miércoles, noviembre 07, 2007

La encuesta (2). Manuel Azaña, premio al Más Conocido

En esta segunda toma de la encuesta me voy a ocupar, tal y como reclamaba Tiburcio, del problema del conocimiento. Como espero convenceros, la cosa tiene su intríngulis.

Recordaréis que la encuesta se realizó en torno a 30 políticos de la República. Pues bien, prácticamente la mitad de ellas (14) registran niveles de conocimiento inferiores al 50%. Los datos parecen demostrar que, en realidad, nuestros conocimientos del pasado, del pasado de nuestros abuelos, se circunscriben, en la mayoría de los casos, a juicios generales sobre la situación (esto me gusta, esto no me gusta) y el conocimiento de bastantes pocas personas de las que protagonizaron esos procesos.

He clasificado a los 30 de la fama en cuatro categorías: izquierda (PSOE, comunistas y anarquistas); centro-izquierda (partidos burgueses, incluido el radical); derecha (Renovación Española, CEDA, Falange, Bloque Nacional, agrarios, el partido de Maura y Chapaprieta, que era independiente pero de derechas); y nacionalistas (ERC y PNV). Para esta clasificación he tenido que tomar alguna decisión un poco polémica, como clasificar a Niceto Alcalá-Zamora dentro del grupo de centro-izquierda vista la hostilidad que mostró hacia no pocos miembros de la derecha. Y los resultados son curiosos.

El promedio de conocimiento de los personajes de la izquierda es el más alto: el 62,7%; le siguen los nacionalistas con un 59,6%, luego la derecha con un 51,6% y, finalmente, los políticos de centro-izquierda con un 48,5%. O sea, entre el grupo menos conocido y el más conocido hay nada menos que 14 puntacos, que ya le vale.

¿Qué conclusión saco de esto? Hombre, conclusión ninguna; esto es un juego de amiguetes. Lo que sí puedo decir es que estos resultados coinciden bastante con cosas que yo me barrunto que ocurren hoy en día con la República, a saber:

* Gentes que viven pensando que la II República española empieza en Azaña y
termina en los anarcosindicalistas; o sea, que no hubo más política en aquellos
años que la que va, en términos de hoy en día, entre una especie de PSOE liberal
no de clase y los grupos de izquierda radical. A la mayoría de las personas, al
ponerle nombres y apellidos a la República, sólo le sale los de las
izquierdas, hasta el punto de que no es inhabitual encontrar personas que,
preguntadas sobre el partido en que militaba Manuel Azaña, contestan muy ufanas
que en el PSOE.

* Como consecuencia de lo anterior, se produce un segundo efecto, por el cual las derechas son juzgadas sin que sus nombres se conozcan. Para mucha gente, las derechas en la República se identifican con Franco; pero cuando las derechas gobernaron, cosa que hicieron durante el 41% de la duración de la República, a lo más que llegó Franco fue a jefe de Estado Mayor del Ministerio de Defensa; anda que no tuvo gente por encima y, además, entre otras cosas, jamás pisó las Cortes republicanas (estuvo a punto de presentarse a diputado por Cuenca, pero finalmente se echó atrás).

Además, el conocimiento no se corresponde, o no se corresponde estrictamente, con la importancia del personaje en aquellos tiempos. Veamos.

Azaña es el político con mejor tasa y, por lo tanto, ganador del Premio al Más Conocido: 92,3% de conocimiento, especialmente entre las personas de treinta y tantos y las de más de 60 o así, y más entre los seres de género destrógiro (machos) que levógiro (hembras) . Nada hay que objetar a esto. Fue el gran arquitecto de la República, fue presidente del Gobierno, Presidente, ideólogo y muchas cosas más.

Pero es que detrás va Dolores Ibárruri (90,38%). Evidentemente, a Pasionaria le ayuda el hecho de haber vivido muchos años y haber regresado a España en la Transición y todo eso. Pero que sea el segundo personaje más conocido de la República es, a mi humilde entender, colocarla en un pedestal que no merece; y no me refiero a la calidad de sus actuaciones, sino a la importancia intrínseca que tuvo su persona en aquellos tiempos.

En consecuencia con lo antedicho, el tercer personaje más conocido de la República es Santiago Carrillo (86,5%), que tuvo un papel importantísimo en la España de la Transición, pero en los años republicanos era más bien poco importante, entre otras cosas porque era demasiado joven para tocar poder partidario.

A causa de esta invasión de los primeros puestos por parte de estos personajes del pasado que vivieron nuestro presente tenemos que esperar hasta el cuarto puesto para encontrar a otro arquitecto de la República, Francisco Largo Caballero (84,6%); curiosamente más conocido por las personas más jóvenes que por las de más edad, lo cual también me confirma en la idea que tengo de que Largo es un personaje en parte rescatado (y bien rescatado, dada su importancia) por los historiadores.

En el quinto puesto, ex aequo, encontramos a un batiburrillo de políticos, todos ellos conocidos por el 80,7% de los encuestados: Lluis Companys, Indalecio Prieto y José Antonio Primo de Rivera. Por deshacer el empate, el único que consigue un nivel de conocimiento del 100% en algún tramo de edad (descontado el tramo yogurín, donde sólo ha habido un voto y por eso no lo cuento) es Companys.

Y ya tenemos aquí otro desajuste: el político de derechas de la República más conocido es José Antonio Primo de Rivera. Si sostuviésemos esto, un suponer, ante un votante de derechas (o de izquierdas) en 1934, nuestro interlocutor, simple y llanamente, se descojonaría de la risa. Una vez más, se revela que los grandes personajes de la derecha son básicamente desconocidos.

Alejandro Lerroux, Niceto Alcalá-Zamora y José María Gil Robles arrojan un conocimiento del 76,9%. La nómina de los conocidos por más del 50% de los encuestados se completa con: Julián Besteiro y José Calvo Sotelo (75%); Juan Negrín (71,1%); Federica Montseny (65,4%) y Miguel Maura (55,8%).

No son conocidos ni por la mitad de los encuestados un montón de personajes que fueron nada menos que primeros ministros: Santiago Casares Quiroga (42,3%), Diego Martínez Barrio (36,5%), Portela Valladares (34,6%) y Joaquín Chapaprieta (26,9%). También podríamos contar a Giral (36,5%).

El resto de las notas que me quedan por dar son:

Andreu Nin: 42,3%.

José María Aguirre: 38,5%

Ángel Pestaña: 34,6%

José Díaz (¡el jefe de Ibárruri!); 32,7%.

Juan García Oliver: 26,9%.

Goicoechea: 26,9%.

Marcelino Domingo: 21,1%.

Félix Gordón Ordax: 19,2%

Martínez de Velasco: 19,2%.


Si consideramos los resultados por sexos, ocurre algo que es consecuencia de que han votado muchos más buitres que palomis. Los resultados en los hombres calcan bastante los resultados totales, como digo lógico teniendo en cuenta que ellos somos (sic) la mayoría de los votantes.

O sea: entre los chicos, Azaña gana como el más conocido, seguido de Pasionaria, Carrillo, Largo, Companys, Prieto y Primo de Rivera, igual que en los resultados generales. Pero entre las chicas no hay un ganador, sino… ¡once! Esos mismos siete políticos que acabo de citar, además de Alcalá-Zamora, Calvo Sotelo, Julián Besteiro y Federica Montseny, arrojan la misma calificación: 87,5%.

Todo parece indicar que el conocimiento entre las féminas es más homogéneo. Los hombres somos más anárquicos.

En fin, esta última afirmación no es muy feliz, teniendo en cuenta lo mucho que conocen y valoran las mujeres a Federica Montseny. Pero todo parece indicar que la conocen más por mujer que por anarquista. ¿Por qué digo esto? Pues porque el otro compañero anarquista de viaje de Montseny en esta encuesta, Ángel Pestaña, obtiene un putomiérdico ratio de conocimiento del 25% entre las mujeres. No parece, pues, que sea la acracia lo que atrae a las mujeres, sino más bien la condición femenina de la señora ministra.

En resumidas cuentas: a despecho de memorias históricas, histéricas y de otro tipo, todo parece indicar que vivimos bastante de espaldas, quizá no hacia lo que pasó, pero sí, desde luego, hacia quienes lo protagonizaron.