Cuando Harry encontró a Frankie
El Lequerica Team
Estar, pero no estar
La cabeza caliente y los pies fríos
¿Qué somos: lyons, or huevons?
Franco se apunta un tanto
Política en revisión
Amigos sí, pero no tanto
OTAN, no
¡Ah, la canallesca!
El engaño
Esto hay que mejorarlo
Decepción
Consíguenos un poco de dinero más
Dudas americanas
Girando el gobernalle
Más dinero, papá
Puertas cerradas
OTAN, de entrada, no
Franco amaga, pero sólo amaga
Marruecos como problema
Fuera de Marruecos
¿Oposición? ¿Qué oposición?
Un artículo
¿Democracia?
La ultraizquierda en la Casa Blanca, y el tenaz grupo de pecadores en el exilio
Ya no somos tan amigos
Quiero la Luna
Un jarro de agua fría
Si hay que romper, se rompe
… Y Francisco Franco Bahamonde, caudillo de España, espada de Trento, se bajó
los pantalones
... Sí, ya sé que os prometí que, tras la serie Cómo conocí a vuestro Führer, os aplicaría otra sobre el conflicto germano-polaco. Pero, qué queréis, soy un hombre enigmático.
El caso es que estas últimas semanas, en las que tan de moda ha estado, y yo creo que volverá a estarlo, el tema de las bases americanas en España y tal, he pensado que tal vez sería interesante abordar una nueva serie Franco y..., para abordar la relación, militar por supuesto, del caudillo con los Estados Unidos.
Así que aquí estamos, zarpando.
La Guerra Fría es la guerra más compleja de la Historia de la humanidad. Por la cantidad de frentes en los que se libró (en realidad, el mundo entero); por la cantidad de estrategias que implicó (militares, ideológicas, económicas, energéticas, culturales, de relaciones públicas); y por la cantidad de tiempo que duró (algunos dirán que desde 1945 hasta el día de hoy).