viernes, marzo 22, 2024

Milenarismo

(Con esta crónica, me abro; santas vacaciones para todos)



De la Edad Media europea se dicen muchos meconios, alguno de los cuales hemos abordado ya en este blog. Todos ellos están bien instilados en la conciencia cultural y social de nuestro tiempo, así pues no se puede hablar de uno más sólido que el otro. Sin embargo, entre las ideas con un fuerte nivel de implantación, por así decirlo, sin duda se cuenta el caso del milenarismo. El milenarismo, que es palabra que ha acabado por designar casi cualquier predicción catastrófica, designa inicialmente las ideas ligadas a la llegada de una nueva era, o tal vez del final del mundo, o del advenimiento del Juicio Final, conforme la humanidad occidental se fue acercando al año 1000, es decir, al primer giro de milenio tras el nacimiento de Jesús.

jueves, marzo 21, 2024

Cruzadas (y 39): El repugnante episodio constantinopolitano

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 

  



A lo largo de todas estas tomas sobre las cruzadas hemos dejado un poco de lado a Bizancio. Sólo lo hemos tratado en la medida en que era necesario para el interés central del relato, que era contar la aventura de los cristianos latinos en Siria y Tierra Santa. Sin embargo, obviamente Bizancio estaba viviendo tiempos interesantes y, sin duda, convulsos. La monarquía de los Commenos fue un tiempo de enfrentamientos cada vez más duros entre el poder imperial y el poder feudal, en línea con lo que se veía en toda Europa.

miércoles, marzo 20, 2024

Cruzadas (38): Game over

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 

   


Tras la toma de Acre, llegó un momento en el que las epidemias y el hambre pudieron más que la llegada de gente de Europa, por lo que el ejército cruzado comenzó a disminuir. Los caballeros latinos, con ese respeto procedente de la moral de guerra, saludaron a los trescientos musulmanes finalmente rendidos por su resistencia numantina, y los guardaron presos a la espera de que Saladino los rescatase. El rescate, efectivamente, fue importante: 200.000 dinares de oro y 2.500 prisioneros cruzados, más la devolución de la reliquia de la Santa Cruz.

martes, marzo 19, 2024

Cruzadas (37): De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 

   



A principios del año 1188, el rey de Francia y el de Inglaterra, ambos franceses, eran los dos jefes de Estado más directamente implicados en los asuntos de Tierra Santa. El emperador había sufrido muchas y dolorosas pérdidas de nobles, caballeros y soldados en pasados experimentos (aunque, como veremos pronto, cuando se animó, se animó del todo) y en lo tocante a los otros grandes poderes continentales, los peninsulares ibéricos, desde el principio habían dejado claro su escaso interés por la movida con la famosa frase “no faltan moros en mi tierra”, o sea, yo la cruzada la llevo de serie en mi país, no necesito cruzar el Mediterráneo para encontrar un musulmán al que vencer.

lunes, marzo 18, 2024

Cruzadas (36): La caída de Jerusalén

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 

  



Para Saladino, encontrarse Jerusalén más o menos organizada para una resistencia militar le supuso una desagradable e inesperada sorpresa. Él esperaba entrar por la ciudad como Pedro Sánchez por las librerías que visita él solo. Tres semanas antes, había enviado un email a gobiernodejerusalen@DiosesmasqueAla.com ofreciendo una rendición honrosa en la que vidas y haciendas serían respetadas. La respuesta recibida en elputoamokurdo@Alaesgrande.com fue que y una leche. Saladino había escrito a Sibila invitándola a reunirse con su marido, prisionero en Nablús; oferta que Sibila, quien como ya sabemos en Jerusalén era menos popular que un ministro de Hacienda, aceptó. En su intento de lubricar una rendición tranquila, Saladino también le permitió salir de la ciudad a Maria Commena, acompañada de casi toda la familia Ibelín menor de edad. Claramente, para Saladino había pasado el tiempo de ser un guerrero violento y sediento de sangre. El tiempo era para la piedad y el buen rollo.

viernes, marzo 15, 2024

Cruzadas (35) : Hattin

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 

  



En llegando a los tiempos que relatamos, todo el mundo en los dos bandos teóricos de Oriente Medio sabía que las cosas estaban alcanzando el boiling point. Y esto suponía que todos los gobernadores franj, cada uno en su territorio y con sus posibilidades, empezaron a acopiar cuantas más tropas, mejor. En Trípoli, Raimondo III militarizó, por así decirlo, las órdenes militares, integrándolas completamente en sus fuerzas armadas. El Temple, sin embargo, no pudo reforzar a los tripolitanos todo lo que hubiera querido, ya que acababa de perder aproximadamente a un tercio de sus elementos en Galilea. Gerardo de Ridfort se dejó de mamonadas y comenzó a reclutar mercenarios sin demasiados escrúpulos ni morales; su orden religioso-militar comenzaba a parecerse a una legión extranjera o, en referencias más presentes, un grupo Wagner.

jueves, marzo 14, 2024

Cruzadas (34): La reina coronada a pelo puta por un vividor follador

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 

 

Efectivamente, en Alepo su atabeg Abú al-Fatih Amad ad-Din al-Malik al-Adil Zanki ben Mawdud, normalmente conocido como Imad ad-Din Zengi II (lo de II, para distinguirlo de su abuelo, Imad ad-Din Atabeg Zengi), estaba rebelado contra Saladino, y por lo tanto tanto Balduino como Raimondo III de Trípoli resolvieron ayudarlo. Sin embargo, finalmente el atabeg encontró mejor solución llegar a un acuerdo con Saladino; momento a partir del cual la situación geopolítica de los reinos cristianos de Oriente Medio pasó a ser desesperada. Para entonces, además, el rey leproso estaba en una condición deplorable, sin poder hacer uso normal de sus manos ni de sus pies, y parcialmente ciego.

miércoles, marzo 13, 2024

Cruzadas (33): Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 

 



El mismo año que Espada Larga la roscó, otro importante noble europeo, esta vez francés, anduvo por las tierras santas. Hablamos de Felipe, conde de Flandes, quien, por parte de madre, era nieto de Fulco, lo que lo convertía en primo de Balduino IV. Felipe no vino solo, ya que lo acompañaba una importante tropa de cruzados.

martes, marzo 12, 2024

Cruzadas (32): La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 



Saladino había recibido una educación muy noble. De niño y joven, había pasado varios años en un monasterio, a cargo de hombres muy religiosos que hicieron de él la persona profundamente islámica que luego fue, y que sentaron las bases de su convencimiento sobre la necesidad y utilidad de la guerra santa. En el año 1168, ya convertido en un hombre, acompañó a su tío en la expedición que fue a Cairo para defender Egipto de los cristianos.

lunes, marzo 11, 2024

Cruzadas (31): El rey leproso

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 




Amalrico había dejado claro que no iba a aprovechar situaciones moralmente criticables para hacerse con un territorio. Pero eso no quiere decir que hubiese abandonado el proyecto de hacerse con Egipto. Ahora que ejercía un protectorado de facto sobre el territorio, había llegado el momento de llevar a cabo su gran idea, que era crear una alianza cristiana que le diese la vuelta a la tortilla en la nación. Para eso, llegó a una alianza con Manuel Commeno.

viernes, marzo 08, 2024

Cruzadas (30): Amalrico en Egipto

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 



Todos estos oropeles, en los que también participó Balduino (al fin y al cabo, primo de la pretendiente), tenían como objetivo presentarle al emperador un fait accompli ante el que no pudiese dar marcha atrás. Manuel, sin embargo, tenía convicciones muy claras, y anunció que había optado por pedir la mano de María. Los francos se cabrearon tanto que Raimondo ordenó que los barcos engalanados fuesen armados como buques de guerra, y con ellos la tomó con la isla de Chipre. Melisenda de Trípoli, por su parte, nunca se recuperó del disgusto. No cabe reprochárselo. Ser emperatriz de Bizancio era, en sus tiempos, uno de los principales, sino el mayor, de los braguetazos que se podía dar en la vida. Garantizaba una existencia de lujo y de comepollismo en modo experto practicado por absolutamente todo el mundo a tu alrededor; por no hablar de que suponía que tus deseos pasaran a ser órdenes para una nación entera. Melisenda era joven y probablemente habría podido casar con nobles de alcurnia sin problema; pero cayó en la depresión, se metió en un convento y moriría poco tiempo después, todavía muy joven.

jueves, marzo 07, 2024

Cruzadas (29): Bailando con griegos

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 




Tras tomar Damasco, Nuredín sólo estaba esperando tener una disculpa para llamar a la guerra contra los cruzados. Y Balduino, un tanto inocentemente, se la proveyó. En el bosque de Banyas, dentro del territorio cruzado, había abundancia de agua y de pastos y, desde los tiempos en los que entre francos y búridas damascenos había muy bien rollo, los pastores turcomanos de la zona se habían acostumbrado a utilizarlo para llevar allí a sus enormes rebaños. Balduino había dado expreso permiso para ello pero, según los cronistas, llegó un momento en el que, entre que sus amigos de Damasco habían sido vencidos y que él estaba lleno de deudas, en febrero del 1157 cayó sobre los rebaños, los robó y mató a los pastores turcomanos.

miércoles, marzo 06, 2024

Cruzadas (28): Reinaldo el cachoburro

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 


 



La viuda del desgraciado Joscelin se llamaba Beatriz y, como le pasaba a muchas mujeres de noble casta en la época, ya había quedado viuda antes, en este caso del señor del castillo de Sahiyun y sus alrededores, hoy más conocido como el castillo de Saladino. Consciente de que para ella se había acabado todo lo que se daba, vendió las pocas posesiones territoriales que todavía controlaba, es decir Turbesel y alrededores, a los bizantinos. El propio Balduino III de Jerusalén, consciente de que no tenía medios de defender lo que quedaba del condado de Edesa, le aconsejó aceptar la oferta de los griegos. Beatriz cogió a sus tres hijos y se fue a vivir a Jerusalén.

martes, marzo 05, 2024

Cruzadas (27): Antioquía (casi) perdida

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 


 



A pesar de todos sus problemas, Luis VII estaba en condiciones de tomar Alepo y dejar notablemente limitado el poder de Nuredín. Sin embargo, no hubo tal. El rey francés acampó muy cerca de Antioquía, la primera etapa del viaje a Jerusalén, pero ni mostró prisa ni intención de hacer la guerra. Raimondo de Poitiers, sin embargo, pensaba que aquella gente había llegado hasta las puertas de su casa para protegerle a él; además, como ya os he dicho, eran parientes, y él tenía de su lado a su sobrina, Eleanora, por quien el rey bebía los vientos.

lunes, marzo 04, 2024

Cruzadas (26): La pérdida de Edesa

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 


Edesa, la ciudad de las lavadoras hasta que llegaron los vascos de Mondragón, había sido cristiana durante 46 años, bajo el mando de algunos de los principales nombres del proyecto cruzado: Balduino de Boulogne, Balduino de Le Bourg, Joscelin de Courtenay. Incluso antes de comenzar las cruzadas, los turcos sólo podían decir que la habían tenido en su poder unos pocos años. Ahora, sin embargo, era suya.

viernes, marzo 01, 2024

Cruzadas (25): Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 


 



La tentativa de Alicia de casar a su hija con un Commeno tenía muchísima importancia. Bizancio siempre había considerado que Antioquía era su posesión, tan sólo provisionalmente dominada por los musulmanes. Que los cruzados la arrebatasen de las manos islamitas para quedársela ellos mismos fue un golpe durísimo en Constantinopla, del que el teórico bando cristiano nunca se recuperaría. Ahora, sin embargo, el mero planteamiento del casamiento había levantado en el Bósforo la ilusión de volver a poner las cosas en su sitio.

jueves, febrero 29, 2024

Cruzadas (24): The bitch is back

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 




Fulco de Jerusalén reinó desde el 1131 hasta el 1143, y durante ese tiempo lo que hizo, básicamente, fue tratar de explotar en beneficio de sus intereses las muchas y frecuentes divisiones entre los musulmanes. Las tres perlas islamitas: Bagdad, Damasco y Cairo, eran en aquellos tiempos lugares extremadamente peligrosos para un cristiano; pero para un musulmán, dependiendo de sus creencias y de quién mandase en la ciudad en cada momento, el tema tampoco estaba mucho mejor. El mundo musulmán estaba, entonces, petado de revoluciones, rebeliones internas, problemas y problemones. Teóricamente, la media luna tenía a un campeón sólido: Zengi, a quien ya hemos conocido. Sin embargo, el caudillo se portó malamente con los territorios que fue controlando, haciéndose un Pedro Sánchez allí donde llegaba y poniendo impuestos a esto y aquello. Además, era despreciativo con los emires o reyezuelos que se encontraba, fuesen árabes o turcos selyúcidas y, claro, el personal se le rebotaba. Al fin y a la postre, fueron tantos los problemas interiores que se le presentaron que hubo de concluir que no le quedaban tropas para presentarle batalla al cristiano.

miércoles, febrero 28, 2024

Cruzadas (23): Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
Game over
El repugnante episodio constantinopolitano 




El año que murió Balduino II, es decir el 1118, un caballero procedente de Champaña, llamado Hugo de Payens. tomó la iniciativa de fundar en Jerusalén, en compañía de otros ocho compañeros, una hermandad a la vez militar y religiosa. El objetivo de la orden era procurar asistencia a los peregrinos pobres que viajaban a los santos lugares. La organización creció muy pronto, entre otras cosas porque fue apoyada sin ambages tanto por el patriarca como por el rey, que les cedió una casa al lado del palacio real, el antiguo templo de Salomón. Por esta razón, a la hermandad se la conoció como La Milicia del Templo.

martes, febrero 27, 2024

Cruzadas (22): El rey ha muerto, viva el rey

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 



 


El rey Balduino era, por así decirlo, doblemente responsable de resolver el problema de Antioquía. Lo era, en primer lugar, porque , como rey de Jerusalén, era el rey soberano de aquel territorio, como el rey de España lo era del Principado de Asturias; razón por la cual había sido ya su regente. La segunda razón era el vínculo de sangre, pues era suegro de Bohemondo II como padre que era de Alicia, la mujer de príncipe ahora muerto. Bohemondo y Alicia habían tenido una hija, Costanza, que era una niña de cuatro años.

lunes, febrero 26, 2024

Cruzadas (21): Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean

Decidiendo una corona
La difícil labor de Godofredo de Bouillon
Jerusalén será para quien la tenga más larga

La cruzada 2.0
Hat trick del sultán selyúcida y el rey danisménida
Bohemondo pilla la condicional
Las últimas jornadas del gran cruzado
La muerte de Raimondo y el regreso del otro Balduino
Relevo generacional
La muerte de Balduino I de Jerusalén
Peligro y consolidación
Bohemondo II, el chavalote sanguíneo que se hizo un James Dean
El rey ha muerto, viva el rey
Turismundo, toca las campanas, que comenzó el sermón del Patriarca
The bitch is back
Las ambiciones incumplidas de Juan Commeno
La pérdida de Edesa
Antioquía (casi) perdida
Reinaldo el cachoburro
Bailando con griegos
Amalrico en Egipto
El rey leproso
La desgraciada muerte de Guillermo Espada Larga
Un senescal y un condestable enfrentados, dos mujeres que se odian y un patriarca de la Iglesia que no para de follar y robar
La reina coronada a pelo puta por un vividor follador
Hattin
La caída de Jerusalén
De Federico Barbarroja a Conrado de Montferrat
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El repugnante episodio constantinopolitano 



 

El Bursu había sido atabeg de Mosul antes del 1114; pero, en aquel entonces, una expedición contra los franj que salió bastante mal le había costado el puesto. Ahora había recuperado el puesto, y reaccionó con inmediatez a la llamada de los habitantes de Alepo, por lo que se apresuró a reunir una nutrida tropa. A la llegada del poderoso ejército los cruzados, siguiendo ese espíritu pragmático que como os he dicho cada vez presidía más las acciones en aquel teatro, decidieron que no tenían nada que hacer, así que empacaron las maletas y se marcharon por donde habían venido. Al-Bursuqi, por lo tanto, entró en Alepo y se quedó allí como gobernador. El gesto demostró lo erróneo del movimiento de Balduino, que no había hecho otra cosa que colocar al frente de Alepo a uno de los principales focos de poder musulmán, como era Mosul.