viernes, octubre 23, 2015

Historias triviales (4)

31.- En el clásico de David Lean dedicado a Lawrence de Arabia el militar inglés reciclado a estratega árabe, camino de Aqaba, decide volver sobre sus pasos en un desierto cruel para rescatar a uno de los miembros de su partida que se ha quedado rezagado. Cuando lo localiza, regresa hasta donde está el resto de la partida, que lo recibe con alharaca como un héroe. La anécdota es verídica, pero la verdad es que a Lawrence no lo recibieron entre vítores. En primer lugar, el hombre que se había perdido era sirio, y el resto de la partida estaba formado por miembros de clanes y tribus del Heyaz, en Arabia Saudita. Para seguir, se había rezagado porque se había parado a hacer sus necesidades y no había atado a su camello, que huyó. Los heyaitíes consideraban que si moría era por su torpeza y, de hecho, consideraron que el gesto de Lawrence de volver a por él era inútil e innecesario. Por eso, cuando regresó lo recibieron con frialdad.



32.- Yo no sé si hay estadísticas de esto, pero probablemente el premio histórico al ejército perdedor se lo lleven las tropas italianas durante la primera guerra mundial. Hasta doce batallas plantearon frente a los austrohúngaros en el paso del Isonzo. Y todas las perdieron.

33.- El signo de dólar tiene su origen en la forma apresurada que muchos escribientes tenían de escribir la p y una s voladita cuando registraban cantidades en pesos.

34.- Gottfried Leibniz decía que la música es esa cosa que hace que las personas usen las matemáticas sin saberlo.

35.- El filósofo Arthur Schopenhauer tenía la costumbre, cada vez que se tomaba una pinta en una taberna, de colocar una moneda de oro sobre la mesa. Invariablemente, al terminar de beber se la volvía a meter en el bolsillo. Decía que la sacaba para dársela a la persona a la que escuchase decir algo inteligente.

36.- Una perdiz en un escudo nobiliario medieval sugiere que probablemente la persona que fue distinguida con dicho escudo era homosexual.

37.- El primer acto público al que asistió José Antonio Primo de Rivera fue una conferencia en el Ateneo sobre su padre. Cuando el conferenciante comenzó a hablar de uno de los famosos devaneos amorosos del general, saltó sobre las primeras bancadas y se lió a hostias.

38.- La prueba de maratón de los primeros juegos olímpicos (1896) celebrados en Atenas fue ganada por un griego: Spiridon Louis. A pesar de que la carrera estaba petada de helenos (de los ocho primeros clasificados, siete fueron griegos), aquel resultado fue muy inesperado para el público (de hecho, Louis fue cuarto casi toda la carrera; lo que pasa es que los tres que iban delante se retiraron), por lo que estalló en un júbilo indescriptible. Durante la vuelta de honor de Louis tras ganar la carrera, el público le tiraba sus carteras, con todo el dinero que llevaban dentro.

Louis, que hizo una marca de 2:58:50, preparó la carrera velando la noche anterior, mientras comía higos. Doping!

39.- Ludwig van Beethoven solía "reposar" de las largas sesiones de composición metiendo la cabeza en un cubo de agua muy fría para refrescarse. Se especula mucho con que esta costumbre, que suponía meter líquido muy frío en sus oídos, pudo colaborar o incluso provocar su sordera.

40.- En el curso de la guerra civil española, varias embajadas concedieron asilo a personas que huían de la represión del bando republicano, aunque hubo otras que decidieron no hacerlo. Una de éstas últimas fue la embajada de los Estados Unidos, que recibió instrucciones de Washington de no albergar refugiados en su edificio. La orden, sin embargo, no fue cumplida del todo; o mejor cabe decir que fue cumplida sólo con humanos. Un ciudadano estadounidense residente en Madrid, y que poseía una vaca que no podía llevarse consigo, rogó a la embajada que la salvase. La vaca, de hecho, vivió toda la guerra "refugiada" en los jardines de la legación.