jueves, junio 05, 2008

Hablando de economía

Hoy es día de autobombo.

Yo sé que lo normal en muchas personas es que no lean. Y las que leen, suelen leer una sola cosa. El mundo está lleno de lectores de best sellers, o de novela negra, o de novela histórica, o de química inorgánica, o de mecánica de fluidos. A mí, sin embargo, el día que nací me debió de cagar un palomo (cosa que no me extrañaría, pues prácticamente nací en la calle), porque soy un lector multiafición. La Historia es, desde luego, mi lectura preferida. Pero tengo otras. Gracias a algunas de esas aficiones colaterales es por lo que he descubierto los mejores blogs de la internet española, tales como Wonkapistas (sociología) o Historias de la ciencia (para sacar el alumno de ciencias que llevas dentro).

Una de estas cosas sobre la que me gusta leer y reflexionar es la economía. Los atentos visitantes habituales de este blog sabéis que alguna vez hemos hablado de economía, por ejemplo aquí o aquí. Sin embargo, no han dejado de ser incursiones colaterales.

Como, inmodestamente, pienso que en materia de economía hay muchas cosas que decir, tomé hace unos días la decisión de intraescindirme. De esta manera nació Oikonomia, un blog específico sobre la materia, y en el que ayer coloqué mi primer post. Ha nacido, pues, el blog independiente, dependiente de Historias de España.

Sospecho que en esta aventura no me acompañará Tiburcio. Es hecho sabido por casi todos los biólogos que los elefantes no están bien dotados para los conceptos financieros. La teoría con más visos de ser cierta se basa en el hecho de que todo ser que se inicia en el mundo de las matemáticas sencillas, que son las que hacen falta para echar cuentas, comienza utilizando técnicas muy rudimentarias, entre las cuales se cuenta contar con los dedos. Si os fijáis con atención en las patas de los elefantes, descubriréis que tienen todos los dedos pegaos, motivo por el cual es imposible utilizarlos para contar.

A ello hay que unir que el budismo no es un terreno propio para la reflexión económica. La economía es la ciencia de gestionar recursos finitos, y el budismo más bien trata de alcanzar conceptos relacionados con la infinitud.

La razón de que esté solo en este nuevo divertimento hará que su renovación sea más lenta. Si bien trato de mantener cierta disciplina en esta ventanita y tener un ritmo más o menos regular de apariciones, en el caso de Oikonomia no me lo voy ni a plantear. Escribiré cuando crea que tengo algo que decir, o me apetezca decirlo.

Hala, fin del anuncio.