ideólogo, Vladimiro Lenin, de decir una cosa ahora, la contraria dentro de dos meses y una tercera que desmiente a las dos anteriores una semana más tarde, con el mismo papo que llevaban meses diciendo que o libertad social o nada, dijeron que, bueno, lo que en realidad importante era ser independientes. Ho Chi Minh dio una instrucción clara: todos los dirigentes del Viet Minh debían luchar contra sus propios excesos; necesitaban a los vietnamitas de su parte.

jueves, mayo 22, 2025

Viet Nam antes de Viet Nam (18): Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista




Las primerasrelaciones
Reyes y revoluciones
Nunca te fíes de un francés
Nguyen Ai Doc
Tambores de guerra
El tsunami japonés
Grandeza y miseria de la Kempeitai
El Viet Minh
Los franceses hacen lo que mejor saben hacer (no definirse)
Dang vi qui, o sea, naniyori mo hitobito
El palo y la zanahoria comunistas
Puchimones contra podemitas
Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
Orchestal manoeuvres in the dark
O pacto, o guerra
Buen rollito por cojones
El acuerdo de 6 de marzo
El Plan Cédiletxe
No nos queremos entender
Dalat
Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
Memorial de desencuentros
Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
Give the people what they want
Todas las manos todas, amigo vietnamita
No hay mus
El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
El elefante chino entró en la cacharrería 


 


Contrariamente a lo que al menos parte de los franceses consideraban, el espíritu independentista en Viet Nam no sólo era generalizado, sino muy intenso. La convicción entre la población local en el sentido de que el final de la segunda guerra mundial, y la avenida de un nuevo orden mundial, debía incluir su libertad y autonomía nacional, era compartida por casi todos. Los vietnamitas creían en su llamado Comité de Liberación, entre otras cosas porque, en ese momento, era un órgano que cuando menos tenía una cierta apariencia representativa; un trampantojo de diversidad ideológica que, en realidad, no era tal.

miércoles, mayo 21, 2025

Viet Nam antes de Viet Nam (17): Francés busca indochino razonable




Las primerasrelaciones
Reyes y revoluciones
Nunca te fíes de un francés
Nguyen Ai Doc
Tambores de guerra
El tsunami japonés
Grandeza y miseria de la Kempeitai
El Viet Minh
Los franceses hacen lo que mejor saben hacer (no definirse)
Dang vi qui, o sea, naniyori mo hitobito
El palo y la zanahoria comunistas
Puchimones contra podemitas
Aliados a pelo puta
Franceses y comunistas chapotean para no ahogarse
Vietnamitas listos + británicos estúpidos + periodistas gilipollas = muertos a decenas
Si tu ne voulais pas de bouillon, voici deux tasses
Francés busca indochino razonable
Los problemas del comunismo que se muestra demasiado comunista
Echa el freno, Madaleno
El factor chino
El factor USA
El problema de las tres mareas
Orchestal manoeuvres in the dark
O pacto, o guerra
Buen rollito por cojones
El acuerdo de 6 de marzo
El Plan Cédiletxe
No nos queremos entender
Dalat
Las inquietudes y las prisas del almirante D’Argenlieu
Calma tensa
La amenaza nacionalista
Fontainebleau bien vale unos chinos
Francia está a otras cosas
Memorial de desencuentros
Maniobras orquestales en la oscuridad (sí, otra vez)
El punto más bajo de la carrera de Ho Chi Minh
Marchemos todos, yo el primero, por la senda dictatorial
El doctor Trinh, ese pringao
Allez les bleus des boules!
D’Argenlieu recibe una patada en el culo de De Gaulle
París no se entera
Si los Charlies quieren pelea, la tendrán
Give the people what they want
Todas las manos todas, amigo vietnamita
No hay mus
El comunista le come la tostada al emperador
El momento del general Xuan
Conditio sine qua non con un francés: cobra siempre por adelantado
La ocasión perdida
El elefante chino entró en la cacharrería 



Resulta bastante dificil adverar los quién y los qué de la posición francesa sobre Indochina en ese momento. Existen indicios de que el almirante D'Argenlieu tenía serias intenciones descolonizadoras, y que incluso tenía pergeñados algunos discursos en ese sentido. Esas palabras, si existieron, nunca fueron pronunciadas. El almirante quedó muy pronto subsumido dentro de la estrecha camarilla francesa de Conchinchina. El militar estaba bien guardado por su jefe de gabinete, el ingeniero Louis-Arthur Longeaux. También estaba el consejero político del almirante, Albert Torel. Y, por supuesto, Cédile, un hombre a quien los demás sobrepasaban en conocimiento sobre la zona, pero que aportaba un sincero planteamiento liberal.