Me comprometí a publicar una entrada diaria para tratar de aliviar, levemente, las consecuencias de un confinamiento que ahora, en todo caso, ya no se produce. Así las cosas, debería volver al ritmo habitual de publicaciones los lunes y los miércoles; aunque estudiaré la posibilidad de introducir una nueva entrada los viernes, que parece que es lo lógico. En todo caso, el julio el tráfico del blog suele bajar por la gente lo lee en el curro (ejem...) y se va de vacaciones.
Tras la serie de la Baader-Meinhof, comenzaremos otra que se titula Franco y Dios. Choque de trenes. Tal vez os vayáis imaginando el tema...
Ha sido un placer aparecer todos los días por esta ventana. En realidad, ha sido tan placentero que si las circunstancias me permitiesen seguir así, no me lo pensaría. Pero tengo la mala costumbre de comer tres veces al día, qué le vamos a hacer.
Aquí la seguimos, pues.