jueves, marzo 19, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (8): El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 


La lucha duró cinco días. El 6 de mayo, Von Oven declaró que la república de los soviets de Munich había caído. Atrás quedaban más de 600 muertos (233 soldados del Ejército Rojo, 335 civiles y 38 miembros de los Freikorps). En las semanas por venir, caerían unos 400 comunistas y comunistoides más.

miércoles, marzo 18, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (7): Munich


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 

En las elecciones de 1919 votó todo dios: el 83%, 30 millones de personas. Entre los seis principales partidos (he acopiado los resultados en un Excel; pero eso llegará al final de la serie) el que recibió el mayor respaldo fue el SPD, aunque sus 165 diputados se quedaron muy lejos de los 212 que hacían falta para una mayoría. En el espacio de centro, se producía un enfrentamiento muy reñido entre Zentrum y el DDP, que entre ambos juntaban tantas sillas como el SPD. La derecha cosechaba un 10% de los votos, clara secuela del cansancio de la guerra y los tiempos imperiales. Mientras que la ultraizquierda, ésa que por una manifa había llegado a pensar que Alemania estaba con ella, sumaba 22 diputados.

martes, marzo 17, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (6): Los socialistas sofocan la revolución socialista


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 


Con la llegada del año 1919, los problemas entre Ebert y su izquierda hicieron todo menos mejorar. Los comunistas y filocomunistas consideraban que habían liado la que habían liado para algo que no se parecía en nada a lo que estaba pasando. El 3 de enero, todos los miembros del USPD en el gobierno de Prusia dimitieron en bloque. Al día siguiente, Paul Hirsch, que era el jefe de gobierno de Prusia, o sea el Isabelo Ayuso del momento, cesó a Emil Eichhorn, que era el jefe de policía del distrito de Berlín y era miembro del USPD. Era, pues, una bravata precisamente contra los políticos que ahora se iban del gobierno.

lunes, marzo 16, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (5): Problemas en el paraíso de las izquierdas


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 


El Consejo de Diputados del Pueblo asumió tanto la jefatura del Estado, es decir las funciones del emperador; como la de gobierno, es decir, las funciones del canciller. Tres miembros del Consejo eran del MSPD (Ebert, Scheidemann y Otto Landsberg) y tres del USPD: Wilhelm Dittmann, Hugo Haase y Emil Barth. El mismo día de la proclamación del gobierno, los consejos de trabajadores y soldados, es decir los soviets, se reunieron. Es decir, se reunió el nuevo Soviet Supremo alemán, por utilizar una terminología medio comprensible.

viernes, marzo 13, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (4): Atrapados en la derrota de otro


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 


En apenas unos días, el complejo sistema de poderes alemán, construido a lo largo de siglos en una tupida red de monarcas, duques, mangraves y príncipes, se fue a la mierda. Un ejemplo claro fue Baviera, donde los problemas llegaron cuando Kiel todavía estaba en el horno. El día 2 de noviembre de 1918, el rey Luis III, arrastrando el escroto, había aprobado una serie de reformas democráticas. Trataba de salvar la monarquía Wittelsbach, que llevaba en el machito casi tanto como la casa imperial japonesa (desde el siglo XI).

jueves, marzo 12, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (3): Abdica de una vez, coño


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 


El 26 de octubre, el káiser se reunió con Hindenburg y Ludendorff. Inmediatamente, le exigió al segundo la dimisión y éste, al fin y al cabo un militar obediente, la presentó ipso flauto. Entonces Hindenburg le dijo al rey que si no había Casera, que él también se abría; pero el empe le dijo no, tú  no. Tú te quedas, macho. Al salir de palacio, Hindenburg le ofreció a Ludendorff llevarle en su coche, ya que el general acababa de perder el suyo (porque eso de que un DAO cesao por meter mano siga usando su coche oficial, entre alemanes de aquella época, no se estilaba). A lo que Ludendorff le vino a decir (traducción poética): “teniendo en cuenta cómo me has tratado ahí dentro [supongo que se refería a que no lo defendió], que se suba contigo tu puta madre”.

miércoles, marzo 11, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (2): Esto no está chupado


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 



Max von Baden, como normalmente se le conoce, era un activo homosexual a quien sus altos contactos tuvieron que asistir cuando era un joven oficial, pues al parecer una noche en Berlín se comió, o intentó comer, la polla equivocada; tema que pudo dar con sus huesos en la cárcel. Por supuesto, se casó con una miembra de su club azul, la princesa María Luisa de Hanover, con la que hemos de suponer que jugaría a los dardos o algo así. Pero se había pasado toda la guerra colaborando con la Cruz Roja, lo que le había dado buena prensa incluso entre los aliados; y no tenía enemigos declarados en la mayoría de los grupos políticos. Su figura, pues, era perfecta (bueno, casi perfecta) para mantener viva la llama Hohenzollern.

martes, marzo 10, 2026

Cómo conocí a vuestro Führer (1): Esto está chupado


 


Esto está chupado
Esto no está chupado
Abdica de una vez, coño
Atrapados en la derrota de otro
Problemas en el paraíso de las izquierdas
Los socialistas sofocan la revolución socialista
Munich
El joven desclasado de la Mendemannstrasse de Viena
El nacimiento de un Führer
El error Trianon
El sueño erróneo de Hugo Preuss
El día que Hitler escuchó una conferencia sobre “cómo destruir el capitalismo”
El golpe de Kapp
De amnistías y nenazas
La república de las minorías gobernantes
Fuck you, pay me
Bajada de pantalones
Tiros en la Selva Negra
El default de 1922
El pacto germano-soviético de Rapallo
Rathenau
Marasmo
El Ruhr
Stresemann llega al poder
Pintan Renten (o sea, bastos)
El putsch de la birra
Dawes el salvador
El Plan Dawes
Polarización
Mein Kampf
La consolidación del portelismo alemán
La muerte de un presidente
Presidente en los minutos de descuento
Locarno
Rebelión en la granja
Give peace a chance
Las derechas en el gobierno
Puñetazo en la mesa en Tannenberg
Adolf Hitler, líder del 2,3% de los alemanes
Bailando en la boca de un volcán
La última hora de un titán
El canciller que no quería ser canciller
La motosierra económica
El tsunami hitleriano
El parlamento menguante
Bancarrotas
Brüning se desinfla
A veces quien gana, pierde; y quien pierde, gana
El gobierno Papen
Aquella tarde en que Joey Zasa se le apareció a Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg
Papen vs Schleicher
Game over

 


En el momento de comenzar la Gran Guerra, Alemania era un imperio que adolecía de cierta falta de modernización constitucional. Era un país con parlamento (en realidad tenía dos: el Bundestag y el Bundesrat, aunque sólo uno era electivo); tenía un derecho electoral bastante restrictivo y, lo que es más importante, carecía de contrapesos constitucionales, puesto que los parlamentos ni tenían potestades legislativas ni de control del poder legislativo. Esto, sin embargo, no quiere decir que el país no tuviese una intensísima vida política. La política era muy importante para los alemanes porque estaban ya muy acostumbrados a ejercer, de maneras directas e indirectas, su derecho a expresar su opinión.

lunes, marzo 09, 2026

Lilí Marlén

De aquí al verano, Adolf Hitler va a ser, de una forma u otra, el anfitrión de los lectores de este blog. Estás avisado. Primero hablaremos sobre cómo llegó el nacionalsocialismo al poder; un tema sobre el que mucha gente tiene ideas apenas embrionarias (por no decir que no falta quien piensa auténticas imbecilidades); y que yo creo que es muy interesante conocer. Luego, si todo va bien, hablaremos específicamente del conflicto entre la Alemania nacionalsocialista y Polonia. Ésta, pues, va a ser la primavera de Hitler.

Hoy empezamos con un pequeño aperitivo. 

viernes, marzo 06, 2026

El discurso de Sánchez Guerra (y 2)

Primera toma
Segunda toma 


Como ya he apuntado, Berenguer tuvo desde el principio la idea de tener un sólido gobierno económico. Y, de hecho, los tres ministros del dinero (Hacienda, Fomento y Economía) fueron tres conmilitones de Bugallal que contaban con un importante prestigio. De Petisú Montero actúa Manuel Argüelles; de Óscar Puente, Leopoldo Matos; y de Carlos Cuerpo, Julio Wais.

jueves, marzo 05, 2026

El discurso de Sánchez Guerra (1)

Primera toma
Segunda toma

En el momento en que escribo estas notas, uno de los grandes puntos calientes de la actualidad y del debate social es un acto celebrado en Madrid por dos miembros de partidos de izquierda, con la confesada intención de servir de revulsivo para un movimiento generalizado de unión y coordinación entre las diferentes fuerzas de izquierda. No es mi intención comentar estos hechos, aunque sí que diré que les deseo suerte en su cruzada contra lo que algunos conocen como la Ley de Lula da Silva, enunciada por el político brasileño, que se formula así: “toda fuerza de izquierdas es siempre divisible por dos”. Pero, como digo, no es mi intención hablar de este asunto. Eso queda para los blogs de dentro de medio siglo, si es que se acuerdan. Yo lo que quiero hacer hoy es acordarme de otra convocatoria multitudinaria más o menos del mismo jaez, aunque su significado superficial pueda ser algo distinto: el discurso de Sánchez Guerra. Porque, hoy olvidado, no estuvo exento de importancia, os lo quiero recordar aquí.

martes, marzo 03, 2026

Indonesia (25): La invención de un líder mundial


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

  


El tema indonesio parecía colocado sobre carriles. Pero sólo lo parecía. A finales de 1950, según los plazos que se habían fijado en el pacto, el tema de Nueva Guinea tenía que estar discutido. Sin embargo, por parte de La Haya no parecía existir mucha voluntad para ello. La metrópoli, en los meses anteriores, había nombrado un gobernador, había elaborado un presupuesto trienal, e incluso había introducido una nueva moneda. Sukarno respondió cambiándole el nombre a la isla, a la que comenzó a llamar Irian, y poniéndose crecientemente cabrón con el tema.

lunes, marzo 02, 2026

Indonesia (24): ... y Sukarno comenzó su meccano


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

Inmediatamente después de llegar a Yogyakarta, Sukarno comenzó a tejer con paciencia una tela con la que pretendía atrapar a los neerlandeses. Aprovechando que el doctor Anak Agung se había vuelto de los suyos, aceptó la invitación de éste para celebrar, no la mesa redonda en que pensaban los neerlandeses, sino una “conferencia inter indonesia” en la que los Estados indonesios se reunirían entre ellos.

viernes, febrero 27, 2026

Indonesia (23): Julianos aislados


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

 

Enero de 1949 desarrolló una severísima epidemia de acúfenos en la costa oriental del Canal de la Mancha; tan frecuente e intensa fue la sarta de críticas y presiones que recibieron los flamencos a causa de las flamencadas que estaban perpetrando en sus colonias. La Haya quedó literalmente sepultada debajo de una montaña de resoluciones de la ONU de ésas que no sirven para mucho. Para capear el temporal, los uileminos escogieron a lo más presentable que tenían, Jan Herman van Roijen, para entonces ya ex ministro de Exteriores, hábil diplomático obviamente; y que no dejaba de ser un señor que se había declarado opuesto a la Segunda Acción Policial. Lo primero que hizo Roijen fue irse al Consejo de Seguridad y decir que los presos iban para fuera. En un mundo en el que los relatos sobre la insalubridad y crueldad de las prisiones asiáticas eran moneda común, La Haya necesitaba cauterizar el relato de que estaba matando lentamente a los líderes del independentismo indonesio a base de haberlos arrojado a un agujero lleno de basura donde un vietnamita gritón los obligaba a jugar a la ruleta rusa a hostias (Cimino, me debes una).

jueves, febrero 26, 2026

Indonesia (22): Yo no voy a ser Salvador Allende


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

 


Una cosa entendieron Sukarno y Hatta desde el puto principio: Mariun y lo que suponía, que era nada menos que la lucha por el control de Java, era la cueva de Procusto por la que iban a ser internacionalmente juzgados. La Comisión de Buenos Oficios había cambiado de presidente; ahora era Horace Merle Cochran, un hombre que exigía mano dura contra los comunistas. Lo mismo hacía Louis Beel, el ex primer ministro que había sustituido a Van Mook. Los indonesios cantaron, como Tequila, eso de yo sé lo que quieren / y se lo voy a dar.

miércoles, febrero 25, 2026

Indonesia (21): Madiun


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

 



La República Indonesia estaba en una situación bastante comprometida. En ese momento, sus pertrechos y su munición para la guerra de facto que estaba librando contra los Países Bajos estaban en su punto más bajo, mientras que su enemigo no mostraba síntomas de aflojar. La Haya, además, si las cosas se ponían muy mal, y eso todos lo sabían, podía contar con un primo de Zumosol, los Estados Unidos, que probablemente se buscaría alguna disculpa para intervenir. Indonesia, sin embargo, carecía de hermano mayor. Una situación que yo creo que hizo, como se dice, mucho de pensar a Sukarno, y que quizá terminó por acunar sus ideas sobre ese meconio, del que ya hablaremos, que llamamos movimiento no alineado.

martes, febrero 24, 2026

Indonesia (20): Negociación de buenos oficios


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

 

En 1947, cuando el ejército holandés comenzó a avanzar desde las ciudades, Australia e India, dos países obviamente interesados en el asunto, llevaron a Naciones Unidas el tema de Indonesia, y consiguieron que el Consejo de Seguridad se ocupase de analizar el asunto. Era una marea clara: dos semanas antes de que India plantease el tema, Delhi había recibido la primera oferta de independencia desde Londres.

lunes, febrero 23, 2026

Indonesia (19): La invasión


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

 

La entrada de los Países Bajos e Indonesia en una senda de incomprensión y enfrentamiento tuvo efectos devastadores para eso que todos, o casi todos queremos, que es la implantación de soluciones pacíficas y pactadas. El principal resultado de ese proceso fue la caída política de Sjahrir, probablemente el político indonesio que más había puesto personalmente en el proceso y que, por lo tanto, acabó pagándolo. La República quedó en manos de personas con menos escrúpulos que él; personas, podríamos decir trayéndonos el tema a nuestros tiempos, más sanchistas; más tipo Manual de resistencia: no es no, y se hará lo que se tenga que hacer. El proceso quedó básicamente en manos de Sukarno, lo cual, luego lo veremos, no es sino una forma de decir que se preparaba la llegada de Suharto. Sjahrir entró en una situación personal complicada y sufrió dos derrames cerebrales, que le obligaron a dejar Indonesia.

viernes, febrero 20, 2026

Indonesia (18): Los malos acuerdos generan malas soluciones

 


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 

Los acuerdos de Linggadjati establecían que, en todo caso, la creación de los Estados federados a la República debería hacerse en colaboración con ésta. Los neerlandeses, sin embargo, procedieron a actuar desde el principio por su cuenta. Además, un poco asustados porque había áreas que no lograban controlar bien, en La Haya se decidió una estrategia basada en crear Estados de pequeño tamaño que, por lo tanto, lo tuviesen más difícil para oponérsele o para decantarse por la nueva Indonesia. De esta manera, partieron Borneo e, incluso, reclamaron la Java occidental, al contrario de lo prometido inicialmente, que era que todo Java sería de la nueva República. Mantener, e incluso incrementar, la presencia neerlandesa en Java fue posible, por lo demás, gracias a que la metrópoli también se desdijo de la promesa de reducir su presencia militar; presencia que, en realidad, fue incrementada. Por último, los neerlandeses procedieron a un reconocimiento formal de la República, pero siguieron intentando asfixiarla económicamente mediante el bloqueo comercial.

jueves, febrero 19, 2026

Indonesia (17): Raymond Westerling, el franquista de las Célebes


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung

 


El gobierno holandés de posguerra era un gobierno estable gracias a la alianza entre los socialdemócratas y los católicos de centro izquierda; sin embargo, el tema colonial no era precisamente el dosier en el que más estaban de acuerdo. Los socialistas habían terminado por adoptar totalmente la causa independentista, pero no así los católicos. Mientras Max van Poll estaba a favor de conceder la soberanía a los locales, Welter, como ya os he dicho, era uno de los líderes sociales de la oposición pro colonial.

martes, febrero 17, 2026

Indonesia (16): Linggadjati


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


 En noviembre comenzaron las negociaciones formales. Los ueliminos se negaron a desplazarse a Yogaykarta, un lugar que consideran una especie de Rentera en el franquismo, donde ni siquiera daban su seguridad personal por garantizada. En el otro lado, tanto a Sukarno como a Surdiman, Yakarta les presentaba los mismos problemas. Así que finalmente las partes se vieron en una ciudad costera, Cirebon, en las faldas del volcán Ciremai; concretamente, en un pequeño pueblo llamado Linggadjati. Allí se produjeron las conversaciones entre el 11 y el 13 de noviembre de 1946.

lunes, febrero 16, 2026

Indonesia (15): Negociemos


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


Para Sukarno, la llegada del gobierno Sjahrir sí tenía algo de bueno: nombrando a una figura totalmente ajena al poder japonés en las islas, la República estaba despegándose de esa gomosa influencia, que tendía a contaminarlo todo en un mundo que avanzaba en clave antifascista. Sin embargo, los hechos no se podían esconder. Cuando accedió al gobierno, Sjahrir publicó un documento que venía a ser como su declaración programática, Perjuangan kita, nuestra lucha, en la que atacaba a Sukarno despiadadamente, afirmando sin ambages que todos aquéllos que habían colaborado con los japoneses deberían ser apartados del poder. Sjahrir condenaba la violencia pemuda, pero al mismo tiempo abogaba por cortar de raíz a “nuestros propios fascistas”.

viernes, febrero 13, 2026

Indonesia (14): La batalla de Surabaya)


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


Al principio de todo, los pemuda fueron compelidos a hacer cuanto más daño, mejor. Su acción más frecuente era el clavado de su arma blanca en el estómago; buscaban provocar una herida que generase mucha sangre y muchas horas de dolor. La aplicaron fundamentalmente en los estómagos de los indoeuropeos, que yo creo que ya nunca lo han olvidado, dejando como poso una desconfianza mutua que en parte marca la existencia del país. Con las semanas, sin embargo, el hecho de que la resistencia objetiva fuese tan poco numerosa les hizo más ambiciosos. Con el asalto, el 1 de octubre, del antiguo cuartel de la Kenpeitai en Surabaya, el proceso entró en una nueva fase. Para entonces, los japoneses, en su mayoría, habían decidido esperar su repatriación tranquilamente en las zonas rurales y montañosas, alejados de las grandes ciudades. Habían dejado atrás sus centros y desde luego muchos de sus activos, entre ellos las armas. La Kenpeitai, como la KGB, era más que un cuerpo policial; era un pequeño ejército en sí mismo. Había muchas armas en su establecimiento. Aquella okupación del 1 de octubre de 1945 se asemejó, por lo tanto, a esos 25.000 fusiles con sus cartuchos que la CNT se llevó el 18 de julio del cuartel de Sant Andreu en Barcelona, que nunca aparecieron en el frente, y que le garantizaron a los anarquistas el control de la ciudad.

jueves, febrero 12, 2026

Indonesia (13) : La espiral violenta

 


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


Por muy claras que fueran las intenciones de Mountbatten, la realidad conspiraba en otra dirección. Los meses finales de 1945 fueron testigos de un proceso por el cual, si bien los portavoces del nacionalismo indonesio seguían dominando el discurso, ya no eran ellos, sino el movimiento pemuda o 15M indonesio, el que dominaba la calle. Conforme los británicos iban desembarcando más tropas en las islas, la oposición real en las aceras se iba haciendo más numerosa, y violenta.

miércoles, febrero 11, 2026

Indonesia (12): Que vienen los británicos


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


 

Indonesia es uno de los grandes desconocidos de la segunda guerra mundial. Las Naciones Unidas han estimado que la conflagración provocó cuatro millones de muertos en el archipiélago, de una población de sesenta y ocho millones. Esto supone que puede calcularse que la guerra dañó a la población indonesia tanto como si la guerra civil española hubiese durado desde 1936 hasta finales de los años sesenta. Indonesia es el quinto país del mundo con más muertes (tras la URSS, China, Alemania y Polonia); pero, ojo, es el primero en muertes de civiles. En la URSS, y es una tasa brutal, el 58% de las muertes soportadas lo fueron de civiles; en China, fueron del 81%; en Polonia, el 96%. Pero en Indonesia el 99,7% de los muertos fueron civiles. Indonesia, por lo tanto, no luchó en una guerra; tan sólo la soportó. En otras palabras: no existe en el ámbito de los pueblos de la posguerra mundial uno solo en el mundo que mereciese más el acceso a sus derechos y, por lo tanto, a su independencia. Sin embargo, igual que pasó en todo el sudeste de Asia, el mundo occidental no tenía demasiadas ganas de reconocer esos méritos.

martes, febrero 10, 2026

Indonesia (11): Independientes por la gracia de Nos


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


 

Desde enero de 1944, el jefe del NEFIS era Simon Spoor, quien con el tiempo sería nombrado comandante del Ejército neerlandés en Indonesia. Spoor, esto es lo importante, creía que la voluntad independentista indonesia era una fabricación japonesa.

lunes, febrero 09, 2026

Indonesia (10): Le odio, pero eso no quiere decir que te ame


No es nada personal, son negocios
Los primeros pasos
El nacimiento de Perhimpunan Indonesia
Mano dura
Japón, esa nación herida
¡Es el petróleo, estúpidos!
En dos días, seré comida para los peces
¿Amigo o enemigo?
Las semillas del odio
Le odio, pero no quiere decir que te ame
Independientes por la gracia de Nos
Que vienen los británicos
La espiral violenta
La batalla de Surabaya
Negociemos
Linggadjati
Raymond Westerling, el franquista de las Célebes
Los malos acuerdos generan malas soluciones
La invasión
Negociación de buenos oficios
Madiun
Yo no voy a ser Salvador Allende
Julianos aislados
... y Sukarno comenzó su meccano
La invención de un líder mundial
La misa-romería de Bandung


Los uileminos nunca fueron muy listos en su gestión en Indonesia. Pero lo cierto es que imputarles a ellos la desgracias de los nativos tras la invasión japonesa, y muy especialmente de los javaneses, es notablemente injusto. No fueron los holandeses, al fin y al cabo, los que crearon el ejército de romusha, de trabajadores forzados sin derechos, muchos de ellos carne de tortura diaria, que los japoneses emplearon para sus proyectos de infraestructuras. Y, de hecho, a menudo se olvida que, en su labor de atraer a los batallones de trabajo a una población que era obviamente renuente a ello, tuvieron un aliado en Sukarno, quien no paró de llamar a la población a participar en aquel proyecto que segó centenares de vidas de los suyos, haciéndose incluso fotos en las que, pretendidamente, participaba él mismo en las labores (en plan Feijóo apagando montes con vaqueros de Pierre Balmain).