miércoles, abril 28, 2021

El pistolerismo (8): Una masacre fallida y un viaje a Moscú

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó


El día 27 de marzo, con el cadáver de Dato casi todavía caliente, nos tenemos que centrar en una pensión cuatro arañas de la calle Mariano Aguiló. Uno de los inquilinos del local es un cenetista, Agustí Subirats, que acaba de ser liberado de la cárcel. Dos personas desconocidas llegaron a la pensión y se reunieron con él en su habitación. Pasados unos minutos, se escuchó un disparo. Cuando los parroquianos consiguieron entrar en la habitación, bloqueada, los visitantes habían desaparecido, y Subirats tenía una bala en la sien. Resulta difícil de creer que fuese un atentado del Libre; es obvio que Subirats confiaba en sus atacantes, así pues se podría pensar que la propia CNT tenía razones para callarlo. Ese mismo día 27, pistoleros del Libre mataron a Buenaventura Roca y Joan Sans, dos sindicalistas de la CNT de Mataró, en el restaurante donde estaban comiendo. Dos días después, en Badalona, moría a tiros el miembro del Libre Salvador Aguilar. El enfrentamiento CNT-SL, pues, ya no se circunscribía a Barcelona.

lunes, abril 26, 2021

El pistolerismo (7): Decíamos ayer ...

La huelga de la Canadiense
Brabo Portillo y Pau Sabater
The last chance
Auge y caída del barón de König
Mal rollito
Martínez Anido y la Ley de Fugas
Decíamos ayer...
Una masacre fallida y un viaje a Moscú
La explosión de la calle Toledo
El fin de nada
La debilidad de Anido y el atraco del Poble Nou
Atentado a Martínez Anido
La nemesis de Martínez Anido y los planes del Noi
Han mort el Noi del Sucre
La violencia se impone poco a poco
¡Prou!
Coda: el golpe que "nadie" apoyó



Ha habido algunas veces que lectores de este blog me han sugerido que rematase la faena empezada ahora hace unos cuantos años (14, que se dice pronto), y terminase de relatar la historia del pistolerismo catalán. Esa demanda es bien, en mi opinión. Resulta justa, aunque no sé si necesaria; pero, desde luego, considero mi deber, ni tanto mi salvación, atenderla. Así pues, aquí estamos.

Matización técnica. Esta toma no es exactamente la continuación de la anterior. Es, en algunos aspectos, ampliación de la misma. Creo que en la que ya es penúltima toma publicada de la serie apenas apunté algunas cosas que yo creo que merecen un poco más de desarrollo, y aquí lo abordo.

viernes, abril 23, 2021

Islam (y 38: presente, y futuro)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro 

Iraq, como resumen, iba a ser el teatro del ingreso del mundo musulmán en las instituciones democráticas y en la vida ordenada de los Estados modernos; pero, lejos de ello, se convirtió en otra cosa. Y esa otra cosa metérosla en la cabeza: vale que parece que lo más importante de lo que pasó fue la furia antioccidental. Pero no es así porque eso, en realidad, ya estaba ahí mucho antes, no ya de la caída de Sadam, incluso de la invasión de Kuwait. De lo que fue teatro Iraq fue del surgimiento de un enfrentamiento sectario aguas adentro del Islam como pocas veces se ha visto desde que El Profeta echó los dientes de leche.

miércoles, abril 21, 2021

Islam: 37: Iraq, ese caos)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro 


Las cosas, efectivamente, siempre que son susceptibles de ir a peor, lo hacen. Uno de los últimos actos del Sadam Husein como gobernador efectivo de un país amenazado (gesto que, por cierto, se parece mucho al del gobierno del Frente Popular español en sus primeras semanas) fue abrir las cárceles y sacar de ellas a su cargamento de criminales. En correlación con éste y otros movimientos, la policía desapareció de Iraq; los números y oficiales de las fuerzas del orden no querían ser vistos en la calle uniformados, pues las posibilidades de que eso les costase la vida eran demasiadas. Muchos líderes religiosos, suníes y shiíes, hicieron denodados esfuerzos por convencer a la población de que se moderase; pero dio igual. Por el lado suní, el odio anti-shií rebrotó con una gran fuerza; muchos de los más radicales de entre ellos veían la situación de caos creada como la oportunidad de oro para acabar de una vez por todas con aquellos musulmanes de pacotilla; en lo que toca a los shiíes, su organización armada, la Brigada Badr, así como el Ejército Mahdi, comenzaron a realizar ataques sistemáticos sobre los suníes, aprovechando su penetración en el gobierno. De hecho, tras las elecciones del 2005, muchos de los cuadros de la Brigada acabaron en el Ministerio del Interior.

lunes, abril 19, 2021

Islam (36: el factor talibán)

El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos

Presente, y futuro 


Que hay una correlación entre la iranización del shiísmo libanés y la invasión israelí es algo de lo que cabe dudar más bien poco. Apenas seis días después de comenzar dicha invasión, un contingente de soldados regulares del ejército iraní, y de guardianes de la revolución, se presentó en el país. Se dedicaron a formar un pequeño ejército de combatientes, que es lo que conocemos como Hezbolá.

viernes, abril 16, 2021

Islam (35: las aureolas de una revolución)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro

La influencia de la revolución islámica en todo el área musulmana se dejó sentir con inmediatez. Ya en el año 1979, en el área oriental de Arabia Saudita, la porción socialmente más compleja, ya comenzó a haber revueltas y movidas de izquierdas a las que los shiíes no fueron ajenos, si bien si fueron los líderes e instigadores es algo que no está tan claro. La totalidad de la zona cambió radicalmente con el gobierno de Jomeini. En los años anteriores había llegado a ser chic mostrarse, si no occidental pues eso era algo normalmente rechazado, sí distanciado de los formalismos religiosos (musulmanes que bebían vino, musulmanas en minifalda, musulmanes que consideraban el Ramadán una costumbre tan ajada como el ayuno de Semana Santa); pero el tono cambió rápidamente, y en todos los países, en un proceso liderado por los propios gobernantes, el pietismo religioso resurgió. Los hombres comenzaron a mostrar con orgullo el zabib, es decir el callo que te deja en la frente la continua postración contra el suelo; y las mujeres volvieron a ostentar su no-ostentación del pelo.

miércoles, abril 14, 2021

Islam (34: la guerra Irán-Iraq)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro


En el mes de septiembre de 1980, de manera absolutamente sorpresiva para todos, Irán fue atacada por Iraq. Aquella acción, obviamente ordenada por quien lo ordenaba todo en el país agresor, esto es, Sadam Husein, estaba, sobre todo, basada en los problemas internos de Iraq.

lunes, abril 12, 2021

Islam (33: Jomeini y el jomeinismo)

 

El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro


En medio de todas estas evoluciones políticas y también religiosas que hemos ido repasando, no hay que olvidar que hay, siempre, eso que en la música barroca se llamaba un bajo continuo, que es la creciente voluntad de masas cada vez más grandes, y compactas, en los países islámicos, en el sentido de elevar el Islam como alternativa a todas las ideologías llegadas desde occidente; incluido el marxismo que, sin embargo, tantos servicios le estaba haciendo a buena parte de los gobernantes de la época.

viernes, abril 09, 2021

Islam (32: Iraq, Siria, Arabia)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro


En efecto, al gobierno iraquí lo único que lo unía era el ejercicio del poder. En medio de aquel dédalo de voluntades, consiguió consolidarse como primer ejecutivo Abdel Salam Arif.  ASA adoptó una agenda básicamente socialista y, en julio de 1964, nacionalizó los bancos, las aseguradoras y la mayoría de las grandes empresas industriales. Ese movimiento no le gustó nada a las organizaciones religiosas, que le pusieron la proa.

miércoles, abril 07, 2021

Islam (31: a los beatos se les ponen las cosas de cara)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro

 

Hasán al-Bana creía que todos los egipcios deberían unirse para sacudirse el yugo colonial bajo la bandera del Islam. Es, pues un teórico que expresa, mejor que la mayoría, la medida en la que, entrado el siglo XX, el movimiento musulmán estaba perdiendo el gusto por sus matices, ante los evidentes efectos de cohesión que generaba tener un enemigo bien fácil de identificar.

lunes, abril 05, 2021

Islam (30: Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico)

El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro

 


En el nuevo sistema político iraquí, teniendo en cuenta su estructura y nacimiento, lo lógico es que fuesen las personalidades suníes las que se llevasen la mejor parte del amplio sistema de recompensas y simonía que se puso en marcha. Sin embargo, los shiíes, como ya he dicho mayoritarios en el país, no se quedaron quietos. En el verano del año 1922 se crearon dos partidos políticos en cuyos principales rangos figuraban muchos shiíes. Los mujtahid, sin embargo, mantuvieron su oposición a la celebración de elecciones, pues, con bastante lógica, temían que fuesen manipuladas para otorgar una mayoría suní. De hecho, lanzaron fetuas prohibiendo a los creyentes votar, algo que provocó que Faisal expulsase del país al ayatolá Mehdi al-Khalisi (que fundase una marca de helados es un bulo).

miércoles, marzo 31, 2021

Islam (29: La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros)

El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro



La revolución de los Jóvenes Turcos, aunque en realidad trajo un régimen casi tan autoritario como aquél al que sustituyó, supuso un importante activo para el mundo musulmán a través de la generalización de la libertad de prensa en su territorio. Esto tuvo como consecuencia que las llamadas a la unidad de acción entre shiíes y suníes se multiplicasen y fuesen ampliamente conocidas. El enemigo no era el otro musulmán, sino Occidente. Aparecieron las llamadas a la yihad, en este caso defensiva; aunque este tema era más complicado para los shiíes, puesto que la declaración de la yihad era competencia del imán, que llevaba oculto desde la infancia de Jordi Hurtado.

viernes, marzo 26, 2021

La Semana Santa

Supongo que es prácticamente inevitable que cuando menos personas educadas en la religión católica, que supongo serán mayoritarias entre los lectores de este blog, se cuestione alguna vez por qué la Semana Santa tiene la puta manía de moverse como se mueve y de ser prácticamente impredecible en su situación dentro del calendario de cada año. Hay dos maneras de explicar la datación de la Semana Santa: una es entender que la Iglesia la coloca siempre cuando sabe que va a llover, porque le mola joder a las cofradías; la otra es la explicación, un tanto más alambicada, que voy a tratar de extender en este texto.

miércoles, marzo 24, 2021

Largo

Me vais a permitir que abra un pequeño hiato en el relato que vamos desgranando sobre la Historia del Islam. No soy muy ducho en los aniversarios y de hecho no me motivan demasiado; de hecho, este blog suele celebrar o recordar pocos de ellos. Pero en estas horas se está celebrando, por el PSOE obviamente, el aniversario de la muerte de Francisco Largo Caballero, con las habituales loas, más o menos retóricas. Que el PSOE entiende que Largo Caballero forma parte de su caudal relicto histórico es un hecho que se hace evidente porque su fundación lleva el nombre del político. Así pues, yo creo que resulta de cierto interés dedicarle unos párrafos al personaje.

viernes, marzo 19, 2021

Islam (26: Otomanos y mughales)

El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro



En 1743, tras la relevante ganancia de poder y control conseguida con el control sobre Iraq, Nadir convocó en Najaf, la ciudad de la tumba de Alí, una especie de concilio islamita. La elección del lugar estaba dejando clara su voluntad de lograr una conciliación entre suníes y shiíes. Sin embargo, en aquel encuentro las disputas teológicas prácticamente no se produjeron. Sheikh Abudlá al-Swaidi, el erudito elegido por los otomanos para defender los postulados suníes, le dejó claro a sus jefes, antes incluso de coger el AVE, que su idea de los shiíes era tan baja que no esperaba que fueran ni a entender ni a manejar con honradez aquello que les dijese. De hecho, en un gesto increíble, al-Swaidi llegó a exigir que la reunión contase con un árbitro cristiano o judío.

miércoles, marzo 17, 2021

Islam (25: Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador)

El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro



Estamos ya en el siglo XV. Cuando Uzún Hasán murió, en el año 1472, sus estados se sumieron en el habitual turbión de guerras civiles. Durante esos enfrentamientos, Haydar y los suyos, aparentemente, llevaban puesto algún tipo de sombrero rojo, y se considera que fue por eso que comenzaron a ser conocidos como los Cabezas Rojas, o kizilbash. Los sombreros llevaban doce pequeños escudos que simbolizaban los doce imanes. Cuando Haydar murió, lo sucedió su hijo, Sultán Alí, aunque una facción de los soldados prefirió seguir a su hermano pequeño, Ismail.

lunes, marzo 15, 2021

Islam (24: el shiismo y la ijtihad)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro


El califato fatimí se fue al carajo en el año 1171, dejando a los ismailitas huérfanos del que había sido su principal stronghold; y entregando el testigo de esta secta a los conocidos como asesinos. Éstos tenían varios puestos fuertes en la zona montañosa del Irán oriental, y allí Hulegu los sitió y venció definitivamente en el 1256, dos años antes de que consiguiera tomar Bagdad. En el 1271, los mamelucos egipcios tomarían la mayoría de los asentamientos asesinos cerca de las costas sirias. Como ya hemos visto, al Islam le costó imponerse entre los mongoles pero, finalmente, Ghazan se convirtió y comenzó a favorecerlos claramente en contra de los budistas, que hasta entonces habían contado con cierta comprensión, como poco, del poder.

viernes, marzo 12, 2021

Islam (23: la mañana que Hulegu cambió la Historia; o no...)

El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro


Aunque en los párrafos anteriores ya hemos agotado la descripción de las diferentes facciones fundamentales en que se ha ido dividiendo el shiismo, todavía quedan algunas otras realidades que pueden considerarse seudo shiíes, de alguna manera. Por ejemplo, remontándonos a la conquista musulmana de Iraq, en el primer tercio del siglo VII, encontramos a los ghulat, es decir, los exagerados o extremistas; mote éste que no se pusieron ellos, sino que se lo pusieron sus enemigos, lógicamente.

miércoles, marzo 10, 2021

Islam (22: drusos y assasin)

El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro 



El bingo fatimí que hemos descrito en la anterior toma, sin embargo, duró poco. Iraq era ya, por decirlo así, demasiado suní como para dejar de serlo. Los selyúcidas, suníes ellos, no tardaron en entrar en la ciudad y en volver a implantar en la misma el orden suní, por así decirlo. En los años siguientes, los selyúcidas fueron capaces de echar a los fatimíes de la mayor parte de Siria, por lo que éstos, cada vez más, pasaban a ser un poder local egipcio. El califato fatimí fue extinguido por Saladino el Ayubid en el año 1171, quien pocos años después dominaba todo Egipto. Saladino metió en el maco a los 63 miembros de la dinastía fatimí para garantizarse que nadie podría reclamar el imanato.

lunes, marzo 08, 2021

Islam (21: los otros shiíes)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro


En nuestro avance por la Historia del Islam nos hemos detenido especialmente en la que es la rama fundamental del shiismo, la doudecimana o imamí. Sin embargo, no es la única. Pero para llegar a las otras necesitamos regresar a algún punto anterior en nuestra descripción; al final del siglo IX, más o menos en los tiempos de la muerte de al-Hasán al-Askari, décimo primer imán y, por lo tanto, el inicio de la época del Imán Oculto.

viernes, marzo 05, 2021

Islam (20: las tribulaciones de ser un shií duodecimano)

El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro


En el califato búyida había dos grandes fuentes de soldados para las fuerzas armadas, que eran, al fin y a la postre, las garantes del poder. Por un lado, estaban los daylamíes, que eran los mercenarios caspianos que los habían acompañado en su extensión hacia el sur. Y, por otro, estaban los turcos que, como hemos contado, ya habían sido el backbone de la fuerza de los antiguos califas. Los daylamíes eran shiíes y los turcos suníes; así pues, en los cuartos de banderas no era muy común que se sentasen juntos a cantar Margarita se llama mi amor. Más bien, se hacían putaditas y putadones, que fueron aguantando más o menos hasta el 972, que decidieron que ya no podían más, y que se iban a dar de hostias de una puta vez. 

miércoles, marzo 03, 2021

Islam (19: un califato y dos creencias bien diferenciadas)

El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro


Con el tiempo, la práctica mayoría de los partidarios de Jafar al-Sadiq se convirtió en partidario de Musa al-Kazim. Esto, para el shiismo duodecimano, fue una gran aportación, puesto que Sadiq aportó al movimiento un importante número de eruditos del Corán que formaban su grupo estrecho de colaboradores. Al-Sadiq, por otra parte, es el último imán de los shiíes que fue enterrado en Medina.

lunes, marzo 01, 2021

Islam (18: shiíes)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro

Comencemos por entender que para los shiitas, la palabra imán tiene un significado muy preciso y, por lo tanto, no se puede andar jugando a aplicarla a unos y a otros. Un imán es dos cosas: un descendiente de El Profeta; y una persona inspirada divinamente. Por lo tanto, es el líder por derecho de la comunidad musulmana.

viernes, febrero 26, 2021

Islam (17: suníes)

El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro 


En los doscientos años, más o menos, posteriores a El Profeta, el Islam se enfrentó al reto de codificarse; un reto cuyo principal objetivo era impedir que la interpretación de la ley de Alá fuese fragmentándose en diferentes interpretaciones geográficas. Por mucho que este efecto era algo inevitable para una religión universal y tan difundida, en el siglo IX sobre todo los intentos por evitarla fueron muchos.

miércoles, febrero 24, 2021

Islam (16: yo por aquí, tú por Alí)

 El modesto mequí que tenía the eye of the tiger

Los otros sólo están equivocados
¡Vente p’a Medina, tío!
El Profeta desmiente las apuestas en Badr
Ohod
El Foso
La consolidación
Abu Bakr y los musulmanes catalanes
Osmán, el candidato del establishment
Al fin y a la postre, perro no come perro
¿Es que los hombres pueden arbitrar las decisiones de Dios?
La monarquía omeya
El martirio de Husein bin Alí
Los abásidas
De cómo el poder bagdadí se fue yendo a la mierda
Yo por aquí, tú por Alí
Suníes
Shiíes
Un califato y dos creencias bien diferenciadas
Las tribulaciones de ser un shií duodecimano
Los otros shiíes
Drusos y assasin
La mañana que Hulegu cambió la Historia; o no
El shiismo y la ijtihad
Sha Abbas, la cumbre safavid; y Nadir, el torpe mediador
Otomanos y mughales
Wahabismo
Musulmanes, pero no de la misma manera
La Gran Guerra deja el sudoku musulmán hecho unos zorros
Ibn Saud, el primo de Zumosol islámico
A los beatos se les ponen las cosas de cara
Iraq, Siria, Arabia
Jomeini y el jomeinismo
La guerra Irán-Iraq
Las aureolas de una revolución
El factor talibán
Iraq, ese caos
Presente, y futuro 


En el año 945, un señor de la guerra procedente del sur del Mar Caspio llamado Ahmed bin Buwayh logró entrar en Bagdad con sus tropas. La capital califal tenía un califa, Mustakfi, pero era ya un gobernante mierdero sin poder, una especie de musulmán Calvo-Sotelo. Tan poco poder tenía que Ahmed, cuando concluyó que el tipo le caía mal, simplemente lo depuso y colocó en su lugar a su propio hermano, Muti. Aquel gesto marcó uno de los puntos más bajos del califato, la orgullosa institución que había sido levantada para gobernar a los musulmanes del mundo mundial desde algún tipo de legitimidad religiosa, y que ahora dependía en su totalidad de la longitud de las espadas que la apoyaren. Buwayh, ciertamente, no eliminó el califato abásida; simplemente, lo convirtió en su satélite, para así poder absorber toda su legitimidad histórica. Esto funcionaría todavía durante doscientos años; dos siglos durante los cuales los abásidas ya nunca recuperarían el control efectivo sobre su Imperio.