En fin, hoy os traigo un caso del que estoy casi seguro que ninguno de vosotros sabrá nada, aunque en su tiempo fue tan famoso que incluso fue seguido más allá del Atlántico (el New York Times, de hecho, la calificó de «historia de la vida real que sólo podría ocurrir en Francia»). A ver si sé contároslo con el suficiente salero como para llevaros enganchados hasta su final.
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miércoles, octubre 23, 2013
La triste historia de Élodie Ménétrier y su amiga Euphrasie Mercier
En este artículo he inventado una nueva etiqueta, Grandes casos (casi) olvidados, en la que tengo que acordarme de clasificar alguno de los posts que ya pululan por aquí, como el del Jarabo. Es verdad que de higos a brevas me gusta meter el narizón en asuntos que en su día fueron la caraba y hoy, por el natural paso del tiempo, no levantan grandes pasiones. La mayoría terminaron ante el juez, y la mayoría, también, con condena. No sé si he dicho alguna vez que La huella del crimen me moló mazo.
Etiquetas:
Grandes casos (casi) olvidados,
Siglo XIX
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