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viernes, julio 05, 2024

Calcedonia (3): Apolinar de Laodicea la lía parda

Hablemos (de nuevo) de Arrio
Homooussios y homoioussios: Santísima Trinidad, calienta que sales
Apolinar de Laodicea la lía parda
Los conciliábulos de León, Pulcheria y Marciano
La rebelión egipcia
La que has montado, Leoncito
 


Teodosio, en términos religiosos, combinaba dos cosas. La primera, su upbringing claramente occidental, lo cual lo convertía en un cristiano niceno sin ambages. Y, segundo, su simplonería de general en maniobras, que es lo que había sido toda su puta vida, que hacía que, como ya le había pasado a Constantino, cuando le venían a palacio los teólogos griegos a perorar sobre las chiquidiferencias entre términos griegos, a Teodosio le estallaba la puta cabeza y los mandaba a pastar.

jueves, julio 04, 2024

Calcedonia (2): Homooussios y homoioussios: Santísima Trinidad, calienta que sales

Hablemos (de nuevo) de Arrio
Homooussios y homoioussios: Santísima Trinidad, calienta que sales
Apolinar de Laodicea la lía parda
Los conciliábulos de León, Pulcheria y Marciano
La rebelión egipcia
La que has montado, Leoncito


Arrio pacía en Alejandría donde, al parecer, instauró una especie de madrasa arriana en la que enseñaba estas enrevesadas teorías a gentes muy, pero muy, gañanas, mediante el procedimiento de componer sencillas cancioncillas que ellos memorizaban y luego repetían. Como ya sabemos que hay canciones que se te pegan y no se van, por Alejandría comenzó a verse a un montón de gente canturreando eso de “Carglass cambia, Carglass repara”, y el obispo local, Alejandro, empezó a mosquearse. Pero cuando los alejandrófilos se acercaron a Arrio para discutir con él se encontraron, por lo general, con que aquel tipo conocía las escrituras y los testimonios de los primeros teólogos y padres de la Iglesia mucho mejor que ellos. Arrio, al parecer, había sido acólito de Melicio de Nicópolis, cuya escisión era muy exigente en términos de conocimiento teológico. Con esa gimnasia previa, era muy difícil de batir.

miércoles, julio 03, 2024

Calcedonia (1): Hablemos (de nuevo) de Arrio

Hablemos (de nuevo) de Arrio
Homooussios y homoioussios: Santísima Trinidad, calienta que sales
Apolinar de Laodicea la lía parda
Los conciliábulos de León, Pulcheria y Marciano
La rebelión egipcia
La que has montado, Leoncito



En otro momento de este blog ya hemos tenido la ocasión de repasar el auge de Constantino el Grande y, al hacerlo, ya nos metimos un poco en el tema del donatismo y el arrianismo; en otro punto, ya nos hemos metido más de hoz y coz teológica sobre las bases del arrianismo y sus escuelas conexas. En esta serie corta volvemos con el tema para ir un poquito más allá, superando el ámbito temporal que en la serie constantiniana nos impusimos y adentrándonos, por lo tanto, en lo que pasó no sólo durante, sino también después del emperador al que, en parte con razón, en parte sin ella, consideramos el hacedor del poder cristiano sobre la civilización occidental. Vamos a llegar hasta donde hay que llegar, es decir, hasta Calcedonia, para tratar de explicar por qué hay una Iglesia oriental y otra occidental. Y, al final, reflexionaremos un poco sobre si es posible que los hermanos que un día partieron peras algún día se unan de nuevo.

martes, abril 09, 2024

Curso de arriano upper-intermediate (y 6): Eudoxianos, apolinarianos y pneumatomachi

El sabelianismo
Samosatenses, fotinianos, patripasianos
Arrio
Más Arrio
Semiarrianos, anomoeanos, aecianos, eunomianos y acacianos
Eudoxianos, apolinarianos y pneumatomachi




Ya estamos prácticamente al final del curso de arriano upper-intermediate. En este punto, acaricias ya el diploma que, desde luego, te estás ganando con la paciencia que derrochas leyendo estas mierdas. Aún, sin embargo, nos queda alguna que otra cosita que tratar para terminar de apuntalar conocimientos.

lunes, abril 08, 2024

Curso de arriano upper-intermediate (5): Semiarrianos, anomoeanos, aecianos, eunomianos y acacianos

El sabelianismo
Samosatenses, fotinianos, patripasianos
Arrio
Más Arrio
Semiarrianos, anomoeanos, aecianos, eunomianos y acacianos
Eudoxianos, apolinarianos y pneumatomachi



El principal problema para los semiarrianos no fueron, o no fueron en ese momento, los ortodoxos. Fueron los arrianos puros, por así llamarlos. En el tiempo de Constancio, en Antioquía se produjo un movimiento conservador, defensor de las esencias de Arrio, que generó los movimientos del aecianismo y el eunomianismo. La aparición de los CDR arrianos no hizo mucho en favor del movimiento, que acusó el golpe, en realidad, para siempre.

viernes, abril 05, 2024

Curso de arriano upper-intermediate (4): Más Arrio

El sabelianismo
Samosatenses, fotinianos, patripasianos
Arrio
Más Arrio
Semiarrianos, anomoeanos, aecianos, eunomianos y acacianos
Eudoxianos, apolinarianos y pneumatomachi



En ese tiempo, además, Hilario de Poitiers, el campeón de la ortodoxia en occidente, trató de reaccionar a la pujanza semiarriana en su territorio mediante las negociaciones para alcanzar algún tipo de pacto en oriente que los debilitase; pacto que se basaba, sobre todo, en la aceptación por parte de los heréticos del principio de la homoousion. Desde ese momento hasta la muerte de Constancio, en el 361, se sucedieron los concilios, normalmente con diferentes propuestas de Credo adjuntas; algunas semiarrianas, otras homoeanas, otras anomoeanas. Es decir: el arrianismo se imponía, pero esa imposición se hacía desde la división, por lo que se puede decir que, cuando menos en parte, moría de éxito, pues no podía ofrecer algo que es fundamental para cualquier Iglesia, teniendo en cuenta que toda Iglesia es, por definición, un business model: unidad en la gestión.

jueves, abril 04, 2024

Curso de arriano upper-intermediate (3): Arrio

El sabelianismo
Samosatenses, fotinianos, patripasianos
Arrio
Más Arrio
Semiarrianos, anomoeanos, aecianos, eunomianos y acacianos
Eudoxianos, apolinarianos y pneumatomachi



Arrio, según escribieron sus oponentes, comenzó a difundir sus canciones levemente eróticas, pero cargadas de sentido teológico, entre marineros y mineros. Gente de baja estofa, pues. Pero no fueron los únicos que le siguieron. Los obispos Teodoto de Laodicea y Patrófilo de Escitópolis se apuntaron a su arrianismo. De hecho, Arrio salió a hombros de un sínodo de obispos bitinios. Arrio, por lo demás, trataba de convencer a quien le escuchaba de que sus diferencias con Alejandro de Alejandría eran meramente de matiz; defendiendo estas ideas fue como consiguió ser aceptado en muchas iglesias.

miércoles, abril 03, 2024

Curso de arriano upper-intermediate (2): Samosatenses, fotinianos, patripasianos

El sabelianismo
Samosatenses, fotinianos, patripasianos
Arrio
Más Arrio
Semiarrianos, anomoeanos, aecianos, eunomianos y acacianos
Eudoxianos, apolinarianos y pneumatomachi



Vayamos con la lección 2 del curso de arriano upper-intermediate. Antes he dicho que un monarquiano que perseverase en sus ideas, lo más probable es que terminase siendo arriano, sabeliano o samosatense. Hablemos ahora de lo que significa este último término.

lunes, noviembre 12, 2018

Constantino (y 10: game over)

Ya hemos corrido por:

El hijo del césar de Occidente.
Augusto, o tal vez no
La conferencia de Carnutum
Puente Milvio
El Edicto de Milán
La polémica donatista
Arrio


Tiro

En octubre del 335, Atanasio, que la verdad no tenía nada mejor que hacer, se presentó en Constantinopla y pidió ver al Boss. Constantino no estaba allí, pero llegó un par de semanas después. En escena que fue muy conocida y revivida en sermones y libros durante siglos, Atanasio, rodeado de curas de su reata, bloqueó el paso del emperador a su entrada en la ciudad a caballo y le dijo aquello tan hispano de ¿qué hay de lo mío, man? Constantino, quien al principio no reconoció al tipo ése de las barbas (todos le debían de parecer iguales), lo recibió en audiencia, le escuchó, y decretó juego revuelto. El emperador, que no es que no tuviese ningún cargo en la Iglesia sino que ni siquiera era propiamente cristiano, anuló [sic] las conclusiones del concilio de Tiro, y convocó [sic] uno nuevo.

miércoles, noviembre 07, 2018

Constantino (9: Tiro)

Ya hemos corrido por:

El hijo del césar de Occidente.
Augusto, o tal vez no
La conferencia de Carnutum
Puente Milvio
El Edicto de Milán
La polémica donatista
Arrio

En el 328, las muchas diferencias en el seno de la Iglesia cristiana hicieron necesario un nuevo concilio, esta vez en Antioquía. El partido lo ganó quien probablemente lo convocó, esto es Eusebio, con la condena de Eustacio. La cosa no fue nada edificante, ya que los dos Eusebios (el de Cesarea y el de Nicomedia) montaron eso que se llama una campaña de desprestigio de Eustacio, al que acusaron de acostarse con putas. De hecho, en el concilio se habló del testimonio de una de ellas, quien afirmaba que había tenido un hijo del obispo; afirmación de la que al parecer se desdijo luego.

martes, noviembre 06, 2018

Constantino (8: Nicea)

Ya hemos corrido por:

El hijo del césar de Occidente.
Augusto, o tal vez no
La conferencia de Carnutum
Puente Milvio
El Edicto de Milán
La polémica donatista
Arrio

Constantino, decíamos ayer, tenía que cerrar la hemorragia del incipiente cristianismo imperial. Y se lo tomó muy en serio. Encargó a su principal asesor en cosas cristianas, el obispo de Córdoba Osio, para que se ocupase de mediar entre las partes. Nada más triunfar sobre Licinio, además, se dirigió personalmente por carta a los líderes de ambas facciones, en la que les conminaba a no hacer tanto ruido con la coñita de la esencia de Jesús. Pero nada de eso sirvió de nada, y es por eso que Constantino, un emperador que ni era cristiano ni tenía cargo alguno en la Iglesia cristiana, decidió convocar un concilio eclesial para zanjar la movida. La zona elegida para la reunión fue la actual Turquía. Se quería hacer la reunión en Ancira, cerca de la actual Ankara; pero diversos dimes y diretes acabaron llevándola a Nicea, en la vieja Bitinia.

lunes, octubre 22, 2018

Constantino (7: Arrio)

Ya hemos corrido por:

El hijo del césar de Occidente.
Augusto, o tal vez no
La conferencia de Carnutum
Puente Milvio
El Edicto de Milán
La polémica donatista

La mayoría de edad de Crispo le permitía a Constantino relegar los asuntos militares a un segundo plano. El hijo del emperador, en efecto, estaba ya fogueado en el mando militares a través de varias expediciones en el Río-Timbre contra los habitantes de Germania. Estas campañas llevaron la tranquilidad a las fronteras naturales de la Roma occidental, y fueron las que permitieron que Constantino pudiera fijarse estratégicamente en la expansión hacia el Este.

miércoles, octubre 17, 2018

Constantino (6: la polémica donatista)

Ya hemos corrido por:

El hijo del césar de Occidente.
Augusto, o tal vez no
La conferencia de Carnutum
Puente Milvio
El Edicto de Milán

Como ya hemos insinuado algunos párrafos más arriba, las persecuciones de que fueron objeto los cristianos por el poder imperial establecido supusieron grandes problemas para ellos y, de hecho, plantaron entre ellos el germen de un cisma. Como siempre cuando se produce una represión, hay muchas historias diferentes entre quienes la sufren; historias que, básicamente, se pueden dividir entre los que tragan, y los que no. Los cristianos, a pesar de los inventos de la literatura martirológica y de Hollywood, no fueron una excepción. Entre ellos hubo muchos que permanecieron firmes en su fe, desobedecieron los decretos imperiales y arrostraron las consecuencias, en casos terribles; pero hubo otros muchos que, ante la oferta que no pudieron rechazar de las autoridades, se echaron para atrás y, como mínimo, colaboraron con la represión. De ahí, por cierto, viene la palabra traidor. Un traidor y es alguien que trae; y lo que traía, en el origen de la palabra, era las escrituras cristianas a la policía romana; les entregaba los textos cristianos para que los destruyesen.

miércoles, octubre 10, 2018

Constantino (5: el Edicto de Milán)

Ya hemos corrido por:

El hijo del césar de Occidente.
Augusto, o tal vez no
La conferencia de Carnutum
Puente Milvio

El amplio apoyo del Senado a un emperador que, supuestamente, estaba rompiendo con el orden establecido de forma radical, además, fue posible porque el movimiento de Constantino, el movimiento, por así decirlo, amarniano en pro del monoteísmo, en realidad no era desconocido en la Historia de Roma. Heliogábalo había hecho lo mismo en favor del culto de Baal. Asimimo Aureliano, emperador que reinó algo menos de medio siglo antes de Constantino, también promovió el culto a Sol Invictus.

miércoles, octubre 03, 2018

Constantino (4: Puente Milvio)

Ya hemos corrido por:

El hijo del césar de Occidente.
Augusto, o tal vez no
La conferencia de Carnutum

La desaparición de Maximiano fue un hecho necesario en la vida de Constantino ya que, como acabamos de ver, el tipo era un verdadero conspirador. Constantino tenía que defender su vida frente a un tipo que, claramente, no le hacía ascos a la idea de cargárselo para heredar, por así decirlo, sus tropas. Pero aquella muerte era también un problema. Era un problema porque, ante la tibieza con que el poder de Constantino había sido recibido por Galerio, un emperador apenas dispuesto a admitir la condición cesárea, pero no augusta, de Constantino, Maximiano era, en realidad, la única oportunidad que tenía Constantino de apuntalar sus derechos dinásticos a la dignidad imperial. Años después, convertido en el único poder de Roma y con todo a favor, los pelotas de costumbre construirán la especie de que Constancio (ergo Constantino, su hijo) era descendiente directo de la rama claudia, esto es de los Borbones romanos. Pero eso, cuando menos en mi opinión, es un fenómeno posterior.

lunes, septiembre 24, 2018

Constantino (3: la conferencia de Carnuntum)

Ya hemos corrido por:

El hijo del césar de Occidente.
Augusto, o tal vez no

Con el mismo desparpajo con el que un político incrementa el impuesto de sociedades sin siquiera preguntarse en las consecuencias de ello sobre la inversión productiva, Constantino dio el paso de York, probablemente, sin plantearse que otros podrían hacer lo mismo. Que es, exactamente, lo que ocurrió. En Roma, mientras llegaban las noticias de la proclamación de Constantino, Majencio, hijo de uno de los miembros de la tetrarquía, el emperador Maximiano que, además, había abdicado arrastrando el escroto porque no quería, se proclamó emperador. Majencio tenía la ventaja de estar en la propia Roma y de contar con el apoyo de la famosérrima guardia pretoriana. Al parecer, el de Majencio fue un golpe de Estado militar, pero de base popular. Algunas fuentes aluden a un incremento de la presión fiscal sobre los romanos, que hizo que éstos se decantasen por un poder alternativo (la ciudadanía, siempre tan tocapelotas intentando no pagar impuestos).

lunes, septiembre 17, 2018

Constantino (2: Augusto, o tal vez no)

Ya hemos corrido por:

El hijo del césar de Occidente.


Sigamos a Constancio, que es quien lógicamente más nos interesa por ser el papá de Nino. En el reparto de responsabilidades y administraciones que se produjo entre los tetrarcas, a Cloro le tocaron la Galia y Britania, razón por la cual estableció su Corte en una ciudad muy importante para la época tardorromana: Trier o Tréveris. Sin embargo, no se llevó consigo a su hijo Constantino, que empezaba a hacer carrera en los rangos militares. Constantino prefirió medrar a la sombra de Diocleciano, el primero de los emperadores. Se había reservado el emperador el que en ese momento era el territorio más prometedor y beneficioso del Imperio, esto es las posesiones asiáticas y Egipto. Para supervisar la administración de estos territorios, Diocleciano se estableció fundamentalmente en Nicomedia, en el antiguo reino de Bitinia, en el norte de Turquía. Allí fue donde sirvió Constantino como tribuno militar.

domingo, octubre 16, 2016

Bogomilos

De alguna manera, o de muchas, estas notas has de contemplarlas en relación con algo que ya hemos escritoaquí sobre los paulicianos.

Si en el Alta Edad Media europea había un lugar que estaba fértil para la crianza de las herejías y, muy notablemente, del maniqueísmo, ése lugar era la península de los Balcanes. Aquellos territorios que, no hacía mucho, habían provisto al Imperio Romano de sus mejores soldados, había visto cómo su estrella declinaba con la derrota de Adrianópolis. Los Balcanes fueron sucesivamente invadidos por los godos, los hunos y los avaros, todos ellos con bastante malas intenciones respecto de la población local, que por ello abandonó su incipiente existencia urbana y prefirió irse a vivir al culo del mundo, en la altura de las muchas montañas de la zona. Allí, sobre todo en los Cárpatos, el balcánico de toda la vida habría de resurgir con nombres como valaquio o rumano. Pero, sobre todo, los amplios espacios que dejaron libres en la región estos balcánicos de origen fueron ocupados por los eslavos.

lunes, septiembre 05, 2016

La herejía pauliciana

En el año 1717, una viajera inglesa, lady Mary Wortley Montagu, visitó la vieja Constantinopla y su, por así decirlo, zona de influencia histórica. Entre las ciudades que visitó estaba Filipópolis (actualmente Plovdiv, la segunda ciudad más poblada de Bulgaria). En una carta en la que refiere dicha visita, Mary Wortley cuenta que ha encontrado en la ciudad a una secta de cristianos que se hacen llamar a sí mismos paulinos; que poseían una iglesia en la que, según sus tradiciones, Pablo de Tarso había predicado. La viajera inglesa no lo sabía, pero acababa de encontrar los últimos (bastante romanizados ya) vestigios de una secta gnóstica, los paulicianos, que había tenido no poca importancia un milenio antes del momento en que ella visitó la actual Bulgaria. Lo suficientemente importante como para que en esta ventanita les dediquemos unos párrafos.

jueves, mayo 05, 2016

La caída del Imperio (4: Alarico is on the road)

Recuerda que esta serie se compone de:

En efecto, de toda esta mixtura de pueblos que se dirigían hacia el interior del Imperio, todavía no hemos hablado de los godos de Alarico. Estos godos eran los descendientes directos de los tervingios y greutungos que habían negociado la paz del 382 con Teodosio. Una paz, ya lo hemos sugerido, extremadamente frágil y que Teodosio hizo todo lo que pudo por conservar, llegando a realizar acciones como multar a la ciudad de Constantinopla después de que un godo fuese linchado allí.