Los súbditos de Seleuco
Tirídates y Artabano
Fraates y su hermano
Mitrídates
El ocaso de la Siria seléucida
Y los escitas dijeron: you will not give, I'll take
Roma entra en la ecuación
El vuelo indiferente de Sanatroeces
Craso
La altivez de Craso, la inteligencia de Orodes, la doblez de Abgaro y Publio el tonto'l'culo
... y Craso tuvo, por fin, su cabeza llena de oro
Pacoro el chavalote
Roma, expulsada de Asia durante un rato
Los partos cargaron cuesta arriba, hacia la posición que habían
tomado los romanos. Pero los asaltados estaban bien preparados, y
ejercitaron con tranquilidad y sangre fría una serie de maniobras y
movimientos en los que pronto consiguieron embolsar a la mayoría de
las tropas partas. Los asiáticos fueron repelidos colina abajo, lo
cual no les vino mal porque, de nuevo en la planicie, su caballería se
desempeñó mejor, aunque para entonces estaba siendo severamente
castigada por los lanceros romanos. De hecho, en medio de esa batalla
el propio Pacoro fue herido y muerto.