domingo, agosto 23, 2015

Historias triviales


1.- La única persona que se sepa ha recibido una renta vitalicia en forma de melones es el escritor Alejandro Dumas. Cuando el Ayuntamiento de Cavaillon, famoso por sus melones y sandías, quiso formar una biblioteca, le envió una carta al autor pidiéndole que les donase algunos de sus libros. Dumas ofreció sus obras completas a cambio de una renta anual vitalicia de doce melones. Ambas partes cumplieron su compromiso.



2.- Cuando la emperatriz bizantina Teodora falleció, se descubrió que en su gineceo vivía, desde hacía doce años, el patriarca Antimo, que había sido desposeído de su sede constantinopolitana por Justiniano y perseguido por hereje. La inviolabilidad de las habitaciones de la emperatriz garantizó al buen hombre su seguridad sin problema alguno.

3.- Ronald Reagan y Barack Obama están ideológicamente muy distantes; pero se parecen más de lo que cabría sospechar. Obama se hizo famoso con su eslógan yes, we can; y Reagan, por su parte, tenía siempre, sobre su mesa del despacho oval, un cartelito en el que se leía: it can be done.

4.- Originalmente, un mamotreto era un bebé criado por su abuela. Hasta el siglo XIX estuvo muy extendida la creencia de que una abuela que todavía tuviese leche la producía de una excelente calidad, razón por la cual criaba bebés grandes y rollizos. De ese significado se ha derivado el actual, pues hoy mamotreto se refiere a un objeto especialmente voluminoso, sobre todo si es un libro.

5.- El ejército británico tuvo en la primera guerra mundial veinte veces más bajas que en todo el siglo XIX.

6.- El plato preferido del profeta Mahoma era el lomo de cabrito. Una vez intentaron envenenarlo preparándole uno, lo cual sugiere que no se paraba en barras a la hora de engullirlo.

7.- En los primeros siglos de nuestra era, algunos ejércitos orientales tenían la costumbre de ir a una llanura antes de salir a la batalla para que, allí, cada soldado clavase una estaca en el suelo. A la vuelta de la batalla, los soldados volvían al mismo sitio y desclavaban una estaca cada uno. Contando las que quedaban en su sitio era como se conocía el volumen de bajas.

8.- Ya casi al final de su vida, Iosif Stalin descubrió que cobraba un sueldo como primer secretario general del PCUS que, por supuesto, y puesto que había olvidado que lo cobraba, nunca había gastado. Tras descubrirlo, dio orden de que una parte de ese dinero se le diese a unos amigos a los que no había vuelvo a ver desde sus años colegiales.

9.- En general Francisco Franco era tan forofo del fútbol que la tromboflebitis que sufrió en 1974, un año antes de su muerte, cursó en parte por las muchas horas que pasó sentado delante del televisor, viendo el Mundial.

10.- Los ejércitos de la antigua Grecia tenían en gran aprecio a los mercenarios judíos, y los contrataron en gran número. En muchas excavaciones arqueológicas se han encontrado anillos cuya función era que estos mercenarios se los colocasen en el pene, empujando la piel hacia delante y tapando el glande. Lo hacían para sentirse griegos de pura cepa.