viernes, diciembre 03, 2021

Carlos (21): Los franceses, como siempre, macroenando

 El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar Papá, yo no me quiero casar Yuste 

El nick Barbarroja se convirtió rápidamente en un amplio proveedor de angustia en el Mediterráneo. En realidad, Barbarroja eran dos y hermanos, Arudj y Keir Haradin. El primero de ellos murió en 1518 para ser heredado por uno de sus hijos. Como he dicho, la caída de Rodas sirvió para fortalecer a los piratas, lo que colocaba al Imperio en una situación de gran debilidad, sobre todo mientras Andrea Doria siguió siendo fiel al pérfido gabacho. Ese cambio estratégico, en 1528, cambió las cosas, y fue paralelo a un cierto cambio de actitud por parte de los venecianos, hasta entonces cerrados partidarios de las coaliciones anti austriacas y, desde entonces, más moderados.

miércoles, diciembre 01, 2021

Carlos (20): Turcos y franceses, franceses y turcos

El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar Papá, yo no me quiero casar Yuste 

A lo largo de 1541, los turcos se hicieron con el control de la planicie húngara y de la joya de la corona: Buda. Fernando, a duras penas, mantuvo el control de las provincias montañosas del norte, lo que normalmente conocemos como Eslovaquia. Tampoco pudo el imperio musulmán anexionarse Transilvania, que siguió en poder de la familia Zapolyai, concretamente de Isabel de Portugal, la viuda del rey como veremos fallecido en 1540, que reinaba guardándole el sitio a su hijo, Juan II, hijo póstumo de su padre.

lunes, noviembre 29, 2021

Carlos (19): El turco

 El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar Papá, yo no me quiero casar Yuste 

La no victoria de Metz tuvo el efecto casi inmediato de que un rey y emperador Carlos crecientemente acosado por la enfermedad y por los sinsabores creados por los suyos, pues tanto los príncipes alemanes como el Papa lo eran, terminase por declamar un ominoso ¡a mama'la a Pa'la! De forma automática, Fernando de Habsburgo se convirtió en el único responsable de los asuntos imperiales; de repente, estos temas, al titular del momio le aburrían y ponían de muy mala hostia. En 1555, Carlos ni siquiera tuvo el gesto de presentarse en la Dieta de Ausburgo, hasta ese punto concebía los problemas de los putos alemanes como de otro. Para él, además, habría sido una terrible humillación personal tener que haber asistido personalmente a la reunión constitucional que dio carta de naturaleza a los acuerdos de Passau que, como sabemos, hasta habían sido cerrados entre dos interlocutores a los que él no concedía vitola de tales.

viernes, noviembre 26, 2021

Carlos (18): Horas bajas

 El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar Papá, yo no me quiero casar Yuste 

Desde la celebración de la Dieta de Ausburgo, Carlos había estado intermitente, pero continuamente atacado por las fiebres. De hecho, se sintió tan débil que, ante la circunstancia de no poder reunirse con su hijo Felipe, redactó el que se considera como su testamento político. En otoño llegó a Bruselas, donde se quedó varios meses hasta poder saludar a Felipe, quien llegó el 1 de abril de 1549. Exactamente un año después, el 2 de abril de 1550, Felipe fue reconocido por los Estados Generales de los Países Bajos como heredero de los mismos. En ese momento, el trabajo febril era para preparar una nueva Dieta de Ausburgo, donde Carlos debería volver a parlamentar con los príncipes alemanes.

miércoles, noviembre 24, 2021

Carlos (17) Mühlberg

 El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar Papá, yo no me quiero casar Yuste 


Junto con las gabelas ya descritas, el emperador recibió también una sustanciosa participación en los réditos eclesiásticos en Flandes; en estas circunstancias, era lógico que el 7 de junio de 1546 Carlos firmase un pacto antiprotestante con el Papa. La Dieta de disolvió mes y medio después, el 24 de julio, pero para entonces lo que conocemos como campaña del Danubio ya había comenzado. Carlos, que había pasando los últimos años, y sobre todo los últimos meses, obsesionado con la idea de que los reformados golpeasen primero, había decidido ser él quien arrease la primera hostia (nunca mejor dicho) .

martes, noviembre 23, 2021

Carlos (15): La oportunidad ratisbonense

El rey de crianza borgoñona
Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar Papá, yo no me quiero casar Yuste 


Mis disculpas. Pensé que había publicado la toma 15, y no era así. Aquí la tenéis.


Tras el acuerdo básico entre católicos y protestantes, todo quedó dispuesto para realizar una reunión en Ratisbona, paralela a la Dieta, que abarcó de abril a julio de 1541 y estuvo presidida por el propio Carlos. A la reunión acudieron tanto Melachton como Calvino, y en la organización de los debates tuvo un papel fundamental Granvela; de hecho, fue capaz de redactar un texto sobre la doctrina de la justificación al que Calvino, al parecer, no fue capaz de cambiarle ni los puntos y coma. El 2 de mayo, los reunidos alcanzaron un acuerdo que se conoció como Libro de Ratisbona. Era un texto de 23 artículos.

lunes, noviembre 22, 2021

Carlos (16): Si esto no se apaña, caña, caña, caña

 El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar Papá, yo no me quiero casar Yuste 


Apenas clausurada la asamblea de Spira, Carlos estaba en Metz, reuniéndose con sus tropas. Aquella ofensiva fue la que trajo el tratado de Crépy, del que ya hemo hablado. Un pacto que sustantivaba una nueva victoria imperial, veinte años después de Pavía, y que dependía, en su ejecución, del mismo duque de Orléans que, siendo dueño de los aburridos luxemburgueses, se había ofrecido para ser un esmalcaldino más. Sin embargo, no hubo mucho tiempo para hacerse conjeturas sobre su fidelidad, puesto que moriría el 9 de septiembre de 1545, casi un año clavado después de Crépy.

miércoles, noviembre 17, 2021

Carlos (14): En busca de un acuerdo

El rey de crianza borgoñona
Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion En busca de un acuerdo La oportunidad ratisbonense Si esto no se apaña, caña, caña, caña Mühlberg Horas bajas El Turco Turcos y franceses, franceses y turcos Los franceses, como siempre, macroneando Las vicisitudes de una alianza contra natura La sucesión imperial El divorcio del rey inglés El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide El largo camino hacia el altar Papá, yo no me quiero casar Yuste


La única gran presión a favor del acuerdo entre católicos y protestantes era la presión, cada vez más temible, de los turcos sobre Austria. Sin embargo, durante nueve años después de 1532, la Sublime Puerta dejó tranquilo a Fernando, debilitando indirectamente la posibilidad de un consenso. Las cosas se movieron, sin embargo, en 1534, cuando se comenzó a hablar de que Carlos, incluso en contra del consejo de sus asesores españoles, preparaba una expedición marina que estaba comandada por el cardenal Juan Pardo de Tavera, titular de la sede toledana.

lunes, noviembre 15, 2021

Carlos (13): Las condiciones del arzobispo Stadion

 El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion
En busca de un acuerdo
La oportunidad ratisbonense
Si esto no se apaña, caña, caña, caña
Mühlberg
Horas bajas
El turco
Turcos y franceses, franceses y turcos
Los franceses, como siempre, macroneando
Las vicisitudes de una alianza contra natura
La sucesión imperial
El divorcio del rey inglés
El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo
De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide
El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar Yuste

En 1529 Fernando de Habsburgo, la persona que debía presidir y dirigir los debates de Spira, estaba bastante menos preocupado de lo que su hermano hubiese querido respecto de la polémica religiosa alemana. A Fernando, en ese momento, lo que lo movía era saber que los turcos estaban a piques de llegar a las puertas de Viena, y que necesitaba que todo Dios, también el reformado, se aplicase a impedirlo. En Spira, por otra parte, los ánimos estaban muy calentitos. Otto von Pack, un personaje del que lo que podemos decir es que la Wikipedia se limita a definirlo como “German conspirator”, había estado los meses anteriores distribuyendo por los Estados protestantes la especie de que los católicos preparaban un gran ataque armado (lo cual no era verdad; al menos, en ese momento).

viernes, noviembre 12, 2021

Carlos (12): El avispero alemán

  El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion
En busca de un acuerdo
La oportunidad ratisbonense
Si esto no se apaña, caña, caña, caña
Mühlberg
Horas bajas
El turco
Turcos y franceses, franceses y turcos
Los franceses, como siempre, macroneando
Las vicisitudes de una alianza contra natura
La sucesión imperial
El divorcio del rey inglés
El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo
De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide
El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar Yuste

Tras la muerte del Papa, el cónclave eligió a Giovanmaria Ciocchi del Monte como nuevo cura Ariel. Julio III, tal era el nombre que eligió, era un viejo conocido de la alta política vaticana y europea y también de vosotros mismos, si es que habéis leído ya las notas sobre el concilio de Trento. El nombramiento de Del Monte fue recibido, en Trento, por la oposición española con una carta en la que se venía a decir, un tanto retóricamente, que no se podía haber escogido a un candidato más partidario del concilio y de la reforma de la Iglesia. Sin embargo, aquella declaración trataba más bien de ser un toque de atención; porque el Papa, en realidad, lo que quería era cargarse Trento, sobre todo, mediante su traslado a alguna sede no imperial que pudiese controlar.

miércoles, noviembre 10, 2021

Carlos (11): La movida trentina

  El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion
En busca de un acuerdo
La oportunidad ratisbonense
Si esto no se apaña, caña, caña, caña
Mühlberg
Horas bajas
El turco
Turcos y franceses, franceses y turcos
Los franceses, como siempre, macroneando
Las vicisitudes de una alianza contra natura
La sucesión imperial
El divorcio del rey inglés
El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo
De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide
El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar Yuste 


Lejos de lo que suelen pensar algunos análisis apresurados, según los cuales la pasión de Carlos de Habsburgo fue acumular cuantos más territorios, mejor, para cuando el emperador firmó la paz de Crépy sus reflexiones iban ya por el derrotero exactamente contrario. A Carlos, en ese momento en el que su hijo era un adolescente que, además, según todas las trazas iba a carecer de la válvula de escape de que él mismo había disfrutado en la persona de su hermano Fernando; a Carlos, digo, le preocupaba las consecuencias de dejar a su hijo un orbe demasiado amplio que gestionar; España, Flandes, Milán. Es así cómo hay que leer Crépy: como el intento de descargar de la mochila del Imperio creado, cuando menos, la piedra milanesa.

lunes, noviembre 08, 2021

Carlos (10): El largo camino hacia Crépy-en-Lannois

 El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion
En busca de un acuerdo
La oportunidad ratisbonense
Si esto no se apaña, caña, caña, caña
Mühlberg
Horas bajas
El turco
Turcos y franceses, franceses y turcos
Los franceses, como siempre, macroneando
Las vicisitudes de una alianza contra natura
La sucesión imperial
El divorcio del rey inglés
El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo
De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide
El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar Yuste 


En el momento de la temeridad, hay que buscar planes que sean audaces. Carlos tenía de su lado a uno de los tipos más audaces de su tiempo, Andrea Doria. Doria tenía una capacidad interesante de combinar acciones terrestres y navales, y esto fue lo que le propuso a su emperador; una acción combinada que golpease Marsella de forma sincronizada. A decir verdad, el plan tuvo desde el primer momento sus enemigos; Antonio de Leyva, príncipe de Ascoli, marqués de Atela y conde de Monza, otro de los grandes capitanes del Imperio en Italia, dijo que el tema era una ful. Sin embargo, en julio de 1536, Carlos salió de Asti con un importante ejército de unos 50.000 efectivos al mando de Ferrante Gonzaga y el duque de Alba.

viernes, noviembre 05, 2021

Carlos I (9): El avispero milanés

El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion
En busca de un acuerdo
La oportunidad ratisbonense
Si esto no se apaña, caña, caña, caña
Mühlberg
Horas bajas
El turco
Turcos y franceses, franceses y turcos
Los franceses, como siempre, macroneando
Las vicisitudes de una alianza contra natura
La sucesión imperial
El divorcio del rey inglés
El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo
De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide
El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar Yuste 



En Inglaterra, el rey Enrique VIII se convierte también en un oscuro objeto de deseo de las alianzas francesas. Consciente de la posición en la que se coloca el rey inglés por su voluntad de divorciarse de su mujer española, los franceses comienzan a cortejar al monarca para que, con su actitud, abra una brecha en el bloque formado por el Imperio y el Papado. En el otoño de 1532, Enrique y Francisco se encuentran en Boulogne; fue muy comentado el hecho de que el rey inglés acudiese acompañado por Ana Bolena; Francisco, en un gesto estudiado para escenificar su aprobación del cambio en la familia real inglesa, aprovechó que su mujer, Eleanora, no estaba con él, para abrir el baile en su compañía. A finales del año siguiente, 1533, en paralelo al proceso de perfeccionamiento de las negociaciones entre París y Estambul, el segundo hijo del rey francés, Enrique, entonces duque de Orléans y futuro rey Enrique II, se casa con la sobrina del Papa, Francisquita Catalina de Medicis, en un matrimonio que se celebró en Marsella y a la que el ilustre tío Ariel asistió. Clemente VII, claramente, quería demostrar que no tenía ningún entusiasmo por cumplir las promesas que le había hecho a Carlos, tanto de ayudarle en la lucha contra el Turco como de convocar un concilio para abordar la reforma de la Iglesia.

miércoles, noviembre 03, 2021

Carlos I (8): El éxtasis boloñés

  El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion
En busca de un acuerdo
La oportunidad ratisbonense
Si esto no se apaña, caña, caña, caña
Mühlberg
Horas bajas
El turco
Turcos y franceses, franceses y turcos
Los franceses, como siempre, macroneando
Las vicisitudes de una alianza contra natura
La sucesión imperial
El divorcio del rey inglés
El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo
De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide
El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar
Yuste


El enquistamiento del conflicto entre Francia y el emperador se hace bien patente de forma rápida. Una flota francesa se presenta en Nápoles y asedia la ciudad, aunque la eclosión de una epidemia le acaba aconsejando a los generales el levantamiento del sitio. La ofensiva francesa en Italia trae plena lógica en el aliado de facto que encuentran en ese teatro en la persona del Papa, para quien el principal objetivo, en ese momento, es debilitar el poder de Carlos en la península. El emperador, sin embargo, navega a favor de corriente. A estas alturas del tiempo, casi vencido el primer tercio del siglo XVI, ser el heredero de la corona castellana viene muy a cuento, por cuanto Carlos comienza a recibir un flujo de recursos desde América del que el resto de sus enemigos están hueros (salvo la Iglesia, claro, porque la Iglesia cobra en todas partes).

lunes, noviembre 01, 2021

Stalin y su familia

Que Iosif Stalin jodió la vida de mucha gente es algo que no creo que haya que discutir mucho, salvo con sus partidarios evidentes (pocos) y emboscados (bastantes más de lo que sería deseable). El concepto de "joder" es aquí bastante amplio y abarca muchas realidades, desde la discontinuación de la vida laboral y personal durante algunos años, con pena accesoria de acojone vitalicio, hasta la muerte de hambre, de pena, de tifus o de debilidad en cualquier rincón de Siberia, o fusilado en algún oscuro patio ignoto. Todo esto lo hizo Stalin por conservar su poder personal, que es lo único que le importó realmente en la vida. Y, claro, si todo lo que le importó en la vida fue el poder, parece lógico concluir que la familia, la verdad, le importase bastante poco. Y, efectivamente, fue así. En el fondo, las primeras víctimas de Stalin fueron sus propios familiares.  Aquí vamos a repasar someramente sus destinos.

miércoles, octubre 27, 2021

Carlos I (7): El rey francés como problema

 El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion
En busca de un acuerdo
La oportunidad ratisbonense
Si esto no se apaña, caña, caña, caña
Mühlberg
Horas bajas
El turco
Turcos y franceses, franceses y turcos
Los franceses, como siempre, macroneando
Las vicisitudes de una alianza contra natura
La sucesión imperial
El divorcio del rey inglés
El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo
De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide
El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar
Yuste

Los cambios operados en la política internacional por el fracaso de la Liga patrocinada por Carlos le llevaron a la conclusión de que ya no tenía gran cosa que ganar gastando la trump card de su matrimonio con una miembra de la familia real inglesa. La razón era geopolítica pero, sobre todo, crematística. Tanto Carlos como Gattinara tenían muy claro que habría guerra en Italia, que sería larga y costosa y, por lo tanto, hacía falta pasta. Dominar Castilla después de la revuelta de los comuneros le había supuesto una mejora importante en materia presupuestaria; pero no era suficiente. Carlos necesitaba ligarse a alguna nación que tuviese una buena situación económica, y ésa era, fundamentalmente, Portugal; un país que disponía de importantes recursos derivados de que había estado varios años ajeno a los grandes enfrentamientos bélicos.

lunes, octubre 25, 2021

Carlos I (6): La coalición que paró el Espíritu Santo

El rey de crianza borgoñona

Borgoña, esa Historia que a menudo no se estudia
Un proyecto acabado
El rey de España
Un imperio por 850.000 florines
La coalición que paró el Espíritu Santo
El rey francés como problema
El éxtasis boloñés
El avispero milanés
El largo camino hacia Crépy-en-Lannois
La movida trentina
El avispero alemán
Las condiciones del obispo Stadion
En busca de un acuerdo
La oportunidad ratisbonense
Si esto no se apaña, caña, caña, caña
Mühlberg
Horas bajas
El turco
Turcos y franceses, franceses y turcos
Los franceses, como siempre, macroneando
Las vicisitudes de una alianza contra natura
La sucesión imperial
El divorcio del rey inglés
El rey quiere un heredero, el Papa es gilipollas y el emperador, a lo suyo
De cómo los ingleses demostraron, por primera vez, que con un grano de arena levantan una pirámide
El largo camino hacia el altar
Papá, yo no me quiero casar
Yuste


Tras su elección como emperador, Carlos de Habsburgo procedió a transmitir el patrimonio de los Habsburgo a su hermano Fernando, al que concedió el título de Teniente del Imperio. En ese momento, aparte de por la actitud de Francia, la situación ofrecía otros perfiles de preocupación; en Austria, por ejemplo, ciertos movimientos que recuerdan un poco a los comuneros castellanos estaban comenzando a aparecer. Repentinamente, para Carlos mantener la estabilidad en el sur y el este de su Imperio comenzaba a convertirse en un problema más grande incluso que la competencia de los franceses.