miércoles, septiembre 15, 2021

La Guerra de las Rosas (17): El fin de la causa lancastriana

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas  


La complicada balanza de poderes en que se había convertido Inglaterra no podía ser resuelta, paradójicamente, dentro del país. En realidad, la llave de la situación la tenía Luis XI, el rey francés.

lunes, septiembre 13, 2021

La Guerra de las Rosas (16): El eterno problema del Norte

  Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 


La salida de Warwick fue sólo el principio. Por mar se enviaron pertrechos que fueron desembarcados en Newcastle y, a principios de noviembre, era ya el propio rey Eduardo el que estaba de camino. Margarita, enfrentada al hecho de que venía de camino un ejército muy superior al suyo, se subió a un barco y se marchó al santuario escocés. En el mar, sin embargo, una galerna atrapó a la flotilla. Los reyes y De Brézé fueron capaces de ganar Berwick en un bote, pero la mayoría de sus tropas quedaron naufragadas en Holy Island, donde sus posibilidades de defenderse de los yorkistas eran nulas.

viernes, septiembre 10, 2021

La Guerra de las Rosas (15): El sudoku septentrional

 Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 



El nuevo rey Eduardo, sin embargo, no podía relajarse tras el resultado de estas escaramuzas. El senescal de Normandía, Pierre de Brézé, buen amigo de Margarita de Anjou, acopió una flota con la intención de aprovechar la relativa debilidad del Estado inglés para hacerse con el control de las islas del Canal. En mayo, una fuerza de franchutes desembarcó en Jersey. El 22 de julio de 1461 murió el rey francés, Carlos VII, y lo hizo de una forma relativamente inesperada (lo mataron las complicaciones de una extracción dentaria); esto debilitó la capacidad ofensiva francesa durante un tiempo.

miércoles, septiembre 08, 2021

La Guerra de las Rosas (14) El desastre de Towton y los reyes PNV

 Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 


El 6 de marzo, Eduardo de York hizo público un pronunciamiento en el que proclamaba que todo aquél partisano del rey Enrique VI que se le entregase en los diez días subsiguientes sería perdonado, excepción hecha de todo aquél que tuviese unas rentas anuales superiores a 100 marcos; un movimiento que deja bien a las claras que el yorkismo había apostado por el componente popular para su rebelión, que reputaba definitiva. Además, ofreció una generosísima recompensa de 100 libras a todo aquél que matase a determinadas personas, entre las cuales figuraba muy especialmente Andrew Trollope.

lunes, septiembre 06, 2021

La Guerra de las Rosas (13) El momento de Eduardo de Las Marcas

 Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 


Las personas que observan la Historia, y paradójicamente muchas de las que la estudian y la dicen estudiar, tienen una sorprendente capacidad a la visión simple de las cosas. La Historia, para mucha gente, lejos de ser un completo manual de García de Cortázar, de Tusell, de García Domínguez, de Artola, de Sánchez Albornoz o de Vicens-Vives, es un guion de Hollywood que, en hora y media, es capaz de resolver siete siglos. Uno de los grandes errores que cometen estas personas es observar el pasado de Europa, sobre todo el pasado medieval, como meras cuestiones de familia. Peleas dinásticas a las que el resto de las personas, supuestamente, asistieron pasivas o tomando partido por intereses personales o forzadas por las circunstancias. Sin embargo, si en algo tiene razón la historiografía marxista es en el concepto de que los hechos sociales, los movimientos tectónicos debidos a la evolución de las sociedades, siempre han estado ahí. Que donde la visión simple sólo ve la pelea entre un rey y el hijo de otro por una churri, en realidad lo que hay es un hecho muy importante en la formalización de las relaciones entre la civilización griega y otras presentes en el Asia Menor, notablemente la hitita. Algo parecido le pasa a la Guerra de las Rosas. Su mitología literaria, básicamente alimentada por Shakespeare, hace aparecer todo aquel episodio como una especie de Juego de Tronos real. Pero, lo diré una vez y ya lo siento por sus admiradores, en mi opinión, quien se inspira en Juego de Tronos para leer la realidad está haciendo una soberana gilipollez. Las cosas nunca son tan sencillas.

viernes, septiembre 03, 2021

La Guerra de las Rosas (12) Auge y caída del duque de York

  Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 


A aquellas alturas de la movida, todo el mundo se preguntaba qué haría Ricardo de York. Y para él llegó el momento de saltar de isla. En septiembre, el duque desembarcó en Chester; y no sólo hizo eso sino que destapó claramente sus intenciones: en las arengas a sus parciales ya no se recataba de decir que había llegado a Inglaterra para reclamar el trono.

miércoles, septiembre 01, 2021

La Guerra de las Rosas (11) Northhampton

  Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 

Los yorkistas querían que la ciudad de Londres, a través de sus gobernantes, se decantase claramente a su favor. En realidad, cuáles fueron las voluntades exactas a favor y en contra de esta posición, es algo que yo creo que no estamos en condiciones de saber, puesto que los concejales londinenses, en realidad,  no tenían elección. Haberse negado hubiera sido suicida. El feroz Warwick les impidió mantener una posición mínimamente neutral y, por ejemplo, les forzó a contestar con la negativa a la petición de los comandantes de la Torre para que se enviasen algunos alimentos. El 4 de julio, incluso, la ciudad aprobó un préstamo a los yorkistas de 1.000 libras, que era una cantidad bastante más que considerable.

lunes, agosto 30, 2021

La Guerra de las Rosas (10): La Larga Marcha de los York/Neville

 Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 


Warwick ni siquiera había tenido que sacrificar tropas de Calais para realizar la acción de Sandwich. La inmensa mayoría de la tropa que allí desembarcó estaba formada por ciudadanos de la villa invadida, que habían pasado a Calais para ponerse a disposición del hombre de armas al que admiraban. Lord Rivers, su mujer la duquesa viuda de Bedford, y el hijo de ambos, Sir Antonio Woodville, fueron apresados cuando todavía estaban en la cama. Los yorkistas se hicieron con los barcos que tanto le había costado acopiar al partido Lancaster, y se los llevaron a Calais.

viernes, julio 23, 2021

La Guerra de las Rosas (9): Zasca lancastriano

Señores, hoy cierra el chiringo. Volveremos en septiembre. 


Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 



En septiembre, según lo convenido, Warwick navegó desde Calais, dejando a Lord Fauconberg al mando del machito. Ese mismo mes, Salisbury partió con sus propias tropas desde El Jamón del Medio (Middleham). Le acompañaban sus hijos Sir Tomás y Sir Juan Neville y por sus muy parciales Sir Tomás Harrington, Sir Tomás Parr y Sir Juan Conyers.

miércoles, julio 21, 2021

La Guerra de las Rosas (8): Si vis pacem, para bellum

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pacem, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas 



Calais, en todo caso, era un grano en el culo de cualquier gobernante inglés.  La primera vez que Ricardo de York consiguió ser Lord Protector ya le había birlado, en el terreno de los hechos, el mando sobre la ciudad a Somerset. Sin embargo, sus enviados nunca llegaron a entrar en ella. En mayo de 1454, la guarnición del castillo, que como hemos dicho eran unos soldados pijos que cobraban sobresueldos, se rebelaron a causa de los muchos retrasos en el pago de sus soldadas. Reclamaban, o bien dicho pago, o bien que se les permitiese comerciar con la lana que habían afanado en sus correrías. York les dijo que no pensaba pagarles hasta que no le dejaran entrar y en eso estaba la movida cuando Enrique VI recuperó la conciencia y el gobierno.

lunes, julio 19, 2021

La Guerra de las Rosas (7): El nuevo orden

 

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pax, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas  



Las crónicas nos dicen que muchos de los soldados de las tropas reales se batieron con gran bravura. No obstante, el problema era estructural. Una vez abierta una vía ancha e inesperada de acceso al centro de St. Albans, los yorkistas estaban en condiciones de situar varias filas de arqueros hostigando esa plaza central que, de repente, se había convertido en una ratonera. Muchos lancastrianos, incluido el propio rey, recibieron heridas de flecha en zonas del cuerpo que normalmente, en una batalla, están cubiertas por la armadura; dato que nos viene a demostrar que la acción de los yorkistas les pilló en bragas. Las tropas reales aguantaron una media hora; después, comenzaron a dispersarse. Algunas salieron del pueblo y otras, rodeando a Somerset y al propio Enrique, se hicieron fuertes en uno de los edificios. Enrique estaba herido en la nuca; un lugar del cuerpo, insisto, en el que, cuando estás adecuadamente armado para una batalla, las flechas rebotan.

viernes, julio 16, 2021

La Guerra de las Rosas (6): St. Albans brawl

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pax, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas  



Con el rey Enrique en condiciones de ponerse al frente del país, las cosas cambiaron muy rápidamente. El 4 de febrero de 1455, Somerset salió por la puerta de la Torre de Londres. Un mes después Salisbury, el Lord Canciller, dimitió de su cargo. Para él, su labor se había convertido en misión imposible teniendo en cuenta que en el Consejo Privado el recién liberado se había apresurado a aliarse con los Percy. De hecho, Salisbury hubo de pasar por la humillación de anunciar su dimisión delante del conde de Northumberland, el obispo de Carlisle, hijo de éste, y Lord Clifford. No le debió de resultar fácil.

miércoles, julio 14, 2021

La Guerra de las Rosas (5): Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia

 Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pax, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas  


En Heworth Moor, por lo tanto, un odio ancestral se mostró; un odio que en los tiempos siguientes no hizo sino retroalimentarse y crecer. El norte de Inglaterra se convirtió, en buena parte, en un extraño lugar patrullado por patotas de gentes armadas, partidarias ora de los Percy, ora de los Neville, que la liaban leoparda cada vez que se encontraban, además de cometer, siempre que podían, atentados contra las propiedades de quienes eran señalados por ser de la cuerda opuesta. El único actor lógico que podía parar eso era el propio Estado; pero el Estado tenía en su cabeza a un tipo que ni siquiera hablaba.

lunes, julio 12, 2021

La Guerra de las Rosas (4): Los Percy y los Neville

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora
La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pax, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.

Las últimas boqueadas  



Para negociar, el rey eligió, inteligentemente, a aquellos miembros del bando yorkista que habían apostado por él. Por lo tanto, metió en la delegación a los dos Neville, Salisbury y Warwick; además de al obispo de Ely, también conocido por su cercanía a Ricardo.

viernes, julio 09, 2021

La Guerra de las Rosas (3): El yorkismo se quita poco a poco la careta

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora
La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pax, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.

Las últimas boqueadas 



Cuando Ricardo de York fue nombrado teniente de la Corona en Irlanda, el cargo en Francia que verdaderamente ambicionaba el hombre más rico de Inglaterra fue para el hijo menor de Juan Beaufort, Edmundo, que había sido reconocido duque de Somerset en 1448. York, sin embargo, se resistió todo lo que pudo y, de hecho, no fue hasta julio de 1449 que tomó el barco de las siete para Irlanda.

miércoles, julio 07, 2021

La guerra de las rosas (2): La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora
La puerta que abrió Jack Cade para Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pax, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.

Las últimas boqueadas 



Fuera un ataque, un envenenamiento o cualquier otra cosa, lo que está claro es que la muerte del tío de Enrique VI le otorgó a éste la oportunidad de dar pasos en su política. El 28 de julio de 1447, por ejemplo, procedió a nombrar una embajada que habría de negociar la entrega de la fortaleza de Le Mans; entrega que, supongo, querría hacer en 24 horas (chiste). Sin embargo, el espíritu de los halcones en Inglaterra no había muerto con su primer líder; de hecho, se podría decir que, a causa de las muchas dudas existentes en torno de su muerte, se excitó. Prueba de ello es que los propios plenipotenciarios que designó Enrique eran de la cuerda, y se dedicaron a matar el partido con retrasos, consultas y polladas varias, exasperando a Carlos VII.

lunes, julio 05, 2021

La Guerra de las Rosas (1): Un rey con dos coronas, y su pastelera señora

Un rey con dos coronas, y su pastelera señora
La puerta que abrió Jack Cade parea Ricardo de York
El yorkismo se quita poco a poco la careta
Los Percy y los Neville
Ricardo llega a la cima, pero se da una hostia
St. Albans brawl
El nuevo orden
Si vis pax, para bellum
Zasca lancastriano
La Larga Marcha de los York/Neville
Northhampton
Auge y caída del duque de York
El momento de Eduardo de las Marcas
El desastre de Towton y los reyes PNV
El sudoku septentrional
El eterno problema del Norte
El fin de la causa lancastriana
La paz efímera
A walk on the wild side
El campo de la cota abandonada
Los viejos enemigos se mandan emoticonos con besitos
El regreso del Emérito, y el del neo-Emérito
Rey versus Rey
The Bloody Meadow y la Larga Marcha Kentish
El rey que vació Inglaterra
Iznogud logró ser califa en lugar del califa
La suerte está echada. O no.
Las últimas boqueadas

La Inglaterra del siglo XV era un lugar relativamente pacífico. De alguna manera, como le ha pasado y le pasa muchas veces a lo largo de la Historia, en las islas se contemplaba el continente como otro mundo; en Francia, en Borgoña, incluso en los reinos ibéricos, no digamos ya Italia, la guerra era la norma. Un año sin guerras era una cosa muy rara. Pero no en Inglaterra. Los estudiosos, por ejemplo, han demostrado que, durante las primeras décadas de aquel siglo, las inversiones realizadas en las ciudades inglesas para construir murallas prácticamente no existieron. Desde el siglo XIII, la mayoría de las ciudades inglesas disfrutaban del murage, una concesión real que les permitía fijar portazgos para toda aquella mercancía que entrase en su ámbito urbano a cambio de que los ingresos se dedicasen a la protección física de esa misma ciudad. Los murages fueron muy intensamente recaudados en la segunda mitad del siglo XIV, a causa del miedo generalizado que había entonces en Inglaterra de sufrir una invasión francesa. Pero la cosa, luego, se tranquilizó. De hecho, en los tiempos anteriores a la Guerra de las Rosas sólo tenemos noticia de un gran ejército inglés, el levantado por Eduardo IV para cruzar el Canal en 1475.

viernes, julio 02, 2021

Forajidos de leyenda: Henry Brown, el sheriff amigo de Billy el Niño

Una de las cosas que caracteriza el verdadero mundo del Far West es que nada es lo que parece. Malos que acaban siendo buenos, y buenos que acaban siendo malos. Probablemente, nadie explica este fenómeno mejor que la figura de Henry Brown, el hombre que pasó, en muy pocos años, de ser un fiel compañero de la banda de Billy el Niño a recibir el premio de los vecinos de Caldwell, Kansas, por su excelente labor en la defensa de la ley en el pueblo. Un nota de cojones este Brown, que no ha de extrañar que no haya sido protagonista de ninguna de las grandes películas del Oeste porque, la verdad, su figura tiene muy poco de edificante. Aquí la tenéis.

miércoles, junio 30, 2021

lunes, junio 28, 2021

Watergate (14): El último martillazo de Warren Earl Burger

     ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final 

A pesar de la mucha información y el importante volumen de las transcripciones ahora publicadas, el Comité Judicial acabó por dictaminar que toda aquella información era insuficiente para cubrir toda la demanda de datos que ellos habían hecho. John Doar dijo bien claro que todo aquello no se ajustaba a las necesidades percibidas por el comité. Un importante congresista republicano, William Steiger (Wisconsin), resumió muy bien la situación cuando afirmó que, en ese mismo momento, presentarse a una elección exhibiendo el apoyo de Nixon no era sino “una forma más de suicidarse”.

viernes, junio 25, 2021

Watergate (13): It is not easy, but it could be done

     ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final 

Un signo claro de que la suerte de Nixon, si es que alguna vez la había tenido, estaba cambiando rápidamente, era la suerte de sus íntimos. El mismo día de la conferencia de prensa que ya hemos referido, Herbert Kalmbach, su asesor legal personal, se declaraba culpable de haber montado comités electorales falsos para lavar contribuciones electorales recibidas en 1970. Cuatro días después, la oficina del fiscal especial anunció la imputación de Haldeman, Ehrlichman, Mitchell y Colson, a los que acusaba de 24 cargos de conspiración, mentiras y obstrucción a la Justicia.

miércoles, junio 23, 2021

Watergate (12): La última trinchera

    ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final 


Las historias sobre las interioridades financieras de la campaña de Nixon no dejaban de brotar, quizás porque, a causa de su creciente debilidad, la locuacidad de muchos de sus subordinados de entonces, cabe sospechar que muy desengañados, era cada vez mayor. La Prensa también publicó historias sobre cómo Nixon había escondido la plusvalía generosa obtenida por la venta de unos terrenos en Florida a base de registrar toda la operación a nombre de su hija Tricia, amén de otras irregularidades menores, como que se había registrado para votar en California, aunque no pagaba ni un duro de impuestos en dicho Estado.

martes, junio 22, 2021

De indultos

Os contaré una cosa como primera providencia. 

lunes, junio 21, 2021

Watergate (11): El discurso del político acorralado

    ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger

Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final 



El lunes siguiente a aquel sábado tan intensito que había vivido la Casa Blanca y, con ella, todo Estados Unidos, la cosa se relajó por el flanco internacional. Las grandes potencias, todas ellas cada vez menos convencidas de que la guerra árabe-israelí les fuese a aportar ventaja alguna, se apresuraron a patrocinar un alto el fuego decretado por la Casa Inútil (o sea, la ONU) que entraría en efecto en 48 horas. Para el caso Watergate, fue un alto el fuego todavía más corto: el martes, el Comité Judicial del Congreso recibió el permiso para comenzar sesiones de análisis de impeachment, gracias, sobre todo, a los votos demócratas. Ese mismo día, Alexander Haig confesó frente a los periodistas que la orden al FBI de sellar la oficina de Archibald Cox la había dado él personalmente; había acudido al encuentro con los plumillas para convencerlos de que la Casa Blanca no había traspasado la línea roja de la dictadura y los convenció de exactamente lo contrario.

viernes, junio 18, 2021

Watergate (10): Los diez negritos fiscales

    ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final


Dos días después de la dimisión de Agnew, el presidente Nixon anunció la designación en su puesto de Gerald Ford, el líder de la minoría de la Cámara. La elección sorprendió a todo el mundo salvo, claro, a Nixon. Buena parte de los republicanos esperaban que el designado hubiera sido Ronald Reagan; ciertamente, el ex gobernador de California había sido un apoyo incansable del presidente; pero también tenía bastantes enemigos en el partido y Nixon siempre quería un segundo plano y gris; en ese sentido, hizo la elección perfecta. Ford, además, era otra cosa: era una persona fiel a la figura de Nixon, como demostraría poco tiempos después cuando, ya presidente, tomó la discutidísima decisión de otorgarle el perdón presidencial a un señor que, por el bien de la democracia americana, debería haber probado el cáterin de la cárcel.

miércoles, junio 16, 2021

Watergate (9): A situaciones paranormales, aficiones paranormales

   ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final


 

El 26 de septiembre, el comité Ervin se enfrentó a su último testigo. Éste fue uno de los hombres más cercanos a Nixon, Patrick J. Buchanan, que había trabajado para él escribiéndole discursos y, sobre todo, preparándole cada mañana un informe con lo publicado por la Prensa. En el testimonio, los estadounidenses aprendieron que Buchanan, buen conocedor de las consecuencias que podían tener los contenidos Watergate frente a la opinión pública, le había aconsejado a su jefe que hiciese una hoguera en el jardín de la Casa Blanca y quemase todas las cintas. Buchanan, además, fue el primer hombre del presidente que explicó la verdadera función del escándalo Watergate. Normalmente, las gentes desinformadas suelen decirte que el Watergate fue una estrategia para conocer los planes del Partido Demócrata frente a las elecciones. Pero no es así. En realidad, el Watergate era una estrategia que buscaba desacreditar a todos los candidatos demócratas salvo uno: George McGovern. Esto, maquinaron los estrategas del Watergate, colocaría a Nixon frente a un candidato viable y, además, enfangaría a los demócratas en constantes peleas intestinas.

lunes, junio 14, 2021

Watergate (8): Spyro Agnew y las 21 preguntitas de los cojones

   ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final


El 24 de julio, Bob Hadelman. Se mostró bastante cómodo en su comparecencia hasta que el senador Robert Palmer Weicker Jr le sacó a colación un memorando dirigido a él, fechado el 14 de octubre de 1971. Aquel documento consistía en una descripción de las labores previas a una aparición presidencial en Charlotte, Carolina del Norte, en compañía del popular reverendo Bill Graham. Las instrucciones incluían, para sorpresa de todos, el montaje de una manifestación violenta cuyos miembros deberían portar, decía el memorando, signos obscenos. Weicker, señalando al documento, le preguntó a Haldeman si era su letra la que se podía leer en una anotación al margen que decía: Good. A Haldeman no le quedó otra que reconocer que sí, que él habría escrito que le parecía bien que el gobierno de los Estados Unidos fomentaba la producción de falsas protestas en su contra para así apuntalar la teoría de la “mayoría silenciosa”.

viernes, junio 11, 2021

Watergate (7) El testimonio de Alejandro Mantequilla

  ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final


El testimonio de John Dean dejó una honda impresión, tanto en los miembros del Comité como en la América entera. Después de Dean, el siguiente testigo fuerte fue Mitchell. Durante su interrogatorio, Sam Ervin le comunicó al presidente la decisión tomada por el comité, decisión unánime, decretando su acceso irrestricto a cualquier documentación gubernamental que “pudiera ser relevante a la hora de proveer o desmentir cualquiera de los elementos que el comité ha sido autorizado a investigar”. En ese momento, la decisión se refería, muy en particular, a toda documentación preparada o que hubiera pasado por las manos de John Dean. Esta decisión era una importante vuelta de tuerca. Dean había cantado de lo lindo, pero no dejaba de ser alguien que decía qué; de alguna forma, era su palabra contra la del presidente a la hora de decir que Nixon lo sabía todo. Los parlamentarios buscaban poder solventar ese impasse.

miércoles, junio 09, 2021

Watergate (6): Johnny cogió su fusil

 ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final


El testigo décimo noveno habría de de ser Jebbediah Stuart Magruder, quien se presentó en la sala el 14 de junio. Magruder, en todo caso, se presentó bajo la use immunity, una figura legal recientemente introducida en el Código Penal, según la cual un testigo no podía ser imputado de acuerdo con un testimonio prestado bajo inmunidad. Esta novedad, por cierto, había sido redactada en su día por John Dean.

lunes, junio 07, 2021

Watergate (5): Los pruritos morales de Hugh Sloan

 ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
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El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final

John Dean no era el Señor X del Caso Watergate, pero lo que sí era, es su clave de bóveda (tras el Watergate, haría toda una carrera como abogado y, sobre todo, conferenciante y autor de libros, siempre con el epicentro en su experiencia en la Casa Blanca). Un buen síntoma de esto es que terminase por ser la persona nombrada por el presidente para investigar el escándalo; aparentemente, según diría Nixon, Dean le había entregado un informe en el que le informaba de que ningún miembro del staff de la Casa Blanca ni del equipo electoral del presidente había estado implicado en la movida. Sin embargo, en marzo de 1973 la figura de Dean estaba bastante quemada; protagonizaba las noticias en los medios, pero no por su informe exculpatorio, sino por las noticias que habían surgido de que había tratado de obligar al FBI a darle documentación del caso; se sospechaba, incluso, que Dean había destruido pruebas poco después de descubrirse el asalto a las oficinas del complejo Watergate.

viernes, junio 04, 2021

Watergate (4): Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate

  ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
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El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final

El comité volvió a reunirse en la tarde del martes 22 de mayo para seguir con McCord. Para entonces, todo el esfuerzo hecho con Odle se había ido a la mierda. Piénsese, por ejemplo, que el volumen negociado en la Bolsa de Nueva York se redujo significativamente; entonces, el comercio de acciones electrónico no existía, todo se hacía en persona; y, en las últimas horas de la negociación, los traders simplemente desaparecían del parqué y se iban a buscar alguna tele portátil para seguir atendiendo al espectáculo que tenía a los americanos mesmerizados. Algunas universidades, empeñadas en que asistir a las sesiones era una lección de urbanidad, directamente suspendieron las clases.

miércoles, junio 02, 2021

Watergate (3): el día que James McCord le dijo al mundo: "¡ Es un pato, imbéciles, es un pato!"

 ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final

El día 17 de abril, un Richard Nixon que o no quiso o no pudo ocultar su aspecto cansado y tenso realizó una intervención en televisión desde la sala de prensa de la Casa Blanca. Se limitó a leer unas cuartillas que contenían tres minutos de material jurídico. Entre las cosas que dijo, informó a los estadounidenses que el 21 de marzo anterior, a causa de “cargos muy serios” de los que había tenido conocimiento, ordenó una serie de investigaciones sobre el tema Watergate. Afirmó, asimismo, que se habían hecho “verdaderos progresos” en la investigación de la verdad. Luego, abandonó la sala y su portavoz, Ronald Ziegler, fue quien se quedó para atender a la Prensa. Los periodistas no paraban de preguntar sobre las evidentes contradicciones entre las declaraciones anteriores de Nixon y la de aquel día. ¿A cuál deberían creer? Fueron dieciocho preguntas seguidas sobre el mismo tema; ninguna sobre otro. Ziegler, finalmente, pronunció unas palabras que se harían famosas: this is de operative statement; the others are inoperative.

lunes, mayo 31, 2021

Watergate (2): un presidente Missing In Action

 ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final

Nixon decía que no tenía nada que ocultar, pero al mismo tiempo invocaba su executive privilege para impedir que las personas de su equipo tuviesen que testificar en comité alguno. Sin embargo, en paralelo Woodward y Bernstein habían olido la sangre en la figura de McCord, y se aplicaron a investigarlo. Entre otras cosas, descubrieron que había alquilado una oficina muy cerca del cuartel general en Washington del senador Edmund S. Muskie, un candidato demócrata.

Nixon seguía con el mantra: presidential privilege.

viernes, mayo 28, 2021

Watergate (1) ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica
Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final


El 3 de noviembre de 1969, Richard Nixon sorprendió a propios y extraños. Aquel hombre venía ambicionando la presidencia de los Estados Unidos de mucho tiempo atrás. Había perdido su oportunidad, que terminaría por ser sólo su primera oportunidad, frente al que es, quizás, el mayor peso pesado que nunca se ha subido al ring de la política americana: John Fitzgerald Kennedy. A pesar de ser un neto perdedor, o quizás por eso mismo, Nixon era de esos políticos que, como los feos en las discotecas, saben que la clave, para ellos, es aguantar. Aguantar. Aguantar. Y aguantó hasta que las primeras figuras de la política estadounidense de los sesenta, siempre enfangada por el maloliente vertedero de Vietnam, fueron abandonando (o siendo asesinadas), y le llegó la suerte. El desastre de Tet convenció a Lyndon Johnson de no presentarse a la reelección, y eso colocó al Partido Demócrata en una pelea muy reñida que, probablemente, tenía que haber ganado o Robert Kennedy o Eugene McCarthy, ambos pacifistas. El asesinato de RFK lo cambió todo y dio alas al candidato sustituto de LBJ, Hubert Humphrey. Nixon, frente a frente a un candidato bastante parecido a él, finalmente pudo ganar. Y, unos meses después, sorprendió a todos los que esperaban una presidencia anodina.

miércoles, mayo 26, 2021

#HiginiaYoSiTeCreo (El crimen de la calle Fuencarral)

 

Aquel 2 de julio de 1888, el verano ya había llegado a Madrid. Se desperezó el día poco a poco, con menos prisas que hoy en día; pero, sin embargo, en el número 109 de la calle Fuencarral la actividad se hizo casi frenética desde primera hora de la mañana. Para ser más exactos, desde el momento en que Manuel Triviño, el portero de la finca, se despertó.

lunes, mayo 24, 2021

El pistolerismo (y 17) Coda: el golpe que "nadie" apoyó.

 

 La huelga de la Canadiense

Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó 


A mediados de 1923, el Libre consideraba que había llegado su momento. Patrocinaba una huelga en el sector de la banca ampliamente exitosa que auguraba una decisión por parte de la agrupación profesional de oficinistas de integrarse en su organización. Para articular su crecimiento, se convocó un congreso en Valencia de organizaciones del sector bancario. El 13 de julio, los presentes aprobaron integrarse en el Libre.

viernes, mayo 21, 2021

El pistolerismo (16): ¡Prou!

 La huelga de la Canadiense

Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó 


En efecto, el otro comando de Los Solidarios sí que había logrado su objetivo. Estaba formado por Gregorio Suberviela, El Torinto, y Antonio del Toto. Llegaron a la ciudad en plenas fiestas, y pronto localizaron a su víctima, que casi nunca salía de casa y, si lo hacía, estaba fuertemente escoltado en todo momento.

miércoles, mayo 19, 2021

El pistolerismo (15): La violencia se impone poco a poco

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó 


La muerte de Seguí se produjo en beneficio de dos grupos bien definidos en Barcelona. Los dos más radicales: los grupos de afinidad surgidos del anarcosindicalismo, y los grupos patronales que rechazaban el cese de Graupere y querían continuar la lucha armada contra los obreros. El objetivo de los grupos de afinidad era, una vez muerto Seguí, acabar con su teórica estratégica, hacerse con el control de la CNT y, consecuentemente, arrastrarla a su dinámica revolucionaria. Los patronos, por su parte, buscaban taponar cualquier avance social. Una de las cosas que había abordado el gobernador Raventós era la implantación en Barcelona de la recomendación del Instituto de Reformas Sociales, en el sentido de incrementar la participación (versión sindical) y el control (versión patronal) obrero en las empresas. Algo que incluso la dictadura de Primo de Rivera desarrollaría. La clase empresarial catalana, sin embargo, era notablemente egoísta. Se había criado a los pechos de un sistema económico, el del siglo XIX, en que, por concedérsele gabelas, hasta se había tragado con décadas durante las cuales la esclavitud colonial era legal, algo de lo que muchos de los grandes nombres de la empresa catalana (y no catalana, aunque ésta era mucho más magra) se beneficiaron.

lunes, mayo 17, 2021

El pistolerismo (14) Han mort el Noi del Sucre

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó


Los ambiciosos planes que Salvador Seguí había diseñado para la CNT, un Estado dentro del Estado sin reglas de Estado, generaron un intenso, y a menudo agrio, debate en el rosario de asambleas y reuniones desplegado en enero y febrero de 1923. Allí donde los grupos de afinidad, los pistoleros, eran más fuertes, las ideas de Seguí eran puestas en solfa, bajo acusaciones de que no harían otra cosa que fortalecer el capitalismo. Los rabiosos argumentos esgrimidos por estos grupos contra Seguí encontraban altavoces interesados entre la burguesía y los patronos, encantados de arrearle patadas en las canillas al proyecto cenetista. Se dijo, de nuevo, que Seguí se estaba enriqueciendo, cuando, en realidad, era justo lo contrario; colocado como estaba en la lista negra de los patronos, apenas conseguía trabajo.

viernes, mayo 14, 2021

El pistolerismo (13): La Nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó



Aquella noche, Arlegui presionó muy fuerte a Tejedor y a los de Badalona para que le diesen los nombres de los jefes de todo, para detenerlos. Pero no se los dieron pues, en realidad, no los conocían. Mientras tanto, en el dispensario y como ya he referido, Amalio Cerdeño se moría, pero no sin contarle toda la movida al fiscal Diego Medina. El fiscal, abrumado por la calidad de las confesiones que estaba escuchando, llamó por teléfono, a su casa, al primer ministro Sánchez Guerra. Se dice que cuando el jefe del gobierno se puso al aparato, todavía medio dormido, el fiscal se limitó a informarle de que tenía evidencias de que el gobierno civil estaba sacando a los obreros de sus casas para matarlos; y que solicitaba instrucciones.

miércoles, mayo 12, 2021

El pistolerismo (12): Atentado a Martínez Anido

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó


Manuel Testa estaba, realmente, bastante cerca del paso a nivel del Poble Nou. Hay que anotar en el debe de aquellos terroristas que no se percatasen de ello cuando hicieron la inspección ocular del lugar del robo, la verdad. Estaba tan cerca que, en uno de sus disparos, le acertó de lleno a Recasens, que cayó al suelo, herido. Recasens llevaba la caja de la nómina. Sus compañeros, pues, se detuvieron para ayudarle a levantarse y, sobre todo, para hacerse con la pasta. Sin embargo, del depósito de artillería salían ya un cabo y dos soldados con las armas preparadas; acojonados, lo dejaron todo allí y salieron corriendo.

lunes, mayo 10, 2021

El pistolerismo (11): La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
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Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
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La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
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La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
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Coda: el golpe que "nadie" apoyó


El Libre avanzaba poco a poco. Había empezado intentando absorber a la CNT del ramo del Agua pero, lógicamente, su objetivo fundamental era el ramo Textil. Prosiguió fichando a antiguos dirigentes anarquistas, como Lluis Serra o la activista Dolors Ferrer. El 2 de junio, el Llibre organizó una asamblea en el Cine Montaña, en la que se escenificaron buena parte de estas incorporaciones. El 6 de junio, el rey Alfonso XIII estuvo en Barcelona y pronunció un discurso en el Hotel Eléctrico. Fue un discurso comentadísimo por las connotaciones autoritarias de sus palabras que, con el tiempo, se ha querido entender, y no es improbable que lo fuese, como un toque de atención real hacia lo que se avecinaba.

viernes, mayo 07, 2021

El pistolerismo (10): El fin de nada

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó


A pesar de todos estos incidentes, como he dicho, la prioridad policial era descabezar la hidra terrorista anarquista con la captura de Archs y de Vandellós. Ambos dos, sin embargo, se habían mimetizado con una ciudad que es un dédalo de calles estrechas y de lugares que parecen haber sido concebidos para albergar clandestinos. Contaban los dirigentes, además, con la solidaridad de miles de barceloneses que convertían el reto de detenerlos en algo parecido a la búsqueda de una aguja en un pajar. El dinero y las influencias procesales, sin embargo, todo lo acaban pudiendo. Finalmente, la Policía logró dar con una confidente que conocía bien a Archs y era de su confianza.

miércoles, mayo 05, 2021

El pistolerismo (9): La explosión de la calle Toledo

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó

La nueva-vieja estrategia del anarquismo catalán, esto es patadón p’alante y si hay que dar hostias, se dan, fue lógicamente liderada por el grupo de la calle Toledo que, en ese momento, era, con mucho, el que mayor capacidad terrorista tenía y el que también tenía las cosas más claras. Obsesionados con la idea de que la burguesía era una hidra de muy pocas cabezas que, por lo tanto, podía ser descabezada con la capacidad que tenían de atentar, en dicha calle se hizo una lista de las personalidades que se iban a cargar, en la que estaban incluso ex ministros como Juan de la Cierva, una de sus bestias negras desde la Semana Trágica. Sabedores de que La Cierva iba a visitar Barcelona, fabricaron una bomba y la llevaron a Can Vidiella, en Falset, con la instrucción de ser colocada en la vía del tren en la que llegase el ex ministro.

miércoles, abril 28, 2021

El pistolerismo (8): Una masacre fallida y un viaje a Moscú

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó


El día 27 de marzo, con el cadáver de Dato casi todavía caliente, nos tenemos que centrar en una pensión cuatro arañas de la calle Mariano Aguiló. Uno de los inquilinos del local es un cenetista, Agustí Subirats, que acaba de ser liberado de la cárcel. Dos personas desconocidas llegaron a la pensión y se reunieron con él en su habitación. Pasados unos minutos, se escuchó un disparo. Cuando los parroquianos consiguieron entrar en la habitación, bloqueada, los visitantes habían desaparecido, y Subirats tenía una bala en la sien. Resulta difícil de creer que fuese un atentado del Libre; es obvio que Subirats confiaba en sus atacantes, así pues se podría pensar que la propia CNT tenía razones para callarlo. Ese mismo día 27, pistoleros del Libre mataron a Buenaventura Roca y Joan Sans, dos sindicalistas de la CNT de Mataró, en el restaurante donde estaban comiendo. Dos días después, en Badalona, moría a tiros el miembro del Libre Salvador Aguilar. El enfrentamiento CNT-SL, pues, ya no se circunscribía a Barcelona.