viernes, abril 12, 2024

Stalin-Beria. 2: Las purgas y el Terror (3): La Constitución más democrática del mundo

 El día que Leónidas Nikolayev fue el centro del mundo
Los dos decretos que nadie aprobó
La Constitución más democrática del mundo
El Terror a cámara lenta
La progresiva decepción respecto de Francia e Inglaterra
Stalin y la Guerra Civil Española
Gorky, ese pánfilo
El juicio de Los Dieciséis
Las réplicas del primer terremoto
El juicio Piatakov
El suicidio de Sergo Ordzonikhidze
El calvario de Nikolai Bukharin
Delaciones en masa
La purga Tukhachevsky
Un macabro balance
Esperando a Hitler desesperadamente
La URSS no soporta a los asesinos de simios
El Gran Proyecto Ruso
El juicio de Los Veintiuno
El problema checoslovaco
Los toros desde la barrera
De la purga al mando
Los poderes de Lavrentii
El XVIII Congreso
El pacto Molotov-Ribentropp
Los fascistas son ahora alemanes nacionalsocialistas
No hay peor ciego que el que no quiere ver
Que no, que no y que no


Por supuesto, la muerte de Kirov y el correspondiente lanzamiento de las purgas también tuvo su réplica en la Georgia de Lavrentii Beria. En primer lugar, hay que decir que la historiografía no descarta ni de coña que Beria tuviese algo que ver en el asesinato. En primer lugar, durante todo el año 1934 las visitas de Beria a Yagoda en Moscú se hicieron inusitadamente frecuentes. El segundo detalle que inquieta a los historiadores es que quien quizás era el mejor amigo de Kirov en la cúpula comunista, el georgiano Sergo Ordzonikhidze, visitó su tierra en noviembre de 1934, y adquirió una extraña enfermedad que lo sacó del circuito justo en las jornadas en las que Kirov la espichó. El 6 de noviembre, Ordzonikhidze, Beria y Bagirov cenaron en el apartamento de éste último en Bakú. 48 horas después, estaba sufriendo de graves hemorragias estomacales. Así las cosas, teniendo previsto regresar a Moscú a mediados de noviembre, tuvo que quedarse en Tibilisi, por orden de Stalin, hasta finales de mes. Ordzonikhidze no formó parte del grupo de dirigentes comunistas que viajó a Leningrado para esclarecer el asesinato de Kirov. Los doctores nunca supieron explicar qué le había pasado.

jueves, abril 11, 2024

Stalin-Beria. 2: Las purgas y el Terror (2): Los dos decretos que nadie aprobó

El día que Leónidas Nikolayev fue el centro del mundo
Los dos decretos que nadie aprobó
La Constitución más democrática del mundo
El Terror a cámara lenta
La progresiva decepción respecto de Francia e Inglaterra
Stalin y la Guerra Civil Española
Gorky, ese pánfilo
El juicio de Los Dieciséis
Las réplicas del primer terremoto
El juicio Piatakov
El suicidio de Sergo Ordzonikhidze
El calvario de Nikolai Bukharin
Delaciones en masa
La purga Tukhachevsky
Un macabro balance
Esperando a Hitler desesperadamente
La URSS no soporta a los asesinos de simios
El Gran Proyecto Ruso
El juicio de Los Veintiuno
El problema checoslovaco
Los toros desde la barrera
De la purga al mando
Los poderes de Lavrentii
El XVIII Congreso
El pacto Molotov-Ribentropp
Los fascistas son ahora alemanes nacionalsocialistas
No hay peor ciego que el que no quiere ver
Que no, que no y que no


El 2 de diciembre, llegaron a Moscú, en el mismo tren, Stalin, Zhdanov, Molotov, Voroshilov, Yezhov, Yagoda, Vyshinsky y otros de parecido jaez. Stalin se bajó del tren en silencio, se plantó delante de Medved, y lo abofeteó en público. Luego se volvió hacia Formin para que le informase. El equipo de dirigentes fue al hospital donde a Kirov le habían hecho la autopsia la noche anterior, y luego al Smolny. Allí, Stalin interrogó a Medved, a Nikolaev y a su mujer. Nikolaev, aparentemente, no reconoció a Stalin inicialmente; pero cuando lo hizo se puso histérico. Según la Shvernik, cuando Stalin le preguntó por qué había hecho lo que había hecho, Nikoaev cayó de hinojos y juró que había sido por orden del Partido. Algunas versiones sostienen que dijo: vy zhe sami mne..., o sea, algo así como: “pero, tú me dijiste...”; y que los agentes de la NKVD lo callaron de una hostia.

miércoles, abril 10, 2024

Stalin-Beria. 2: Las purgas y el Terror (1): El día que Leónidas Nikolayev fue el centro del mundo

El día que Leónidas Nikolayev fue el centro del mundo
Los dos decretos que nadie aprobó
La Constitución más democrática del mundo
El Terror a cámara lenta
La progresiva decepción respecto de Francia e Inglaterra
Stalin y la Guerra Civil Española
Gorky, ese pánfilo
El juicio de Los Dieciséis
Las réplicas del primer terremoto
El juicio Piatakov
El suicidio de Sergo Ordzonikhidze
El calvario de Nikolai Bukharin
Delaciones en masa
La purga Tukhachevsky
Un macabro balance
Esperando a Hitler desesperadamente
La URSS no soporta a los asesinos de simios
El Gran Proyecto Ruso
El juicio de Los Veintiuno
El problema checoslovaco
Los toros desde la barrera
De la purga al mando
Los poderes de Lavrentii
El XVIII Congreso
El pacto Molotov-Ribentropp
Los fascistas son ahora alemanes nacionalsocialistas
No hay peor ciego que el que no quiere ver
Que no, que no y que no


[Recordad que venimos de una primera serie sobre el tema, que terminaba, precisamente, en la muerte de Sergei Kirov]


La terquedad de Sergei Kirov hizo que su asesinato, muy probablemente diseñado para producirse en Moscú, hubiera de producirse en Leningrado. Esto obligó a Stalin, o más precisamente a Yagoda, a buscar a alguien en la ciudad rusa que pudiera encargarse del trabajo. Ese alguien sería Iván Vasilievitch Zaporozhets.

martes, abril 09, 2024

Curso de arriano upper-intermediate (y 6): Eudoxianos, apolinarianos y pneumatomachi

El sabelianismo
Samosatenses, fotinianos, patripasianos
Arrio
Más Arrio
Semiarrianos, anomoeanos, aecianos, eunomianos y acacianos
Eudoxianos, apolinarianos y pneumatomachi




Ya estamos prácticamente al final del curso de arriano upper-intermediate. En este punto, acaricias ya el diploma que, desde luego, te estás ganando con la paciencia que derrochas leyendo estas mierdas. Aún, sin embargo, nos queda alguna que otra cosita que tratar para terminar de apuntalar conocimientos.

lunes, abril 08, 2024

Curso de arriano upper-intermediate (5): Semiarrianos, anomoeanos, aecianos, eunomianos y acacianos

El sabelianismo
Samosatenses, fotinianos, patripasianos
Arrio
Más Arrio
Semiarrianos, anomoeanos, aecianos, eunomianos y acacianos
Eudoxianos, apolinarianos y pneumatomachi



El principal problema para los semiarrianos no fueron, o no fueron en ese momento, los ortodoxos. Fueron los arrianos puros, por así llamarlos. En el tiempo de Constancio, en Antioquía se produjo un movimiento conservador, defensor de las esencias de Arrio, que generó los movimientos del aecianismo y el eunomianismo. La aparición de los CDR arrianos no hizo mucho en favor del movimiento, que acusó el golpe, en realidad, para siempre.

viernes, abril 05, 2024

Curso de arriano upper-intermediate (4): Más Arrio

El sabelianismo
Samosatenses, fotinianos, patripasianos
Arrio
Más Arrio
Semiarrianos, anomoeanos, aecianos, eunomianos y acacianos
Eudoxianos, apolinarianos y pneumatomachi



En ese tiempo, además, Hilario de Poitiers, el campeón de la ortodoxia en occidente, trató de reaccionar a la pujanza semiarriana en su territorio mediante las negociaciones para alcanzar algún tipo de pacto en oriente que los debilitase; pacto que se basaba, sobre todo, en la aceptación por parte de los heréticos del principio de la homoousion. Desde ese momento hasta la muerte de Constancio, en el 361, se sucedieron los concilios, normalmente con diferentes propuestas de Credo adjuntas; algunas semiarrianas, otras homoeanas, otras anomoeanas. Es decir: el arrianismo se imponía, pero esa imposición se hacía desde la división, por lo que se puede decir que, cuando menos en parte, moría de éxito, pues no podía ofrecer algo que es fundamental para cualquier Iglesia, teniendo en cuenta que toda Iglesia es, por definición, un business model: unidad en la gestión.

jueves, abril 04, 2024

Curso de arriano upper-intermediate (3): Arrio

El sabelianismo
Samosatenses, fotinianos, patripasianos
Arrio
Más Arrio
Semiarrianos, anomoeanos, aecianos, eunomianos y acacianos
Eudoxianos, apolinarianos y pneumatomachi



Arrio, según escribieron sus oponentes, comenzó a difundir sus canciones levemente eróticas, pero cargadas de sentido teológico, entre marineros y mineros. Gente de baja estofa, pues. Pero no fueron los únicos que le siguieron. Los obispos Teodoto de Laodicea y Patrófilo de Escitópolis se apuntaron a su arrianismo. De hecho, Arrio salió a hombros de un sínodo de obispos bitinios. Arrio, por lo demás, trataba de convencer a quien le escuchaba de que sus diferencias con Alejandro de Alejandría eran meramente de matiz; defendiendo estas ideas fue como consiguió ser aceptado en muchas iglesias.

miércoles, abril 03, 2024

Curso de arriano upper-intermediate (2): Samosatenses, fotinianos, patripasianos

El sabelianismo
Samosatenses, fotinianos, patripasianos
Arrio
Más Arrio
Semiarrianos, anomoeanos, aecianos, eunomianos y acacianos
Eudoxianos, apolinarianos y pneumatomachi



Vayamos con la lección 2 del curso de arriano upper-intermediate. Antes he dicho que un monarquiano que perseverase en sus ideas, lo más probable es que terminase siendo arriano, sabeliano o samosatense. Hablemos ahora de lo que significa este último término.

martes, abril 02, 2024

Curso de arriano upper-intermediate (1): El sabelianismo

El sabelianismo
Samosatenses, fotinianos, patripasianos
Arrio
Más Arrio
Semiarrianos, anomoeanos, aecianos, eunomianos y acacianos
Eudoxianos, apolinarianos y pneumatomachi


 

Hola.

Si estás leyendo esto, es porque estás empeñado en sacarte el nivel B2 de arriano upper-intermediate. Enhorabuena, porque, una vez que has dado el paso de interesarte por estas cosas, lo más probable es que no te arrepientas. Eso sí, desde aquí voy a decirte algo: el camino no es fácil. Un arriano upper-intermediate tiene que recorrer un camino muy largo. Por eso, en este curso te vamos a enseñar arrianismo; pero también: semi-arrianismo, amoeanismo, acacianismo, eudoxianismo, apolinarismo, monarquianismo, photinianismo, o macedonianismo. Al finalizar el curso, además de recoger tu diploma, podrás tomar una decisión sobre cuál es tu escuela arriana,  o incluso no arriana, preferida, puesto que nosotros no somos Francisquitos; si quieres profesar alguna herejía de los primeros tiempos de la Iglesia, podrás elegir con libertad. Aquí cada uno toma la decisión que le apetece sobre la naturaleza del Hijo de Dios.

viernes, marzo 22, 2024

Milenarismo

(Con esta crónica, me abro; santas vacaciones para todos)



De la Edad Media europea se dicen muchos meconios, alguno de los cuales hemos abordado ya en este blog. Todos ellos están bien instilados en la conciencia cultural y social de nuestro tiempo, así pues no se puede hablar de uno más sólido que el otro. Sin embargo, entre las ideas con un fuerte nivel de implantación, por así decirlo, sin duda se cuenta el caso del milenarismo. El milenarismo, que es palabra que ha acabado por designar casi cualquier predicción catastrófica, designa inicialmente las ideas ligadas a la llegada de una nueva era, o tal vez del final del mundo, o del advenimiento del Juicio Final, conforme la humanidad occidental se fue acercando al año 1000, es decir, al primer giro de milenio tras el nacimiento de Jesús.

jueves, marzo 21, 2024

Cruzadas (y 39): El repugnante episodio constantinopolitano

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 

  



A lo largo de todas estas tomas sobre las cruzadas hemos dejado un poco de lado a Bizancio. Sólo lo hemos tratado en la medida en que era necesario para el interés central del relato, que era contar la aventura de los cristianos latinos en Siria y Tierra Santa. Sin embargo, obviamente Bizancio estaba viviendo tiempos interesantes y, sin duda, convulsos. La monarquía de los Commenos fue un tiempo de enfrentamientos cada vez más duros entre el poder imperial y el poder feudal, en línea con lo que se veía en toda Europa.

miércoles, marzo 20, 2024

Cruzadas (38): Game over

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 

   


Tras la toma de Acre, llegó un momento en el que las epidemias y el hambre pudieron más que la llegada de gente de Europa, por lo que el ejército cruzado comenzó a disminuir. Los caballeros latinos, con ese respeto procedente de la moral de guerra, saludaron a los trescientos musulmanes finalmente rendidos por su resistencia numantina, y los guardaron presos a la espera de que Saladino los rescatase. El rescate, efectivamente, fue importante: 200.000 dinares de oro y 2.500 prisioneros cruzados, más la devolución de la reliquia de la Santa Cruz.

martes, marzo 19, 2024

Cruzadas (37): De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 

   



A principios del año 1188, el rey de Francia y el de Inglaterra, ambos franceses, eran los dos jefes de Estado más directamente implicados en los asuntos de Tierra Santa. El emperador había sufrido muchas y dolorosas pérdidas de nobles, caballeros y soldados en pasados experimentos (aunque, como veremos pronto, cuando se animó, se animó del todo) y en lo tocante a los otros grandes poderes continentales, los peninsulares ibéricos, desde el principio habían dejado claro su escaso interés por la movida con la famosa frase “no faltan moros en mi tierra”, o sea, yo la cruzada la llevo de serie en mi país, no necesito cruzar el Mediterráneo para encontrar un musulmán al que vencer.

lunes, marzo 18, 2024

Cruzadas (36): La caída de Jerusalén

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 

  



Para Saladino, encontrarse Jerusalén más o menos organizada para una resistencia militar le supuso una desagradable e inesperada sorpresa. Él esperaba entrar por la ciudad como Pedro Sánchez por las librerías que visita él solo. Tres semanas antes, había enviado un email a gobiernodejerusalen@DiosesmasqueAla.com ofreciendo una rendición honrosa en la que vidas y haciendas serían respetadas. La respuesta recibida en elputoamokurdo@Alaesgrande.com fue que y una leche. Saladino había escrito a Sibila invitándola a reunirse con su marido, prisionero en Nablús; oferta que Sibila, quien como ya sabemos en Jerusalén era menos popular que un ministro de Hacienda, aceptó. En su intento de lubricar una rendición tranquila, Saladino también le permitió salir de la ciudad a Maria Commena, acompañada de casi toda la familia Ibelín menor de edad. Claramente, para Saladino había pasado el tiempo de ser un guerrero violento y sediento de sangre. El tiempo era para la piedad y el buen rollo.

viernes, marzo 15, 2024

Cruzadas (35) : Hattin

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 

  



En llegando a los tiempos que relatamos, todo el mundo en los dos bandos teóricos de Oriente Medio sabía que las cosas estaban alcanzando el boiling point. Y esto suponía que todos los gobernadores franj, cada uno en su territorio y con sus posibilidades, empezaron a acopiar cuantas más tropas, mejor. En Trípoli, Raimondo III militarizó, por así decirlo, las órdenes militares, integrándolas completamente en sus fuerzas armadas. El Temple, sin embargo, no pudo reforzar a los tripolitanos todo lo que hubiera querido, ya que acababa de perder aproximadamente a un tercio de sus elementos en Galilea. Gerardo de Ridfort se dejó de mamonadas y comenzó a reclutar mercenarios sin demasiados escrúpulos ni morales; su orden religioso-militar comenzaba a parecerse a una legión extranjera o, en referencias más presentes, un grupo Wagner.

jueves, marzo 14, 2024

Cruzadas (34): La reina coronada a pelo puta por un vividor follador

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 

 

Efectivamente, en Alepo su atabeg Abú al-Fatih Amad ad-Din al-Malik al-Adil Zanki ben Mawdud, normalmente conocido como Imad ad-Din Zengi II (lo de II, para distinguirlo de su abuelo, Imad ad-Din Atabeg Zengi), estaba rebelado contra Saladino, y por lo tanto tanto Balduino como Raimondo III de Trípoli resolvieron ayudarlo. Sin embargo, finalmente el atabeg encontró mejor solución llegar a un acuerdo con Saladino; momento a partir del cual la situación geopolítica de los reinos cristianos de Oriente Medio pasó a ser desesperada. Para entonces, además, el rey leproso estaba en una condición deplorable, sin poder hacer uso normal de sus manos ni de sus pies, y parcialmente ciego.

miércoles, marzo 13, 2024

Cruzadas (33): Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 

 



El mismo año que Espada Larga la roscó, otro importante noble europeo, esta vez francés, anduvo por las tierras santas. Hablamos de Felipe, conde de Flandes, quien, por parte de madre, era nieto de Fulco, lo que lo convertía en primo de Balduino IV. Felipe no vino solo, ya que lo acompañaba una importante tropa de cruzados.

martes, marzo 12, 2024

Cruzadas (32): La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 



Saladino había recibido una educación muy noble. De niño y joven, había pasado varios años en un monasterio, a cargo de hombres muy religiosos que hicieron de él la persona profundamente islámica que luego fue, y que sentaron las bases de su convencimiento sobre la necesidad y utilidad de la guerra santa. En el año 1168, ya convertido en un hombre, acompañó a su tío en la expedición que fue a Cairo para defender Egipto de los cristianos.

lunes, marzo 11, 2024

Cruzadas (31): El rey leproso

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 




Amalrico había dejado claro que no iba a aprovechar situaciones moralmente criticables para hacerse con un territorio. Pero eso no quiere decir que hubiese abandonado el proyecto de hacerse con Egipto. Ahora que ejercía un protectorado de facto sobre el territorio, había llegado el momento de llevar a cabo su gran idea, que era crear una alianza cristiana que le diese la vuelta a la tortilla en la nación. Para eso, llegó a una alianza con Manuel Commeno.

viernes, marzo 08, 2024

Cruzadas (30): Amalrico en Egipto

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 



Todos estos oropeles, en los que también participó Balduino (al fin y al cabo, primo de la pretendiente), tenían como objetivo presentarle al emperador un fait accompli ante el que no pudiese dar marcha atrás. Manuel, sin embargo, tenía convicciones muy claras, y anunció que había optado por pedir la mano de María. Los francos se cabrearon tanto que Raimondo ordenó que los barcos engalanados fuesen armados como buques de guerra, y con ellos la tomó con la isla de Chipre. Melisenda de Trípoli, por su parte, nunca se recuperó del disgusto. No cabe reprochárselo. Ser emperatriz de Bizancio era, en sus tiempos, uno de los principales, sino el mayor, de los braguetazos que se podía dar en la vida. Garantizaba una existencia de lujo y de comepollismo en modo experto practicado por absolutamente todo el mundo a tu alrededor; por no hablar de que suponía que tus deseos pasaran a ser órdenes para una nación entera. Melisenda era joven y probablemente habría podido casar con nobles de alcurnia sin problema; pero cayó en la depresión, se metió en un convento y moriría poco tiempo después, todavía muy joven.

jueves, marzo 07, 2024

Cruzadas (29): Bailando con griegos

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 




Tras tomar Damasco, Nuredín sólo estaba esperando tener una disculpa para llamar a la guerra contra los cruzados. Y Balduino, un tanto inocentemente, se la proveyó. En el bosque de Banyas, dentro del territorio cruzado, había abundancia de agua y de pastos y, desde los tiempos en los que entre francos y búridas damascenos había muy bien rollo, los pastores turcomanos de la zona se habían acostumbrado a utilizarlo para llevar allí a sus enormes rebaños. Balduino había dado expreso permiso para ello pero, según los cronistas, llegó un momento en el que, entre que sus amigos de Damasco habían sido vencidos y que él estaba lleno de deudas, en febrero del 1157 cayó sobre los rebaños, los robó y mató a los pastores turcomanos.

miércoles, marzo 06, 2024

Cruzadas (28): Reinaldo el cachoburro

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 


 



La viuda del desgraciado Joscelin se llamaba Beatriz y, como le pasaba a muchas mujeres de noble casta en la época, ya había quedado viuda antes, en este caso del señor del castillo de Sahiyun y sus alrededores, hoy más conocido como el castillo de Saladino. Consciente de que para ella se había acabado todo lo que se daba, vendió las pocas posesiones territoriales que todavía controlaba, es decir Turbesel y alrededores, a los bizantinos. El propio Balduino III de Jerusalén, consciente de que no tenía medios de defender lo que quedaba del condado de Edesa, le aconsejó aceptar la oferta de los griegos. Beatriz cogió a sus tres hijos y se fue a vivir a Jerusalén.

martes, marzo 05, 2024

Cruzadas (27): Antioquía (casi) perdida

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 


 



A pesar de todos sus problemas, Luis VII estaba en condiciones de tomar Alepo y dejar notablemente limitado el poder de Nuredín. Sin embargo, no hubo tal. El rey francés acampó muy cerca de Antioquía, la primera etapa del viaje a Jerusalén, pero ni mostró prisa ni intención de hacer la guerra. Raimondo de Poitiers, sin embargo, pensaba que aquella gente había llegado hasta las puertas de su casa para protegerle a él; además, como ya os he dicho, eran parientes, y él tenía de su lado a su sobrina, Eleanora, por quien el rey bebía los vientos.

lunes, marzo 04, 2024

Cruzadas (26): La pérdida de Edesa

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 


Edesa, la ciudad de las lavadoras hasta que llegaron los vascos de Mondragón, había sido cristiana durante 46 años, bajo el mando de algunos de los principales nombres del proyecto cruzado: Balduino de Boulogne, Balduino de Le Bourg, Joscelin de Courtenay. Incluso antes de comenzar las cruzadas, los turcos sólo podían decir que la habían tenido en su poder unos pocos años. Ahora, sin embargo, era suya.

viernes, marzo 01, 2024

Cruzadas (25): Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
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La caída de Jerusalén
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La tentativa de Alicia de casar a su hija con un Commeno tenía muchísima importancia. Bizancio siempre había considerado que Antioquía era su posesión, tan sólo provisionalmente dominada por los musulmanes. Que los cruzados la arrebatasen de las manos islamitas para quedársela ellos mismos fue un golpe durísimo en Constantinopla, del que el teórico bando cristiano nunca se recuperaría. Ahora, sin embargo, el mero planteamiento del casamiento había levantado en el Bósforo la ilusión de volver a poner las cosas en su sitio.

jueves, febrero 29, 2024

Cruzadas (24): The bitch is back

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
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Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
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Fulco de Jerusalén reinó desde el 1131 hasta el 1143, y durante ese tiempo lo que hizo, básicamente, fue tratar de explotar en beneficio de sus intereses las muchas y frecuentes divisiones entre los musulmanes. Las tres perlas islamitas: Bagdad, Damasco y Cairo, eran en aquellos tiempos lugares extremadamente peligrosos para un cristiano; pero para un musulmán, dependiendo de sus creencias y de quién mandase en la ciudad en cada momento, el tema tampoco estaba mucho mejor. El mundo musulmán estaba, entonces, petado de revoluciones, rebeliones internas, problemas y problemones. Teóricamente, la media luna tenía a un campeón sólido: Zengi, a quien ya hemos conocido. Sin embargo, el caudillo se portó malamente con los territorios que fue controlando, haciéndose un Pedro Sánchez allí donde llegaba y poniendo impuestos a esto y aquello. Además, era despreciativo con los emires o reyezuelos que se encontraba, fuesen árabes o turcos selyúcidas y, claro, el personal se le rebotaba. Al fin y a la postre, fueron tantos los problemas interiores que se le presentaron que hubo de concluir que no le quedaban tropas para presentarle batalla al cristiano.

miércoles, febrero 28, 2024

Cruzadas (23): Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
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La caída de Jerusalén
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El repugnante episodio constantinopolitano 




El año que murió Balduino II, es decir el 1118, un caballero procedente de Champaña, llamado Hugo de Payens. tomó la iniciativa de fundar en Jerusalén, en compañía de otros ocho compañeros, una hermandad a la vez militar y religiosa. El objetivo de la orden era procurar asistencia a los peregrinos pobres que viajaban a los santos lugares. La organización creció muy pronto, entre otras cosas porque fue apoyada sin ambages tanto por el patriarca como por el rey, que les cedió una casa al lado del palacio real, el antiguo templo de Salomón. Por esta razón, a la hermandad se la conoció como La Milicia del Templo.