jueves, junio 18, 2009

Adivinanza beethoveniana: ganó Jota.

Bueno, pues esta vez he podido con vosotros :-P

Démosle la palabra al musicólogo francés André de Hevesy, en su obra Vida íntima de Beethoven, traducida al español por Enrique Ruiz de la Serna y publicada por la editorial Mundo Latino en 1927. Página 161:

«Por extraño azar, Beethoven, a quien sus camaradas de Bonn llamaban en otro tiempo «el español», iba a terminar sus días en una mansión que, a su vez, recordaba a España. Unos benedictinos catalanes, consagrados al culto de la Virgen Negra de Montserrat, construyeron a principios del siglo XVII una capilla y un monasterio en Viena. José II disolvió la congregación de los españoles negros. En lo que fuera iglesia, se instaló un depósito de catres de cuartel, llamado por el pueblo el «almacén de las pulgas». El monasterio quedó convertido en casa de vecindad. Era un amplio caserón de dos pisos, que por un lado daba a las murallas y las frondosas colinas que rodean la capital y por el otro a un vasto terreno que antaño sirviera para los ejercicios militares. Aquella vivienda de altas y resonantes bóvedas tenía algo de monacal. El 15 de octubre de 1825, Beethoven alquilaba en ella un modesto cuarto del piso segundo (...)»

Por lo tanto: lo de españoles negros tiene que ver no con los españoles, sino con su culto, que se centraba en una virgen negra, la de Montserrat. Y eran catalanes. Beethoven murió en lo que antes de ello fuera un monasterio de benedictinos catalanes.

Cataluña es la respuesta. De esta adivinanza, quiero decir.