Como quiera que el tema de España, la República y la Iglesia ha sido tratado varias veces en este blog, aquí tienes algunos enlaces para que no te pierdas.
El episodio de la senda recorrida por el general Franco hacia el poder que se refiere a la Pastoral Colectiva
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Y ahora vamos con las tomas de esta serie. Ya sabes: los enlaces irán apareciendo conforme se publiquen.
La tarde que el cardenal Pacelli se quedó sin palabras
O el cardenal no sabe tomar notas, o el general miente como una perra
Monseñor Cicognani saca petróleo de las dudas del general Franco
La nación ultracatólica que no quería ver a un cardenal ni en pintura
No es no; y, además, es no
¿Qué estás haciendo: cosas nazis?
Franco decide ser nazi sólo con la puntita
Como me toquéis mucho las pelotas, me llevo el Scatergories
Los amigos peor avenidos de la Historia
Hacia la divinización del señor bajito
Paco, eres peor que la República
¿A que no sabías que Franco censuró la pastoral de un cardenal primado?
Y el Generalísimo dijo: a tomar por culo todo
Pío toma el mando
Una propuesta con freno y marcha atrás
El cardenal mea fuera del plato
Quiero a este cura un paso más allá de la frontera; y lo quiero ya
Serrano Súñer pasa del sacerdote Ariel
El ministro que se agarró a los cataplines de un Papa
El obispo que dijo: si el Papa quiere que sea primado de España, que me lo diga
Y Serrano Súñer se dio, por fin, cuenta de que había cosas de las que no tenía ni puta idea
Cuando Franco decidió mutar en Franco
Yanguas, como buen embajador, sabía servir a su señor. Pero
también servía a la racionalidad haciendo propuestas como la resurrección de la
Junta del Patronato Real que había existido en tiempos del general Primo de
Rivera. Sin embargo, esta solución no le servía a Franco y, de hecho, cuanto
más tiempo pasaba, menos le servía. Conforme avanzaba el año 1938, los
territorios en control de la República iban cayendo como fichas de dominó; y,
al llegar las tropas nacionales a ellos, lo normal es que se encontrasen
decenas, centenares de puestos eclesiásticos, obispados incluidos,
completamente vacantes, puesto que sus ocupantes habían huido, en el mejor de
los casos; o muerto, en el más frecuente. Aquello se trataba, en el fondo, de
una pelea abierta en torno a quién iba a proveer esos puestos vacantes: si el
Estado nacional, o la Iglesia. La España nacional, por mucho que con los años
matizase esta forma de ver las cosas y de hecho se apartase del falangismo
militante, era en ese momento un Estado totalitario; y, como estado
totalitario, no veía lógica en que los sacerdotes pudieran ser un estamento
aparte no controlado por el Estado. En la percepción del franquismo, sobre todo
del más irredento, la situación del Patronato Real era la misma que cuando este
derecho había sido concedido. A los Reyes Católicos les habían otorgado el derecho
de nombrar obispos porque eso obispos eran medio pastores de almas, medio
actores activos en la lucha contra los musulmanes. ¿Qué diferencia había con el
estatus de unos obispos cuya función era ser la espadaña contra el Terror Rojo?