lunes, marzo 02, 2009

Dos gráficos coruñeses

Bueno, como de todos los que pacen por este blog de vez en cuando es sabido que soy coruñés, y dado que ayer hubo elecciones autonómicas en Galicia, parecía casi obligado asomar la manita para decir un par de cosas.

A los gallegos de la diáspora corta no nos queda más remedio que echar cuentas para ligarnos a las autonómicas. Hay que ser gallego de diáspora larga, o sea residir más allá de la raya de Francia, para poder votar. En fin, como decimos en mi tierra, es lo que hay.

Pero, bueno, el caso es que, en cuanto he podido, me he ido a la página de la Xunta para pillar algunos datos electorales. Alquien debería decirle algún día al personal que hace estas webs de información pública tan bonitas que a las personas que gustan de los datos, el Adobe Illustrator, con todos los respetos ante dicho programa, no nos gusta . Pero ná de ná. Los datos hay que darlos en Excel o, mejor, en Access, que es cuando se pueden marear a gusto.

Como no tengo mucho tiempo, me he limitado a echar un vistazo a la provincia de La Coruña, o sea la mía; limitándome, asimismo, al voto mayoritario, es decir PP, PSOE y BNG. Lo que he hecho ha sido clasificar los municipios coruñeses por tamaño (voto escrutado) en percentiles. O sea: he hecho cien montoncitos. Una vez que he hecho eso, he visto cuáles son los votos conseguidos por las tres formaciones en dichos percentiles.

Tal y como cabía imaginar, el PP supera el 50% del voto mayoritario en la mayoría de los percentiles, aunque su posición tiende a ser más débil cuanto más grande es la población. Tanto el Bloque Nacionalista como el PSOE, aunque yo diría que en mayor medida el primero, tienen una posición muy elevada en los pueblos de más pequeño tamaño.

Pero lo que a mí me llama más la atención de este gráfico es un dato: cada vez que la brecha entre el PP y sus perseguidores se ensancha más, cosa que ocurre sobre todo una vez superada la segunda décila y la mediana, parece que se aprecia un acercamiento entre PSOE y BNG o, si se quiere ver coloquialmente, un enfrentamiento cainita por el voto de izquierdas. Da la sensación, por lo tanto, de que, allí donde el liderazgo de la izquierda coruñesa está más en cuestión; o, si se prefiere, allí donde el BNG consigue acariciar el sueño de ser alternativa líder de izquierdas al PSOE, el PP se beneficia obteniendo sus mejores tasas.

Otro grafiquín:

La diferencia de votos obtenidos por el PP sobre la suma de PSOE y BNG, medida como porcentaje sobre el total de votos de las tres formaciones, es especialmente elevada en las poblaciones más pequeñas y, otra vez, entre las medianas. A partir, aproximadamente, de la mediana, desciende hasta hacerse prácticamente inapreciable en la cola de la distribución. En las ciudades más grandes, y especialmente en La Coruña, los adultos que han votado se han distribuido, fifty-fifty, entre izquierda y derecha. Pero, quizá, ha habido visiones que han tendido a cometer un error muy común entre los que vivimos en ciudades grandes: pensar que todo el mundo es nosotros o que, por lo menos, es como nosotros.

Esto es Galicia, señores. Son las villas que ni suben ni bajan, las ciudades que no son ni grandes, ni pequeñas, las que han decidido quién se sentaba en la Xunta.

¿Lo hice bien, Wonka? :-D