miércoles, febrero 08, 2012

Los hechos puntuales



Vaya por delante un asunto: en mi ajurídica opinión, el juez Baltasar Garzón no debería ser condenado por prevaricación en el caso relacionado con su pretensión de investigar los crímenes del franquismo. Yo a Garzón lo veo culpable, eso sí desde hace muchos años, de ser un juez con unos conocimientos procesales cuestionables (no es la primera vez que la instrucción de un sumario se le atasca) y demasiado ideologizado. Pero, como digo, un prevaricador no es alguien torpe; es alguien hábil y listo que utiliza esa habilidad, y esa inteligencia, para llevarse el gato al agua y tomar decisiones que sabe no debe tomar.

Pero una cosa es considerar que un tipo no es culpable de lo que se le acusa, y otra muy distinta es que quien le apoya pueda decir chorradas.

Dicen las noticias publicadas por ahí que el fiscal José Navajas, durante su intervención en la sesión final del juicio por lo que se ha dado en llamar la Causa General del Franquismo, ha afirmado que el suceso de Paracuellos fue «un episodio puntual de saca de presos»; que los investigadores de hoy en día cuestionan que hubiese personas de la República implicadas, en directa referencia a Santiago Carrillo, superstite de aquellos tiempos.

Con la venia, esto es muy, pero que muy, cuestionable.

Hombre, lo mismo tiene razón, puesto que, al fin y al cabo, no hay ninguna regla inmanente que nos diga cuál ha de ser el significado que hemos de dar a la expresión «episodio puntual». Lo mismo cabe considerar que 85.000 personas apiñadas en las gradas del estadio Santiago Bernabéu un domingo de fútbol son «un episodio puntual de ocupación de unas instalaciones deportivas». Sugiero a los adúlteros y adúlteras que, cuando sean pillados por su cónyuge llamando al móvil a la churri seis o siete veces al día, aduzcan que se trata de meros «episodios puntuales».

Durante las primeras semanas de la guerra civil, y durante meses, las sacas de presos, y los intentos de hacer presos a civiles desarmados, estuvieron lejos de ser puntuales; a menos que nos queramos referir a que, normalmente, se producían, con puntualidad, al caer la tarde. Paracuellos no es un hecho aislado. Está el Tren de la Muerte. O el Túnel de Usera, más tarde. O los siete religiosos de Ciempozuelos. Y está, sobre todo, la matanza de la cárcel Modelo, donde hasta diputados de la nación, como Melquiades Álvarez, murieron masacrados como perros, en el mismo patio, sin juicio y, por supuesto, sin la defensa a la que les daba derecho la Constitución de la República.

Acudo aquí a las memorias de Aurelio Núñez Morgado, embajador de Chile y decano del cuerpo diplomático entonces destacado en España, quien, en calidad de tal, hubo de coordinar las negociaciones con el gobierno español para conseguir que respetase el derecho de asilo de personas, una vez más civiles, que se habían refugiado en las embajadas para que no se los llevasen a las checas. Morgado cuenta en su libro, con pelos y señales, el caso del marqués de Veragua, descendiente de Cristóbal Colón, hombre para entonces ya provecto y carente de notación política, quien desapareció de su casa, generando con ello, por razón de su ilustre tatarabuelo, la reacción inmediata de los embajadores latinoamericanos. Relata en el libro cómo el gobierno les daba garantías de que lo mirarían, de que lo buscarían; pero sólo logró encontrarlo fiambre, en una cuneta de las afueras de Madrid; ello a pesar de que los embajadores tenían noticias ciertas de que estaba en la checa de Velázquez.

Pero fue, claro, un «caso puntual»; más que nada, porque no había más descendientes de Colón que apiolarse por allí.

Es importante que el lector sepa,  y si no lo ha imaginado se lo digo yo, que el autor de este blog es tonto, pero no gilipollas. Quiero decir que critico el desconocimiento de los hechos de la guerra civil, pero soy perfectamente consciente de que me estoy situando en el best scenario; puesto que es más que probable que la verdad sea peor y, en realidad, se digan estas cosas porque se quieren decir, y porque hay toda una corriente que, además de permitirlo, lo alienta.

La historiografía republicana lleva setenta años intentando orillar los sucesos de Madrid, de Barcelona, de Valencia, tras el estallido de la guerra civil, así pues es bastante probable que ya, con los años que lleva, jamás se baje ya de la burra.

La burra porta, fundamentalmente, dos alforjas.

La alforja uno es el argumento que el propio Navajas, según las noticias, ha sacado a pasear en su discurso: es cuestionable que dirigentes republicanos estuviesen implicados en lo de Paracuellos.

La alforja dos, íntimamente ligada a la uno, sostiene que, si bien las violencias del bando franquista, durante y después de la guerra, fueron perpetradas por sus responsables, las violencias republicanas fueron perpetradas por una masa ignota de incontrolados sin nombre, que no se sabe ni a qué líderes ni a qué ideas daban servicio. Todo lo malo que pasó en la República, desde la quema de iglesias del 10 de mayo de 1931, hasta las checas y los paseos, fue cosa de incontrolados.

Y, la verdad, lo mismo tiene razón; para desgracia de los republicanos. Yo, la verdad, no sé cómo los memoriohistóricos no se dan cuenta de que defender estos argumentos es poner a la República en el peor lugar ante la Historia.

Si verdaderamente la matanza de Paracuellos se produjo sin la intervención de ningún miembro del gobierno, o de la Administración, o de las Fuerzas de Seguridad de la República, entonces lo que tenemos no es, desde luego, un caso de cooperación para el asesinato; tenemos un caso de dejación de las funciones de gobierno, que es muchísimo más grave. ¿Acaso alguien, hoy, en Madrid, puede coger a 2.000 pavos, meterlos en camiones, llevarlos a las afueras del aeropuerto de Barajas y matarlos a tiros, impunemente? Si alguien intentase cosa tal, ¿acaso no irían la policía, la guardia civil y la BRIPAC, en fila de a siete, a impedir tal desafuero? ¿Cuántos nanosegundos tardaría el ministro del Interior, o el delegado del Gobierno, fuese del partido que fuese, en dar la orden de movilización?

Morgado cuenta en su libro un episodio, citando de las actas de las reuniones del cuerpo diplomático, que muestra a las claras la escasa implicación de los mandos republicanos en las cosas que pasaban en Madrid más o menos en los tiempos en los que Paracuellos parecía el metro de Callao. Conviene reproducir los párrafos (con mis cursivas):

«En la sesión de 19 de noviembre [de 1936], el decano da lectura a un telegrama del Ministerio de Estado, de Valencia [el cuerpo diplomático había acordado no seguir al Gobierno en su traslado], en el que le dice que le concede un plazo de 24 horas para que se desalojen los locales que ocupaban en Madrid las embajadas de Alemania e Italia (...)

»El decano expresa que, apenas recibió la comunicación del Ministerio de Estado, se dirigió al General Jefe de la Plaza [José Miaja Menant] en petición de garantías para hacer salir a la gente que allí se hallaba refugiada, y que consta de unos 20 alemanes y 45 españoles. Se complace declarando que el general Miaja, que también había recibido copia del mismo telegrama, le prometió el envío de las fuerzas necesarias para el momento que se le indicara.


»Se trató extensamente del modus operandi para sacar de la embajada alemana a las personas que allí se encuentran y que sin nuestra ayuda correrían peligro de muerte [sigue la descripción de la distribución de los civiles entre las embajadas]. A fin de no atraer la atención de las milicias [ya se ve lo mucho que confiaba el cuerpo diplomático en Miaja] se acordó proceder a las ocho en punto de la mañana, para lo cual los coches debían ser muy precisos [entiendo que quiere decir puntuales]. Así se le comunicó al Jefe de la Plaza [general José Miaja Menant].

»En la sesión del día 20 se dio cuenta de los graves incidentes producidos en la mañana de ese día con motivo de la evacuación de la embajada alemana. Contrariamente con lo ofrecido por el general Miaja, las guardias militares brillaron por su ausencia; en cambio, había varios centenares de milicianos armados que entorpecieron hasta el punto de impedir la salida de la mayor parte de los refugiados. Las balas disparadas contra los coches de los diplomáticos no causaron más daño que la rotura de algún neumático y la perforación de una carrocería. Este asunto era ya de preverlo. Ayer tarde, dice el decano [Morgado], el representante de Suiza me vino a avisar que en la terraza inmediata a la embajada, y en cuyo edificio Suiza tiene su cancillería, habían colocado dos ametralladoras enfocadas hacia el jardín de entrada de la embajada con claros propósitos de impedir todo acceso a dicho local. Inmediatamente me puse al habla con los ayudantes del general Miaja, en ausencia de éste, y prometieron hacer retirar ese armamento, como, en realidad, a la entrada de la noche, lo realizaron».

Aurelio Núñez Morgado: Los sucesos de España, vistos por un diplomático. Buenos Aires: Talleres Gráficos Argentinos L. J. Rosso, 1941. Páginas 244 y 245.

Cuenta más cosas curiosas. Por ejemplo, en el acta de la primera reunión del cuerpo diplomático, el 24 de julio de 1936, se da cuenta de que (cursivas mías) «días antes había pretendido asaltar la embajada de Chile una masa de 87 milicianos». Probablemente la «moderna historiografía», que como hace poco se cachondeaba el proboscídeo Tiburcio está a un cortacabeza de demostrar que la guerra la ganó la República, será capaz de demostrar que ningún responsable republicano formaba parte de aquella patota de 87 pollos armados; pero la pregunta es: un gobierno bajo cuyo sobaco pueden ir 87 tíos armados por Madrid como si tal cosa y asaltar una embajada... ¿está cumpliendo con su deber de gobernar?

Recapitulemos: mientras en Paracuellos se producía el «hecho puntual», hemos de entender que inusual y aislado, de que centenares de personas fuesen fusiladas contra las tapias, casi un centenar de milicianos asaltaban la embajada de Chile, y varios centenares se congregaban misteriosamente a primera hora de la mañana en la puerta de la embajada de Alemania (informados... ¿por quién?) para impedir la salida de unos refugiados; acción en la que no les duelen prendas de disparar contra vehículos en los que van diplomáticos, que es una cosa que en cualquier país es un delito que te cagas; en tiempo de paz, y en tiempo de guerra. Suceso, el traslado de la embajada, para el cual, en un edificio cercano, se habían colocado dos ametralladoras que batían el jardín de entrada; y que fueron obviamente colocadas por la autoridad republicana en Madrid, puesto que es ley de vida que quien retira, es porque puede retirar. Y si puede retirar, es porque ha puesto. Además, mientras se producía este hecho puntual, en la cárcel Modelo de Moncloa entraban unos cuantos incontrolados que se llevaban por delante, sin juicio ni hostias, a quien les pareció que debían. Siendo esta actuación tan evidente para todo el mundo que las actas del cuerpo diplomático las recogen; son varios los libros de memorias que cuentan cómo el anarquista Melchor Rodríguez, en nombrado responsable de prisiones, tuvo que impedir una saca de presos pistola en mano; y hasta el franquismo, cuando montó su Causa General, encontró innúmeras fotos de los muertos. Que hemos de suponer pertenecerían a la colección privada de algún incontrolado.

En paralelo, diversas organizaciones políticas okupan edificios emblemáticos de Madrid, como el Círculo de Bellas Artes, y montan allí cárceles paralelas a las del Estado, donde detienen a quien se les pone en la punta del rabo (por ejemplo, el descendiente del Almirante de la Mar Océana) y se los llevan por delante comme il faut. La situación es tan desconocida, tan clandestina, tan incontrolada, que los gestores de esas checas emiten vales que circulan por la ciudad, y siguen circulando, al parecer sin que el gobierno se entere, puesto que nunca actuó contra ellos. Vales como el que preside este post. Que, por cierto, ya que estamos aquí, os propongo una adivinanza. ¿Qué diríais que ocupa el envés del vale?

a) Un retrato de Durruti.
b) Un consejo alimenticio.
c) Una consigna anarquista.
d) Una llamada al alistamiento.

Quien quiera más datos sobre las sacas, que sepa que en este blog ya hemos escrito sobre ello.



Como decía, yo no aprecio nada malo, todo lo contrario, en defender a Garzón. Pero no hay por qué retorcerle el brazo a la Historia para hacerlo. Sin embargo, hasta cierto punto es lógico, pues todos estos posicionamientos, probablemente, son el resultado de un movimiento, el de la memoria histórica, que se basa un poco en esto. Se basa en imponer una interpretación historiográfica que en parte está por hacer (por eso el fiscal dice eso de que la actual investigación duda de esto o de aquello). La reacción del fiscal es, literalmente, el producto de lo que hay.

Durante este juicio hemos asistido a una extraña confusión de conceptos. Al menos por lo que yo he podido oír en la radio más que ver en la tele, parece que al juicio han ido testigos que son parientes de personas asesinadas en la guerra o durante el franquismo que reclaman poder desenterrar a sus muertos y darles adecuada sepultura. Lo que pasa es que, cuando menos en mi conocimiento, lo que pretendía Garzón era investigar los crímenes, esto es, derivar un culpable, y castigarlo. A mi modo de ver, son dos cosas distintas. Están relacionadas, pero no son la misma cosa. Si una persona sabe por la razón que sea que su abuelo fue injustamente fusilado en Rusia estando con la División Azul, tiene lógica que intente, en la medida que pueda, encontrar su tumba; pero que se dirija a Vladimir Putin exigiéndole que persiga a los que apretaron el gatillo, como digo, es otra cosa.

El fondo de la cuestión, tal y como yo lo veo, es la amnistía del 77. Una amnistía que no le gustó a nadie, pero que plugo a todos. Los libros son muchos. Por recomendar uno, voy a recomendar el de Francisco Candel, Un charnego en el Senado: Esplugas de Llobregat, Plaza y Janés, 1980; que tiene un capítulo entero dedicado a la amnistía. En uno de los párrafos, cuenta cómo un parlamentario socialista se levanta para recordar que, si votan a favor, estarán amnistiando a quienes han cometido desafueros sobre aquéllos que les perdonan; y un parlamentario de derechas, almirante para más señas, apostilla desde una bancada escondida: «Y Paracuellos»... Ante este panorama, Candel, que no era precisamente un facha (senador de la Entesa del Progrés, con personajes como Mosén Xirinachs), afirma (página 98) que «yo, al final, ya solamente deseo el borrón y cuenta nueva a todos los niveles, y a recomenzar de nuevo con unos esquemas justos y racionales».

En foros de internet, y teta a teta, le he dicho varias veces a quienes, desde la juventud, defienden la iniciativa de Garzón, si no les parece que es una falta de respeto a esas personas. Al senador Prats, a Justo Martínez Amutio, también senador; a Justino de Azcárate. A las personas que ocuparon sitial en aquellas primeras Cortes democráticas habiendo sufrido en sus carnes el mordisco de la represión o del exilio y, aun así, decidieron transar para lograr un futuro. Muchas de las personas que ahora declaran apoyando a Garzón para que pueda aclarar las circunstancias del asesinato de sus parientes tuvieron edad para votar a todos estos representantes parlamentarios que votaron la amnistía; algunos de ellos, con seguridad, les votaron.

Al paso del tiempo, lo importante de las guerras es no repetirlas, porque las guerras son sucesos tan dramáticos, tan jodidos, que jamás se puede aspirar a la reparación de todos sus daños. El otro día leía en un foro de Historia estadounidense que el arqueo que hace la historiografía de los combatientes estadounidenses cuya existencia se disolvió tras las líneas rusas y de los que nunca se volvió a saber nada, es espeluznante. ¿Sería justo buscar a los responsables de sus muertes, que cabe adivinar atroces? Por supuesto. ¿Es practicable? La verdad es que no.

Si ponemos el contador de las culpas a cero, Franco saldrá perdiendo; y, desde luego, bien que se lo merece, porque el franquismo es, mutatis mutandis, el conjunto de unas 350.000 cabronadas de la peor laya. Pero quienes tanto ambicionan ese proceso deberían pensar que, tal vez, su amada II República se puede dejar más de dos, y más de tres, plumas en el proceso. Porque algún día, cuando se vayan repasando las víctimas, se acabará llegando, un suponer, a la persona de Agapito García Atadell (un señor al que un falangista peligroso -por lo visto- como el cineasta Luis Buñuel acusa, negro sobre blanco, de violar a las mujeres de los hombres que paseaba). O de los asesinos de Palenciana. O del Cojo de Málaga (bueno, éste no, que lo mataron los republicanos...). Y a ver quién es el guapo que pide reparación moral para estos hijos de la gran puta.

Y, de paso, nos convence de que sus acciones fueron «hechos puntuales».

24 comentarios:

  1. Maknovista7:52 a. m.

    A mi parecer este argumento, aunque cargado de verdades, se basa demasido en la falacia del hombre de paja.

    Y no lo digo por este post o por este blog, que considero un muy buen sitio para aprender a cuestionar mis propias creencias. Pero parece que una gran parte de la derecha lo usa como un resorte automático que salta en cuanto mencionas cualquier cosa criticable del franquismo. Las fosas comunes '¿Y Paracuellos qué?', a mi viejo lo torturaron '¿Y Paracuellos qué?', este café está frío '¿Y Paracuellos qué?', etc.

    Curiosamente ayer mismo, en otro blog muy lejano a este, alguien criticó el apoyo de Thatcher a Pinochet. ¿La respuesta de un comentarista anónimo? Que Carrillo había matado más gente que Pinochet en Paracuellos O_o

    A los que venimos de las vascongadas nos recuerda un poco a las conversaciones con gente de la izquierda abertzale. En cuanto criticas a ETA estaté seguro que en menos de 30 segundos Barrionuevo y el GAL van a aparecer en la conversación.

    Y no digo que no sea verdad que la República cometiera crímenes de guerra. Por mi que se investiguen también, y que vuele la mierda si hace falta. Ningún problema. Si en el proceso de desmitificación un juicio al franquismo conseguimos desmitificar la República mejor que mejor.

    El problema que creo que tiene la derecha con este tema es que es obvio que los responsables de los crímenes de la guerra ya están muertos o a puntito. Pero los aún en los 70 interrogaban con palos en el culo y usaban munición real en manifestaciones están en casa viendo la tele.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy de acuerdo contigo en que se cita demasiado Paracuellos, porque, es mi impresión, en ambos lados de la zanja se da el mismo fenómeno de que mucha de la gente que habla, en realidad, no tiene demasiada idea de lo que habla. Así las cosas, desde planteamientos más conservadores se habla de Paracuellos: o bien como una sinécdoque que, en realidad, designa un montón de cosas y de acciones, algunas de ellas bastante más peliagudas desde un punto de vista legal (como los siete sacerdotes de Ciempozuelos, que fueron metidos en el tren a Barcelona perfectamente documentados por la Embajada de Colombia; con lo que su desaparición y posterior asesinato bien pudo ser un incidente diplomático); o bien porque es el único caso que se conoce.

      El problema de Paracuellos es que, como ya señala Números en su comentario, tiene un tufo especial a movida planificada. Fueron 23 veces las que se sacó gente de las cárceles y se la mató. Si decimos lo que decimos de Franco por fusilar a cinco activistas de ultraizquierda de una vez, ¿qué diríamos de él si hubiese fusilado a 23, día a día, parsimoniosamente, durante un mes?

      Ítem más: ¿qué diríamos si el perpetrador de esos fusilamientos no hubiese sido Franco, sino unos policías anónimos por su puta cuenta? ¿Qué diríamos de Franco como gobernante? Y, como señala Números, encima Franco era un dictador; ni siquiera era un gobernante democrático y constitucional.

      ¿Por qué se cita constantemente Paracuellos? Pues supongo que quien lo hace sigue una de las máximas que te dará cualquier buen litigante en los tribunales: cuando muerdas y sientas que haces daño, ni se te ocurra abrir la boca.

      Eliminar
  2. Maknovista Si bien todos los muertos valen lo mismo, los crímenes de la República, al igual que los del GAL, son mucho más graves que los de Franco o los de la ETA. Y no por la cantidad, sino por la calidad.

    Franco era un dictador, y a los dictadores el tema ese de los derechos humanos como que se la trae floja. Pero la República, y sus defensores defienden, era una democracia. Y en las democracias a la gente no se las apiola por pensar de forma diferente a la tuya o por ir a misa.

    De manera que si nos pasamos la amnistía del 77 por el arco del triunfo, nos la pasamos... pero nos las pasamos para todos. Así que ya puede el Sr. Baltasar Garzón comenzando a llamar a declarar al Sr. Carrillo por lo de Paracuellos, ¿o acaso asesinar a más 2000 civiles a sangre fría no es un crimen de guerra?. Además Carrillo sigue vivo. ¿Por qué no lo hace?.

    JdJ Curiosamente ayer escribí de Garzón en mi blog, y en mi opinión el tipo es un soberbio de tamaño XXL.

    ¿Y qué decir da afirmación del Sr. Fiscal de que

    "todavía se desconoce si el dirigente comunista Santiago Carrillo estuvo implicado". ?

    El propio Carrillo ha reconocido que él ordenó el traslado de prisioneros, prisioneros que no llegaban a su destino y eran ejecutados nada más salir de Madrid. Lo de Paracuellos no fue una saca... fueron TREINTA Y TRES de las que VEINTITRÉS terminaron en asesinatos: las de los días 7, 8, 9, 18, 24, 25, 26, 27, 28, 29 y 30 de noviembre y las del 1 y el 3 de diciembre.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Anónimo3:40 p. m.

      Lei hace años una biografía (quizás "Yo fui un ministro de Stalin"?) en la que contaban que el Angel Rojo estaba a cargo de la cárcel de Paracuellos, después le quitaron, y después le volvieron a poner parando las matanzas.

      Le volvió a poner Carillo en su puesto no? Quien le quitó? Fue Carillo tb?

      Salu2,
      Nadie

      Eliminar
  3. Anónimo12:47 p. m.

    Yo tengo una pregunta. En realidad son varias.
    Mi problema es que soy de ciencias y, pese a que he leido bastante del tema, yo de lo que entiendo es de otras cosas por lo que no estoy seguro de que lo que yo creo que es cierto sea cierto. Y como soy de ciencias tiendo a pensar todo en términos matemáticos.
    En resumen lo que me pregunto es de las X matanzas, cuantas han sido juzgazas aproximadamente.

    En concreto, en la Guerra Civil hubo X incidentes digamos de "lesa humanidad" como sacas, matanzas, etc.
    De esos X, parte fueron hechos por "Rojos" y parte por "Fachas". Con el matiz de que algunos fueron por "incontrolados", otros fueron por incontrolados a los que le dejaban hacer y otros directamente ordenados por las autoridades (como Badajoz)

    De esos X incidentes, cuales han sido perseguidos? Me gustaria que la respuesta fueran todos. La respuesta debería ser TODOS. Pero sospecho que no lo es.

    Mis preguntas son:

    1- Es correcto asumir que durante el gobierno posterior a la guerra civil (la dictadura vamos) los incidentes perpetrados por los "rojos" fueron juzgados y perseguidos?

    2- Cuantos de esos incidentes de "rojos" fueron juzgados y cuantos no?

    3- Cuantos incidentes de "fachas" fueron juzgados por la dictadura?

    4- Seria correcto decir que en general (como tengo impresión) la dictadura solo juzgó los crimenes de los "rojos" y los de los "fachas" fueron amnistiados?

    Salu2,
    Nadie

    PD: Uso "fachas" y "rojos" porque es la jerga común.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Te respondo, Nadie.

      Para muchas cosas, ser de ciencias está bien; pero, al menos en mi opinión, en cuestión de Historia, es un problema reducir las cosas a enfoques estadísticos. Más que nada, porque lleva a callejones sin salida; nadie, nunca, ha tenido la capacidad de acceder y procesar la documentación necesaria para responder a 1 y 2. Pero no de la guerra civil española. De la guerra civil española, y de la II guerra mundial, y del genocidio armenio, y de la revolución francesa, y de cualesquiera otros episodios históricos puedas imaginar con muertos de por medio.

      Por lo tanto, reducir el conocimiento de la materia a una comparación de porcentajes es bastante poco eficiente. Que sería el punto de vista más de puta madre del mundo, no lo pongo en duda. Pero sería impracticable.

      3 y 4 son ciertas. Pero, una vez más, tu tracto mental olvida (como ya decía el post de la memoria histórica) la amnistía del 77. La amnistía del 77 es el momento en el cual aquéllos, no que quieren aclarar la historia o reivindicar tal o cual cosa; aquéllos que sufrieron en sus carnes, en sus vidas, en su dolor, las consecuencias del franquismo, decidieron que, siendo 3 y 4 ciertas, les daba igual. Que, aunque fuesen ciertas, cosa que en las sedes parlamentarias donde se discutió la amnistía casi nadie negó, aceptaban barco como animal acuático. Y, repito: lo aceptaron ellos, que tenían a sus espaldas la fuerza moral de ser las víctimas directas, y la fuerza política de los votos de los españoles.

      Y no fue un capricho de un día. Porque la actitud que culmina en la amnistía del 77 empezó en 1956, con un mensaje del Partido Comunista de España a través de Radio Praga; siguió en 1962, en la reunión de Munich. Y termina, como digo, en la ley de amnistía.

      Por lo tanto, siendo 3 y 4 ciertas, quienes podían haber invocado dicha certitud, decidieron no hacerlo. Fue su parte del pacto. Y llegar ahora, como llega mucha gente, desde el balcón del 2012, desde el balcón de los 18, 20 o 24 años, a decir: «estos tipos se equivocaron», es de una soberbia que asusta.

      Todo eso sin citar el pequeño detalle de que en parcelas de la memoria histórica (léase IU y su borrador de la LMH), se propugna que los juicios del franquismo sean declarados nulos. Y, pues, si son nulos, ni 1, ni 2, ni 3, ni 4, son ciertas.

      Eliminar
    2. Anónimo5:28 p. m.

      Gracias por tu respuesta :)

      Estoy de acuerdo que es imposible acceder a los archivos, por lo que no se pueden saber los numeros con exactitud. Pero tb creo que está clara la respuesta de la pregunta importante, la 4.

      No se ha juzgado la inmensa mayoria de asesinatos perpetrados por "fachas". (No obstante no has contestado a mi pregunta de si se juzgaron los asesinatos perpetrados por "rojos" durante la dictadura. No se si se hizo, supongo que sí. Y si se hizo, supongo que habrá constancia jurídica de hecho no? O igual no.. no lo se. Por ejemplo a mi bisabuelo le meterieron en la cárcel por rojo y militar, era médico en el ejército republicano, le juzgaron y le soltaron. Seguro que esa documentación existe.. otra cosa es que esté disponible o te manden 2 guardias civiles a casa si la pides.)

      Pero estoy de acuerdo contigo. En la ley de amnistia del 77 los que podian decir "algo" decidieron perdonar a los genocidas.

      Pero quienes son esos que podian decir "algo". Hoy en dia muchos millones de españoles han elegido a Gonzalez, ZP, Aznar, Rajoy, Suarez... para que les gobiernen. Pero en el 77 nadie de los que estaba sentado tenia una autoridad que emanaba del pueblo... O dicho en plata: Quienes son esos señoritos que han decido amnistiar? Por qué una ley votada antes de la democracia (la constitución fue del 78 si no me equivoco) debe tener vigencia?

      Yo leo las noticias de gente que su familia ha sido asesinada y piden ora ayuda para encerrarlos ora justicia. Y no obtienen nada porque unos señores que ni eran ellos ni les representaban eligieron amnistiar a los asesinos...

      Si se declararan nulos los juicios de una dictadura, supongo que se refiere a los juicios políticos, a mi me parecería muy bien. Y no opino que harian 1,2,3,4 falsos. De hecho lo correcto seria juzgar todo y hacer justicia ya que no se hizo.

      IF (juicios nulos)
      Juzgar TODO
      ELSE (juicios no nulos)
      Juzgar lo que no ha sido juzgado aun

      Salu2,
      Nadie

      PS: Obvio decir que sé que no se puede meter en la cárcel a la gente que ya ha muerto felizmente en su cama, pero de un juicio así pueden salir reparaciones morales y puede que económicas.

      Por ejemplo hace poco en UK intentaron pedir perdón a Alan Turing y algunos consiguieron echarlo atrás :(

      Eliminar
    3. Yo creo que sí te he contestado. Te he contestado diciendo que los dos términos de tu quebrado son imposibles de investigar. O sea, el porcentaje que tú tratas de obtener es: Rojos que (real o supuestamente) cometieron crímenes/número de casos que juzgaron crímenes de los rojos. Y ya te decía en mi anterior respuesta que ni está claro lo primero (hay estimaciones más o menos felices; pero no, en modo alguno, un censo); ni hay capacidad de elaborar lo segundo (a mi modo de ver, haría falta un equipo de cientos, si no miles, de investigadores trabajando coordinados).

      Puede que los parlamentarios del 77 tuviesen poca legitimidad; pero decir eso es negar la Ley de la Reforma Política, lo cual tendría más consecuencias de las que parece (esos parlamentarios ilegítimos tomaron más decisiones que la propia ley de amnistía). Pero es que, si vamos a la legitimidad de los votos, cuando menos en este momento parece claro que la mayoría de los españoles que votan no quieren saber nada con lo que tú propugnas.

      Mi juicio, en todo caso, es histórico. Me preguntaba, y me pregunto, quién es una persona que lo que tiene es el recuerdo de una hostia para exigir que se juzgue esa hostia, cuando quien la recibió en su carrillo decidió que no fuese juzgada.

      Sobre eso que dices de lo que oyes de las familias, sigo diciendo, ya lo he escrito, que a mí no me queda claro lo que piden. A ratos piden poder abrir una fosa, y a ratos piden que se investigue el crimen para buscar a un culpable y encerrarlo. Y sigo diciendo que son cosas distintas y que primero habría que aclarar qué se quiere.

      Last, but not least. El PSOE decidió, a mi juicio con muy buen criterio, hacer oídos sordos de la propuesta de la nulidad de los juicios. Y digo que hizo bien porque en el momento en el que un Régimen B no se hace responable de las decisiones de un Régimen A (y lo pongo así porque, en realidad, el carácter dictatorial o democrático de A y B es irrelevante), abre una puerta que ya no puede cerrar. A partir de ese momento, la seguridad jurídica se va al carajo.

      Eliminar
    4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    5. Nadie : Espero que como buen hombre de ciencias sepa del berenjenal en el que se está metiendo.

      La ley de amnistía del 77, algún día hablaré de ella si JdJ no se me adelanta ;-), la aprobó el parlamento salido de las elecciones generales de 1977 a las que pudieron presentarse todos los partidos políticos, PCE incluido.

      Si la ley de Amnistía del 77, que curiosamente en su día fue visto y presentado como un triunfo de la izquierda (los únicos que se opusieron a ella fueron los parlamentarios de Alianza Popular), es nula porque el Parlamento no era democrático, tampoco lo será la Constitución de 1978 que fue elaborada por los mismos parlamentarios y siguiendo la doctrina del fruto del árbol prohibido ningún acto posterior tampoco será legal.

      Los crímenes cometidos por los rojos fueron juzgados por el franquismo en la denominada Causa General. Lo malo es que NO todos los presuntos criminales fueron juzgados. (Carrillo por ejemplo se escapó).

      Pero es que además la Amnistía del 77 también cubre los asesinatos de ETA, de manera que si la derogamos, ¿qué hacemos con los etarras que abandonaron las armas en el 77 y que integraron pacíficamente en la sociedad?

      ¿Juzgamos al policía que le metió un palo en el culo al etarra y dejamos libre al etarra que asesinó a sangre fría a tres personas?

      Eliminar
    6. Anónimo12:58 p. m.

      Gracias por vuestras respuestas :)

      JuanDeJuan:

      Totalmente de acuerdo. Es imposible investigar cuantos ambos términos del quebrado. Pero es acertado, en mi opinión, afirmar que claramente la mayoria de crímenes de Rojos han sido perseguidos y los de los "Fachas"... la mayoria han quedado impunes. (Pregunta de Trivial: ha habido algún juicio a los Fachas?)

      Supongo que la amnistia del 77 se pueden leer de dos maneras:

      - La amnistia era lo mejor para todos, hay que perdonar para convivir, algunas victimas deben joderse
      para que la gran mayoria pueda estar bien.

      - La dictadura de Franco empezó en el 36 y se perdonó a si misma en el 77. Que bonito es hacer las paces cuando te meto una mano de hostias y justo cuando
      me las podrias devolver se hacen las paces.

      Que fina es la línea entre la amnistia y la impunidad-me-rio-en-tu-cara. Que cada cual elija.

      En mi opinión se deberían sacar los muertos de las cunetas con luz y taquígrafos.
      Quiza nada desde el punto de vista jurídico pero sí político.

      Pero el mayor problema que tiene España con diferencia, por desgracia, no es la impunidad de antaño sino la actual.


      Numeros:
      La Amnistia del 77 tiene el mismo truco de la Constitución del 78. Es todo o nada.
      Al meter en la misma transacción los asesinatos de ETA y los genocidios de Franco pues perdonas ambos o ninguno.
      Muy bonito.. pero estoy seguro que si se quisiera jurídicamente se podia enmendar la ley del 77 parcialmente.

      Simplemente con mis preguntas queria medir el grado de impunidad. Saber la estimacion de cuantos crímenes de un bando fueron juzgados y cuantos de otro para constatar la impunidad.

      Salu2
      Nadie

      Eliminar
    7. No sé, Nadie. En primer lugar, no sé de dónde te sacas la segunda interpretación de la amnistía. ¿El franquismo se perdonó a sí mismo? Como acertadamente te ha dicho ya Números, los que en el 77 sacaron la amnistía adelante eran los representantes democráticamente elegidos del pueblo español; comunistas incluidos. Que en España no hubiese tantos comunistas ni socialistas ni troskistas ni bla como los impulsores de los partidos de tal laya sospechaban, es otra historia. Pero para que tu afirmación fuese cierta, la amnistía debiera haberse aprobado durante el franquismo, no después.

      La pregunta que preside tu comentario es un tanto retórica. Si el paso que las víctimas del franquismo eligieron dar tras el final de éste fue la amnistía, es obvio que los crímenes de un lado quedaron sin perseguir. Lo cual es poca cosa cuando lo que se busca, y aqui acudo al mensaje de MacManus porque trae el problema al día presente, es una transición adecuada. Es decir: a los cubanos del 2055 es probable que lo que más les importe sea juzgar a las momias del castrismo que queden por ahí moviéndose; pero lo que hoy obsesiona a los demócratas cubanos es que haya democracia.

      Sigues tu comentario diciendo que lo que hay que hacer es sacar a los muertos de las cunetas. Lo cual no es, ya lo dice mi comentario si no recuerdo mal, lo que Garzón quería hacer. Lo que quería hacer, y se instila de tu comentario presente y de los anteriores, es juzgar a los responsables de los crímenes. Son cosas distintas.

      En tu repaso holístico de los males de la Transición acusas a los diseñadores de la amnistía y de la constitución de haber diseñado un proceso binario de todo o nada. Supongo que no te costará aducir, en apoyo de tal crítica, precedentes de países que han aprobado amnistías políticas o constituciones por paquetes; dejando que el pueblo vote sí a la regulación del Poder Judicial, no a la estructura regional, etc.

      ¿Enmendar la ley del 77 parcialmente? ¿Por qué parcialmente? O sea, ¿hay asesinos buenos y asesinos malos? Si te asesina un asesino bueno, ¿debes, como el terrateniente del Pascual Duarte, llamarle a tu asesino Pascualillo, y sonreír...?

      Eliminar
    8. Anónimo2:04 p. m.

      La segunda interpretación de la amnistia es la sensación que a mi me queda. Franco murió en la cama y todo quedó atado y bien atado.
      Los políticos elegidos por la gente formaban parte de ese "atado y bien atado". Mucha gente
      comulgó con ruedas de molino para evitar otro golpe de estado. (Cuanta? Imposible de saber)
      Pero estoy de acuerdo contigo que los políticos que llevaron a cabo toda esta amnistia fueron votados
      por la gente... así que a la gente hay que darle la responsabilidad (pese a que estuviera coaccionada por el miedo a otro golpe)

      Es decir, si tu votaste en el 77 a los políticos que hicieron la amnistia te jodes.
      Pero si no has votado nada, si otros han perdonado a los asesinos de tu familia y encima les ves tener todos los honores... normal
      que sientas un gran cabreo. Especialmente si los muertos no son tus abuelos que no conociste sino tu padre, tu madre, tus hermanos que SI conociste.
      Entiendo el cabreo de cierta gente.

      Aunque si lo piensas bien la responsabilidad última está en cada individuo. Si vives en un pais donde la gente vota como vota... te podrias haber exiliado hace mucho tiempo
      (Como yo he hecho).

      No sé exactamente que pretendia hacer Garzón. Pero yo opino que algo hay que hacer. Ayer vi una película sobre unos pilotos checos en la RAF (Un mundo azul oscuro, te la recomiendo) que tras volver a Checoslovaquia les metieron 5 años en la cárcel y luego les privaron de reconocimiento y honores....hasta 1991. Tarde, pero más vale tarde que nunca.

      Algo así tendria que pasar con España. Nada de tapar las cosas. Airear todo. Reconocer que hubo genocidios en España. Decir la verdad... aunque sea tarde.

      En fin, todos los asesinos son malos... Enmendar la ley parcialmente seria para perseguir a TODOS en vez a parte.

      Salu2,
      Nadie

      Eliminar
    9. Le recomiendo al respecto el artículo de opinión del conocido ultraderechista Joaquín Leguina o que reflexionara sobre las palabras de otro conocido franquista Marcelino Camacho:

      "Se trata de borrar el pasado de una vez para siempre y de reparar las injusticias cometidas en cuarenta años de dictadura.

      Nosotros los comunistas hemos sufrido, hemos enterrado ya nuestros rencores para marchar hacia adelante"


      En fin que gracias a Internet puede consultar lo que decían las víctimas del franquismo (no todas por supuesto) en el ABC del 15 de octubre de 1977. De paso descubrirá que fue el Partido Comunista de España quién tomó la iniciativa en el proceso de la amnistía.

      Eliminar
  4. Anónimo1:30 p. m.

    Maknovista: Igual tenemos una nueva ley de Goldwin. En cuanto alguien habla de ciertos temas, se saca Paracuellos.

    Salu2
    Nadie

    ResponderEliminar
  5. Luis Montes5:01 p. m.

    Paracuellos es el resumen de la represión llevada a cabo por la República (o más bien, el Frente Popular). Identificar hoy día al bando perdedor de la Guerra Civil con la democracia es, por decirlo suavemente, un procedimiento sesgado. Los presuntos demócratas asesinaron a más de un ex ministro republicano. Miguel Maura tuvo que huir por piernas (gracias al aviso de Indalecio Prieto) de los comunistas que lo querían detener (y ya se sabe el significado de detener en estas circunstancias). Llamar demócratas a los comunistas, anarquistas o al sector largocaballerista del PSOE no parece muy apropiado, a no ser que hablemos de "democracia popular".

    Paul Preston, nada sospechoso de simpatizar con el franquismo, dice en su libro La Guerra Civil Española (Plaza y Janés, mayo 2000), en la página 165:

    "En el curso de la guerra fueron asesinados, además, en la zona republicana, unos 55.000 civiles. Es difícil encontrar una explicación simple a esta matanza. Algunos, como los de Paracuellos del Jarama y Torrejón de Ardoz, fueron víctimas de decisiones basadas en la evaluación del peligro potencial que representaban para la causa republicana. Otros fueron ejecutados como quintacolumnistas reconocidos. Otros fueron víctimas de las masivas explosiones de ira que se producían cuando llegaban noticias de la represión salvajeque tenía lugar en la zona nacional (...). Otros, en fin, fueron víctimas de sórdidas pendencias particulares."

    Aparte de los extraños circunloquios justificativos que hace el autor, el número de víctimas es enorme. Eso por no hablar de lo más parecido a un genocidio que hubo en la España contemporánea, que fue el asesinato (en muchísimas ocasiones absolutamente sádico) de 7000 religiosos, por el hecho de serlo. (Esto seguramente no está cubierto por la amnistía del 77, pero no se dice).

    En definitiva, el cuento de totalitarismo contra democracia es solo eso, un cuento. La realidad es que fue la lucha de dos totalitarismos, y los perdedores no eran mejores que los ganadores.

    Saludos

    ResponderEliminar
  6. Hola
    Sólo un par de apuntes:
    1.- Si en el juicio a Garzón ha aparecido el tema de Paracuellos ha sido simplemente porque a finales de los 90´s, este mismo juez despachó una denuncia para investigar esos crímenes y la participación en los mismos de Santiago Carrillo (que, por cierto, todavía tiene el certificado de defunción sin redactar). La despachó, con toda la razón del mundo (dicho sea de paso), aduciendo razones que luego se ha pasado por el forro a la hora de investigar los crímenes del franquismo. Al final, lo que para mí se está juzgando es si un juez en una democracia puede establecer diferencias entre los muertos, dependiendo de su ideología. La respuesta clara debe ser que no puede seguir siendo juez. Si quiere, que funde un partido y se meta a político, como ya apuntan algunos rumores.
    2.- Los términos "república y republicano" están altamente prostituidos. Para mí, República debería asimilarse a Democracia. Los defensores de la II República así nos lo intentan vender. Lamentablemente, no fue así.
    Por eso, cuando se dice que en las sacas no intervinieron republicanos, hablando en pureza, seguramente sea así. Pero es que ¡ay, amigo! durante la II República había muy poquitos republicanos.

    ResponderEliminar
  7. Anónimo12:31 a. m.

    Las fuerzas de seguridad que debían mantener la legalidad republicana estaban ocupadas dando un golpe de estado y matando obreros. Cuando en la zona republicana se habla de descontrolados no se miente, la prueba es que avanzada la guerra cesaron casi por completo las sacas en zona republicana mientras que en la franquista el terror era sistemático y organizado. El rollo de la memoria histórica es imparable porque los nietos se han organizado y no van a parar. Mucha gente piensa que en la transición se cedió más de lo necesario.

    ResponderEliminar
  8. Ah, la Transición. Qué período más maltratado, por mucho que tenga elementos que puedan ser criticables. Sí, en su momento se perdonó a más de un miserable de la vida, ¿y qué? Lo que importa es el resultado pragmático: funcionó y de algún modo nos dejó una España bastante mejor que la que dejó Franco. Y con buenas garantías democráticas, lo cual no es poco para alguien que nació en Cuba como yo (a veces viene bien mirar las cosas en perspectiva).

    Es un problema ya relativamente común en Europa, que tenemos tanta historia acumulada detrás que nos atascamos en vez de hacer lo más pragmático, salir adelante y perdonar si hace falta. Yo firmaría para mi Cuba natal una transición semejante. Si eso supone perdonar a algunos del gobierno de Fidel, pues lo firmo mientras los resultados sean buenos y nos dejen una democracia seria.

    A fin de cuentas, considero que necesitamos mirar menos al pasado (sin olvidarnos, por supuesto de la historia) y centrarnos más en lo que tenemos delante en estos momentos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Anónimo1:04 p. m.

      Ojalá que en Cuba no pase nada malo. Pero la democracia de España no es seria ni real por mucho que lo parezca desde fuera.

      Impunidad, corrupción generalizada, no hay división de poderes, los jueces que luchan contra la corrupción van a la cárcel, los corruptos salen libres, la policia dando hostias a manifestantes pacíficos, medios de comunicación controlados por los partidos políticos, bipartidismo garantizado por ley u otros medios (vease caso Tamayo)...

      En fin, es menos mala que la "Democracia" Marroquí o Rusa... pero no es para nada seria ni justa.

      Eliminar
  9. Luis Montes8:52 a. m.

    Hola. Ayer envié un comentario y no ha salido.

    ResponderEliminar
  10. Estamos un poco overloaded, Luis. Lo siento.

    ResponderEliminar
  11. Luis Montes10:00 a. m.

    Ya veo, Juan. Además esta es una de tus etapas más prolíficas. Se ve que lo de ganar el Anillo te ha dado fuerzas.

    Saludos

    ResponderEliminar
  12. Yo pienso que en este tema las cosas se pueden simplificar mucho, aunque sean muy complejas. Como bien se ha dicho, si se decide investigar los crimenes de la era franquista, se entra en un frondoso jardín en el que lo único que se esta socavando es la legitimidad y autoridad del ACTUAL sistema democrático en el que vivimos, porque como se ha mencionado, aquí no hubo una revolución, ni echamos a Franco del Pardo, sino que murió en la cama. Y existión una amnistía y una transición, que hace que toda nuestra legitimidad y autoridad provenga del anterior sistema.

    Aparte de esto, pienso que lo que se ha citado es muy importante, y es las ganas que tienen las personas que no vivieron esa experiencia traumática de no perdonar ni olvidar lo que los que sí la vivieron pudieron perdonar, y como gran fondo político, que al final el flujo de votos y favor popular cuando se habla de franquismo, solo va en una dirección, y eso lo tienen muy presente ciertas personas.

    ResponderEliminar