Una vieja introducción al tema (2008)
Las sutilezas de una civilización muy suya
Un día estás aquí, y otro día estás aquí
De Pearl Harbor al sacrificio de Attu
Planes desesperados
Un poema de Norinaga Nootori
El 25 de octubre de la escuadrilla Yamato
Nace el mito
Victorias, derrotas y dudas
El suicida-acróbata
Últimos coletazos filipinos
De Formosa a Iwo Jima
De Ohka a Ohka, fracaso porque me toca
… o eso parecía
El gran ataque
Últimas boqueadas
El Alto Mando japonés tenía para entonces más nervios que un filete del Lidl. Se daba por seguro el ataque sobre Luzón. Era la isla fundamental de Filipinas; pero lo más importante era la situación desesperada que se encontraba desde el punto de vista de suministros de guerra nipones; apenas carburante y piezas para unos días. En materia aérea, los japoneses disponían sobre el papel de unos 100 aparatos, aunque en la realidad una veintena de ellos apenas volarían con dificultades.