viernes, noviembre 03, 2006

Los herederos de la República

[A ver si ahora queda bien esto. Antes, cuando coloqué este post, el blog hizo una pirula.]

Post doble para el fin de semana. La primera parte, en redonda, es de Inasequible Aldesaliento. La segunda, en negrita, es mía. El tema a mí me parece interesantísimo, y es la pretendida continuidad entre nuestra democracia actual y la II República. Hay muchas, muchísimas cosas más que decir. Por el momento, aquí está el aperitivo.

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Los herederos de la República

By Inasequible Aldesaliento y JdJ, por colleras.

Cuando el Parlamento español aprobó la Ley sobre la recuperación de la memoria histórica, señaló que el régimen español actual es el heredero de la II República. Enternece observar que vivimos en un país donde todo funciona tan bien que, como no hay temas más candentes sobre debatir, los señores diputados se ocupan en reescribir la Historia.

Por si se les acaban los temas de debate, les podemos sugerir algunos adicionales: moción de solidaridad con el pueblo de Cartago, por la destrucción de su ciudad a manos de los romanos y exigencia de que la ciudad se reconstruya a cargo de las Naciones Unidas; resolución de condena contra los atenienses por discriminación de género, ya que sus mujeres no pueden votar en el areópago ni pueden entrar en el ejército de la polis; concesión a Viriato de la medalla de oro del Congreso en reconocimiento a su defensa de los Derechos Humanos del pueblo lusitano.

Mientras los señores diputados se dedican a hacer los deberes que les hemos puesto, indaguemos si se sostiene la temeraria afirmación de que la Monarquía de Don Juan Carlos es la heredera de la II República. Con los libros de Historia en la mano, va a ser que no. Don Juan Carlos empezó a reinar basándose en la legitimidad que le conferían la Ley de Sucesión y los principios del Movimiento Nacional. Entendiendo que no podía fundamentar la legitimidad de su régimen en esas bases, convocó el referéndum sobre la Ley para la Reforma Política, que algunos han denominado “la última de las Leyes Fundamentales”, y con los resultados abrumadoramente positivos que obtuvo, logró una nueva legitimidad, nacida de la soberanía popular y del sufragio universal. O sea, la Monarquía de Don Juan Carlos es la heredera de Franco, pero optó por romper esa continuidad y, de alguna manera, en hacerse heredera de sí misma.

Como hasta los señores diputados algo de Historia han estudiado y entendían que la supuesta herencia era un poco rebuscada, se apresuraron a indicar que era heredera en cuanto que compartía los mismos ideales. Por la misma regla de tres, podríamos afirmar que Hitler es el heredero del Imperio Asirio, pues ambos compartían los mismos ideales hegemónicos, expansionistas y genocidas.

Pero resulta que ni con regla de tres nos sale la ecuación. ¿Cuáles eran los ideales de la II República? ¿La revolución soviética que quería traer Largo Caballero? ¿La república conservadora y casi fascista de Gil Robles, quien, a pesar de todo, se mantuvo mucho más leal a la legalidad republicana que muchos otros personajes de la época? ¿La republica laica y jacobina de Azaña? ¿La república frivolona y más bien corrupta de Lerroux? Quitando los primeros meses del entusiasmo inicial, la II República no logró generar un sistema de valores que uniese a todos los españoles. La II República fue una lucha constante entre distintos sistemas ideológicos, que buscaban tener el monopolio del poder y eliminar a los contrarios.

Si identificamos como valores republicanos el voto femenino, la ley del divorcio o la separación Iglesia-Estado, tendremos entonces que asumir que la España actual está asimismo muy estrechamente emparentada con Zimbabwe, Bielorrusia o Corea del Norte.

El certificado de defunción de la II República puede fijarse en muchos momentos. Unos lo datarán en febrero de 1936, cuando el Frente Popular ganó las elecciones. Otros en junio de 1936, cuando el asesinato de Calvo Sotelo hacía presagiar la derrota sangrienta que iba a tomar el país. Unos terceros, lo fijarán en julio de 1936, cuando estalla la rebelión militar. En el mejor de los casos, la II República murió en febrero de 1939, cuando su Presidente y miembros del Gobierno cruzaron la frontera francesa e iniciaron el exilio, sabedores de que la guerra estaba irremediablemente perdida. La II República aún alcanzó a llevar una existencia espectral como Gobierno en el exilio que alcanzó hasta los años 70 y que parecía más sacado de un chiste de Gila, que de la mente de unos políticos con los pies en el suelo. En todo caso, si tuviéramos que escribir la esquela de la II República, sería inevitable poner: “No deja herederos”.

A todo ello cabe añadir un argumento más, Ina, y es que, en realidad, quienes más mandaron en la República son formaciones que, ideológica u orgánicamente hablando, no han dejado, en efecto, herederos.

Trataré de demostrar esto con un cálculo propio. Para explicarlo, debo acudir a la medición del tráfico rodado.

Tomemos dos calles de Madrid, la calle A y la calle B. ¿Cuál de las dos tiene más tráfico? Alguien nos dice que por la calle A ruedan 1.000 coches diarios, y por la B 990. La primera tentación es decir: por la calle A. Pero ahora imaginemos que estas calles no tienen bocacalles, así pues, una vez que entras en ellas, tienes que salir por el otro extremo. La calle A mide 50 metros y la calle B mide 500 metros.

Ahora las cosas son así: la calle A la recorren 1.000 coches, cada uno de ellos recorriendo 50 metros, así pues tenemos 1.000 x 50 = 5.000 coches/metro. En la calle B, 990 vehículos recorren 500, lo cual es 990 x 500 = 495.000 coches/metro. O sea, en la calle B hay mucho más tráfico, dónde va a parar.

Este método de los vehículos/km (pasajeros/km en otros cálculos, como el del tráfico aéreo) lo he tomado para lo que estamos hablando y me he inventado una medición: el ministro/día.
O sea: si tomamos todos los ministros de los gobiernos de la República y los contamos, quizá nos den una idea falsa de las cosas, porque hay unos gobiernos más largos que otros. Es necesario multiplicar el ministro por los días que lo fue, o sea, calcular los ministros/día del periodo.
Alguno de vosotros estará pensando. Vale, pero, ¿quién puede ser tan gilipollas como para invertir un par de horas en copiarse en Excel los gobiernos de la República y formular las multiplicaciones? ¡Lo tienes delante! Ya sabes: cada uno busca su karma de una manera diferente. Yo tengo tantos problemas en mi vida laboral que procuro buscarme otros durante los tiempos de asueto, para no desacostumbrarme.

Debajo de este texto tenéis un fistro (no me atrevo a llamarlo cuadro) con los resultados porcentuales del cálculo. Esto, sobre base 100% el total de ministros/día de la República, su distribución por partidos. He incluido una tercera columna (el concepto de columna es una entelequia; he tratado de hacer un fichero .tiff con el cuadro para poder subirlo como una foto, pero me salía extremadamente pequeño; así que lo que veis es lo que hay) en la que señalo alguna idea sobre quién podría considerarse, o se considera, heredero del partido en cuestión.

ESPECIE DE FISTRO: DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL DE LOS MINISTROS/DÍA DE LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA, CLASIFICADOS DE MENOR A MAYOR

Formación política.: Ministros/día; Heredero

Partido Republicano Radical: 30,00%; Who?

Independientes: 14,74%; Who?

Izquierda Republicana: 7,89%; extraparlamentarios.

Confederación Española de Derechas Autónomas: 7,37%; Who?/PP?

Partido Republicano Radical Socialista: 6,32%; Who?

Acción Republicana: 5,26%; Who?

Partido Socialista Obrero Español: 4,74%; PSOE

Partido Liberal Demócrata: .4,21%; Who?

Agrarios: 4,21%; Who?

Partido Progresista: 3,16%; Who?

Unión Republicana: 3,16%; Who?

Organización Republicana Gallega Autónoma: 2,11%; Who?

Esquerra Republicana de Catalunya: 2,11%; ERC

Lliga Regionalista: 1,58%; Convergència i Unió?

Derecha liberal republicana: 1,05%;Who?

Izquierda Radical-Socialista: 1,05%; Who?

Partido Republicano Federal: 0,53%; Who?

Catalanes independientes: 0,53%; Convergència i Unió?
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Fuente: elaboración propia de JdJ a partir de las listas de formación de los sucesivos gobiernos de la II República.
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De aquí cabe colegir diversas conclusiones o preguntas, a saber:

El principal heredero de la II República española es Roger Daltrey, vocalista de los Who.

El partido político sobre cuyas espaldas recayó un tercio del poder de gobierno de la República, el Partido Radical, es un partido que desapareció con la República (antes del 18 de julio de 1936 tenía ya una existencia anodina) y nadie, que yo sepa, se declara heredero de él.

Un 15% del poder ejecutivo de la República fue realizado por independientes, con lo que el régimen actual, que es claramente un régimen de partidos (excepto Miguel Sebastián, de momento), no puede en modo alguno identificarse con él.

Azaña y equipo fueron la tercera fuerza política de la República, antes incluso que el PSOE (ojo: no he tenido en cuenta los gobiernos de la guerra, que son otra historia). Pero ¿quién es el heredero de Azaña? Debo recordar aquí que incluso el presidente de honor del PP, José María Aznar, se declaró heredero del azañismo. Parece que es una herencia sometida a discusión.

¿Qué pasa con las derechas? ¿Es el PP el heredero de la CEDA? ¿Quiere serlo? ¿Dice serlo?

Tienes, pues, razón, Ina. La expresión lógica es «no deja herederos».