Cuando Harry encontró a Frankie
El Lequerica Team
Estar, pero no estar
La cabeza caliente y los pies fríos
¿Qué somos: lyons, or huevons?
Franco se apunta un tanto
Política en revisión
Amigos sí, pero no tanto
OTAN, no
¡Ah, la canallesca!
El engaño
Esto hay que mejorarlo
Decepción
Consíguenos un poco de dinero más
Dudas americanas
Girando el gobernalle
Más dinero, papá
Puertas cerradas
OTAN, de entrada, no
Franco amaga, pero sólo amaga
Marruecos como problema
Fuera de Marruecos
¿Oposición? ¿Qué oposición?
Un artículo
¿Democracia?
La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio
Ya no somos tan amigos
Quiero la Luna
Un jarro de agua fría
Si hay que romper, se rompe
… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones
Se podría decir, por lo tanto, que en la segunda mitad de los años cincuenta del siglo pasado, el gobierno franquista español construyó una causa. Una causa basada en formularse como víctima por no haber sido beneficiario del Plan Marshall y por estar asumiendo, con el montaje de bases americanas muy cercanas a sus principales ciudades, un riesgo extraordinario por la defensa de occidente. Pretendía, gracias a estos argumentos, convertirse en una especie de súper-beneficiario de la ayuda estadounidense, en un momento en que el presidente Eisenhower estaba claramente recogiendo sedal. El plan no estaba mal trazado; pero tuvo un problema: que en Washington no tragaron.