viernes, junio 26, 2026

Franco y los EEUU (17): Más dinero, papá




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… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó los pantalones


Franco estaba dispuesto a demostrarle a los Estados Unidos lo inquebrantable de su compromiso con una política económica seria. El nuevo gobierno aplicó una restricción muy significativa de las importaciones no esenciales, y el 12 de abril anunció un cambio unificado de 42 pesetas por dólar. Aunque probablemente el objetivo era también cargarse las primas por exportación, finalmente hubieron de mantenerse, ante la imposibilidad de mantener una mínima salud del comercio exterior sin ellas.

Todo aquello funcionó. El presidente Eisenhower comenzó a recibir mensajes diversos de su Administración, abogando por la concesión a España de los 25 millones de dólares que estaban en el alero. El gobierno estadounidense, en todo caso, hizo más que eso. Abordó una nueva definición de su política respecto a España; redefinición que es lo que se describe en el documento NSC 5710/1.

El principal ambiente previo a la redacción de este documento es la recepción en Washington de informes de la embajada en Madrid, en los que ésta decía, y justificaba, ser de la opinión de que, por mucho que quisiera correr ahora el galgo español, nunca alcanzaría la meta sin el aumento de la ayuda estadounidense; una ayuda, además, que cada vez debería ser menos militar, y más económica. El embajador Lodge, que trabajaba sobre el terreno y tenía muy claro lo descojonada que estaba aquella España, consideraba que el país necesitaba hasta 80 millones adicionales, más 150 millones en exportación de excedentes agrícolas en el año 1958. Eso viene a querer decir que, a finales de los cincuenta, España necesitaba estar pura y simplemente subsidiada por los Estados Unidos. En 1959, calculaban en la agregaduría comercial de la calle Serrano, se podría empezar a aflojar. Y se recordaba: de no darse esos pasos, España acabaría retornando al aislamiento, con consecuencias imprevisibles, pues quien se queda sin amigos los busca en cualquier parte.

El nuevo documento estratégico se basó, principalmente, en el análisis político y militar que ya había hecho su predecesor. Sin embargo, se reconocían algunos cambios. El continuado deterioro de la situación económica, razonaban los analistas del Consejo Nacional de Seguridad, había provocado protestas de trabajadores y de estudiantes, lo que había debilitado, relativamente, la posición del general Franco. Además, el tremendo año 56 había servido para aflorar las disensiones y, en ocasiones, enfrentamientos cainitas existentes en el seno del franquismo.

Estados Unidos dice en el documento ser consciente de que el mayor reto de futuro que tenía el régimen de Franco era lograr para los españoles una mejora en su nivel de vida. Sin embargo, era un país estragado por la inflación, con presupuestos deficitarios, con una recuperación problemática a causa de la expansión excesiva del crédito y las consecuencias de espiral que habían tenido unas subidas salariales decretadas desde el propio gobierno, realizadas pues sin avance de la productividad que las respaldase.

A la hora de plantear las alternativas que todo esto generaba para los Estados Unidos, el papel venía a ajustarse básicamente al análisis realizado en el informe Prochnow, que había dicho que Estados Unidos podía hacer una de tres cosas: o cesar toda ayuda distinta de la de la Ley Pública 480 (excedentes agrícolas) una vez que se cumplieran los compromisos militares iniciales; limitar la ayuda a lo estrictamente necesario para que España cumpliese con el plan de construcciones ligado a las bases; mantener un nivel de asistencia económica para lograr un robustecimiento de la economía española que beneficiase también a la capacidad de sus Fuerzas Armadas.

A pesar de que el tiempo había operado en favor de Franco, convirtiéndole en una figura menos temible en los países democráticos, lo más probable es que fuese el miedo a aparecer ante el mundo como el baluarte de una dictadura en plena Europa lo que movió a los estadounidenses a decantarse por la segunda opción. Por lo tanto, lo que se haría sería mantener una ayuda a España que estaría pensada de acuerdo con los objetivos de los propios Estados Unidos, y no las necesidades del país receptor (que eran muy superiores). Todo esto pasaba por conseguir una economía algo más sólida, un gobierno estable, y unas Fuerzas Armadas algo más capaces; pero todo ello ligado siempre a las necesidades estadounidenses. Al igual que en el documento anterior, Estados Unidos se comprometía a apoyar a España en su intención de ingresar en diversos organismos multilaterales, el principal de ellos la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos OCDE.

La consecuencia de todo ello fue que las importaciones que España realizó desde los Estados Unidos como consecuencia de las políticas de ayuda fueron inútiles a la hora de frenar completamente la inflación. En tal circunstancia, la diferencia, España la compraba tras conseguir préstamos que avalaba con reservas de oro; en la práctica, pues, eran préstamos que venían avalados por los ingresos futuros de las exportaciones y el turismo.

La embajada en Madrid propuso que la ayuda en 1959 fuese de 50 millones de dólares, más 100 millones de exportaciones bajo la Ley Pública 480. Se buscaba con ello que España pudiera mantener su saldo del comercio exterior sin tener que seguir sangrando reservas, y que mejorase el consumo interno. Estados Unidos consideraba que, para el logro de sus objetivos, y tras años de implicación con el régimen franquista, todo pasaba por el mantenimiento del régimen. Y los estadounidenses cada vez tenían más claro que la supervivencia de Franco pasaba por el bienestar del español medio.

Éste, sin embargo, era eso que se llama un análisis ceteris paribus; se hace contando con que las circunstancias no van a cambiar. Pero siempre surge algo. España se enfrascó en la guerra del Ifni, una guerra que le costó unos 10 millones de pesetas diarios; y ahí las posibilidades de recuperación económica se desplomaron. En 1958, el gobierno firmó el entonces mayor presupuesto de su historia: 48.000 millones de pesetas, de los cuales 11.000 eran presupuesto militar.

La situación era comprometida. A finales de ese año, el ministro Castiella solicitó a los estadounidenses la concesión a España a 30 millones de dólares del fondo presidencial para contingencias. Los americanos dieron la mitad.

Días después, Alberto Ullastres, ministro de Comercio, y el mismísimo general Franco, firmaron al pie de un informe que le enviaron al embajador Lodge. En dicho informe venían a decir que la ayuda económica concedida hasta entonces por Estados Unidos había sido guay, pero poca. Además, se quejaban de que la cooperación militar entre ambos países estaba causando una serie de gastos extraordinarios. Con unas notables dosis de cinismo, Franco venía a responsabilizar a Estados Unidos y sus necesidades defensivas, que habían provocado la firma de los acuerdos de 1953, del aumento del presupuesto militar español. Y se acordaba, ahora, de que tener un ejército más fuerte no le serviría de nada si la economía no le acompañaba; algo que, muy probablemente, había aprendido ahora, de labios de sus primeros ministros tecnócratas. En una fecha tan tardía, frisando ya los años sesenta, Franco sacaba la carta de la discriminación sufrida por España en el Plan Marshall. En suma, decía, lo justo sería que aquel año se concediesen 30 millones de dólares del fondo presidencial de contingencias, más un adelanto por parte estadounidense del valor de los bienes de equipo que España debía comprar en el marco de los acuerdos, más 170 millones (100 más de lo ofrecido por Estados Unidos) de excedentes agrícolas.

España, asimismo, proponía quedar exceptuada de la denominada enmienda Cooley, llamada así por el congresista Harold D. Cooley. Esta enmienda, aprobada por el Congreso en agosto de 1957, incluía una nueva sección en la Ley Pública 480 que contemplaba la cesión de créditos en moneda extranjera a inversores estadounidenses y extranjeros, por hasta un 25% del valor acumulado en excedentes agrícolas. Para El Pardo, la enmienda Cooley era la puta muerte pelona porque, en la práctica, escamoteaba muchas operaciones, y mucho dinero, del estricto control de las operaciones crediticias concedidas en el marco de la ayuda estadounidense que se había acostumbrado a ejercer.

El encabrone de Franco con todas estas historias se hizo patente a través de un ministro retirado: Martín Artajo. Artajo pronunció un discurso en la Cámara de Comercio Estadounidense en Madrid en el que se despachó a gusto. Dijo que la asistencia militar estadounidense había rico rácana. Dijo que la evolución de la geopolítica y la guerra exigía una revisión de los tratados. En materia económica, acusó a los estadounidenses de no haber permitido una adecuada dotación de bienes de equipo. Que la ayuda económica estadounidense debería haber sido “lo más parecido al Plan Marshall”; pero que no.

 

 Aquí el informe NSC 5710/1

 

Washington, 3 de octubre de 1957

Informe de evolución sobre España

(periodo cubierto: desde el 27 de marzo de 1957 hasta el 8 de octubre de 1957)

A: Sumario del progreso operativo en relación con los grandes objetivos del NSC

1.- Sumario de evaluación. Las relaciones entre Estados Unidos y España permanecen cordiales, y se han hecho progresos satisfactorios en el logro de los objetivos de Estados Unidos. A despecho de algunos problemas que se enumeran en la Sección B, el gobierno español ha mantenido una política de cooperación. La posición anti comunista española se ha mantenido firme.

a.- La construcción de las bases para el uso de Eseteados Unidos ha continuado según lo agendado, de forma que ya poseen capacidades de emergencia. Sin embargo, España ha mostrado su inquietud por el emplazamiento de las bases cerca de grandes ciudades (véase parágrafo 4).

b.- Con la excepción de la Marina, que ha hecho un progreso muy lento en la absorción de la ayuda estadounidense a causa de sus problemas presupuestarios, la utilización de la ayuda MAP por las fuerzas armadas españoles continúa mejorando hacia unos niveles satisfactorios, y el registro de su entrenamiento se considera excelente.

c.- Los representantes oficiales españoles han cooperado a fondo con los grupos de la OEEC [Organización Europea de Cooperación Económica] que han estudiado una asociación de España más profunda; asunto sobre el que el Consejo de la OEEC no ha alcanzado todavía una decisión. Los representantes españoles también han mostrado interés por integrarse en el Fondo Monetario Internacional, el Banco Internacional de Reconstrucción y Desarrollo, y la Corporación Financiera Internacional. Asimismo, han estado estudiando las consecuencias para España del mercado común europeo y el espacio de libre comercio. Los representantes españoles han mostrado un interés creciente en ser miembros de la OTAN. Ha habido algunas mejoras en las relaciones entre España y Francia y Gran Bretaña.

d.- Las fuerzas de seguridad permanecen leales a Franco. Aparentemente, hay algún debilitamiento limitado de las fuerzas que normalmente apoyan al régimen, en el cual Falange y, en menor medida, la Iglesia evidencian esfuerzos para identificarse con ideales “populares”. Manifestaciones de trabajadores, estudiantes y otros opositores políticos continúan, aunque no se considera que constituyan una amenaza política para el régimen mientras se pueda evitar un deterioro pronunciado de la situación económica. En otro sentido, en respuesta a demandas populares crecientes de un más elevado nivel de vida, el gobierno ha garantizado salarios y ha hecho otras concesiones. Estas demandas son continuadas y, entre otros factores, contribuyen a presionar sobre la inflación, amenazando la estabilidad económica de la que parcialmente depende la estabilidad política.

2.- Necesidad de una revisión de la política aplicada. A la vista de lo ya expuesto, no se recomienda en este momento  una revisión de la política de Estados Unidos hacia España (NSC 5710/1)

B. Grandes problemas o dificultades operativos a los que se enfrentan los Estados Unidos

3. Ayuda económica. La situación económica de España sigue siendo precaria. En los últimos seis meses, la producción agrícola e industrial en España hna continuado en niveles altos y crecientes, y el gobierno ha tomado algunas medidas para combatir la inflación reduciendo el nivel de préstamo público y elevando el tipo de redescuento. En todo caso, las presiones inflacionarias siguen siendo fuertes, y es muy probable que demandas para nuevos incrementos salariales siguen presionándola al alza. La necesidad de ayuda financiera del exterior se mantiene. Esta necesidad ya se reconoció en NSC 5710/1, documento que fue aprobado por el presidente el 14 de mayo de 1957. Nuestra misión en Madrid estima que el nivel global de materias primas programado para España en el FY (financial year) de 1958 desde el programa Defense Support y la Ley Pública 480 deberían aproximarse a los 175 millones de dólares. La rama ejecutiva solicitó 30 millones, y el Congreso ha votado recientemente 340 millones de Defense Support para España y, a la luz de la disponibilidad de fondos de la Ley Pública 480, Título I, y las actuales expectativas de cosecha enm España, se está considerando un posible programa tentativo de unos 60 millones en fondos de la Ley Pública 480. Así, los programas que actualmente se proyectan añadirían unos 100 millones de dólares, más un monto parecido si España se califica para el Development Loan Fund. Mantendremos los desarrollos políticos y económicos en España bajo estrecha vigilancia para evaluar un nivel mínimo realista de programas de ayuda para España, y buscar una acción positiva por parte del gobierno español para estabilizar la economía.

4. Vulnerabilidad atómica. El argumento de que nuestras bases en España incrementan la probabilidad de que España sea un objetivo de un ataque soviético, en el caso de hostilidades, ha sido reiterado por los españoles desde las primeras negociaciones de 1953. En 1956 hubo alguna evidencia de preocupación creciente en el gobierno español en lo tocante a vulnerabilidad frente a un ataque atómico. En este año, los militares españoles han estado presionándonos para obtener armas de defensa aérea más avanzadas, incluyendo misiles. En abril, el ejército español sugirió que un comité técnico estadounidense de alto nivel visitara España para estudiar la relocalización de las bases, actualmente situadas cerca de las grandes ciudades españolas de Madrid, Sevilla y Zaragoza. El general Franco le contó al general Twining [JEM del Aire] que, si la guerra se produce dentro de los siguientes tres años, por supuesto Estados Unidos puede usar las bases; pero que oficiales expertos de ambos países deberían considerar la construcción de bases estadounidenses adicionales para sustituir la de Torrejón, y así reducir el valor de Madrid [y de El Pardo; esto lo pongo yo] como objetivo militar. A finales de mayo, el embajador español [Areilza] hizo una solicitud oficial para la visita de un equipo técnico de alto nivel este verano, reiterando, al mismo tiempo, que España está comprometida con compromisos adquiridos en los acuerdos con nosotros. Un equipo técnico de la USAF [fuerza aérea estadounidense] visitará España para colocar la vulnerabilidad española en perspectiva, comparada con la de otros países de la Europa occidental, proveyendo inteligencia sobre la prioridad relativa de España como objetivo, el efecto de detonaciones nucleares en España u otros lugares de Europa. Este equipo ni discutirá ni hará recomendaciones relativas a la defensa aérea, o la asistencia militar. El calendario de la visita lo estableceremos cuando conozcamos el de las discusiones Estados Unidos-España sobre los programas de ayuda del FY 1958 refinados, y preferentemente antes de la activación de las bases.

5.- Incremento del personal militar estadounidense en España. El actual personal militar (incluyendo empleados civiles y dependientes) es de unas 7.000 personas. Con la activación de las bases nuevas, que actualmente están a punto de completarse, el número de personal militar en España se espera que se incremente hasta 19.500 personas en el año que viene. La introducción de nuevos contingentes de personas puede ser la causa de algunos problemas surgidos durante el periodo de ajuste.

6.- Procedimientos operacionales en las bases para el uso de Estados Unidos y España. Nuestros acuerdos con España prevén que todas las estructuras construidas en bases estadounidenses en España estarán “bajo la bandera y el mando español”. Algunos de los procedimientos que gobernarán las operaciones en las bases de uso conjunto cuando estén actividades en un futuro cercano, siguen elaborándose.

Anexo A

GRANDES DESARROLLOS ADICIONALES NO CUBIERTOS EN EL INFORME DEL OCB [Operations Coordinating Board]

1.- España y la URSS

a. Repatriados. De los cerca de 2.300 españoles que han sido repatriados desde la URSS, entre 120 y 150 han regresado a la URSS, y se reporta que al menos 300 están esperando permiso para abandonar España. El gobierno español está haciendo esfuerzos que demuestran la inquietud que le provoca el potencial de propaganda para la URSS que se derivaría de que un número sustancial de repatriados retornase a la Unión. Esta inquietud ha provocado la creación de una comisión interministerial para gestionar los problemas de los repatriados, que hace esfuerzos para encontrarles trabajo y vivienda, con un gasto de un millón y medio de pesetas (24.000 a 36.000 dólares) al mes en asistencia. Excepción hecha de unos pocos casos urgentes, el gobierno español ha cerrado los permisos de salida para repatriados.

b. Otros desarrollos. De acuerdo con el Ministerio de Asuntos Exteriores, los soviéticos han continuado realizando aproximaciones a España en este periodo buscando establecer algún tipo de relaciones oficiales. Sin embargo, la cuestión del retorno del oro español recibió por parte soviética un rechazo de plano a la hora de reconocer cualquier responsabilidad, tal y como se publicó en Pravda el 5 de abril. Además, el 18 de abril, una emisión en español de Radio Moscú advirtió al pueblo español contra la integración en la OTAN. En el mismo tono que otras advertencias recientes a miembros de la OTAN, la emisión advirtió a los españoles de que todo territorio usado como base para la agresión sería objeto de respuesta.

2.-. España y la OTAN. El 20 de marzo el Congreso, y el 11 de abril el Senado, acordaron unánimemente “que el Departamento de Estado debe continuar haciendo uso de sus buenos oficios en el objetivo de conseguir la más rápida participación posible de España en la NAT, y en la OTAN como miembro. El sentido de esta resolución resultó aceptable para la rama ejecutiva.

3.- Acuerdo de fuerza nuclear. El 16 de agosto de 1957, España y los Estados Unidos firmaron un acuerdo expandido de cooperación sobre usos civiles de la energía atómica. Este acuerdo supera el de julio de 1955, y autoriza nuevos intercambios de información, así como la venta o lease  de hasta 500 kilos de uranio 235 para uso en investigación, energía experimental y reactores de energía en un término de diez años.

4.- Encuentro entre Franco y Salazar. Los líderes español y portugués se encontraron el 8 y 9 de julio en Ciudad Rodrigo, cerca de la frontera portuguesa. Fue el quinto encuentro de ambos desde 1938. Informan de que discutieron sus relaciones respectivas con nacionales latinoamericanas, su posición respecto del Mercado Común Europeo, y su posición respecto del problema argelino.

5.- Conversaciones franco-españolas. El 24 de agosto, el señor Maurice Faure, ministro francés de Asuntos Exteriores, visitó San Sebastián para mantener conversaciones con su homólogo español Castiella. Es la primera vez desde la segunda guerra mundial que un representante oficial francés con rango ministerial ha visitado España, y se toma como un síntoma de mejora de las relaciones entre ambos países.

6.- Relaciones entre España y Marruecos. El curso de estas relaciones se ha visto negativamente afectado pro enfrentamientos entre bandas del Ejército de Liberación Marroquí y las tropas españolas en Ifni, que han sido reforzadas en mayo. Las medidas españolas para garantizar la seguridad han provocado protestas marroquíes; el rey de Marruecos instruyó a su embajador en Madrid para que exigiese negociaciones para el retorno del Ifni a Marruecos. Las conversaciones entre Faure y Castiella del 24 de agosto provocaron protestas airadas en la Prensa nacionalista marroquí e incrementó las tensiones entre Marruecos y España.

7.- Nuevos compromisos de fondos, mercancías o servicios. En respuesta a la petición española de un incremento de la asistencia en concepto de defense support de 30 millones de dólares, en adición de los 50 millones ya autorizados para el FY 1957, el gobierno español informó el 29 de junio de que los Estados Unidos han aprobado la garantía de 20 millones adicionales en asistencia bajo defense support para el FY 1957. En ese momento, se le recordaron al gobierno española las seguridad ya dadas sobre nuestras expectativas sobre la implantación del plan de estabilización.

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