miércoles, septiembre 12, 2007

El primer genocidio

Tiburcio strikes again. Enterado, a través no sé yo de qué viles canales, de que estoy preparando un borrador de post para su blog (yo, sí, yo escribiendo sobre budismo... ¡dónde vamos a llegar!), se ha apresurado a enviarme una serie de material que ha estado pergeñando a lo largo del verano. Esto de hoy es sólo una parte. La parte más sangrienta, pues de genocidios va.


Aquí está, pues, el primer genocidio. By Tiburcio Samsa.



Los primeros homo sapiens llegaron al extremo occidental de Eurasia hace unos 40.000 años. Cuando llegaron se encontraron con lo mismo que milenios después les ocurriría a los colonos anglosajones de Norteamérica: que ésas tierras que molaban tanto ya estaban ocupadas. En este caso, por el hombre de Neandertal.

No sabemos cómo fueron las relaciones entre los sapiens y los neandertales. Lo que sí sabemos es el resultado de su encuentro: unos 10.000 años después los neandertales se habían extinguido y lo que queda de su ADN duerme en huesos polvorientos en los museos. Parece ya demostrado que no hubo cruces entre sapiens y neandertales o, si los hubo, o no produjeron descendencia o la que produjeron era estéril. El linaje del homo sapiens y el del hombre de Neandertal se habían separado hacía unos 500.000 años. Medio millón de años de evolución separada son muchos años. Ambos ya eran especies separadas sin posibilidad de entrecruzamiento.

¿Qué produjo la extinción del hombre de Neandertal? Preguntarlo es un poco como cuando el inspector Colombo entraba en la habitación, se encontraba al mayordomo con una pistola humeante en las manos y a la señora Brisby tirada en el suelo con un balazo en la cabeza y le preguntaba: «¿Sabe usted si la fallecida sufría del corazón?»



Veamos: el hombre de Neandertal llevaba viviendo desde hacía decenas de miles de años en el Europa, llega el homo sapiens y en el transcurso de 10.000 años se extingue. Verde y con asas.
Sin descartar un escenario a lo general Custer en el que el homo sapiens hubiera invitado activamente al hombre de Neandertal a salir de la escena, la extinción del hombre de Neandertal parece fácil de explicar.

De pronto en el mismo territorio se encuentran dos cazadores que ocupan exactamente el mismo nicho ecológico. Mientras los recursos sean abundantes, ambos podrán prosperar, con ventaja eso sí para el que disponga de mejor tecnología, que verá como su población aumenta más rápidamente. Si los recursos disminuyen, el menos eficiente se encontrará con menos alimentos a su disposición y eventualmente acabará extinguiéndose. Eso fue lo que sucedió: hace 30.000 años el problema del planeta no se llamaba calentamiento global, sino enfriamiento global. Como en las películas del Oeste, «no hay sitio para los dos en este pueblo, forastero». Sólo que en este caso fue el forastero el que se quedó.

Existen modelos que muestran que una leve ventaja entre dos especies que compitan por el mismo nicho ecológico puede llevar en poco tiempo a la especie desfavorecida a la extinción. La leve ventaja se traduce en el logro de más alimentos, lo que lleva a más nacimientos, que a su vez aumentan todavía más la cantidad de alimentos que van para la especie con ventaja. Con que la tasa de mortalidad de los neandertales hubiese aumentado en un 1% anual o sus nacimientos hubiesen disminuido anualmente en la misma proporción, tendríamos que podrían haberse extinguido en sólo 1.000 años.

Hay indicios de que los homo sapiens disponían de importantes ventajas sobre los neandertales. Sus herramientas líticas eran más sofisticadas y parece que sus redes comerciales estaban hasta tres veces más extendidas que las de los neandertales, lo que mostraría una organización social más elevada. En el caso de los homo sapiens, se han encontrado herramientas cuyas materias primas procedían de lugares distantes varios cientos de kilómetros. En el caso de los neandertales, los casos que se conocen apenas superan los cien kilómetros. Por otra parte, los neandertales muestran una notable falta de progreso tecnológico. Apenas se perciben avances en sus herramientas durante los 200.000 años que permanecieron en Europa. De hecho sólo hacia el final se detecta alguna mejora en sus útiles y es bastante probable que esa mejora fuera provocada por la imitación de los más exitosos homo sapiens.

Mi teoría personal es que la ventaja del homo sapiens no consistió solamente en que sus hachas de piedra fueran más eficaces. Su ventaja pudo haber residido en el lenguaje.

No se sabe a ciencia cierta cuándo apareció el lenguaje humano, entendido éste como la posibilidad de comunicar pensamientos complejos y abstractos, estructurados sintácticamente. Hace unos 50.000 años aparecen los primeros ejemplos de arte, lo que parece indicar cierta capacidad de pensamiento abstracto y posiblemente el lenguaje.

Existe un amplio consenso entre los paleontólogos de que, si bien los neandertales tenían la estructura fisiológica necesaria para el habla y posiblemente dispusieran de un lenguaje, éste sería rudimentario. Poco más que frases sencillas del tipo «ven aquí» o «león peligroso». ¿Qué podían hacer unas gentes con ese lenguaje contra unos homo sapiens capaces de decirse cosas como «cuando salga la luna, yo me acerco, le rebano el cuello al jodío centinela Neandertal y prendo fuego a sus pieles, mientras tú aprovechas la confusión para robarles la comida»?