martes, diciembre 22, 2015

¿Eres una señorita (o un caballero)?

Una de mis aficiones bibliófilas, que tengo varias (en realidad, demasiadas), es hacerme con libros sobre urbanidad. Hoy en día ya no se escriben; tengo la sensación de que han sido sustituidos por otros tipos de autoayuda. Sin embargo, en el pasado, y muy en particular en el siglo XIX, hicieron furor. La invención de los restaurantes, que ocurrió más o menos en tiempos de la Revolución Francesa, la generalización de los espectáculos públicos (notablemente, el teatro y la ópera) y, sobre todo, la eclosión del uso social más importante del siglo, esto es la visita o tertulia, hicieron necesario que mucha gente que tenía poca educación fuese rápidamente formada sobre las technicalities de un excelente caballero o una recatada señorita.

La mayoría de los libros que tengo son ingleses y franceses. Presentan algunas particularidades, pocas, sencillas de imaginar; pero, por lo general, vienen a establecer más o menos las mismas reglas.

En esta semana prenavideña, se me ha ocurrido plantearos algunas preguntas para saber si estáis bien educados según las reglas de vuestros tatarabuelos. Las más de las veces no deberíais encontrar problemas: en general, las reglas de la buena educación se basan en el sentido común.

Veamos:



1.- ¿A quién debes dirigirle primero la palabra en la mesa, tras haberte sentado?

2.- Te encanta el pan con mantequilla y, efectivamente, tu anfitrión ha preparado en la mesa unas rodajas de pan, unos trozos de mantequilla y ha puesto en el servicio un cubierto apto para untarla. Así que puedes tomar tu pan con mantequilla. Pero eso será suponiendo que respetes una regla: ¿cuál?

3.- Cada vez que te ofrezcas (caballero) a caminar con una señora o señorita, le ofrecerás tu brazo derecho. Hay, sin embargo, DOS, y sólo dos, situaciones en las que le ofrecerás el izquierdo. ¿Sabes alguna de ellas?

4.- ¿Puedes usar el cuchillo para colocar comida en el tenedor, o no?

5.- Imagina que en el menú preparado por tu anfitrión hay un plato que no te gusta. ¿Qué harás? ¿Y si eres alérgico?

6.- Imagínate que estás en tu casa tomándote un algo con tu padre, que ha venido a visitarte. En ese momento, suena la puerta y la criada (porque tienes criada) hace pasar al salón a una chica que te hace tilín y a su madre, a quienes has convocado para que conozcan a tu padre (porque en el siglo XIX la gente no se presenta inopinadamente en las casas; todo está previsto). Tu padre, lógicamente, se levanta del sitio. Llega el momento de las presentaciones: ¿qué harás?

7.- Ahora estás en una casa que no es la tuya, de tertulia. Eres un actor famoso, o un pianista. El anfitrión te pide que recites a Shakespeare un rato, o que toques una czarda. ¿Qué haces si estás dispuesto a hacerlo? ¿Y si, por cualquier razón, realmente no quieres?

8.- Conoces una anécdota muy graciosa que implica a un camarada tuyo del Ejército de los tiempos en que serviste en India. ¿En qué circunstancia puedes contarla en una tertulia?

9.- En medio de una tertulia con muchas personas, el mayordomo hace pasar al salón a una persona de tu misma profesión con quien da la casualidad de que tienes que tratar una materia urgente. Esta persona, además, se sienta a tu lado. ¿Qué harás?

10:- ¿Qué pasa si en una comida quieres repetir?

En unas horas, dejaré en los comentarios la respuesta.