jueves, diciembre 18, 2014

Esperar y ver

De tanto repetirse, por parte de los protagonistas y los comentaristas, que el anuncio realizado ayer a capella y por colleras por el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, y el jefe de todo en Cuba, Raúl Castro, es un anuncio histórico, he dado en pensar en que tenía que soltar algo en este blog sobre el temita. Cuestiones de la especialización.

Bromas aparte, una cosa como la que pasó ayer, como es probablemente inevitable, ha tenido dos grandes tipos de reacciones: la de aquéllos a los que el tema les ha gustado de la muerte, y las de los que consideran que han sido traicionados. Entre los primeros hay de todo; los segundos son, fundamentalmente, la oposición cubana y sus tentáculos, o fuentes, en Estados Unidos y sus movimientos de corte más republicano conservador, que es donde se refugia buena parte del voto cubano exiliado.

¿Cuál de los dos tiene razón? Esa pregunta sólo tiene una respuesta:

miércoles, diciembre 17, 2014

Sir John (7: el Infierno se llama Pedrafita)

Recuerda que ya te hemos contado:

La extraña combinación de circunstancias que puso a John Moore al mando de las tropas británicas en España.

Las opiniones no demasiado buenas que los ingleses se llevaron en su primer contacto con La Coruña.

Los miedos de sir John Moore de que en España estallase la burbuja.

Los cambios de planes de los ingleses, después de que un cartero vallisoletano se cargase a un francés pollas.

El momento en el que Napoleón se puso en la boca el cuchillo de capar.

El pedazo resacón que se pillaron los ingleses en el Bierzo.

Los cerca de cien kilómetros que tuvieron que atravesar las tropas inglesas para superar el puerto de Pedrafita fueron, a decir de quienes los recorrieron y conservaron fuerzas para escribir sobre ello, el peor de los tramos de aquella expedición casi maldita. Según dejó escrito un oficial, el capitán Gordon, «todos los problemas que habían ocurrido en algún momento anterior serían considerados como la perfecta disciplina comparados con la retirada desde Villafranca del Bierzo, que más parecía la huida de una chusma que el movimiento de una tropa organizada. Cualquier comparación entre las tropas inglesas en ese momento y cualquiera de las unidades españolas del marqués de la Romana no le habría hecho ningún favor a éstas últimas».

lunes, diciembre 15, 2014

Sir John: (6: Resacón en el Bierzo)

Recuerda que ya te hemos contado:

La extraña combinación de circunstancias que puso a John Moore al mando de las tropas británicas en España.

Las opiniones no demasiado buenas que los ingleses se llevaron en su primer contacto con La Coruña.

Los miedos de sir John Moore de que en España estallase la burbuja.

Los cambios de planes de los ingleses, después de que un cartero vallisoletano se cargase a un francés pollas.

El momento en el que Napoleón se puso en la boca el cuchillo de capar.


Napoleón Bonaparte, en Benavente, perdía a marchas forzadas interés en la caza de los ingleses. Es como si se creyese, como un lector más de las sátiras que publicaba con fruición la prensa francesa, todas las historias que contaban los papeles sobre la vergonzante retirada de los británicos, de cómo habían dejado a los españoles en la estacada mientras se arrastraban por la piel de toro bebiendo vino y metiéndole mano a las monjas.

jueves, diciembre 11, 2014

No tiene remedio




Hace muchos, muchos años, escuché una historia en los pasillos de Prado del Rey, en el curso de una visita breve. Una de esas cosas que no sabes si creerte, pero que de puro absurda y gilipollas piensas que debe de ser verdad, porque es difícil que alguien pueda ser tan demente como para inventársela de la nada. Según esta historia, la más famosa sintonía de Radio Nacional de España, una especie de firulí-firulá con la que se anunciaba el comienzo de El Parte (o sea, el informativo horario) era, en realidad, una retreta militar compuesta por un coronel del Ejército, asimismo trabajador de La Casa que, décadas después de la primera emisión, seguía cobrando derechos de autor cada vez que comenzaba un informativo.

martes, diciembre 09, 2014

El hombre que sabía hacer las cosas bien (26)

En los días finales del año 1971, Leónidas Breznev envió a todos los miembros de la cúpula soviética a darse de barrigazos por cualquier esquina de la ancha geografía de la Unión, con el objetivo de vender las muchas virtudes de su nueva política de entendimiento con occidente. Aquella política, sin embargo, despertó también a los, bien que escasos, opositores de peso hacia la nueva estrategia; de entre los cuales destacaba, sobre todo, Pyotr Shelest. Shelest, ucraniano, había hablado en el Politburó contra el acercamiento a la RFA y, de hecho, en el otoño de 1971 había hecho una visita a la RDA, donde se explayó totalmente en este sentido. La línea oficialista no tuvo más remedio que silenciar a este comunista ucraniano durante los actos celebrados en Kiev, presididos por Podgorny.

miércoles, diciembre 03, 2014

El hombre que sabía hacer las cosas bien (25)

En 1970, Leónidas Breznev estaba en la cumbre de su poder. Pero pronto iba a aprender, aunque en realidad ya lo sabía, que eso, muchas veces, lejos de ser un chollo, es una putada. Las gravísimas dificultades de abastecimiento que, en las Navidades de aquel año, vivió Polonia, provocaron una nueva movilización, centrada en los astilleros de Gdansk; movilización que provocó la caída casi inmediata de Vladislav Gomulka. Los disturbios polacos afectaron, y mucho, al ánimo del secretario general del PCUS, quien decidió dar marcha atrás en los planes de austeridad que había anunciado para enderezar la economía. Con esa capacidad que sólo tiene un dictador para decir digo donde dijo Diego mientras se rasca un testículo, Breznev cambió en horas el rostro del plan quinquenal 1971-75, que ya estaba para la imprenta; y donde se habían redactado medidas para la austeridad se redactó un programa centrado en el consumidor, y su bienestar.

lunes, diciembre 01, 2014

El hombre que sabía hacer las cosas bien (24)

Como es sabido de todos o de casi todos, con la década de los sesenta periclitó en el mundo un periodo relativamente sostenido de crecimiento, aparentemente sin desequilibrios; y la URSS no fue una excepción a este movimiento. Para que nos hagamos una idea, en aquel entonces el país gobernado por Breznev crecía, cuando menos teóricamente, a tasas chinas (en el 69 se había previsto un aumento del 6,1%); y, sin embargo, lo que hizo fue decrecer un 3%, en la producción agrícola; y en la industrial, aunque la expansión fue del 7%, era la más reducida desde el final de la guerra mundial.

jueves, noviembre 27, 2014

El hombre que sabía hacer las cosas bien (23)

Con todos los problemas pequeños, medianos y grandes que tuvo que enfrentar Leónidas Breznev durante su mandato como secretario general del PCUS, ninguno se parece ni de lejos al problema de China. En primer lugar porque, como estratega, Mao Zedong le daba cien mil vueltas al ruso reciclado en ucraniano. Y, en segundo lugar, porque, desacompasados en el tiempo como iban los desarrollos del comunismo en ambos países (en la segunda mitad de los sesenta, China estaba en su momento estalinista), este decalaje le daba cierta ventaja a Beijing, por cuanto el país estaba en un momento más productivo que la URSS, país en el que el comunismo híperburocratizado causaba un cansancio enorme; excepción hecha de Dolores Ibárruri, claro.

lunes, noviembre 24, 2014

Sir John (5: Napoleón se mosquea, mientras brota el hooligan que todo británico lleva dentro)

Recuerda que ya te hemos contado:

La extraña combinación de circunstancias que puso a John Moore al mando de las tropas británicas en España.

Las opiniones no demasiado buenas que los ingleses se llevaron en su primer contacto con La Coruña.

Los miedos de sir John Moore de que en España estallase la burbuja.

Los cambios de planes de los ingleses, después de que un cartero vallisoletano se cargase a un francés pollas.




A la salida de Sahagún, Moore comenzó a recibir informes repetidos de que tropas francesas habían salido de Madrid con la intención de tomar contacto con las de Soult, a las que él quería enfrentarse. Sin embargo, el escocés consideraba que tenía tiempo suficiente como para dar su golpe antes de que Napoleón llegase al Duero. Su plan era atacar más o menos el día de Navidad y, después, avanzar rápidamente hacia el mar. Sin embargo, a las seis de la tarde del primer día de marcha, le fue llevado a su presencia un campesino que portaba una carta del marqués de la Romana. El informe del español venía a decirle que las tropas de Madrid estaban casi ya en la zona. Horas después, un oficial inglés que había sido enviado de batida confirmó esos temores. Moore se dio cuenta de que no llegaría a tiempo de atacar a Soult antes de que recibiese refuerzos críticos, capaces de cambiar el signo de la pelea; o, en cualquier caso, bloqueando su retirada.

miércoles, noviembre 19, 2014

El hombre que sabía hacer las cosas bien (22)

Leónidas Breznev era, en el fondo de su corazón y también en la superficie de su dermis, un estalinista. Sin embargo, sus años como protegido de Nikita Kruschev le habían dejado, tal vez incluso a su pesar, un importante eco: el eco de los tiempos. Kruschev no fue ningún demócrata; simplemente, fue un mandatario soviético consciente de que había accedido al puesto en plena Guerra Fría, con todas las consecuencias que ello suponía, sobre todo en términos de cambio de uso.

lunes, noviembre 17, 2014

Sir John (4: el escocés cambia de táctica, gracias a un cartero con mala hostia antigabacha)

Recuerda que ya te hemos contado:

La extraña combinación de circunstancias que puso a John Moore al mando de las tropas británicas en España.

Las opiniones no demasiado buenas que los ingleses se llevaron en su primer contacto con La Coruña.

Los miedos de sir John Moore de que en España estallase la burbuja.

El 4 de diciembre, Napoleón Bonaparte entraba en Madrid. Sir John Moore lo supo el día 10 cuando, a su llegada a Salamanca, se lo contó el coronel Graham. Es evidente que al general inglés la noticia no le gustó, pero tampoco se puede decir que le sorprendiese. En buena parte, se la esperaba.

viernes, noviembre 14, 2014

I am Pilgrim



Quién: Terry Hayes
Qué: I am Pilgrim
Con quién: Atria, 3 de diciembre 2014
En qué: en inglés. As far as I know, no hay edición en español, ni sé si alguien la está preparando.



La novela tiene algo que quien no es novelista rara vez llega a dominar. Quiere esto decir que cuando alguien llega a la novela desde el periodismo o, como es el caso, desde la profesión de guionista para el espectáculo audiovisual, siempre se le quedan a uno pegadas algunas lapas de lo que es su profesión habitual que, sin saber muy bien por qué, le estorban al lector. Los periodistas, por ejemplo, tienden a empezar lo más cerca que pueden del final (éste es, de hecho, el primer mandamiento del periodista); y, a menudo, cuando escriben ficción, como son conscientes del problema, lo dilatan en exceso (verbigracia, Pérez Reverte). Los guionistas de televisión y cine tienden a pensar que lo que no es visual, no es.

miércoles, noviembre 12, 2014

Sir John (3: malas noticias, los británicos temen que estalle la burbuja, y un francesito pollas)

Recuerda que ya te hemos contado:
La extraña combinación de circunstancias que puso a John Moore al mando de las tropas británicas en España.

Las opiniones no demasiado buenas que los ingleses se llevaron en su primer contacto con La Coruña.

El 23 de octubre, sir David Baird recibió, finalmente, permiso para desembarcar en La Coruña, no sin que un miembro de la Junta de Galicia hubiese tenido que viajar, a pelo puta, en una diligencia exprés, desde Aranjuez, para entregar el nihil obstat de la Junta Suprema. Eso sí, nada más pisar los ingleses la ciudad donde nadie es forastero (dicen), Baird fue conminado por la Junta gallega para hacer marchar a sus tropas a algún lugar distinto de la ciudad; incluso le sugirieron que hiciese esos traslados en paquetes de 2.000 soldados, movilizados en días distintos y a lugares distintos. Dicho de otra forma: los españoles les venían a decir que no había en la península una sola esquina que pudiese soñar con mantenerlos a todos ellos; mucho menos la ciudad de La Coruña. Estos detalles, por supuesto, han sido enterrados por el mito, mucho más conveniente, según el cual coruñeses e ingleses confraternizaron como buenos amigos para siempre means you'll always be my friend, na naino naino naino naino naino ná...

lunes, noviembre 10, 2014

El hombre que sabía hacer las cosas bien (21)

En julio de aquel mismo año, las resistencias respecto del flamante secretario general comenzaron a hacerse aparentes. La primera pista que recibieron de ello los kremlinólogos fue un extraño artículo publicado por Pravda, titulado Colegialidad y responsabilidad. «El espíritu colegiado», decía, «se hace patente cuando no se permite llegar demasiado lejos en el ejercicio del poder». Frase grandilocuente ésta que, es de suponer provocaría, una amarga sonrisa en los labios de muchos opositores al régimen soviético, algunos de los cuales, si leyeron el artículo, lo hicieron en los siquiátricos donde estaban ingresados como si estuviesen locos.

martes, noviembre 04, 2014

Receso obligado

Hola, buenas.

Vosotros no los sabéis, pero el blog está de sequía. Mi ordenador particular tiene problemas bipolares y ha entrado en una fase de autolesión grave, que me ha aconsejado llevarlo al siquiatra. Estoy esperando que me diga cuándo lo da de alta, si es que lo da.

La cosa es que como apenas puedo escribir unas líneas, me asomo para plantearos una cosa, sobre la que podéis opinar en el capítulo de comentarios.

La cosa es que a veces (la verdad es que ocurre bastante a menudo) uno se encuentra con episodios históricos que no pueden calificarse sino de novelescos. Son historias intrincadas que parecen inventadas por un buen guionista de la HBO. Últimamente me ha pasado, por ejemplo, revisando material sobre lo que podíamos denominar «el affaire Hitler-Röhm», que fue reclamado por semiaclamación popular recientemente, y donde hay mucha tela que cortar.

Cuando un episodio es rico en detalles y acciones se plantean dos maneras de contarlo. Una es la profesional, que es la que usamos en este blog para casi todo. La otra es la novelada, esto es convirtiendo la historia en un relato con su acción, su reacción, su nudo, su desenlace, y esas movidas.

La pregunta es: ¿apetece, de cuando en cuando, este segundo modelo?

Hay que pensarse un poco la respuesta; los textos novelados son más trabajosos de elaborar, así pues abordar uno tendería a ralentizar el blog, aunque también es verdad que, como suelo combinar series distintas, siempre puedo acudir a otros temas para ir alimentando el blog. Pero es obvio que una serie novelada iría más lenta que otras.

La otra duda que me asalta es el nivel de purismo de mis lectores. La mayoría de los historiofriquis que conozco aborrecen la literatura histórica; y yo, desde luego, no les afeo el sentimiento, porque buena parte de ella es bastante mala. Pero aparte de todo, hay un sentimiento entre la gente que gusta de la Historia, en el sentido de que no es bueno mezclar cosas; la Historia es Historia y el relato, relato.

Bueno, ahí lo dejo. Leeré las opiniones con fruición e interés.

viernes, octubre 31, 2014

Menos, y más; pero será más, y menos

Vaya por delante que la gran verdad, en el terreno que vamos a tratar aquí, la dijo Winston Churchill: «la democracia es el peor de los sistemas posibles, exclusión hecha de todos los demás».

miércoles, octubre 29, 2014

Sir John: 2, o sea, en España

Recuerda que ya te hemos contado la extraña combinación de circunstancias que puso a John Moore al mando de las tropas británicas en España.

El día11 de octubre, las primeras tropas inglesas salieron de Queluz bordeando el Tajo. Por orden de su general, llevaban unos sombreros en los que, en letras de oro, se podía leer: «Viva Ferdinando Settimo»; que debe de ser la idea que aquellos británicos tenían del perfecto español.

lunes, octubre 27, 2014

Pedro Maceiras, mosquetero

Escribí este texto hace algún tiempo, cuando un joven educando de la escuela española me comentó los muchos sudores que sufría estudiándose lo que denominó El Coñazo de Oro. Yo le apostillé que, por extraño que le pareciese leyendo algunos trozos de aquel teatro barroco, era la diversión de la época, y no precisamente de gentes notables y encopetadas. Recordando la conversación, me salieron los párrafos que abajo se leen.

jueves, octubre 23, 2014

La España de nueva planta



Quién: Antonio Morales Moya et alia
Qué: 1714. Cataluña en la España del siglo XVIII.
Con quién: Cátedra.
Cuánto: 488 páginas.

martes, octubre 21, 2014

«Novedad» editorial

Hola.

Me asomo un momento sólo para informaros de que en la biblioteca del blog he colocado una nueva serie larga que fue publicada por tomas hace ya bastantes meses: la vida y muerte de Girolamo Savonarola, el monje revolucionario y reformador de la Florencia medicea. Quienes lo leísteis en su momento podréis releer una versión algo más compactada y fluida; y quienes no habéis leído en su día la serie, os la podéis apretar ahora de una tacada. La versión está en pdf.

Ya que estaba, y visto que la biblioteca va estando nutrida, he elaborado una encuesta en línea en la que puedes calificar las distintas «series largas» que se han publicado en la biblioteca (además hay dos libros en Kindle, pero eso es otra historia porque hay que pagar grandes fortunas para poder leerlos. Uno está aquí y el otro aquí). He marcado el ticker para que las propias personas que entren en la encuesta puedan ver los resultados. Lo que no sé es si funcionará.

Hasta más ver.