jueves, enero 03, 2008

Precios históricos

Hola, ¿qué tal? Feliz año a todos.

No, no vuelvo a asomarme a la ventana con la prometida tercera toma sobre la guerra de Cuba (que ya está, de todas formas, en máquinas). A veces incluso un blog sobre Historia debe ser tributario de la realidad, aunque parezca que no. O, al menos, a mí me lo parece.

Así que hoy voy a hacer un poco de intrusismo y a meterme en los terrenos más propios de Malaprensa, web en la que, para los que no lo saben, Josu Mezo y Wonka se dedican a sacarle los colores a los medios de comunicación patrios con alguna que otra cosa que publican. Evidentemente, zapatero a tus zapatos, lo mío es comentar cosas de Historia. Pero hoy esto de la prensa y de la Historia como que se juntan a causa del petróleo. Una de las cosas por las que está hoy revuelta la prensa es con esto del «máximo histórico» del petróleo. Resulta que los contratos de futuros sobre algunos tipos de petróleo han alcanzado en Estados Unidos los 100 dólares por barril, barrera psicológica y, ya digo, histórica.

O histérica.

La prensa tiene una responsabilidad muy elevada. Muchas personas piensan y sienten las cosas de determinadas formas, influidas por la prensa. Así pues, no es lo mismo que yo diga algo en la barra de un bar que lo diga la prensa en sus páginas. Por eso, los mensajes han de estar aquilatados y tener un poco de cuidado al mover al personal, bien a confianzas excesivas, bien a aspaventosos pánicos con poco o nulo sentido. La frase «el precio del petróleo alcanza un máximo histórico» puede entenderse (sobre todo si no se explica) como sinónima de «el petróleo nunca ha estado tan caro como ahora». Y ahí, lo siento, es donde la frase no es tan cierta.

He tomado dos ingredientes: por un lado, la última memoria estadística de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), accesible en su página web. Por otro, la aplicación, actualmente en pruebas, para la consulta de estadísticas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Dos herramientas, pues, de público y notorio uso.

La OPEP publica un histórico del precio del barril de petróleo que comienza cuando dicho precio empieza a ser importante para todos nosotros, es decir allá por 1970. En aquellos años, se producirá la guerra del Yon Kippur entre árabes e israelíes en la que, como viene siendo costumbre, éstos le encenderán el pelo a aquéllos y los árabes, como fruto de ese mosqueo y viendo el apoyo generalizado del mundo occidental a los judíos, decidirán darle al mundo donde más le duele, esto es en la cartera. De esta forma, el barril de petróleo que costaba en 1970 1,67 dólares pasó a costar, en 1974, 10,73 dólares. Para que los lectores más yogurines, que no tenían en aquellos años uso de razón o uso a secas, puedan hacerse una idea del hostión que fue aquello, baste que piensen en su buga de hoy en día. Digamos que le metes cada diez días 30 litros de gasofa a tu coche, con un coste de 29,40 euros; y yo te pregunto: si en tres añitos de nada ese reposte pasara a costarte 188 euracos de vellón, ¿acaso no venderías el coche para comprarte unos patines?

Ésta, y no otra, fue la crisis del petróleo de los años setenta. Crisis que, además, en España se agravó, porque a lo largo del año 1974 y 1975 en todos los países europeos se tomaron medidas de ahorro y ajuste, mientras que en España el general Franco se obstinaba, un consejo de ministros tras otro, en exigir que los precios de la gasolina no se corrigiesen en exceso. Morir Franco y ser la crisis completamente insoslayable fue todo uno, y la que nos cayó encima en los años siguientes fue de aúpa. Aquellos de mis lectores que lo hayais vivido recordaréis bien aquella España tapizada de carteles con el eslógan Si usted puede, España no puede, alusivos al consumo de energía, en los que se nos conminaba a todos los españoles (de usted, eso sí; eran otros tiempos, también para la publicidad) a consumir sólo lo estrictamente necesario.

Hubo una segunda crisis del petróleo: la provocada por la guerra entre Irán e Irak, en los primeros años ochenta. En 1979, la OPEP dixit, el barril costaba unos 17 dólares, y tres años después había trepado a 32. Otra subidilla de gónadas, no tan bestia como la anterior, pero que también dejó fuertes secuelas en la economía.

Y ahora pasa un poco lo mismo. Si el precio medio del petróleo en el 2007 hubiera sido de 100 dólares (lo cual no es cierto, puesto que son precios medios y lo que ha pasado, de momento, es que el barril ha alcanzado ese precio un día), habría multiplicado su precio casi por tres desde el 2004. ¿Estamos, pues, ante algo de la magnitud de las crisis del Yon Kippur y la hostiada entre persas?

En economía hay una cosa muy graciosa que se llama inflación. Los precios suben en un proceso que está ligado a la actividad económica y su crecimiento, de forma que se generan, en realidad, dos precios para cada cosa: el precio nominal, expresado en pasta de cada año; y el precio real, en el que dicha pasta es deflactada en la proporción que lo hacen los precios, para hacer dicho precio comparable con el de años anteriores o posteriores. La deflactación supone, por lo tanto, tomar un año base y pasar todos los precios históricos a pasta de dicho año.

En el ámbito de la OCDE, según la ídem, la inflación, en el periodo 1970-2006, se ha multiplicado por 10. Es decir, que, cuando menos en términos estadísticos, para comprar en la OCDE hoy lo que en 1970 se compraba con un dólar, necesitamos 10 dólares. Hay, pues, que corregir los precios del petróleo de acuerdo con la inflación, tomar un año base y expresar todos los precios históricos por barril teniendo en cuenta la relación de precios entre dicho año base y cada uno de los demás.

He hecho ese ejercicio tomando como año base el 2007, asumiendo que la inflación en la OCDE el año pasado (aún no se ha publicado) haya sido del 3%, y asumiendo, cosa que como he dicho antes no es cierta, que en el 2007 el precio medio del barril de petróleo hubiese alcanzado los 100 dólares (cosa que, repito por tercias, no es verdad; el precio medio ha sido más bajo). Haciendo dicho ejercicio, resulta que hay tres años en la serie, 1980 a 1982, en los que el precio ajustado del barril de petróleo estuvo más alto que los 100 dólares del 2007. Expresado en dólares de hoy en día, el barril de petróleo costó 116,8 dólares en 1980, 118,9 en 1981, y 107,8 en 1982.

Pero aún hay más. ¿De dónde sale la pasta para pagar el petróleo? De la cartera. Y, ¿cuál es la cartera de la OCDE? Pues una cosa que se llama Producto Interior Bruto, esto es el valor añadido generado por la actividad económica. El PIB es un poco como el salario de las naciones, su renta. Y es importante ponerlo en comparación con los precios porque está definiendo la capacidad de pago. Si imaginamos un asalariado que sólo consume un bien (por ejemplo, patatas fritas), nos podemos encontrar con que en el año N, a ese consumidor las papas le cuestan 1 euro la bolsa y él tiene un salario de 100 euros; al año siguiente las patatas multiplican su precio por 5, pero eso no quiere decir estrictamente que nuestro consumidor sea más pobre, porque si su salario ha crecido más (por ejemplo, se ha multiplicado por 10) su capacidad de consumo es mayor. En el año N podía comprar 100/1 = 100 bolsas de patatas, mientras que en el año N+1 puede comprar 1.000/5 = 200 bolsas de patatas. Los precios han crecido mucho, pero él es doblemente rico (aparte de, probablemente, obeso, hipertenso e hipercolesterolémico).

¿Qué ha hecho el PIB de la OCDE en el periodo? En términos reales, se ha multiplicado por 1,6 (en términos nominales, por 16). Lo importante es que si antes habíamos convertido la curva de precios históricos del barril de petróleo deflactándola con la inflación, ahora tenemos que corregirla de acuerdo con la tasa de crecimiento del PIB porque, como acabamos de decir, además de saber que el barril valía en 1975 un equivalente a 72 dólares de hoy en día, también deberemos tener en cuenta que el valor añadido existente en dicho año para pagar dicha factura era de 30 billones de dólares de hoy en día (nuestro PIB actual, o sea la pasta que hoy tenemos para pagar, es de 37 billones).

Si hacemos esta doble corrección, encontraremos que el petróleo, sí, ha estado mucho más caro en el pasado. Tomando 2007 como valor 100, el índice alcanza 102,6 en 1974; 129,6 en 1980; 144,6 en el año siguiente; 146,8 en 1982; 127,3 en 1983; 118,1 en 1984; y 107,4 en 1985. Dicho de otra forma, para alcanzar una situación asumible a la del año de la primera victoria del PSOE (1982), una situación asumible en términos reales (libre de inflación) y relacionada con la renta disponible, el petróleo debería estar alcanzando un máximo histórico de 147 dólares por barril, no 100 (y todo esto, lo digo por cuarta vez, asumiendo que el precio medio del barril de petróleo ha sido de 100 dólares, cosa que no es cierta).

Hay un tercer factor: la cotización del dólar. Porque el petróleo se paga en dólares. Pero, bueno, por esto he hecho el truqui de tomar como base el conjunto de la OCDE, ya que sus estadísticas se formulan en dólares y me ahorro este paso. Pero, a la hora de nacionalizar este cálculo, vaya que la relación de cambio del dólar tiene su importancia. A finales de los setenta nuestra pela estaba machacada por el dólar, pero da la casualidad de que en estos tiempos actuales es nuestra moneda, el euro, la que le está arreando en las canillas a la todopoderosa divisa USA.

Así pues, ¿máximo histórico, o demasiada vagancia a la hora de buscar datos y enmarcar una noticia comme il faut?

Un consejo: mejor dejar a los historiadores la labor de definir qué es, y qué no es, histórico.