miércoles, junio 23, 2021

Watergate (12): La última trinchera

    ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final 


Las historias sobre las interioridades financieras de la campaña de Nixon no dejaban de brotar, quizás porque, a causa de su creciente debilidad, la locuacidad de muchos de sus subordinados de entonces, cabe sospechar que muy desengañados, era cada vez mayor. La Prensa también publicó historias sobre cómo Nixon había escondido la plusvalía generosa obtenida por la venta de unos terrenos en Florida a base de registrar toda la operación a nombre de su hija Tricia, amén de otras irregularidades menores, como que se había registrado para votar en California, aunque no pagaba ni un duro de impuestos en dicho Estado.

martes, junio 22, 2021

De indultos

Os contaré una cosa como primera providencia. 

lunes, junio 21, 2021

Watergate (11): El discurso del político acorralado

    ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger

Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final 



El lunes siguiente a aquel sábado tan intensito que había vivido la Casa Blanca y, con ella, todo Estados Unidos, la cosa se relajó por el flanco internacional. Las grandes potencias, todas ellas cada vez menos convencidas de que la guerra árabe-israelí les fuese a aportar ventaja alguna, se apresuraron a patrocinar un alto el fuego decretado por la Casa Inútil (o sea, la ONU) que entraría en efecto en 48 horas. Para el caso Watergate, fue un alto el fuego todavía más corto: el martes, el Comité Judicial del Congreso recibió el permiso para comenzar sesiones de análisis de impeachment, gracias, sobre todo, a los votos demócratas. Ese mismo día, Alexander Haig confesó frente a los periodistas que la orden al FBI de sellar la oficina de Archibald Cox la había dado él personalmente; había acudido al encuentro con los plumillas para convencerlos de que la Casa Blanca no había traspasado la línea roja de la dictadura y los convenció de exactamente lo contrario.

viernes, junio 18, 2021

Watergate (10): Los diez negritos fiscales

    ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final


Dos días después de la dimisión de Agnew, el presidente Nixon anunció la designación en su puesto de Gerald Ford, el líder de la minoría de la Cámara. La elección sorprendió a todo el mundo salvo, claro, a Nixon. Buena parte de los republicanos esperaban que el designado hubiera sido Ronald Reagan; ciertamente, el ex gobernador de California había sido un apoyo incansable del presidente; pero también tenía bastantes enemigos en el partido y Nixon siempre quería un segundo plano y gris; en ese sentido, hizo la elección perfecta. Ford, además, era otra cosa: era una persona fiel a la figura de Nixon, como demostraría poco tiempos después cuando, ya presidente, tomó la discutidísima decisión de otorgarle el perdón presidencial a un señor que, por el bien de la democracia americana, debería haber probado el cáterin de la cárcel.

miércoles, junio 16, 2021

Watergate (9): A situaciones paranormales, aficiones paranormales

   ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final


 

El 26 de septiembre, el comité Ervin se enfrentó a su último testigo. Éste fue uno de los hombres más cercanos a Nixon, Patrick J. Buchanan, que había trabajado para él escribiéndole discursos y, sobre todo, preparándole cada mañana un informe con lo publicado por la Prensa. En el testimonio, los estadounidenses aprendieron que Buchanan, buen conocedor de las consecuencias que podían tener los contenidos Watergate frente a la opinión pública, le había aconsejado a su jefe que hiciese una hoguera en el jardín de la Casa Blanca y quemase todas las cintas. Buchanan, además, fue el primer hombre del presidente que explicó la verdadera función del escándalo Watergate. Normalmente, las gentes desinformadas suelen decirte que el Watergate fue una estrategia para conocer los planes del Partido Demócrata frente a las elecciones. Pero no es así. En realidad, el Watergate era una estrategia que buscaba desacreditar a todos los candidatos demócratas salvo uno: George McGovern. Esto, maquinaron los estrategas del Watergate, colocaría a Nixon frente a un candidato viable y, además, enfangaría a los demócratas en constantes peleas intestinas.

lunes, junio 14, 2021

Watergate (8): Spyro Agnew y las 21 preguntitas de los cojones

   ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
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El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final


El 24 de julio, Bob Hadelman. Se mostró bastante cómodo en su comparecencia hasta que el senador Robert Palmer Weicker Jr le sacó a colación un memorando dirigido a él, fechado el 14 de octubre de 1971. Aquel documento consistía en una descripción de las labores previas a una aparición presidencial en Charlotte, Carolina del Norte, en compañía del popular reverendo Bill Graham. Las instrucciones incluían, para sorpresa de todos, el montaje de una manifestación violenta cuyos miembros deberían portar, decía el memorando, signos obscenos. Weicker, señalando al documento, le preguntó a Haldeman si era su letra la que se podía leer en una anotación al margen que decía: Good. A Haldeman no le quedó otra que reconocer que sí, que él habría escrito que le parecía bien que el gobierno de los Estados Unidos fomentaba la producción de falsas protestas en su contra para así apuntalar la teoría de la “mayoría silenciosa”.

viernes, junio 11, 2021

Watergate (7) El testimonio de Alejandro Mantequilla

  ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
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El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final


El testimonio de John Dean dejó una honda impresión, tanto en los miembros del Comité como en la América entera. Después de Dean, el siguiente testigo fuerte fue Mitchell. Durante su interrogatorio, Sam Ervin le comunicó al presidente la decisión tomada por el comité, decisión unánime, decretando su acceso irrestricto a cualquier documentación gubernamental que “pudiera ser relevante a la hora de proveer o desmentir cualquiera de los elementos que el comité ha sido autorizado a investigar”. En ese momento, la decisión se refería, muy en particular, a toda documentación preparada o que hubiera pasado por las manos de John Dean. Esta decisión era una importante vuelta de tuerca. Dean había cantado de lo lindo, pero no dejaba de ser alguien que decía qué; de alguna forma, era su palabra contra la del presidente a la hora de decir que Nixon lo sabía todo. Los parlamentarios buscaban poder solventar ese impasse.

miércoles, junio 09, 2021

Watergate (6): Johnny cogió su fusil

 ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final


El testigo décimo noveno habría de de ser Jebbediah Stuart Magruder, quien se presentó en la sala el 14 de junio. Magruder, en todo caso, se presentó bajo la use immunity, una figura legal recientemente introducida en el Código Penal, según la cual un testigo no podía ser imputado de acuerdo con un testimonio prestado bajo inmunidad. Esta novedad, por cierto, había sido redactada en su día por John Dean.

lunes, junio 07, 2021

Watergate (5): Los pruritos morales de Hugh Sloan

 ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final

John Dean no era el Señor X del Caso Watergate, pero lo que sí era, es su clave de bóveda (tras el Watergate, haría toda una carrera como abogado y, sobre todo, conferenciante y autor de libros, siempre con el epicentro en su experiencia en la Casa Blanca). Un buen síntoma de esto es que terminase por ser la persona nombrada por el presidente para investigar el escándalo; aparentemente, según diría Nixon, Dean le había entregado un informe en el que le informaba de que ningún miembro del staff de la Casa Blanca ni del equipo electoral del presidente había estado implicado en la movida. Sin embargo, en marzo de 1973 la figura de Dean estaba bastante quemada; protagonizaba las noticias en los medios, pero no por su informe exculpatorio, sino por las noticias que habían surgido de que había tratado de obligar al FBI a darle documentación del caso; se sospechaba, incluso, que Dean había destruido pruebas poco después de descubrirse el asalto a las oficinas del complejo Watergate.

viernes, junio 04, 2021

Watergate (4): Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate

  ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
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El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final

El comité volvió a reunirse en la tarde del martes 22 de mayo para seguir con McCord. Para entonces, todo el esfuerzo hecho con Odle se había ido a la mierda. Piénsese, por ejemplo, que el volumen negociado en la Bolsa de Nueva York se redujo significativamente; entonces, el comercio de acciones electrónico no existía, todo se hacía en persona; y, en las últimas horas de la negociación, los traders simplemente desaparecían del parqué y se iban a buscar alguna tele portátil para seguir atendiendo al espectáculo que tenía a los americanos mesmerizados. Algunas universidades, empeñadas en que asistir a las sesiones era una lección de urbanidad, directamente suspendieron las clases.

miércoles, junio 02, 2021

Watergate (3): el día que James McCord le dijo al mundo: "¡ Es un pato, imbéciles, es un pato!"

 ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final

El día 17 de abril, un Richard Nixon que o no quiso o no pudo ocultar su aspecto cansado y tenso realizó una intervención en televisión desde la sala de prensa de la Casa Blanca. Se limitó a leer unas cuartillas que contenían tres minutos de material jurídico. Entre las cosas que dijo, informó a los estadounidenses que el 21 de marzo anterior, a causa de “cargos muy serios” de los que había tenido conocimiento, ordenó una serie de investigaciones sobre el tema Watergate. Afirmó, asimismo, que se habían hecho “verdaderos progresos” en la investigación de la verdad. Luego, abandonó la sala y su portavoz, Ronald Ziegler, fue quien se quedó para atender a la Prensa. Los periodistas no paraban de preguntar sobre las evidentes contradicciones entre las declaraciones anteriores de Nixon y la de aquel día. ¿A cuál deberían creer? Fueron dieciocho preguntas seguidas sobre el mismo tema; ninguna sobre otro. Ziegler, finalmente, pronunció unas palabras que se harían famosas: this is de operative statement; the others are inoperative.

lunes, mayo 31, 2021

Watergate (2): un presidente Missing In Action

 ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final

Nixon decía que no tenía nada que ocultar, pero al mismo tiempo invocaba su executive privilege para impedir que las personas de su equipo tuviesen que testificar en comité alguno. Sin embargo, en paralelo Woodward y Bernstein habían olido la sangre en la figura de McCord, y se aplicaron a investigarlo. Entre otras cosas, descubrieron que había alquilado una oficina muy cerca del cuartel general en Washington del senador Edmund S. Muskie, un candidato demócrata.

Nixon seguía con el mantra: presidential privilege.

viernes, mayo 28, 2021

Watergate (1) ... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica

... y, al final, alguien escuchó al juez John Sirica
Un presidente Missing in Action
El día que James McCord le dijo al mundo: "¡Es un pato, imbéciles, es un pato!"
Breznev y los prisioneros de guerra contraprograman el Watergate
Los pruritos morales de Hugh Sloan
Johnny cogió su fusil
El testimonio de Alejandro Mantequilla
Spyro Agnew y las 21 preguntas de los cojones
A situaciones paranormales, aficiones paranormales
Los diez negritos fiscales
El discurso del político acorralado
La última trinchera
It's not easy, but it could be done
El último martillazo de Warren Earl Burger
Barbara Jordan, Christine Chubbuck, y el final


El 3 de noviembre de 1969, Richard Nixon sorprendió a propios y extraños. Aquel hombre venía ambicionando la presidencia de los Estados Unidos de mucho tiempo atrás. Había perdido su oportunidad, que terminaría por ser sólo su primera oportunidad, frente al que es, quizás, el mayor peso pesado que nunca se ha subido al ring de la política americana: John Fitzgerald Kennedy. A pesar de ser un neto perdedor, o quizás por eso mismo, Nixon era de esos políticos que, como los feos en las discotecas, saben que la clave, para ellos, es aguantar. Aguantar. Aguantar. Y aguantó hasta que las primeras figuras de la política estadounidense de los sesenta, siempre enfangada por el maloliente vertedero de Vietnam, fueron abandonando (o siendo asesinadas), y le llegó la suerte. El desastre de Tet convenció a Lyndon Johnson de no presentarse a la reelección, y eso colocó al Partido Demócrata en una pelea muy reñida que, probablemente, tenía que haber ganado o Robert Kennedy o Eugene McCarthy, ambos pacifistas. El asesinato de RFK lo cambió todo y dio alas al candidato sustituto de LBJ, Hubert Humphrey. Nixon, frente a frente a un candidato bastante parecido a él, finalmente pudo ganar. Y, unos meses después, sorprendió a todos los que esperaban una presidencia anodina.

miércoles, mayo 26, 2021

#HiginiaYoSiTeCreo (El crimen de la calle Fuencarral)

 

Aquel 2 de julio de 1888, el verano ya había llegado a Madrid. Se desperezó el día poco a poco, con menos prisas que hoy en día; pero, sin embargo, en el número 109 de la calle Fuencarral la actividad se hizo casi frenética desde primera hora de la mañana. Para ser más exactos, desde el momento en que Manuel Triviño, el portero de la finca, se despertó.

lunes, mayo 24, 2021

El pistolerismo (y 17) Coda: el golpe que "nadie" apoyó.

 

 La huelga de la Canadiense

Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó 


A mediados de 1923, el Libre consideraba que había llegado su momento. Patrocinaba una huelga en el sector de la banca ampliamente exitosa que auguraba una decisión por parte de la agrupación profesional de oficinistas de integrarse en su organización. Para articular su crecimiento, se convocó un congreso en Valencia de organizaciones del sector bancario. El 13 de julio, los presentes aprobaron integrarse en el Libre.

viernes, mayo 21, 2021

El pistolerismo (16): ¡Prou!

 La huelga de la Canadiense

Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó 


En efecto, el otro comando de Los Solidarios sí que había logrado su objetivo. Estaba formado por Gregorio Suberviela, El Torinto, y Antonio del Toto. Llegaron a la ciudad en plenas fiestas, y pronto localizaron a su víctima, que casi nunca salía de casa y, si lo hacía, estaba fuertemente escoltado en todo momento.

miércoles, mayo 19, 2021

El pistolerismo (15): La violencia se impone poco a poco

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó 


La muerte de Seguí se produjo en beneficio de dos grupos bien definidos en Barcelona. Los dos más radicales: los grupos de afinidad surgidos del anarcosindicalismo, y los grupos patronales que rechazaban el cese de Graupere y querían continuar la lucha armada contra los obreros. El objetivo de los grupos de afinidad era, una vez muerto Seguí, acabar con su teórica estratégica, hacerse con el control de la CNT y, consecuentemente, arrastrarla a su dinámica revolucionaria. Los patronos, por su parte, buscaban taponar cualquier avance social. Una de las cosas que había abordado el gobernador Raventós era la implantación en Barcelona de la recomendación del Instituto de Reformas Sociales, en el sentido de incrementar la participación (versión sindical) y el control (versión patronal) obrero en las empresas. Algo que incluso la dictadura de Primo de Rivera desarrollaría. La clase empresarial catalana, sin embargo, era notablemente egoísta. Se había criado a los pechos de un sistema económico, el del siglo XIX, en que, por concedérsele gabelas, hasta se había tragado con décadas durante las cuales la esclavitud colonial era legal, algo de lo que muchos de los grandes nombres de la empresa catalana (y no catalana, aunque ésta era mucho más magra) se beneficiaron.

lunes, mayo 17, 2021

El pistolerismo (14) Han mort el Noi del Sucre

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó


Los ambiciosos planes que Salvador Seguí había diseñado para la CNT, un Estado dentro del Estado sin reglas de Estado, generaron un intenso, y a menudo agrio, debate en el rosario de asambleas y reuniones desplegado en enero y febrero de 1923. Allí donde los grupos de afinidad, los pistoleros, eran más fuertes, las ideas de Seguí eran puestas en solfa, bajo acusaciones de que no harían otra cosa que fortalecer el capitalismo. Los rabiosos argumentos esgrimidos por estos grupos contra Seguí encontraban altavoces interesados entre la burguesía y los patronos, encantados de arrearle patadas en las canillas al proyecto cenetista. Se dijo, de nuevo, que Seguí se estaba enriqueciendo, cuando, en realidad, era justo lo contrario; colocado como estaba en la lista negra de los patronos, apenas conseguía trabajo.

viernes, mayo 14, 2021

El pistolerismo (13): La Nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó



Aquella noche, Arlegui presionó muy fuerte a Tejedor y a los de Badalona para que le diesen los nombres de los jefes de todo, para detenerlos. Pero no se los dieron pues, en realidad, no los conocían. Mientras tanto, en el dispensario y como ya he referido, Amalio Cerdeño se moría, pero no sin contarle toda la movida al fiscal Diego Medina. El fiscal, abrumado por la calidad de las confesiones que estaba escuchando, llamó por teléfono, a su casa, al primer ministro Sánchez Guerra. Se dice que cuando el jefe del gobierno se puso al aparato, todavía medio dormido, el fiscal se limitó a informarle de que tenía evidencias de que el gobierno civil estaba sacando a los obreros de sus casas para matarlos; y que solicitaba instrucciones.

miércoles, mayo 12, 2021

El pistolerismo (12): Atentado a Martínez Anido

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó


Manuel Testa estaba, realmente, bastante cerca del paso a nivel del Poble Nou. Hay que anotar en el debe de aquellos terroristas que no se percatasen de ello cuando hicieron la inspección ocular del lugar del robo, la verdad. Estaba tan cerca que, en uno de sus disparos, le acertó de lleno a Recasens, que cayó al suelo, herido. Recasens llevaba la caja de la nómina. Sus compañeros, pues, se detuvieron para ayudarle a levantarse y, sobre todo, para hacerse con la pasta. Sin embargo, del depósito de artillería salían ya un cabo y dos soldados con las armas preparadas; acojonados, lo dejaron todo allí y salieron corriendo.

lunes, mayo 10, 2021

El pistolerismo (11): La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó


El Libre avanzaba poco a poco. Había empezado intentando absorber a la CNT del ramo del Agua pero, lógicamente, su objetivo fundamental era el ramo Textil. Prosiguió fichando a antiguos dirigentes anarquistas, como Lluis Serra o la activista Dolors Ferrer. El 2 de junio, el Llibre organizó una asamblea en el Cine Montaña, en la que se escenificaron buena parte de estas incorporaciones. El 6 de junio, el rey Alfonso XIII estuvo en Barcelona y pronunció un discurso en el Hotel Eléctrico. Fue un discurso comentadísimo por las connotaciones autoritarias de sus palabras que, con el tiempo, se ha querido entender, y no es improbable que lo fuese, como un toque de atención real hacia lo que se avecinaba.

viernes, mayo 07, 2021

El pistolerismo (10): El fin de nada

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
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Coda: el golpe que "nadie" apoyó


A pesar de todos estos incidentes, como he dicho, la prioridad policial era descabezar la hidra terrorista anarquista con la captura de Archs y de Vandellós. Ambos dos, sin embargo, se habían mimetizado con una ciudad que es un dédalo de calles estrechas y de lugares que parecen haber sido concebidos para albergar clandestinos. Contaban los dirigentes, además, con la solidaridad de miles de barceloneses que convertían el reto de detenerlos en algo parecido a la búsqueda de una aguja en un pajar. El dinero y las influencias procesales, sin embargo, todo lo acaban pudiendo. Finalmente, la Policía logró dar con una confidente que conocía bien a Archs y era de su confianza.

miércoles, mayo 05, 2021

El pistolerismo (9): La explosión de la calle Toledo

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó

La nueva-vieja estrategia del anarquismo catalán, esto es patadón p’alante y si hay que dar hostias, se dan, fue lógicamente liderada por el grupo de la calle Toledo que, en ese momento, era, con mucho, el que mayor capacidad terrorista tenía y el que también tenía las cosas más claras. Obsesionados con la idea de que la burguesía era una hidra de muy pocas cabezas que, por lo tanto, podía ser descabezada con la capacidad que tenían de atentar, en dicha calle se hizo una lista de las personalidades que se iban a cargar, en la que estaban incluso ex ministros como Juan de la Cierva, una de sus bestias negras desde la Semana Trágica. Sabedores de que La Cierva iba a visitar Barcelona, fabricaron una bomba y la llevaron a Can Vidiella, en Falset, con la instrucción de ser colocada en la vía del tren en la que llegase el ex ministro.

miércoles, abril 28, 2021

El pistolerismo (8): Una masacre fallida y un viaje a Moscú

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó


El día 27 de marzo, con el cadáver de Dato casi todavía caliente, nos tenemos que centrar en una pensión cuatro arañas de la calle Mariano Aguiló. Uno de los inquilinos del local es un cenetista, Agustí Subirats, que acaba de ser liberado de la cárcel. Dos personas desconocidas llegaron a la pensión y se reunieron con él en su habitación. Pasados unos minutos, se escuchó un disparo. Cuando los parroquianos consiguieron entrar en la habitación, bloqueada, los visitantes habían desaparecido, y Subirats tenía una bala en la sien. Resulta difícil de creer que fuese un atentado del Libre; es obvio que Subirats confiaba en sus atacantes, así pues se podría pensar que la propia CNT tenía razones para callarlo. Ese mismo día 27, pistoleros del Libre mataron a Buenaventura Roca y Joan Sans, dos sindicalistas de la CNT de Mataró, en el restaurante donde estaban comiendo. Dos días después, en Badalona, moría a tiros el miembro del Libre Salvador Aguilar. El enfrentamiento CNT-SL, pues, ya no se circunscribía a Barcelona.

lunes, abril 26, 2021

El pistolerismo (7): Decíamos ayer ...

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó



Ha habido algunas veces que lectores de este blog me han sugerido que rematase la faena empezada ahora hace unos cuantos años (14, que se dice pronto), y terminase de relatar la historia del pistolerismo catalán. Esa demanda es bien, en mi opinión. Resulta justa, aunque no sé si necesaria; pero, desde luego, considero mi deber, ni tanto mi salvación, atenderla. Así pues, aquí estamos.

Matización técnica. Esta toma no es exactamente la continuación de la anterior. Es, en algunos aspectos, ampliación de la misma. Creo que en la que ya es penúltima toma publicada de la serie apenas apunté algunas cosas que yo creo que merecen un poco más de desarrollo, y aquí lo abordo.

viernes, abril 23, 2021

Islam (y 38: presente, y futuro)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro 

Iraq, como resumen, iba a ser el teatro del ingreso del mundo musulmán en las instituciones democráticas y en la vida ordenada de los Estados modernos; pero, lejos de ello, se convirtió en otra cosa. Y esa otra cosa metérosla en la cabeza: vale que parece que lo más importante de lo que pasó fue la furia antioccidental. Pero no es así porque eso, en realidad, ya estaba ahí mucho antes, no ya de la caída de Sadam, incluso de la invasión de Kuwait. De lo que fue teatro Iraq fue del surgimiento de un enfrentamiento sectario aguas adentro del Islam como pocas veces se ha visto desde que El Profeta echó los dientes de leche.

miércoles, abril 21, 2021

Islam: 37: Iraq, ese caos)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro 


Las cosas, efectivamente, siempre que son susceptibles de ir a peor, lo hacen. Uno de los últimos actos del Sadam Husein como gobernador efectivo de un país amenazado (gesto que, por cierto, se parece mucho al del gobierno del Frente Popular español en sus primeras semanas) fue abrir las cárceles y sacar de ellas a su cargamento de criminales. En correlación con éste y otros movimientos, la policía desapareció de Iraq; los números y oficiales de las fuerzas del orden no querían ser vistos en la calle uniformados, pues las posibilidades de que eso les costase la vida eran demasiadas. Muchos líderes religiosos, suníes y shiíes, hicieron denodados esfuerzos por convencer a la población de que se moderase; pero dio igual. Por el lado suní, el odio anti-shií rebrotó con una gran fuerza; muchos de los más radicales de entre ellos veían la situación de caos creada como la oportunidad de oro para acabar de una vez por todas con aquellos musulmanes de pacotilla; en lo que toca a los shiíes, su organización armada, la Brigada Badr, así como el Ejército Mahdi, comenzaron a realizar ataques sistemáticos sobre los suníes, aprovechando su penetración en el gobierno. De hecho, tras las elecciones del 2005, muchos de los cuadros de la Brigada acabaron en el Ministerio del Interior.

lunes, abril 19, 2021

Islam (36: el factor talibán)

El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos

Presente, y futuro 


Que hay una correlación entre la iranización del shiísmo libanés y la invasión israelí es algo de lo que cabe dudar más bien poco. Apenas seis días después de comenzar dicha invasión, un contingente de soldados regulares del ejército iraní, y de guardianes de la revolución, se presentó en el país. Se dedicaron a formar un pequeño ejército de combatientes, que es lo que conocemos como Hezbolá.

viernes, abril 16, 2021

Islam (35: las aureolas de una revolución)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro

La influencia de la revolución islámica en todo el área musulmana se dejó sentir con inmediatez. Ya en el año 1979, en el área oriental de Arabia Saudita, la porción socialmente más compleja, ya comenzó a haber revueltas y movidas de izquierdas a las que los shiíes no fueron ajenos, si bien si fueron los líderes e instigadores es algo que no está tan claro. La totalidad de la zona cambió radicalmente con el gobierno de Jomeini. En los años anteriores había llegado a ser chic mostrarse, si no occidental pues eso era algo normalmente rechazado, sí distanciado de los formalismos religiosos (musulmanes que bebían vino, musulmanas en minifalda, musulmanes que consideraban el Ramadán una costumbre tan ajada como el ayuno de Semana Santa); pero el tono cambió rápidamente, y en todos los países, en un proceso liderado por los propios gobernantes, el pietismo religioso resurgió. Los hombres comenzaron a mostrar con orgullo el zabib, es decir el callo que te deja en la frente la continua postración contra el suelo; y las mujeres volvieron a ostentar su no-ostentación del pelo.

miércoles, abril 14, 2021

Islam (34: la guerra Irán-Iraq)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro


En el mes de septiembre de 1980, de manera absolutamente sorpresiva para todos, Irán fue atacada por Iraq. Aquella acción, obviamente ordenada por quien lo ordenaba todo en el país agresor, esto es, Sadam Husein, estaba, sobre todo, basada en los problemas internos de Iraq.

lunes, abril 12, 2021

Islam (33: Jomeini y el jomeinismo)

 

El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro


En medio de todas estas evoluciones políticas y también religiosas que hemos ido repasando, no hay que olvidar que hay, siempre, eso que en la música barroca se llamaba un bajo continuo, que es la creciente voluntad de masas cada vez más grandes, y compactas, en los países islámicos, en el sentido de elevar el Islam como alternativa a todas las ideologías llegadas desde occidente; incluido el marxismo que, sin embargo, tantos servicios le estaba haciendo a buena parte de los gobernantes de la época.

viernes, abril 09, 2021

Islam (32: Iraq, Siria, Arabia)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro


En efecto, al gobierno iraquí lo único que lo unía era el ejercicio del poder. En medio de aquel dédalo de voluntades, consiguió consolidarse como primer ejecutivo Abdel Salam Arif.  ASA adoptó una agenda básicamente socialista y, en julio de 1964, nacionalizó los bancos, las aseguradoras y la mayoría de las grandes empresas industriales. Ese movimiento no le gustó nada a las organizaciones religiosas, que le pusieron la proa.

miércoles, abril 07, 2021

Islam (31: a los beatos se les ponen las cosas de cara)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro

 

Hasán al-Bana creía que todos los egipcios deberían unirse para sacudirse el yugo colonial bajo la bandera del Islam. Es, pues un teórico que expresa, mejor que la mayoría, la medida en la que, entrado el siglo XX, el movimiento musulmán estaba perdiendo el gusto por sus matices, ante los evidentes efectos de cohesión que generaba tener un enemigo bien fácil de identificar.

lunes, abril 05, 2021

Islam (30: Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico)

El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro

 


En el nuevo sistema político iraquí, teniendo en cuenta su estructura y nacimiento, lo lógico es que fuesen las personalidades suníes las que se llevasen la mejor parte del amplio sistema de recompensas y simonía que se puso en marcha. Sin embargo, los shiíes, como ya he dicho mayoritarios en el país, no se quedaron quietos. En el verano del año 1922 se crearon dos partidos políticos en cuyos principales rangos figuraban muchos shiíes. Los mujtahid, sin embargo, mantuvieron su oposición a la celebración de elecciones, pues, con bastante lógica, temían que fuesen manipuladas para otorgar una mayoría suní. De hecho, lanzaron fetuas prohibiendo a los creyentes votar, algo que provocó que Faisal expulsase del país al ayatolá Mehdi al-Khalisi (que fundase una marca de helados es un bulo).

miércoles, marzo 31, 2021

Islam (29: La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros)

El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro



La revolución de los Jóvenes Turcos, aunque en realidad trajo un régimen casi tan autoritario como aquél al que sustituyó, supuso un importante activo para el mundo musulmán a través de la generalización de la libertad de prensa en su territorio. Esto tuvo como consecuencia que las llamadas a la unidad de acción entre shiíes y suníes se multiplicasen y fuesen ampliamente conocidas. El enemigo no era el otro musulmán, sino Occidente. Aparecieron las llamadas a la yihad, en este caso defensiva; aunque este tema era más complicado para los shiíes, puesto que la declaración de la yihad era competencia del imán, que llevaba oculto desde la infancia de Jordi Hurtado.