viernes, abril 04, 2025

Tenno Banzai (10): Últimos coletazos filipinos



Una vieja introducción al tema (2008)

Las sutilezas de una civilización muy suya
Un día estás aquí, y otro día estás aquí
De Pearl Harbor al sacrificio de Attu
Planes desesperados
Un poema de Norinaga Nootori
El 25 de octubre de la escuadrilla Yamato
Nace el mito
Victorias, derrotas y dudas
El suicida-acróbata
Últimos coletazos filipinos
De Formosa a Iwo Jima
De Ohka a Ohka, fracaso porque me toca
… o eso parecía
El gran ataque
Últimas boqueadas
 

     


El Alto Mando japonés tenía para entonces más nervios que un filete del Lidl. Se daba por seguro el ataque sobre Luzón. Era la isla fundamental de Filipinas; pero lo más importante era la situación desesperada que se encontraba desde el punto de vista de suministros de guerra nipones; apenas carburante y piezas para unos días. En materia aérea, los japoneses disponían sobre el papel de unos 100 aparatos, aunque en la realidad una veintena de ellos apenas volarían con dificultades.

jueves, abril 03, 2025

Tenno Banzai (9): El suicida-acróbata



Una vieja introducción al tema (2008)

Las sutilezas de una civilización muy suya
Un día estás aquí, y otro día estás aquí
De Pearl Harbor al sacrificio de Attu
Planes desesperados
Un poema de Norinaga Nootori
El 25 de octubre de la escuadrilla Yamato
Nace el mito
Victorias, derrotas y dudas
El suicida-acróbata
Últimos coletazos filipinos
De Formosa a Iwo Jima
De Ohka a Ohka, fracaso porque me toca
… o eso parecía
El gran ataque
Últimas boqueadas
 

    


El 25 de noviembre de 1944, en el crepúsculo, diversos aviones de vigilancia japonesa descubrieron cerca de Leyte a la sufrida Task Force 38, al mando del vicealmirante Marc A. Mitscher. Se produjo un ataque kamikaze que duró apenas media hora, y provocó incendios en los grandes portaaviones Hancock, Essex e Intrepid. Los tres fueron gravemente tocados. También se produjeron incendios importantes en los portaaviones ligeros Cabot e Independence. Sin embargo, en ningún caso hablamos de una situación desesperada que no pudiera ser resuelta por los bomberos durante la noche.

miércoles, abril 02, 2025

Tenno Banzai (8): Victorias, derrotas, y dudas



Una vieja introducción al tema (2008)

Las sutilezas de una civilización muy suya
Un día estás aquí, y otro día estás aquí
De Pearl Harbor al sacrificio de Attu
Planes desesperados
Un poema de Norinaga Nootori
El 25 de octubre de la escuadrilla Yamato
Nace el mito
Victorias, derrotas y dudas
El suicida-acróbata
Últimos coletazos filipinos
De Formosa a Iwo Jima
De Ohka a Ohka, fracaso porque me toca
… o eso parecía
El gran ataque
Últimas boqueadas
 

    



La naturaleza de las expediciones que abordarían esos grupos de cinco aparatos también marcaba gran parte de la selección de los pilotos. Los aviones de escolta deberían volar uno encima y el otro debajo de sus compañeros protegidos, pero sus instrucciones eran evitar el combate. Lo suyo no era aceptar el enfrentamiento con avión enemigo alguno, sino garantizar que sus compañeros llegarían al punto necesario para ejercitar el jibaku. Por lo tanto, repentinamente hacían falta pilotos muy peritos en sus habilidades; y que tuviesen, además, habilidades normalmente no muy necesarias en un piloto de combate. En puridad, ésta es la razón de que los mejores pilotos de la aviación japonesa nunca, o casi ninguna, consiguieron ser elegidos para misiones suicidas. Un barón rojo nipón por así decirlo, puede asimilarse al bruto echado para delante que se enfrenta a puños con todo el mundo, y normalmente gana porque es un cachobestia. Pero el ataque kamikaze era otra cosa. Para un buen ataque kamikaze hacía falta alguien, quizá, aparentemente frágil y cobarde, que se pasease por el patio de colegio dando la impresión de no querer enfrentarse con nadie; aunque con la capacidad de, de repente, soltar una hostia, una sola hostia, que dejase KO a su contrincante. Así las cosas, los héroes del patio habituales dejaron de servir.

martes, abril 01, 2025

Tenno Banzai (7): Nace el mito



Una vieja introducción al tema (2008)

Las sutilezas de una civilización muy suya
Un día estás aquí, y otro día estás aquí
De Pearl Harbor al sacrificio de Attu
Planes desesperados
Un poema de Norinaga Nootori
El 25 de octubre de la escuadrilla Yamato
Nace el mito
Victorias, derrotas y dudas
El suicida-acróbata
Últimos coletazos filipinos
De Formosa a Iwo Jima
De Ohka a Ohka, fracaso porque me toca
… o eso parecía
El gran ataque
Últimas boqueadas
 

   

 Prácticamente en el mismo momento en que la escuadrilla Yamato estaba avistando al grupo Taffy 1, a las 7,25 horas de la mañana, en Mabalacat, despegaba del aeródromo un grupo de aviones de la escuadrilla Sikishima. No fue hasta las 10,10 horas que el teniente de navío Yuhiko Seki, avistó a unos 170 kilómetros de Leyte, un grupo de cuatro navíos estadounidenses.

lunes, marzo 31, 2025

Tenno Banzai (6) El 25 de octubre: la escuadrilla Yamato



Una vieja introducción al tema (2008)

Las sutilezas de una civilización muy suya
Un día estás aquí, y otro día estás aquí
De Pearl Harbor al sacrificio de Attu
Planes desesperados
Un poema de Norinaga Nootori
El 25 de octubre de la escuadrilla Yamato
Nace el mito
Victorias, derrotas y dudas
El suicida-acróbata
Últimos coletazos filipinos
De Formosa a Iwo Jima
De Ohka a Ohka, fracaso porque me toca
… o eso parecía
El gran ataque
Últimas boqueadas
 

   


 



El almirante Onishi dio la orden de enviar al combate a una primera fracción de la nueva unidad dedicada al ataque “por percusión”; y eligió para ello Cebú, en la zona de la isla de Leyte, considerada un probable objetivo de las operaciones estadounidenses.

viernes, marzo 28, 2025

Tenno Banzai (5): Un poema de Norinaga Nootori



Una vieja introducción al tema (2008)

Las sutilezas de una civilización muy suya
Un día estás aquí, y otro día estás aquí
De Pearl Harbor al sacrificio de Attu
Planes desesperados
Un poema de Norinaga Nootori
El 25 de octubre de la escuadrilla Yamato
Nace el mito
Victorias, derrotas y dudas
El suicida-acróbata
Últimos coletazos filipinos
De Formosa a Iwo Jima
De Ohka a Ohka, fracaso porque me toca
… o eso parecía
El gran ataque
Últimas boqueadas
 

   



En aquel momento de planes desesperados, derivados de la impotencia con la que los japoneses habían de enfrentarse a las fuerzas del enemigo, se concibieron también planes para realizar abordajes en el aire. Si sois cinéfilos, para entender esta estrategia podéis inspiraros recordando la carrera de carros de Ben Hur, y la estrategia de Mesala. Recordaréis que el romano tenía en las ruedas sendos adminículos sobresalientes con pinchos, diseñados para acercarse lo suficiente a sus adversarios, y así destrozarles las ruedas. La estrategia de abordaje era parecida, y buscaba destruir partes importantes del avión enemigo (notablemente, el ala) dañándola con la hélice propia. Una idea que es mucho, pero muchísimo, más fácil de escribir, de dibujar o de reproducir en un videojuego que de realizar en la realidad. Hace falta una maestría en el pilotaje y una sangre fría poco comunes.

jueves, marzo 27, 2025

Tenno Banzai (4): Planes desesperados



Una vieja introducción al tema (2008)

Las sutilezas de una civilización muy suya
Un día estás aquí, y otro día estás aquí
De Pearl Harbor al sacrificio de Attu
Planes desesperados
Un poema de Norinaga Nootori
El 25 de octubre de la escuadrilla Yamato
Nace el mito
Victorias, derrotas y dudas
El suicida-acróbata
Últimos coletazos filipinos
De Formosa a Iwo Jima
De Ohka a Ohka, fracaso porque me toca
… o eso parecía
El gran ataque
Últimas boqueadas
 

  

El 20 de noviembre de 1943, el Estado Mayor estadounidense decidió abrir un nuevo frente en el Pacífico, al desembarcar en el islote o atolón Tarawa, en el archipiélago Gilbert. Fueron tres días de lucha encarnizada, que terminaron, de nuevo, con el suicidio de los japoneses. En junio de 1944, los estadounidenses desembarcaron en las Marianas. Abordaron la conquista de Saipan, una acción en la que se encontrarían con unos combatientes japoneses que rozaban la histeria. El 6 de julio, los marines habían conseguido dominar dos tercios de la isla. Al alba, cuando se preparaban para avanzar hacia el norte, fueron atacados por 3.000 japoneses que cantaban el Umi Yakaba, himno bélico nipón. Una canción bastante bonita en su solemnidad. En la carga participaron incluso los heridos de la enfermería japonesa (quizás convencidos por el hecho de que unos 300 que no se podían mover habían sido apiolados en la cama). A los estadounidenses la bromita les costaron casi 700 bajas.

miércoles, marzo 26, 2025

Tenno Banzai (3): De Pearl Harbor al sacrificio de Attu



Una vieja introducción al tema (2008)

Las sutilezas de una civilización muy suya
Un día estás aquí, y otro día estás aquí
De Pearl Harbor al sacrificio de Attu
Planes desesperados
Un poema de Norinaga Nootori
El 25 de octubre de la escuadrilla Yamato
Nace el mito
Victorias, derrotas y dudas
El suicida-acróbata
Últimos coletazos filipinos
De Formosa a Iwo Jima
De Ohka a Ohka, fracaso porque me toca
… o eso parecía
El gran ataque
Últimas boqueadas
 

  


Al final de la guerra, Japón había perdido toda capacidad de abastecerse de las materias primas más esenciales. Por ello, puso en marcha un draconiano plan de defensa que, en realidad, era un contraataque a la desesperada. El citado plan implicaba a todo lo que quedaba de la orgullosa marina nipona, y una gran parte de la aviación. Ampulosamente, fue denominada Sho-go, es decir, la operación de la victoria (lo cual recuerda un poco al gobierno Largo en la GCE bautizado "gobierno de la victoria").

martes, marzo 25, 2025

Tenno Banzai (2): Un día estás aquí, y otro día estás aquí



Una vieja introducción al tema (2008)

Las sutilezas de una civilización muy suya
Un día estás aquí, y otro día estás aquí
De Pearl Harbor al sacrificio de Attu
Planes desesperados
Un poema de Norinaga Nootori
El 25 de octubre de la escuadrilla Yamato
Nace el mito
Victorias, derrotas y dudas
El suicida-acróbata
Últimos coletazos filipinos
De Formosa a Iwo Jima
De Ohka a Ohka, fracaso porque me toca
… o eso parecía
El gran ataque
Últimas boqueadas
 

 


Japón fue, de hecho, una de las estrellas diplomáticas del periodo de entreguerras. En 1926, presionó para la creación de Manchukuo, es decir, el Estado independiente de Manchuria que, sin embargo, no era sino un protectorado japonés. Años después, en 1931, descontentos con la situación, los japoneses decidieron invadir Manchuria. En 1934, Japón denunció los tratados internacionales de limitación de fuerzas navales, dejando claros sus objetivos belicistas.

lunes, marzo 24, 2025

Tenno Banzai (1): Las sutilezas de una civilización muy suya



Una vieja introducción al tema (2008)

Las sutilezas de una civilización muy suya
Un día estás aquí, y otro día estás aquí
De Pearl Harbor al sacrificio de Attu
Planes desesperados
Un poema de Norinaga Nootori
El 25 de octubre de la escuadrilla Yamato
Nace el mito
Victorias, derrotas y dudas
El suicida-acróbata
Últimos coletazos filipinos
De Formosa a Iwo Jima
De Ohka a Ohka, fracaso porque me toca
… o eso parecía
El gran ataque
Últimas boqueadas
 


Dejemos claro un concepto desde el principio: cuando hablamos del fenómeno kamikaze, estamos hablando de algo que, en realidad, si no le exigimos una planificación y una organización previa, es casi universal. Esto quiere decir que haber, haber, kamikazes los ha habido desde que existe la aviación de guerra. La decisión de estrellar el avión propio contra el enemigo no es sino la consecuencia de la decisión individual de un piloto que ha concluido que su supervivencia es algo ya imposible. En el curso de la batalla del Mar de Coral, 8 de mayo de 1942, un teniente aviador de la tripulación del Lexington, llamado Edward Powers Jr., lanzó una bomba sobre el portaaviones Shokaku que lo envió al astillero un mes entero. Powers no respetó la distancia recomendada, unos 300 metros, y soltó el proyectil a unos 50 metros; y tenía que ser plenamente consciente de que eso le costaría la vida. En el mismo bando encontramos el caso del capitán Richard E. Fleming, marine, que estaba en la zona de Midway en junio de 1942 y fue atacado por los dos destructores japoneses Mogami y Mikuma, y que estrelló su avión contra la torreta posterior del Mikuma.

viernes, marzo 21, 2025

O Ponte do Pasatempo

 

La imagen es de Turismo de Galicia

En el barrio de Os Muiños de Mondoñedo, prolongando la calle del mismo nombre, se encuentra un puente de factura antigua, que se dice medieval. Tiene apenas siete metros de largo y un solo arco de medio punto. Se dice que en su tiempo se conoció como Ponte dos Ruzos, que viene a ser algo así como el puente de los pálidos según el gallego actual; aunque yo dudo si, en realidad, el significado no fuese más “puente de los mojados”, pues es evidente que, en cruzándolo, se carece de protección frente a la lluvia común. Cruza el río Valiñadares y es, como digo, una construcción atractiva, aunque modesta. En su modestia, sin embargo, este puente esconde uno de los relatos míticos del nacionalismo gallego. Ignoro si es hoy de común conocimiento, si se enseña en las escuelas o se recuerda en los mitines. Pero lo que sí sé es que, en el siglo XIX, cuando nació (léase: se inventó) buena parte del nacionalismo gallego moderno, buena parte de la historiografía de apoyo de todas esas ideas, que era muy amiga de dar las leyendas por buenas, creerse que Breogán existió y que el suevo Reckiario era del Bloque Nacionalista, dio muchas vueltas por ese puente.

jueves, marzo 20, 2025

La República moribunda (y 14) El escándalo Clodio (y una reflexión final)

 



Tiberio Graco
Definición de un enfrentamiento
Malos tiempos para la lírica senatorial
Roma no paga traidores
La búsqueda de un justo medio
Ese hombre (hoy casi desconocido) llamado Publio Sulpicio Rufo
La hora de Cinna
El nuevo hombre fuerte
La dictadura del rencor
Lépido
Pompeyo
Éxito en oriente
Catilina
A Catilina muerto, Pompeyo puesto
El escándalo Clodio (y una reflexión final)


 

Una vez más, la sempiterna incapacidad del bando optimate, encastillado en el Senado, por llegar a componendas con extraños, hizo su labor. Los patricios se decían fundadores de Roma y se creían sus dueños; todo lo demás era farfolla para ellos y, por lo tanto, no estaban dispuestos a consentir que un hombre como Pompeyo tratase de negociar con ellos de igual a igual. Esta cerrazón, unida al hecho de que la derrota de Catilina había dejado en paso muchas de las grandes reivindicaciones de la plebe, hizo el resto. El único que medio entendió el proceso fue Marco Porcio Catón, quien logró convencer al Senado de apoyar una ley que ampliaba el censo de los beneficiarios del cereal subvencionado.

miércoles, marzo 19, 2025

La República moribunda (13) A Catilina muerto, Pompeyo puesto



Tiberio Graco
Definición de un enfrentamiento
Malos tiempos para la lírica senatorial
Roma no paga traidores
La búsqueda de un justo medio
Ese hombre (hoy casi desconocido) llamado Publio Sulpicio Rufo
La hora de Cinna
El nuevo hombre fuerte
La dictadura del rencor
Lépido
Pompeyo
Éxito en oriente
Catilina
A Catilina muerto, Pompeyo puesto
El escándalo Clodio (y una reflexión final)


 


El día 4 de diciembre, un grupo de plebeyos y esclavos, aparentemente vinculados a Publio Cornelio Lentulo Sura, uno de los detenidos, hizo un intento de liberar a los prisioneros, sin éxito. El 5 de diciembre, el Senado celebró sesión para decidir qué hacer con estos detenidos. Décimo Junio Silano, que si habéis estado atentos a estas notas ya sabréis que estaba a unos días de estrenar consulado, consideró que lo único que merecían era el cadalso. En ese momento, se levantó Julio, que con su gesto se convirtió en el portavoz de los, por así decirlo, populares legales. César atacó la idea de aplicarle la pena de muerte a los conjurados, argumentando que la pena de muerte era contraria a la consuetudo constitucional republicana (y no le faltaba razón). Defendía la confiscación de los bienes de los conjurados, y su prisión perpetua.

martes, marzo 18, 2025

La República moribunda (12) Catilina



Tiberio Graco
Definición de un enfrentamiento
Malos tiempos para la lírica senatorial
Roma no paga traidores
La búsqueda de un justo medio
Ese hombre (hoy casi desconocido) llamado Publio Sulpicio Rufo
La hora de Cinna
El nuevo hombre fuerte
La dictadura del rencor
Lépido
Pompeyo
Éxito en oriente
Catilina
A Catilina muerto, Pompeyo puesto
El escándalo Clodio (y una reflexión final)


En ese ambiente de relativa euforia para los tatarabuelos de los actuales socialdemócratas y podemitas es como hay que entender el juicio contra el senador Cayo Rabirio, antiguo colaborador de Sila, que fue imputado por haber, presuntamente, participado en el asesinato de Saturnino. Aquello, en realidad, era un conflicto constitucional. Los optimates que habían labrado la desgracia de Saturnino, un tribuno inviolable según la ley, lo habían hecho mediando un senatus consultum ultimum, es decir, básicamente haciendo uso de la prerrogativa senatorial a la hora de declarar el estado de excepción. En el fondo de aquella acusación, pues, estaba la cuestión, fundamental para los populares, de si el Senado tenía o no tenía poder para agarrar el canasto de las chufas constitucionales y ponerlo todo patas arriba.

lunes, marzo 17, 2025

La República moribunda (11) Éxito en oriente



Tiberio Graco
Definición de un enfrentamiento
Malos tiempos para la lírica senatorial
Roma no paga traidores
La búsqueda de un justo medio
Ese hombre (hoy casi desconocido) llamado Publio Sulpicio Rufo
La hora de Cinna
El nuevo hombre fuerte
La dictadura del rencor
Lépido
Pompeyo
Éxito en oriente
Catilina
A Catilina muerto, Pompeyo puesto
El escándalo Clodio (y una reflexión final)


 

Aquel año 70, el gran hecho que tuvo en vilo a los romanos fue un juicio. El juicio que inició Cicerón contra el pretor de Sicilia, Cayo Verres. Recordaréis que Verres, como presidente de la comunidad autónoma de Sicilia, había sido encomendado de la compra de grano. En fin: miembro de la clase política, investido de poderes especiales y pobremente auditados, y en posesión de toneladas de pasta. Supongo que ya os imagináis lo que viene detrás. Excelente tiempo para las Jessicas.

viernes, marzo 14, 2025

La República moribunda (10) Pompeyo



Tiberio Graco
Definición de un enfrentamiento
Malos tiempos para la lírica senatorial
Roma no paga traidores
La búsqueda de un justo medio
Ese hombre (hoy casi desconocido) llamado Publio Sulpicio Rufo
La hora de Cinna
El nuevo hombre fuerte
La dictadura del rencor
Lépido
Pompeyo
Éxito en oriente
Catilina
A Catilina muerto, Pompeyo puesto
El escándalo Clodio (y una reflexión final)


 

La llegada de Pompeyo a Hispania, en efecto, dejó bien claro hasta qué punto las ilusiones que se habían hecho los populares eran ilusiones vanas. Quinto Metelo, también presente en el teatro bélico, obtuvo una serie de victorias contra Hirtuleyo en la Hispania Ulterior que le permitieron unir sus fuerzas a las del propio Pompeyo. Los años 74 y 73 se caracterizaron por vivir una serie de victorias senatoriales seguidas. En el año 73, Sertorio se vio cada vez más rodeado y, además, en el seno de su propio Senado surgió una oposición liderada por Perpena. El conflicto abierto entre Sertorio y Perpena acabó con el asesinato del primero de ellos. Luego Pompeyo venció a Perpena, y lo ajustició.

jueves, marzo 13, 2025

La República moribunda (9) Lépido



Tiberio Graco
Definición de un enfrentamiento
Malos tiempos para la lírica senatorial
Roma no paga traidores
La búsqueda de un justo medio
Ese hombre (hoy casi desconocido) llamado Publio Sulpicio Rufo
La hora de Cinna
El nuevo hombre fuerte
La dictadura del rencor
Lépido
Pompeyo
Éxito en oriente
Catilina
A Catilina muerto, Pompeyo puesto
El escándalo Clodio (y una reflexión final)


Tras su dictadura sin paliativos del año 81, nadie dudaba de que en el año 80 el consulado sería ejercido por Sila y por quien eligiese. Eligió a Quinto Metelo Pío. Con ello, el dictador no hacía otra cosa que reconocer que los Metelos Píos eran el backbone de su poder. Pero tras ejercer el poder ese año, y tras la elección del cónsules del 79 (Publicio Servilio Valia Isáurico y Apio Claudio Pulcher), Sila convocó una contio en la que anunció su retirada politica.

miércoles, marzo 12, 2025

La República moribunda (8) La dictadura del rencor



Tiberio Graco
Definición de un enfrentamiento
Malos tiempos para la lírica senatorial
Roma no paga traidores
La búsqueda de un justo medio
Ese hombre (hoy casi desconocido) llamado Publio Sulpicio Rufo
La hora de Cinna
El nuevo hombre fuerte
La dictadura del rencor
Lépido
Pompeyo
Éxito en oriente
Catilina
A Catilina muerto, Pompeyo puesto
El escándalo Clodio (y una reflexión final)



 

En la Roma de Sila no había cónsules. Era finales del año 82 y los dos magistrados de turno, Cneo Papirio Carbón y Cayo Mario El Joven, estaban muertos. La autoridad, así las cosas, la ejercía Lucio Valerio Flaco, que eran príncipe del Senado y consular (había sido cónsul el año 100). Sila lo citó un día en la marisquería de Koldo y le dijo que consideraba que, para conservar las instituciones republicanas, lo mejor era nombrar un dictador. Y le insinuó que el mejor candidato para el puesto, quizás, era él.

martes, marzo 11, 2025

La República moribunda (7) El nuevo hombre fuerte



Tiberio Graco
Definición de un enfrentamiento
Malos tiempos para la lírica senatorial
Roma no paga traidores
La búsqueda de un justo medio
Ese hombre (hoy casi desconocido) llamado Publio Sulpicio Rufo
La hora de Cinna
El nuevo hombre fuerte
La dictadura del rencor
Lépido
Pompeyo
Éxito en oriente
Catilina
A Catilina muerto, Pompeyo puesto
El escándalo Clodio (y una reflexión final)



La elección de censores del año 86 encumbró a Lucio Marcio Filipo, un hombre relativamente cercano a los populares, y a Marco Perperna. Es importante esta elección porque estos censores eran los que tenían poder sobre la limpieza del Senado de miembros a los que la aplicación de las leyes vigentes dejaba sin curro. Aparentemente, realizaron su labor con rapidez y eficiencia, colocando en lugar de los despedidos a hombres de Cinna.

lunes, marzo 10, 2025

La República moribunda (6): La hora de Cinna



Tiberio Graco
Definición de un enfrentamiento
Malos tiempos para la lírica senatorial
Roma no paga traidores
La búsqueda de un justo medio
Ese hombre (hoy casi desconocido) llamado Publio Sulpicio Rufo
La hora de Cinna
El nuevo hombre fuerte
La dictadura del rencor
Lépido
Pompeyo
Éxito en oriente
Catilina
A Catilina muerto, Pompeyo puesto
El escándalo Clodio (y una reflexión final)


La comprensión de los porqués de la introducción del ejército en la pelea política interior es una más de esas cosas de la Historia en la que hace falta que realices una descompresión. Es importante que te arrebates de muchas de las cosas que para ti son normales, porque entonces esas cosas no existían. Ahora, en concreto, te estoy hablando del patriotismo. El patriotismo, no digamos ya la ideología, no tuvo absolutamente nada que ver en el gesto de las legiones de Sila de no embarcar hacia el Ponto y tirar hacia Roma. No, no lo hicieron porque creyesen en la política que representaba su general, ni porque pensasen que Roma estaba en peligro. Lo hicieron porque sabían que, si se llevaba a cabo la orden de que Mario fuese el comandante de las legiones, éstas se llenarían con sus veteranos, para que fuesen sus veteranos los que, tras la victoria, se llevasen las recompensas en forma de tierras. Aquellos soldados seguían pensando en el Ponto y en sus riquezas; pero fueron a Roma para asegurarse de que fuesen sus riquezas.

viernes, marzo 07, 2025

La República moribunda (5): Ese hombre (hoy casi desconocido) llamado Publio Sulpicio Rufo



Tiberio Graco
Definición de un enfrentamiento
Malos tiempos para la lírica senatorial
Roma no paga traidores
La búsqueda de un justo medio
Ese hombre (hoy casi desconocido) llamado Publio Sulpicio Rufo
La hora de Cinna
El nuevo hombre fuerte
La dictadura del rencor
Lépido
Pompeyo
Éxito en oriente
Catilina
A Catilina muerto, Pompeyo puesto
El escándalo Clodio (y una reflexión final)


En ese momento se hizo bien patente cuál era el principal punto débil de Emilio Escauro y sus proyectos de estabilizar la República bajo un gobierno aristocrático con apariencias democráticas. Cuando los caballeros le pusieron la proa al proyecto de engrandecer la ciudadanía romana, oposición que, además, se encontró con el apoyo de Cayo Mario, pues éste, tras haber abandonado a los populares, se había aliado con la nobleza menor, Livio Druso se volvió hacia el Senado. Pero lo hizo, tan sólo, para descubrir que el Senado eran muchos Senados. Quinto Servilio Cepión, por ejemplo, hizo hilo con los planteamientos de los equites, tan sólo porque le tenía gato a los metelos y meteloides. Encontró ayuda en Lucio Marcio Filipo, que era cónsul aquel año y que era el típico antiguo militante de Podemos (había trabajado codo con codo con Saturnino) que ahora se quería hacer personar sus pecadillos de juventud con ese típico “yo es que he sido del Ku Klux Klan de toda la vida”.

jueves, marzo 06, 2025

La República moribunda (4): La búsqueda de un justo medio



Tiberio Graco
Definición de un enfrentamiento
Malos tiempos para la lírica senatorial
Roma no paga traidores
La búsqueda de un justo medio
Ese hombre (hoy casi desconocido) llamado Publio Sulpicio Rufo
La hora de Cinna
El nuevo hombre fuerte
La dictadura del rencor
Lépido
Pompeyo
Éxito en oriente
Catilina
A Catilina muerto, Pompeyo puesto
El escándalo Clodio (y una reflexión final)


Saturnino estaba muerto y sus leyes estaban todas o casi todas camino de ser repelidas y olvidadas. Pero, de alguna manera, igual que pasaría décadas después con Catilina, había dejado una huella indeleble de gran importancia en la Historia de la humanidad occidental. Aunque es verdad que podemos discutir, y discutir mucho, sobre quién es el auténtico fautor de este elemento histórico, hay muchos elementos para sostener que fue Saturnino quien disparó un cambio social del que ya no se vuelve en la Historia: ese cambio por el cual el ejército se convierte en un actor de la política.

miércoles, marzo 05, 2025

La República moribunda (3): Roma no paga traidores



Tiberio Graco
Definición de un enfrentamiento
Malos tiempos para la lírica senatorial
Roma no paga traidores
La búsqueda de un justo medio
Ese hombre (hoy casi desconocido) llamado Publio Sulpicio Rufo
La hora de Cinna
El nuevo hombre fuerte
La dictadura del rencor
Lépido
Pompeyo
Éxito en oriente
Catilina
A Catilina muerto, Pompeyo puesto
El escándalo Clodio (y una reflexión final)


Para los populares y para Saturnino, controlar los tribunales era un objetivo absolutamente fundamental. Pero si algo tenía claro el joven tribuno de la plebe era que, para resucitar de verdad a los Gracos, hacía falta una reforma agraria y un abaratamiento de las condiciones de vida. Por ello, inmediatamente reclamó una Lex frumentaria que redujese el precio del grano. El tribuno, aparentemente, presentó la misma ley que Graco, redactada en los mismos términos, con apenas variaciones en los precios propuestos. El Senado trató de bloquear la votación de la ley, aduciendo que el Estado no debía subvencionar el precio del trigo.

martes, marzo 04, 2025

La República moribunda (2): Malos tiempos para la lírica senatorial

 



Tiberio Graco
Definición de un enfrentamiento
Malos tiempos para la lírica senatorial
Roma no paga traidores
La búsqueda de un justo medio
Ese hombre (hoy casi desconocido) llamado Publio Sulpicio Rufo
La hora de Cinna
El nuevo hombre fuerte
La dictadura del rencor
Lépido
Pompeyo
Éxito en oriente
Catilina
A Catilina muerto, Pompeyo puesto
El escándalo Clodio (y una reflexión final)


Mario logró el consulado. Pero no sólo eso. Tenía una sólida alianza con los tribunos de la plebe, alianza que sabía le podía reportar muchos beneficios si, como habían comenzado a hacer, los populares lograban controlar la política exterior y de guerra; algo que era una puñalada en el riñón de un Senado que siempre había sido el responsable de ese negociado en exclusiva.

lunes, marzo 03, 2025

La República moribunda (1): Definición de un enfrentamiento






Tiberio Graco
Definición de un enfrentamiento
Malos tiempos para la lírica senatorial
Roma no paga traidores
La búsqueda de un justo medio
Ese hombre (hoy casi desconocido) llamado Publio Sulpicio Rufo
La hora de Cinna
El nuevo hombre fuerte
La dictadura del rencor
Lépido
Pompeyo
Éxito en oriente
Catilina
A Catilina muerto, Pompeyo puesto
El escándalo Clodio (y una reflexión final)


Hace ya 17 años que me ocupé en este blog de una figura histórica que, cuando menos a mí, siempre me ha provocado una intensa curiosidad: la figura de Tiberio Graco. La vida, y sobre todo la muerte, de Graco; en realidad, la peripecia de los Gracos, es un exponente muy fiel de la dinámica que animó la Historia de Roma durante sus tiempos republicanos. Esa dialéctica que tan bien describió Fustel de Coulanges en su La ciudad antigua: la dinámica entre una clase modesta (o popular, como ha dado en llamarla la historiografía) y una elite aristocrática que, tratando de importar algunos esquemas griegos, se consideraba llamada a gobernar la República.

martes, febrero 25, 2025

Huida de Elba (y 16): Diles que voy

 






Como buen militar decimonónico que era, Napoleón no quería ir a ningún sitio sin su caballería. Pero lo muy limitado de sus medios de transporte le obligó a renunciar a los caballos de sus caballeros, pues sólo le cupieron en los barcos los que eran estrictamente necesarios para transportar los artefactos artilleros, y los del Estado Mayor. Confiaba en que en Francia le lloverían los equinos. En la parte positiva, la política de embargo de los buques surtos en la rada de Porto-Ferraio le había permitido controlar una polacra procedente del puerto occitano de Agde, la Saint-Esprit, que vino a sumar 194 toneladas a la capacidad de la expedición. Cuando Jermanowski, que hemos de reconocer debía de ser un tipo de presencia bastante impresionante, se presentó en la cubierta con veinte hombres, el capitán no hizo ademán de protestar. Pero sí protestó, y muy vivamente, cuando los polacos, con esa forma de actuar tan de gentes centroeuropeas, decidieron que pasaban de descargar la mercancía del barco; que era mucho más cómodo tirarla al mar.

lunes, febrero 24, 2025

Huida de Elba (15): La partida

 





En Elba, Napoleón tenía una información más que razonable de todas estas amenazas. Y no lo veía como el peor de los destinos. Solía decir: “Yo soy un soldado; a quien pretenda asesinarme, le ofreceré mi pecho desnudo; pero lo que no quiero es ser deportado”. A pesar de esta declaración genérica y simbólica, lo cierto es que los militares que estaban con el ex emperador trabajaron desde el principio para generar una especie de red de inteligencia que previese cualquier tipo de atentado. Toda persona que desembarcaba en la isla tenía que presentar su pasaporte en la comisaría, indicar dónde iba a residir, y pasar por un interrogatorio.

viernes, febrero 21, 2025

Huida de Elba (14): Las cuitas de María Luisa




Efectivamente: los gestores del nuevo orden europeo, y muy particularmente el principal de ellos, que era Metternich, tenían ante sí la cuestión de si obligarían a Napoleón a divorciarse de una mujer que ya, propiamente, no podía ser su esposa. Aquello era lo que dictaba la lógica de una Europa de fuertes sentimientos religiosos como se gustaba concebir la coalición ganadora. Pero hubiera supuesto un escándalo de proporciones potencialmente tan dañinas que ni siquiera Metternich, a quien no solían dolerle prendas de meterse con unos Castellanos en cualquier charco cenagoso, se le hizo bola.

jueves, febrero 20, 2025

Huida de Elba (13): El emperador de Liliput





En Francia todo el mundo se hacía pajas con el regreso de Napoleón; pero, como suele ocurrir en este tipo de situaciones, allí donde el infrascrito estaba: en la isla de Elba, el ambiente estaba muy lejos de registrar esa excitación. Bonaparte estaba rodeado de personas que elaboraron en esos días, o posteriormente, sus testimonios: Guillaume Joseph Roux Peyrusse, tesorero general de los asuntos en la isla; Vincent Foresi Elbois, despensero; coronel Neil Campbell, oficial de enlace inglés; el general Franz von Koller, barón Von Koller, asistente de Schwartzenberg y comisionado austríaco en la isla; el coronel, más tarde general, Charles Humbert Marie Vincent, responsable de las fortificaciones de la isla, al servicio de Francia (aunque dejó la isla en junio de 1814); André Pons de l'Herault, revolucionario francés que había compartido los destinos de Napoleón; Louis-Joseph-Narcise Marchand, el fidelísimo valet de chambre del emperador, que en 1814 apenas tenía 23 años (viviría 85) y que compartió también su destino; el conde milanés Antonio Litta Biumi; y, finalmente, Hugh Fortescue, segundo conde de Fortescue y normalmente conocido como Lord Ebrington ya que era vizconde de Ebrington. Todas estas personas, como digo, publicaron sus impresiones y diálogos con el emperador durante sus estancias en Elba; y ninguno describe a un Napoleón, en las últimas semanas del Congreso de Viena, pidiendo pista.

miércoles, febrero 19, 2025

Huida de Elba (12): Un balance discutible





El brazo de Talleyrand hubo de torcerse en el tema de Parma. Aquélla era, sin embargo, una lucha para él más vicaria que directa. Donde ya la cosa le era más directa, y consecuentemente se mostró más duro, era en el tema de Nápoles.

martes, febrero 18, 2025

Huida de Elba (11): De nuevo, potencia mundial





El Congreso comenzó sus trabajos el 3 de noviembre. Durante toda su duración, sin duda hubo comisiones y órganos designados para discutir los diferentes temas; pero buena parte de los asuntos se ventilaban fuera de tesitura, sobre todo en visitas entre soberanos. Por lo demás, estamos hablando de la que, probablemente, ha sido la mayor reunión de soberanos y de personas principales de la Historia europea. En Viena estaba la enorme familia imperial austríaca, el zar y la zarina de Rusia, el rey de Prusia, el rey y la reina de Baviera, los reyes de Dinamarca y de Würtemberg, los príncipes herederos alemanes, diplomáticos de todos los países de Europa, el príncipe Eugène Beauharnais (el hombre pretendido por Fouché), el príncipe prusiano-polaco Antoni Henryk Radziwill, el príncipe Karl Philip von Schwartzenberg, uno de los vencedores de Napoleón, el príncipe belga Charles Joseph Fürst de Ligne; el príncipe de Lambesc, Charles-Eugène de Lorraine, la nobleza austríaca e húngara al completo, más una auténtica multitud de curiosos, liantes y espías.

lunes, febrero 17, 2025

Huida de Elba (10): Viena




El tratado de paz de Francia se había firmado el 30 de mayo de 1814. En dicho tratado, Francia no sólo se había rendido. Ésa es la interpretación fácil. En realidad, había renunciado a ejercer su soberanía sobre más de 30 millones de personas. Para los amantes de la cifra y la precisión, aquí os dejo la distribución: departamentos belgas, holandeses, suizos, alemanes e italianos: 13.690.880 personas; ducado de Lucca y Piombino: 179.000; Reino de Italia: 6.703.200; provincias ilíricas y Siete Islas: 1.943.418; Francfort, Berg, Erfurt, Neuchâtel, la Pomerania sueca y otros territorios: 1.290.805; Westfalia: 1.928.799; ducado de Varsovia: 3.929.636; Sajonia: 2.085.911.