viernes, septiembre 25, 2026

Restauración (17): La monarquía española, en riesgo de olvido



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 


 

Serrano y Cánovas se vieron, por fin, en agosto de 1872. Convinieron que el general no haría nada ni pactaría sino a través de Cánovas. Es evidente que se entendieron a la perfección; ambos eran animales políticos, ambos, pues, tenían la capacidad de dominar los tiempos; y eso supone que ambos entendían que la causa monárquica no estaba madura. Así pues, se juramentaron para rebajar en lo posible las pasiones tanto de Satisfier como de El Duelista. Serrano, en todo caso, siguió tirándole migas a los montpensieristas durante todo aquel año.

jueves, septiembre 24, 2026

Restauración (16): El enigma Serrano

 



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 


El anuncio de reformas hecho por el gobierno provocó la inmediata reunión de los círculos hispano-ultramarinos, y la creación de diversas comisiones, en las que los diferentes partidos conservadores fueron colocando sus peones. Por los viejos unionistas fueron colocados Caballero de Rodas, Cánovas y Salaverría. Por los conservadores posibilistas o constitucionales, Juan Bautista Topete, Adelardo López de Ayala y Herrera, Víctor Balaguer Cirera y Francisco Romero Robledo. Por los moderados fueron designados el conde de Toreno, Eduardo Fernández de San Román y Ruiz, marqués de San Román, y Juan Bautista Trúpita Jiménez Cisneros. Por último, por los carlistas fueron nominados José Ignacio Echevarría, Antonio Juan de Vildósola y José María de Canga-Argüelles y Villalba, segundo conde de Canga-Argüelles.

miércoles, septiembre 23, 2026

Restauración (15): De Salamanca a Cuba



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 


La jugada de Salamanca era puto sibilina. Él decía haberle pagado los millones de reales a Antonio Ramos de Meneses; ya sabéis, el asesor de Francisco de Asís raro, raro, raro, que pudo incluso terminar amancebado con una cigarrera. Isabel, venciendo su repugnancia, se puso en contacto con su consorte, quien le vino a contestar: anda que si ese tipo me hubiese pagado a mí ese pastón, estaría yo cenando judías verdes redondas. En enero de 1874, Salamanca, acorralado por Salaverría y José Velasco Dueñas, otro financiero del entorno isabelino, acabó por reconocer que aquella deuda seguía viva; pero que las muertas eran sus finanzas, así pues no podía pagar. El hombre que introdujo en España el crédito hipotecario ahora estaba engullido por los acreedores hipotecarios, que, como todo abogado listo sabe, son los acreedores más despiadados del mundo, porque saben de dónde pueden cobrar.

martes, septiembre 22, 2026

Restauración (14): Las tribulaciones económicas de la no-Corona



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
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Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 


Isabel tenía que sostener su palacio y sus movidas pero, además, tenía que pagar pensiones. Pensiones como la que exigió su marido, y de la que ya hemos hablado; además de otras que concedió en favor de personas que la siguieron en su exilio, amén de personajes como sor Patrocinio. Entre todas esas gabelas y los sueldos del personal a su servicio, Isabel tenía gastados, en el minuto uno del día uno de cada mes, 50.000 francos. Y luego tenía que pagar la educación del niño que, por ejemplo, en Sandhurst se chupaba 6.000 francos al mes (razón por la cual hemos visto que tuvo que esperar para poder tener un caballo). Luego estaba el fondo de reptiles para la Prensa, que era muy monárquica, desde luego; pero, ay amigo, cada vaquiña por lo que vale. Y luego estaban los fondos reservados; la pasta que pudo soltar Satisfier para financiar conspiraciones y proyectos de asonada. Se sabe de algunos pagos de hasta 160.000 francos por este concepto. Los generales, muy cucos ellos, solían escribir cartas en las que se quejaban de que, con las cantidades que se les ofrecían, no tenían ni para la primera asonada de balas.

lunes, septiembre 21, 2026

Restauración (13): Un imbécil destapa la Gürtel de la reina



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 


Teresa nos cuenta en su libro cómo el casamiento de Isabel con su primo el Fran fue una componenda más de las muchas que se producirían en las alianzas dinásticas, pues pocos reyes se han casado por amor; y aún la mayoría de éstos son casos de reyes que acabaron enamorados de la mujer que se les habría prescrito, o viceversa. En el matrimonio de Isabel intervinieron, sobre todo, Inglaterra; y, sobre todas las cosas, Francia. Francia quería una España borbónica, dizque liberal pero sin cachondeos, integrada en el ámbito geopolítico internacional que, por lo tanto, pudiese aportarle apoyo. En España, por así decirlo, el París de entonces veía la oportunidad de allegar un voto a favor en futuros congresos de Viena; pues entonces se pensaba que el mundo se regiría a partir de citas como ésas, que es justo lo que ha pasado, aunque ahora al congreso de Viena lo llamamos Naciones Unidas.

viernes, septiembre 18, 2026

Restauración (12): La Gorda como problema



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
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Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
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El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 



A aquella entrevista siguieron dos años de distancia. Dos años en los que la revolución evolucionó mucho, acabando por traer al rey italiano. La llegada de Amadeo volvió a aunar voluntades en ambos bandos. Cuando menos dos reuniones se produjeron en el Hotel Metropole de Ginebra, en un proceso que fue Carlos, aparentemente, quien lanzó. En el otoño de 1871, fue Alfonso quien buscó a su tío.

jueves, septiembre 17, 2026

Restauración (11): La alternativa carlista



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 


 

La influencia de Nocedal, y el hecho innegable de que los tiempos no pasan en balde, también influyó mucho a Carlos María de los Dolores Juan Isidro José Francisco Quirino Antonio Miguel Gabriel Rafael de Borbón y Austria-Este , es decir uno de los pocos aristócratas con apellido de salida de autopista, que era el pretendiente legitimista a la corona de España. Carlos era un Borbón más y, como todos los Borbones del siglo XIX, vivió siempre con un ojo puesto en Francia como gran referente. Esto hizo que el conde de Chambord, Enrique de Borbón, fuese en realidad más modelo para él que Carlos María Isidro, el anterior pretendiente carlista; algo a lo que ayudaba mucho que uno estuviese vivo y el otro, no.

miércoles, septiembre 16, 2026

Restauración (10): El convenio de Cannes, y su fracaso



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 


El borrador del convenio fue estudiado en París por un workshop alfonsino formado por la reina en el que estaban presentes el marqués de Salamanca, el de Bedmar, el duque de Rivas, Carriquiri, José Lorenzo Bonaventura Güell y Renté (que era cuñado de Francisco de Asís), Coello, Martín Belda y Mencia del Barrio, y Alejandro Mon. Eñ 15 de enero de 1872, María Cristina y Montpensier firmaban el documento. En el mismo, el duque aceptaba la candidatura de Alfonso y se comprometía a trabajar por ella, a cambio del compromiso de que formaría parte de la regencia durante la minoridad del príncipe. Asimismo, se acordaba no convocar Cortes constituyentes, así como el compromiso de que la cuestión religiosa sería directamente negociada con la Santa Sede.

martes, septiembre 15, 2026

Restauración (9): La reconciliación con el monspensierismo



El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 


En el bando alfonsino siempre hubo dos tendencias muy claras. Por un lado estaban los seres inteligentes, los buenos estrategas como, sobre todo, Cánovas o el marqués de Molins (Mariano de las Mercedes Roca de Togores y Carrasco); y, por otro lado, la reina y sus turiferarios. Isabel era una mujer no exenta de inteligencia política que, sin embargo, utilizaba muy pobremente. Su visión estratégica, además, siempre estaba superada por su natural poco comprensivo con el liberalismo decimonónico (ella siempre fue, básicamente, la hija de Fernando VII; que la presión carlista la llevase a ser otra cosa, es otra movida); y era, además, una persona con un altísimo resquemor hacia la España y los españoles que la habían echado. Por lo tanto, soñaba con una Restauración que, más que eso, era un Regreso. Creía, y la verdad es que el caos que fue la I República la avalaba, que el pueblo español acabaría pidiéndole que regresase al mismo puesto y con las mismas prerrogativas.

lunes, septiembre 14, 2026

Restauración (8): Manifiesto y grito




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 



Isabel pasó aquel tiempo viéndose de cuando en cuando con el pretendiente carlista, en unas entrevistas que alarmaron a no pocos alfonsinos, que llegaron a sacar la conclusión de que, alimentada por las recomendaciones vaticanas, que obviamente tenía en muy alta estima, estaba dispuesta la ex reina a hacer concesiones excesivas a una fusión dinástica presidida por unos principios rancios de cojones; principios que, tampoco nos vamos a engañar, a esa señora le iban bastante. Estos contactos fueron contemporáneos con la actuación isabelina en el asunto, que ya hemos visto, de la negociación de una fusión de las tendencias dinásticas en Francia.

viernes, septiembre 11, 2026

Restauración (7): Enredados en la sotana

 




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 



Cuando triunfó en España la revolución del 68, el ministro de Estado, Juan Álvarez Lorenzana, envió un mensaje de amistad y buen rollo a todo el cuerpo diplomático surto en Madrid; y lo hizo con palabras especialmente cariñosas en el caso del nuncio papal, Alessandro Franchi. Monseñor Franchi contestó de forma formal, pero a la expectativa.

jueves, septiembre 10, 2026

Restauración (6): La variante inglesa

 




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La variante inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 



Hay algunas personas en este mundo, y el presente amanuense de estas notas es una de ellas, que sostienen que la forma correcta de abordar la Historia de Francia es entender que Francia, en realidad, nunca ha dejado de ser una monarquía. Lo que ha hecho no ha sido acabar con los reyes; los ha travestido, que no es exactamente lo mismo. El periodo de mando de los presidentes franceses es bastante largo para los estándares republicanos; de hecho, convierte a cada presidente francés en un Cayo Mario en potencia, con sus siete consulados que, tenedlo presente, en la República romana fueron algo absolutamente inusual. En Francia, sin embargo, los Marios, los Silas y, sobre todo, los Césares, son muy frecuentes. Y esto es así porque Francia tiene una nostalgia permanente por el mando vitalicio; lo que pasa es que no lo dice, y eso es algo que no es de extrañar, pues la tendencia del francés a callarse lo que realmente piensa es más profunda que su afición por el cassoulet.

miércoles, septiembre 09, 2026

Restauración (5): Francia, siempre Francia

 




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La varienta inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 



La Francia pos Sedán estaba gobernada por un Ejecutivo formado por antiguos regalistas y republicanos moderados, que habían ganado las elecciones convocadas más o menos por orden de Bismarck, que era el hombre que verdaderamente mandaba en el país. En esto, sin embargo, el astuto canciller alemán, que tan fino se mostró en su capacidad analítica en otras cosas, se fijó únicamente en el trazo grueso del tema: que Francia tuviese un gobierno legitimado por las urnas. Le costó, sin embargo, entender hasta qué punto el país estaba dividido.

martes, septiembre 08, 2026

Restauración (4): Los Borbones parias




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La varienta inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto 



Como ya os he dicho, el austríaco era un imperio de capa caída, y su geminación magiar no mejoró las cosas. El Imperio, como maquinaria económica, carburaba cada vez menos, puesto que para mucho capital centroeuropeo, cada vez más Alemania resultaba mucho más atractiva y rentable. Al Imperio le acabó pasando lo que a veces pasa (véase España 1992): que el año diseñado para ser el cénit del triunfo nacional, el año de la Exposición Universal, sea, sin embargo, el año que te das, que diría Antonio Recio, una hostia terrible.

lunes, septiembre 07, 2026

Restauración (3): El príncipe se pone burro en Viena




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La varienta inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto


 


En aquel entorno cebado por el general Serrano para que la pregunta de quién podría ser el nuevo rey de una monarquía española restaurada quedase permanentemente en paso, los que se sentían como principales candidatos a dicha candidatura, sin embargo, estaban en situación de debilidad. Los borbónicos (cuya primera victoria de opinión pública es que todo el mundo, historiadores e historiatrices incluidos, los llame alfonsinos) tenían un candidato muy poco potente. El hombre que debía racionalizar el avispero español, cerrar heridas y promover una especie de Era Meiji castiza, apenas tenía pelos en los cojones y gastaba el típico rostro de atontolinao que provee la genética leonorita. En un entorno en el que los que aceptaban que el experimento republicano había sido un puto programa de Carlos Latre, éstos también tenían, mayoritariamente, la sensación de que lo que necesitaba España era un rey Chuck Norris. Por ello, las diferencias entre Alfonsitín y Federico Carlos se hacían evidentes. Cánovas y su gente tenían un problema de candidato; y no podían cambiarlo porque la otra alternativa: la Gorda, era totalmente inplanteable. Incluso borbónicos convencidos como el general Concha dudaban de Alfonso por estar demasiado verde.

viernes, septiembre 04, 2026

Restauración (2): Las veleidades del serranismo

 




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
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Francia, siempre Francia
La varienta inglesa
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Manifiesto y grito
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El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto


El renacer de la idea de un Hohenzollern al frente de la corona de España no podría haberse producido sin el apoyo, siquiera por omisión, de cierto progresismo hispano, sinceramente preocupado por la deriva que estaba alcanzando la República. Ahora, además, la idea de Leopoldo había sido enriquecida con una alternativa: Federico Carlos, tercer hiio del príncipe Antón de Hohenlohe, y hombre curtido en muchas batallas. Para muchos españoles, Federico Carlos era un poco como un Obélix que había penetrado la apretada falange francesa, haciendo que sus centuriones volasen por los aires.

jueves, septiembre 03, 2026

Restauración (1): El huevo Káiser




 


El huevo Káiser
Las veleidades del serranismo
El príncipe se pone burro en Viena
Los Borbones parias
Francia, siempre Francia
La varienta inglesa
Enredados en la sotana
Manifiesto y grito
La reconciliación con el monspensierismo
El convenio de Cannes, y su fracaso
La alternativa carlista
La Gorda como problema
Un imbécil destapa la Gürtel de la reina
Las tribulaciones económicas de la no-Corona
De Salamanca a Cuba
El enigma Serrano
La monarquía española, en riesgo de olvido
La solución, militar, por supuesto


Alboreando la octava década del siglo XIX y más allá, España bien podía decir de sí misma esa frase castellana, que yo escuché tantas veces en mi infancia, que formula: “estoy como Quevedo; ni subo, ni bajo ni estoy quedo”. España era una nación que, literalmente, no era capaz de encontrarse el culo con las dos manos. El experimento llamado I República pronto mostraría sus vergüenzas. Es curioso cómo cierta historiografía española, siempre tan atenta a buscar responsables terceros de las desgracias de las etapas que les gustan; ésa que sostiene que la guerra civil española del siglo XX se explica exclusivamente por la tenuidad de las potencias democráticas y la ayuda recibida por Franco de las potencias fascistas; esa historiografía, digo, casi nunca dice nada de la I República. Esto es así, probablemente, porque en la I República es imposible encontrar más culpable del colapso que ella misma. La idea de la Restauración monárquica y borbónica es una idea que la alta nobleza española nunca abandonó,y por eso practicó una extraña forma de resistencia pasiva al rey Amadeo a base de bailar; pero con eso no se construye un cambio de régimen. El cambio de régimen que llamamos Restauración (sobre el cual escribí una pequeña introducción hace trece años, cuando la verborrea de este blog era más limitada) fue, como la guerra civil y el franquismo, el resultado de una sociedad que terminó harta del cambio. Que terminó, en afamada frase de Estanislao Figueras, “hasta los cojones de todos nosotros”.

martes, septiembre 01, 2026

Ensayos soviéticos: la KGB, después de Stalin (y 4): El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn

Raspogonim, razlampasim
Igual, o sea distinto
Viaje a la dureza
El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn 


Un dato que no tiene nada de aleatorio en toda esta movida es que las nuevas generaciones de la KGB, empezando por Shelepin y Mediochastny, vinieran del Komsomol. En todo partido político, y desde luego en los comunistas, las organizaciones de juventudes son siempre las más monolíticas y, por decirlo de alguna manera, más puramente ideológicas. Cuando Nikita Khruschev le ganó el pulso a Malenkov (y a Beria) y decidió iniciar un mandato como secretario general basado en la denuncia del estalinismo, aquellos comunistas soviéticos que creían en Stalin se refugiaron en las juventudes. En primer lugar, buena parte de los nostálgicos del estalinismo eran los que no lo habían vivido; y si hay que explicarte los porqués de este fenómeno, entonces es obvio que tú tampoco lo viviste. En segundo lugar, el estalinismo planteaba un cursus honorum comunista que era relativamente fácil de seguir, salvo que por el camino te acusaran de saboteador, claro; y muchos miembros de las juventudes no tenían muy claro cuál podría ser el futuro del Partido en manos del Gordo Cabrón. Así las cosas, el Komsomol se convirtió en el primer caldero donde se cocía el discurso conservador, relapso al cambio. Y la infestación de la KGB desde las juventudes no hizo sino extender la mancha.

lunes, agosto 31, 2026

Ensayos soviéticos: la KGB, después de Stalin (3): Viaje a la dureza

Raspogonim, razlampasim
Igual, o sea distinto
Viaje a la dureza
El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn

Las cosas como son, se daba la circunstancia de que la KGB tenía en su cúpula al tipo ideal para recuperar los tiempos de la represión. Vladimiro Semichastny era un tipo al que le iba esa marcha más que a un tonto un lapicero. Regresó, pues, a la vieja tradición hostiadora de la KGB con una sonrisa en los labios. Desde el Komsomol, Semichastny llevaba diciendo que el Partido lo que tenía que hacer era ponerse serio con sus enemigos. Y ahora se lo encargaron a él.

viernes, agosto 28, 2026

Ensayos soviéticos: la KGB, después de Stalin (2): Igual, o sea distinto

Raspogonim, razlampasim
Igual, o sea distinto
Viaje a la dureza
El descubrimiento de la profilaxis y el problema Solzhenitsyn

Aunque Khruschev trató de evitarlo, las reformas hechas sobre la KGB nunca consiguieron que dejase de ser lo que había sido la NKVD, es decir, un Estado dentro del Estado. La conspiración que descabalgó a Khruschev del poder no habría podido ser sin la KGB; y, de hecho, hoy no faltan los historiadores (y no historiadores, como yo) que coquetean con la idea de que el objetivo real del golpe de Estado no era favorecer a Breznev, sino a Shelepin. Khruschev, por otra parte, nunca consiguió tener unas buenas relaciones con la policía política.