Como es bien sabido, a finales de 1813,
que es más o menos el momento en el que se comienza a vislumbrar con
claridad la posibilidad de ganarle la guerra al francés, todo ha
cambiado en España. La labor de la Regencia y de las Cortes de Cádiz
ha supuesto la puesta en marcha de una serie de medidas liberales que
han cambiado completamente la faz del país. Muy notablemente, se ha
puesto en marcha una administración del Estado basada en órganos
constitucionales que en nada se parece a la forma que tenía España
de organizarse con el Antiguo Régimen. A ello hay que añadir que en
la zona ocupada el propio José Bonaparte también había aplicado
políticas muy parecidas, por lo que se puede decir que toda España
había tenido la ocasión de acostumbrarse a la nuevas formas. Como
medida de gran importancia, yo citaría la tomada en materia de
comercio y actividades económicas. El planteamiento liberal había
servido para introducir la libertad de acción, apartando
progresivamente los esquemas gremiales rígidos del pasado; ya, muy
posteriormente, los gremialistas inventarían la socialdemocracia y
su consabida combinación de subvención/impuesto, para volver a
matizar eso; pero para eso quedaba todavía mucho tiempo.
jueves, julio 19, 2018
El regente Ciscar (8: maniobras orquestales en la oscuridad de Valençay)
En este color también tenemos:
lunes, julio 16, 2018
El regente Ciscar (7: y regente de nuevo)
En este color también tenemos:
La discusión en torno a las
pretensiones inglesas no sirvió sino para ahondar las diferencias
entre la Regencia y las Cortes, lo cual quiere decir que la
convicción dentro de éstas sobre la necesidad de neutralizar
aquélla se hicieron cada vez más fuertes. El ambiente de la opinión
pública gaditana operaba claramente como caja de resonancia para
este fenómeno, con una actitud anti-Regencia cada vez más acusada.
En julio de 1811, esta situación se acrisoló mediante una serie de
rumores muy fuertes en el sentido de que la Regencia proyectaba
disolver las Cortes, rumores de los que se hicieron eco varios
diputados en sede parlamentaria. El 17 de aquel mes, el gesto de
Císcar de presentar su carta de dimisión hizo pensar en una
rebelión en toda la regla.
miércoles, julio 11, 2018
Isabel (29: Cádiz)
Atenta la compañía con:
Anthony Babington y María, reina de los escoceses
Juicio y ejecución
Esos tocapelotas llamados presbiterianosJuicio y ejecución
Thomas Cartwright
... y estos tipos nos dan lecciones de civilización
Essex en Normandía
Las cosas salen como el orto
Las cosas salen peor que el orto
Los disturbios de Towers Hill
El affaire Throckmorton
El Dorado
El caso López
Continúa el caso López
Una segunda ejecución a hurtadillas
El puto niño
Felipe II, rey de Inglaterra
Que vienen los españoles, otra vez.
El affaire Throckmorton
El Dorado
El caso López
Continúa el caso López
Una segunda ejecución a hurtadillas
El puto niño
Felipe II, rey de Inglaterra
Que vienen los españoles, otra vez.
La última expedición de Drake no podía ser considerada como otra
cosa diferente de un fracaso sin paliativos. Inglaterra había
perdido a dos de sus mejores marinos y, además, todos aquéllos que
habían arriesgado pasta en la operación, la primera de ellos la
reina, la habían palmado en su mayor parte.
lunes, julio 09, 2018
El regente Ciscar (6: regente, y puteado)
En este color también tenemos:
Gabriel Ciscar fue, efectivamente,
nombrado como miembro de la Regencia de España el 28 de octubre de
1810. Esta vez no fue nombrado como cuando le designaron ministro de
Marina, es decir con un cargo más cara a la galería que otra cosa;
de él se esperaba, esta vez, que ejerciese sus funciones, porque la
Regencia era el gobierno supremo de España en ausencia de la real
familia. Así pues dos semanas después, el 11 de noviembre, Ciscar
resigna el mando, o más bien deberíamos decir sus mandos, en
Cartagena, y lo hace, además, en manos de un marinero de sonoros nombre y apellido:
Marcelo Spínola. Se establece en las afueras de la ciudad como
necesaria cuarentena a causa de la epidemia de fiebre amarilla que
hay en la ciudad y, por fin, el 20 de diciembre se sube a una
corbeta, de nombre La Paloma,
para poner proa a Cádiz. Llegó el último día del año y juró su
cargo el 4 de enero.
miércoles, julio 04, 2018
El regente Ciscar (5: la Junta Militar)
En este color también tenemos:
Dado que en este blog ya hemos dado
cabida a las tribulaciones del militar escocés sir John Moore en su
desgraciado paso por España, hay algunas cosas que ahora deberíamos
decir pero ya la hemos dicho. De frente y por derecho: el movimiento
insurreccional español, desde el punto de vista militar, era una
mierda. El alto mando estaba formado por personas que en algunos
casos tenían una dudosa fidelidad a la causa, en otros casos estaban
seriamente enfrentados entre ellos y, en todo caso, hasta el propio
concepto de “alto mando” era algo un tanto inventado.
lunes, julio 02, 2018
El caso Grimaldos (o crimen de Cuenca)
Estamos en la tarde calurosa del 21 de agosto de 1910. En las trochas de Veguilla, en el municipio conquense de Osa de la Vega. Un hombre está pastoreando las ovejas de una finca. Se llama José María Grimaldos. En medio de su labor, de natural esforzada y silenciosa, ve aparecer detrás de una trocha a León Sánchez. Sánchez es el mayoral de la finca de Veguilla y amigo personal de Grimaldos. Dado que el pastor suele estar siempre más o menos en los mismos lugares, Sánchez está acostumbrado a buscarlo cuando quiere compañía, compartir con él algo de picadura y de conversación.
miércoles, junio 27, 2018
El regente Ciscar (4: España, contra el francés)
En este color también tenemos:
En 1808, cuando toda España se sacudió
como por una corriente eléctrica cuando fue sabiendo de las
abdicaciones de Bayona, Gabriel Ciscar podía decir que era un
prohombre consolidado del régimen. Era comandante general de la
artillería de Marina, lo cual quiere decir que tenía mando sobre
todas las instalaciones y hombres dedicados a dicha actividad en toda
España; y, además estaba al mando de la compañía de guardias
marinas de la ciudad murciana. Condecorado con la cruz pensionada de
la orden de Carlos III, no se podía decir, desde luego, que fuese un
mindundi cualquiera; en Cartagena poca gente se podía considerar más
principal que él.
lunes, junio 25, 2018
El regente Ciscar (3: en París)
En este color también tenemos:
Ufano se encontraba Gabriel con su nuevo nombramiento, pero pronto hubo de probar en sus carnes ese mal tan español que nos dice que una cosa es que te nombren algo, y otra diferente que ejerzas ese nombramiento. La encomienda concreta, en efecto, se hacía de rogar. La alta política se metió por medio. Como es bien sabido, por aquel entonces un grupo de ilustrados del que formaban parte Cabarrús y Jovellanos consiguieron descabalgar a Godoy de la secretaría de Estado. En el fondo de aquel movimiento se encontraba la indecisión en los escalones elevados del poder sobre si consolidar una alianza con Francia o, todo lo contrario, alejarse de la gran potencia continental del momento. El tema llegó a estar tan enfrentado que el propio Ciscar, en sus cartas, llega a dudar que que nunca pueda realizar la comisión parisina.
Ufano se encontraba Gabriel con su nuevo nombramiento, pero pronto hubo de probar en sus carnes ese mal tan español que nos dice que una cosa es que te nombren algo, y otra diferente que ejerzas ese nombramiento. La encomienda concreta, en efecto, se hacía de rogar. La alta política se metió por medio. Como es bien sabido, por aquel entonces un grupo de ilustrados del que formaban parte Cabarrús y Jovellanos consiguieron descabalgar a Godoy de la secretaría de Estado. En el fondo de aquel movimiento se encontraba la indecisión en los escalones elevados del poder sobre si consolidar una alianza con Francia o, todo lo contrario, alejarse de la gran potencia continental del momento. El tema llegó a estar tan enfrentado que el propio Ciscar, en sus cartas, llega a dudar que que nunca pueda realizar la comisión parisina.
miércoles, junio 20, 2018
Isabel (28: Que vienen los españoles, otra vez)
Atenta la compañía con:
Anthony Babington y María, reina de los escoceses
Juicio y ejecución
Esos tocapelotas llamados presbiterianosJuicio y ejecución
Thomas Cartwright
... y estos tipos nos dan lecciones de civilización
Essex en Normandía
Las cosas salen como el orto
Las cosas salen peor que el orto
Los disturbios de Towers Hill
El affaire Throckmorton
El Dorado
El caso López
Continúa el caso López
Una segunda ejecución a hurtadillas
El puto niño
Felipe II, rey de Inglaterra
El affaire Throckmorton
El Dorado
El caso López
Continúa el caso López
Una segunda ejecución a hurtadillas
El puto niño
Felipe II, rey de Inglaterra
El libelo de Parsons tuvo el efecto de un mazazo en el Londres
isabelino. Suponía poner negro sobre blanco una cuestión que la
reina de Inglaterra siempre había querido considerar únicamente
suya y por lo tanto ajena al escrutinio de la opinión pública. De
hecho, en el estricto entorno donde tenía total poder, que era su
propio palacio, Isabel decretó en su día un cierre a cal y canto,
tras el cual fuerzas especiales de policía buscaron en cada rincón
todas y cada una de las copias del folleto que había dentro.
lunes, junio 18, 2018
Isabel (27: Felipe II, rey de Inglaterra)
Atenta la compañía con:
Anthony Babington y María, reina de los escoceses
Juicio y ejecución
Esos tocapelotas llamados presbiterianosJuicio y ejecución
Thomas Cartwright
... y estos tipos nos dan lecciones de civilización
Essex en Normandía
Las cosas salen como el orto
Las cosas salen peor que el orto
Los disturbios de Towers Hill
El affaire Throckmorton
El Dorado
El caso López
Continúa el caso López
Una segunda ejecución a hurtadillas
El puto niño
El affaire Throckmorton
El Dorado
El caso López
Continúa el caso López
Una segunda ejecución a hurtadillas
El puto niño
La reina Ana, a pesar de que no existe duda de que pensó, como pensó
todo el mundo, que los regalos que llegaron de Londres para su
vástago eran una mierda, le escribió la típica carta diplomática
a Isabel en la que se deshacía en halagos hacia aquel gesto de
indiferencia, pero se tomaba cumplida venganza recordándole que ese
hijo del que ahora pasaba la vieja portaba el destino de sucederla.
Para dejar las cosas claras, los reyes escoceses ya se ocuparon de
que el obispo de Aberdeen, que ofició el bautismo del queco, se
embarcase en una larga retahíla de disquisiciones históricas sobre
los muchos vínculos que unían a Jacobo con los reyes de
Inglaterra. Un poema de celebración publicado en Edimburgo, sin
duda con la aprobación expresa de Jacobo, lo apelaba de King of
all Britain in possession.
miércoles, junio 13, 2018
El regente Ciscar (2: Vamo' a hasé un sistema métrico)
En este color también tenemos:
El hidalgo valenciano al que se le daban bien las mates
El hidalgo valenciano al que se le daban bien las mates
La cumbre de la vida profesional (la
política es otra cosa) de Gabriel Ciscar llegó, efectivamente, en
1798. En dicho año, su pericia como marino y muy especialmente su
dominio de las disciplinas científicas hizo que fuese designado como
representante español en la comisión internacional que se formó
para establecer el sistema métrico decimal en París.
lunes, junio 11, 2018
El regente Ciscar (1: el hidalgo valenciano al que se le daban bien las mates)
Que España se muestra esquiva y en
ocasiones huera con sus personajes y héroes es cosa que, con el
nivel que suele haber entre los lectores de este blog, no necesite de
mucha más explicación. La labor de desenterrar y otorgar un poquito
más de conocimiento público a españoles que lo merecen es ingente
y, tal vez por eso, sólo puede llevarse a cabo de cuando en cuando y
en adecuadas diócesis. Estas notas que comienzo aquí son una de
esas ocasiones, pues hoy os quiero hablar de un personaje del que
cuando menos yo creo que se debería hablar mucho más, sobre todo en
los textos escolares de Historia, que a veces reservan la gloria para
tanto mediocre cuyo único mérito es ofrecer una biografía
compatible con conceptos actuales.
En realidad, el personaje que voy a
tratar ya nos ha visitado en este blog. Si recuerdan aquellos
lectores que lo hayan sido de la historia trazada aquí sobre el
cálculo de las dimensiones del metro decimal, tal vez recuerden que,
en los párrafos destinados a la polémica en torno a la adopción
del sistema decimal por España, se citaba a Gabriel Ciscar. Pues es
de don Gabriel de quien queremos hablar aquí, entre otras cosas
porque el personaje tiene más dimensiones que la matemática. En
realidad, Císcar es un personaje importante para la Historia de
España y, diría yo, un ejemplo de coherencia en el pensamiento.
Ensayemos, pues, un esbozo geográfico que sea capaz de trazar ese
camino de justicia histórica.
Gabriel Ciscar, según el retrato que
de él nos han dejado sus contemporáneos, era un hombre alto,
delgado y que rara vez abandonaba su gesto serio y hasta adusto. Esto
probablemente se justifica por el hecho de que su vida, en buena
parte, estuvo presidida por el sufrimiento físico y moral. Además
de la pérdida de los suyos, que le golpeó varias veces, él mismo
fue persona de escasa salud. A los quince años de edad cayó enfermo
de la dolencia-resumen de su época, las fiebres tercianas. Fuera
cual fuera en términos precisos la dolencia que lo atacó, se quedó
latente en su cuerpo para regresar en episodios agudos durante toda
su vida. A los 37 años, padeció otra enfermedad, entonces llamada
destilación, que le provocó grandes toses y expectoración
sanguínea. Para colmo, Císcar era muy corto de vista, como pronto
se dieron cuentas sus maestros en el arte de la marinería.
Gabriel Ciscar y Ciscar nació el 17 de
marzo de 1760, segundo hijo de Pedro Ciscar Fernández de Mesa y Rosa
Ciscar y Pascual, ambos miembros de una rama de hidalgos rurales de
Tortosa que llevaba ya entonces uno dos siglos radicada en Oliva.
La familia Ciscar era una familia pija.
Don Pedro era un propietario próspero, con importante educación
universitaria, dedicado por completo a la administración de sus
heredades y al cumplimiento de las obligaciones para con el bien
común que le dictaba su posición altoburguesa (de hecho, fue
alcalde de Oliva). Tuvo el matrimonio ocho hijos de los cuales
Gabriel, como he dicho, fue el segundo. El mayor de la familia,
Fernando, llegó a ocupar sitial en las Cortes de Cádiz; pero no
desarrolló su labor con gran interés, pues sus intervenciones son
pocas y de escaso fuste.
En 1787, con 27 años de edad, pues,
Gabriel se casó con Ana Agustina Berenguer de Marquina. Con este
matrimonio Ciscar, que para entonces ya era teniente de fragata,
trataba claramente de consolidar su posición, ya que su suegro era
un personaje muy importante en aquella España y, de hecho, en el
momento de la petición de mano acababa de ser nombrado capitán
general de Filipinas. Se casó en Cartagena el 19 de septiembre de
aquel año. Sin embargo, Ana Agustina era mujer de poca salud. Un mes
antes de la boda, de hecho, estuvo muy enferma de paludismo, y las
caídas y recaídas formaron parte de su vida desde entonces. La
escasa salud de ambos cónyuges, pues ya te he dicho que el propio
Gabriel tenía bastantes problemas en este terreno, le fue legada a
los vástagos: de siete hijos que tuvo el matrimonio, sólo dos
alcanzaron la mayoría de edad. Incluso en aquellos tiempos de
elevada muerte infantil o puerperal, es una tasa inusitadamente
elevada. Sin embargo, la que realmente tiene mérito es Ana Agustina,
una mujer a la que la medicina moderna con seguridad habría
aconsejado evitar los partos pero que, sin embargo, se enfrentó a
siete, ello a pesar de que fue el primero de ellos el que le causó
más secuelas y problemas, y de haber estado en 1792 a las puertas de
la muerte, hasta el punto de que le fue administrado el viático.
Murió, sin embargo, bastante más tarde, el 13 de mayo de 1816.
Una buena demostración de que el
matrimonio, hasta hace relativamente poco, ha tenido en la sociedad
un uso instrumental bastante lejano a la relación por amor que se
produce hoy y que se empeñan en vendernos los malos escritores de
novela histórica, es que Ciscar no tardó ni un año en volver a
casarse tras la muerte de su mujer; matrimonio el suyo que contó con
la aprobación inmediata de su suegro, por cierto. En este caso, la
elegida estaba en su propia familia, ya que Teresa Ciscar de Oriola
era nieta por parte paterna de un hermano de la madre de Gabriel.
Con 57 años y mucha mierda vivida,
tanto personal como política, todo parece indicar que este segundo
matrimonio de Gabriel fue mucho más tranquilo y frío. Si a su
anterior esposa el marino le había dedicado poemas líricos, a esta
segunda no parece que Ciscar le dedicase ya ninguna égloga. En todo
caso, el matrimonio tuvo dos hijas, Josefa y Rosa; ambas llegarían a
la edad adulta. Cuando en 1891 murió Josefa, el rastro sanguíneo de
su padre se perdió, si bien pervivió en su hija. En vida, Josefa
Ciscar había estado casada con Ramón González Almunia.
Una característica muy
particular de la familia Ciscar, procedente del padre, es la elevada
valoración de los estudios universitarios. Ya hemos dicho que el
patriarca de la familia los tenía, como los tuvo también Fernando,
el primogénito. En ese ambiente, es lógico que Gabriel también
sintiese el gusanillo de la formación. Tanto padre como hermano
estudiaron para la doctorarse en Derecho; y, la verdad, en un inicio
todo los indicios venían a apuntar que el destino de Gabriel sería
el mismo. Como estudiante, Ciscar recibió una sólida formación
humanística, y de hecho tradujo a varios poetas griegos y latinos.
Su ingreso en la Universidad de Valencia, que se produce en 1776,
tenía como objetivo estudiar Derecho.
Una Navidad, los estudiantes del aula
de Gabriel se apuntaron a una típica astracanada propia de esas
fechas, y montaron una movida en la que se negaron a entrar en clase.
Juan Antonio Mayans, rector de la universidad, pariente lejano del
propio Ciscar, decidió, no sabemos basándose en qué, que él había
sido el instigador de la movida, por lo que lo castigó (entonces los
rectores podían hacer eso) a estar tres días en un calabozo
universitario (entonces las universidades tenían calabozos).
Gabriel, hondamente mosqueado con el castigo, decidió abandonar la
universidad valenciana. Quiso la casualidad que prácticamente en las
mismas fechas en que tomó la decisión de pirarse, una Real Orden
crease la compañía de guardias marinas de Cartagena; Ciscar decidió
unirse a ella.
Aquello era un giro copernicano para un
estudiante acostumbrado a los latines y los textos legales. Lo que se
pedía para entrar en la compañía era, sobre todo, matemáticas.
Por ello, Ciscar tuvo que matricularse en una academia de preparación
de Valencia, dirigida por el sacerdote Gaspar Pérez y Gómez. El
cura debía de ser muy bueno enseñando números, porque Ciscar
ingresó como guardia marina el 24 de octubre de 1777 y apenas dos
meses después se presentaba a los exámenes, obteniendo
sobresaliente en matemáticas, geometría y cosmografía, entre otras
notas. Para Ciscar se hizo evidente que tenía las aptitudes
intelectuales necesarias para ser un buen marino, si bien para el
desarrollo de su carrera siempre le jugaría en contra su poca salud y su pobre vista.
Entrando en la academia de Cartagena,
Gabriel Ciscar se vinculaba a la enseñanza científica en un país
donde era difícil obtenerla de calidad. Sin embargo, ya años antes
de su ingreso Jorge Juan se había comprometido en el diseño de
curricula formativos en las academias de marina fuertemente dotados
para estas materias. Si bien también es cierto que cuando este
excelente marino dejó la enseñanza, las academias lo notaron. Sin
embargo, Ciscar tuvo la suerte de entrar en la de Cartagena en el
momento en que la estaba dirigiendo uno de los marinos más capaces
de la época, José Mazarredo. Mazarredo, de hecho, debió de fijarse
especialmente en Ciscar, pues en agosto de 1778, cuando éste contaba
con 18 de edad, lo nombró ayudante interino de la Academia y le
encargó algunas clases. Ese año de 1778, además, fue especialmente
importante en la vida de Ciscar, pues en abril fue la primera vez que
se embarcó.
La carrera militar de Gabriel Ciscar
fue continuada y provechosa. Él siempre se consideró eso mismo: un
militar, por encima de todas las cosas. Aprovechó muy bien los
vientos de cola que le aportaba el apoyo de Mazarredo a su carrera y,
por lo tanto, fue escalando en el escalafón, en ocasiones incluso
antes de lo que las normas marcaban. Esto le permitió ser brigadier
ya en 1808, lo que hizo que su carrera militar no peligrase por los
importantes sucesos que habrían de ocurrir durante aquellos años, y de los que por fuerza habremos de ocuparnos en estas notas.
Paradójicamente, sin embargo, no es
por las características que él más valoró en sí mismo por lo que
Ciscar fue recordado, o debería serlo. En realidad, son dos los
detalles de su vida que realmente marcaron su personalidad: su
colaboración en la definición del sistema métrico, y su
implicación en la alta política de España, que tantos sinsabores
habría de provocarle.
No me ocuparé, por lo tanto, de la
larga y prolija carrera militar de Ciscar. Prefiero centrarme más en
otras cosas, a la postre, mucho más relevantes.
viernes, junio 08, 2018
Recuerdos
Encontré esto en el cajón de mi blog. Lo referencio, básicamente, porque me he dado cuenta de que nueve años después, sigo pensando lo mismo.
Razones para no tener un Ministerio de Cultura. Julio del 2009.
Razones para no tener un Ministerio de Cultura. Julio del 2009.
miércoles, junio 06, 2018
Las islas lejanas
Qué: Las islas lejanas.
Quién: Francisco Ruiz Aldereguía.
Con quién: Ediciones La Rectoral.
Cuánto: 25 lereles (lo mejor y más cómodo es comprarlo a través de Iberlibro).
Calificación: 8,5 sobre 10.
lunes, junio 04, 2018
Isabel (26: el puto niño)
Atenta la compañía con:
Anthony Babington y María, reina de los escoceses
Juicio y ejecución
Esos tocapelotas llamados presbiterianosJuicio y ejecución
Thomas Cartwright
... y estos tipos nos dan lecciones de civilización
Essex en Normandía
Las cosas salen como el orto
Las cosas salen peor que el orto
Los disturbios de Towers Hill
El affaire Throckmorton
El Dorado
El caso López
Continúa el caso López
Una segunda ejecución a hurtadillas
El affaire Throckmorton
El Dorado
El caso López
Continúa el caso López
Una segunda ejecución a hurtadillas
Wentworth salió libre, de momento. Y, nada más estar en la calle,
comenzó a convocar y asistir a reuniones cuyo objetivo era trabajar
un grupo suficientemente relevante dentro del Parlamento como para
animar un debate sobre el tema de la sucesión y quién debía tomar
decisiones al respecto. La reina, hondamente sorprendida por este
movimiento, decretó el ingreso del relapso puritano en la Torre de
Londres, donde de hecho gastaría el resto de sus días.
miércoles, mayo 30, 2018
Sudáfrica (y 10; hasta aquí hemos llegado)
a publicados:
Los comienzos de Mandela
Biko
Los comienzos de Mandela
Biko
El
ridículo internacional que hizo Mbeki con el tema del SIDA sólo
quedó enmascarado gracias a la labor de zapa que realizaron tantos
palmeros en el mundo occidental, empeñados en convencernos de que la
culpa de que la gente muriese a capazos en África a causa de la
enfermedad era del Papa de Roma o de las farmacéuticas. Mbeki era un político básicamente
demagogo, en la concepción moderna de la demagogia, ya se sabe:
decirle cosas que uno sabe que son mentira a tipos que uno sabe que
son imbéciles. El flamante presidente de Sudáfrica se vio
crecientemente mesmerizado por las teorías de un pequeño conjunto
de científicos (entiéndase por científico persona con título
universitario en Ciencias; si para una cosa sirvió la polémica del
SIDA en África fue para aprender el poquísimo valor que tiene la
referencia “soy microbiólogo”, mucho menos “soy médico”)
que propugnaban las típicas teorías rompedoras sobre el SIDA: que
si no existía, que si se lo habían inventado las grandes potencias
en connivencia con las farmacéuticas para profundizar la pobreza en
África, que si los antirretrovirales mataban mientras el SIDA no...
la típica gran gala de soluciones tontopollas y mistabobas a las que
el pueblo, ese ente eternamente sabio, se abrazó gustoso.
lunes, mayo 28, 2018
Sudáfrica (9: Mbeki)
Ya publicados:
Los comienzos de Mandela
Biko
Los comienzos de Mandela
Biko
A pesar
de todos los problemas que experimentó, y experimenta, el régimen
de transición política comandado por Mandela en Sudáfrica, lo que
probablemente fue un triunfo sin paliativos, un triunfo conseguido a
pesar de las muchas dificultades que se le presentaban al proyecto,
fue la construcción de una clase media negra. Era un proceso
necesario porque la causa negra necesitaba de esas personas,
razonablemente formadas, para tomar los puestos que ahora quedaban
vacantes en la estructura estatal y relacionada con el Estado.
Puestos hasta ahora reservados a los blancos y que ahora lo estaban a
los negros.
miércoles, mayo 23, 2018
Isabel (25: una segunda ejecución a hurtadillas)
Atenta la compañía con:
Anthony Babington y María, reina de los escoceses
Juicio y ejecución
Esos tocapelotas llamados presbiterianosJuicio y ejecución
Thomas Cartwright
... y estos tipos nos dan lecciones de civilización
Essex en Normandía
Las cosas salen como el orto
Las cosas salen peor que el orto
Los disturbios de Towers Hill
El affaire Throckmorton
El Dorado
El caso López
Continúa el caso López
El affaire Throckmorton
El Dorado
El caso López
Continúa el caso López
La decisión de Isabel de conmutar, cuando menos por la vía de los
hechos, una condena a muerte por otra de prisión, causó bastante
consternación entre la clase dirigente inglesa. Como rápidamente
recordaron los expertos en derecho procesal, los retrasos en la
ejecución de la sentencia corrían peligro de agotar el plazo para
que la misma tuviese efecto; si eso ocurría, debería formarse otro
juzgado y comenzar de nuevo.
lunes, mayo 21, 2018
Isabel (24: continúa el caso López)
Atenta la compañía con:
Anthony Babington y María, reina de los escoceses
Juicio y ejecución
Esos tocapelotas llamados presbiterianosJuicio y ejecución
Thomas Cartwright
... y estos tipos nos dan lecciones de civilización
Essex en Normandía
Las cosas salen como el orto
Las cosas salen peor que el orto
Essex estaba decidido, pues, a jugar el gran juego del poder en
Inglaterra. Lo estaba a pesar de alguna decepción grande, como la
negativa por parte de Isabel a su sugerencia de que nombrase Fiscal
General de la Corona a Francis Bacon, muy cercano al conde. Isabel,
sin embargo, recelaba del Señor Panceta, un tipo que no se mordía
la lengua y que se había levantado en el Parlamento para criticar la
excesiva presión fiscal de la reina. En realidad, es probable que el
detalle de Bacon convenciese a Essex de que no podría subir la
escalera del poder peldaño a peldaño, como era costumbre. Que se lo tendría
que montar con un golpe de efecto, asunto para el cual la movida de
los portugueses era perfecta.
miércoles, mayo 16, 2018
Isabel (23: el caso López)
Atenta la compañía con:
Anthony Babington y María, reina de los escoceses
Juicio y ejecución
Esos tocapelotas llamados presbiterianosJuicio y ejecución
Thomas Cartwright
... y estos tipos nos dan lecciones de civilización
Essex en Normandía
Las cosas salen como el orto
Las cosas salen peor que el orto
Sir Walter Ralegh escogió a un centenar de sus mejores hombres, con
los cuales se aplicó a remontar el Orinoco, luchando contra la
corriente, los bancos de arena, los caimanes y el sol. En medio de
una nube de mosquitos y esquivando las serpientes incluso dentro de
las propias embarcaciones, los ingleses llegaron a adentrarse tierra
adentro hasta unos 300 kilómetros. Era una expedición muy
complicada, pero sus integrantes llevaron las dificultades casi con
alegría, dada la recompensa que esperaban recibir. Y, de hecho,
cantaron línea: en un barranco cerca del río Caroní, un afluente
del Orinoco, encontraron una piedra que consideraron tenía
incrustaciones de oro puro. No tenían herramientas para separarla,
pero aun así se llevaron otras piedras más pequeñas que
consideraban áureas. A su regreso comprobarían que no valían una
mierda.
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