viernes, septiembre 04, 2015

Historias triviales (2)

11.- Julio César, quien como es conocido estuvo en España mucho tiempo, apreciaba tanto el valor de los soldados locales que se procuró una guardia personal formada por soldados de Calahorra. Esta milicia calagurritana fue mantenida por algún emperador hasta la formación de la guardia pretoriana. Teniendo en cuenta cómo murió Julio, tal vez sea adecuado decir que los primeros guardaespaldas que la cagaron en su oficio eran riojanos.



13.- Una de las familias principales de Israel es, probablemente, los Weizmann. Chaim o Jaim Weizmann fue el primer presidente de Israel y Ezer o Enver el séptimo. Sin embargo, aunque apenas se sepa hay un, o mejor una, Weizmann más en la Historia. Minna Fanny Weizmann, hermana de Chaim y médica de profesión, desempeñó labores de espionaje durante la primera guerra mundial en el área de Palestina y Egipto. La razón de que esto no se diga mucho es que espió para los alemanes. De hecho, era amante de un importante diplomático alemán en Oriente Medio, Curt Prüfer, que terminaría siendo un diplomático nazi. En sus memorias, Chaim Weizmann no cita a su hermana Fanny ni una sola vez.

En esta foto de http://kehilalinks.jewishgen.org/ podéis ver a la familia Weizmann. Chaim es la tercera persona que está de pie contando desde la derecha. Minna es la mujer, con aspecto aniñado, que está sentada, la tercera desde la izquierda.



14.- Según muchos testimonios, Juan Sebastián Bach, él mismo un auténtico virtuoso en varios instrumentos, era extremadamente duro con las personas que trabajaban con él y no daban el nivel (o él consideraba que no lo daban). El resto de la Humanidad disfrutamos de su música, pero para no pocos de los miembros de las orquestas que él dirigió, la relación fue un auténtico suplicio. La familia Bach, por otra parte, es un caso inaudito de prolijidad musical: ha aportado unos sesenta músicos. Bach, por último, no era ningún innovador y, de hecho, cuando compuso sus obras, el estilo de las mismas era mayoritariamente considerado como caduco y ya pasado. Los hijos de Bach, también compositores pero mucho más neoclásicos, se burlaban de su padre (y de su música) apelándolo El Viejo Peluca.

15.- La denominada Guerra de los Treinta Años es la primera conflagración en la que se usó la bandera blanca como signo de rendición o voluntad de parlamentar.

16.- Isaac Newton era un ser bastante atrabiliario y, sobre todo, serio. Nunca o casi nunca se reía. Para una aproximación moderna a su forma de ser, probablemente sirva el personaje de Sheldon Cooper, sobre todo en las primeras temporadas de The big bang theory. Una de las pocas veces que se sabe que se rió con ganas fue una ocasión en la que alguien le comentó que no apreciaba utilidad alguna en los trabajos de Euclides.

17.- El rey Carlos III, en cierta ocasión, pilló a uno de sus criados robando. El pobre hombre le pidió que no se chivase, y el rey no sólo se lo prometió, sino que cumplió el compromiso. Cuando el robo fue comentado delante de él por sus ministros, confesó con desparpajo que él sabía quién había sido el ladrón, pero que había prometido no revelarlo.

18.- Todas las embajadas de los Estados Unidos tienen al menos una sala en la que se pueden mantener reuniones seguras, a salvo de espionajes y otras indiscreciones. Cuando el departamento de Estado estadounidense aceptó que las conversaciones de desarme nuclear entre Ronald Reagan y Milhail Gorvachov se celebrasen en Reikiavik, no cayó en que la embajada en dicha ciudad, realmente poco dotada, tenía una sala segura de minúsculas proporciones. En consecuencia, los debriefing que celebraron allí los funcionarios de la Casa Blanca con Reagan se celebraron con todos ellos empaquetados, apenas sentados, y con las rodillas pegadas. Presidente incluido.

La embajada, por cierto, era tan pequeña que el embajador vigente se marchó de viaje cuando llegó la delegación, para hacerles sitio y tal vez también un tanto mosqueado porque no le habían tenido prácticamente en cuenta. En consecuencia, cuando el presidente pisó Islandia, su embajador había abandonado el país.

19.- La Muerte de los Mil Días era un método de ejecución que se practicó en China. En un plato se colocaban una serie de papeles, en cada uno de los cuales se había escrito el nombre de un órgano o pieza del cuerpo. El condenado sacaba el papel, y luego el verdugo le cortaba la parte escrita: el ojo izquierdo, un riñón, un dedo... El nombre proviene del hecho de que, según cálculos o experiencia, los verdugos decían que, si el orden de los papeles era el adecuado, la muerte podía tardar mil días en llegar. Los condenados pudientes, habitualmente, sobornaban al verdugo para que el primer papel contuviese el nombre de un órgano vital que les provocase una muerte rápida.

20.- El rey Alfonso XII suscribió un seguro de vida a petición de una compañía de seguros, que consideró que la noticia podría servir como acicate entre los españoles para adquirir ese tipo de protecciones. Alfonso XII, como es bien sabido, era de salud frágil y, de hecho, murió poco después de haber firmado la póliza. La compañía que se la vendió tuvo que afrontar en solitario el pago de la indemnización, ya que el reasegurador del contrato, de Londres, se negó a aportar su parte, aduciendo que el rey ya estaba enfermo cuando se hizo el seguro (una enfermedad preexistente no declarada puede ser motivo para la cancelación de la póliza).